Santuarios al Culto del Templo

Hechos del Pan Sagrado

a l@s amig@s de la Teosofía,

y de l@s /monjes/as /sin /rostro y /sin /rastro.

 

 

 

 

 

"monje/a infernal /amando /a Dios"

 parte del TODISMO

 

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01

¿cómo puedo vencer este mal continuo que se asocia

y se practica en mí, y mal derrama sobre todo

lo que alcanzo, y me impide sostener /amar a Dios?...

 

 

02

esta propuesta asidua se elastifica a situaciones de cada

monje/a, y bajo los escarnios particularizados que l@

hacen sufrir, se manifiesta el aferro a las dependencias,

y bien se nota la ausencia de logros en los ámbitos

relacionados a su conducta en los santuarios, y el más

indeseado comportamiento que se afinca hasta desgraciar

el hospedaje en lo más íntimo del /claustro de Fe.

 

 

03

 es muy consecuente la sinrazón que se razona entre

las lógicas actitudes a los logros, y que a la vez conlleva

las más hirientes demostraciones fanáticas de frenadas

a las posibilidades, siempre a las esperas; de si podemos

dominar la bestia que se desata dentro y fuera

de cada un@ de nosotr@s.

 

 

04

no olvidamos que durante todo la consecuencia /moral

de las /religiones nos han impuesto el tan no rechazado

conjuro (el prólogo que nos renunció y nos abandona

antes de entrar a los recintos de las comprensiones),

que “para /amar a Dios, un@ debe de estar limpi@,

sant@, pur@, incontaminad@, en buena estancia propia,

en gracia de la virtud anivelada a la exactitud

de lo idolátrico (el espejo que nos espejea alejamientos

de la nuestra falsa, insostenible presencia)”. pero,

¿dónde quedan los agasajos de la misericordia

concedida a perdón compasivo?...

¿dónde descansa la suerte que salva a l@s anhelos@s

en transformarse a /bien /redentor?...

¿dónde cabe el ser de cromañón, o el ser de nuestro

tiempo, o el llamado ser ubico de las estrellas?...

sí, y desde estas afinaciones nos vinculamos hacia

el dónde de tantas cosas que /carecen de áreas del Sitio

para /sosegarse, y así /consagrarse y /soportar la /más

cruel /desventaja a la /conciencia, y qué infinito

alejamiento insoportable de la Santa Hechura.

 

 

05

es necesario comprender que el principio personal

es importante, y sabio despertar el subrayar en l@s afines

a las indulgencias, que las buenas conductas, son

merecedoras de reconocimientos sociales, y de grandes

dignidades para l@s aportadores/as, pero esa no es

la cuestión que nos define amig@s a los hechos, sino

la condolencia soportada a unión de l@s desangelad@s.

 

 

06

muchos ejemplos tenemos de las valías, de los méritos

comunes a los merecimientos santos, y nos agrada saber

que soportan las más firmes consecuencias a los bienes

tanto personales como ajenos.

damos gracias al tan tremendo esfuerzo, a la amplia

permanencia reconocida en las clemencias

que se manifiestan a los encuentros.

 

 

07

en estas cuestiones son grandes las cargas que se aportan

delante de los colofones a la /Meta, y no somos tan

cercan@s a las doctrinas, las enseñanzas que huellan,

tallan, corrigen a beneplácito de la esencia verdadera

a los orígenes que se adosan a bien de los beneficios

piadosos, ya que el /gran /viaje de l@s monjes/as

inmortales debe de acercarse a las no presencias, para no

ser justificad@s en los descansos, en los sosiegos, en las

calmas fracasadas, ya que son l@s más próxim@s como

referencias de los desapegos (siempre a bases del

/camino, y no las sostenibilidades de las metas ficticias).

 

 

08

mas, recordemos que much@s de nuestr@s herman@s,

tanto l@s próxim@s como l@s más etére@s, ‘han

despertado bajo las labores cotidianas de los monasterios

o los conventos’. ‘han luchado entre infinitos acertijos

y desafortunadas (terribles desavenencias) condolencias

(los desarrimos de los falsos encuentros, los que

enamorados, enviciados a las pérdidas asumibles dan

créditos engañosos que entretienen a las almas a merced

de qué /fracasos justificados a no sé qué /bienes

de tod@s l@s muert@s, y se custodian, sin

cuestionables, adormecerse a los des/amparos más

muertos)’. ‘han sufrido sobre sí mism@s el no descanso

hasta descalzar y desterrar las falsas apariencias de los

hechos’. ‘han aportado la más increíble y benefactora

belleza “el perdón”, la piedad altruista, sin resquemores;

la franca compasión derramada entre las naturalezas

de buenas voluntades’. ‘han aceptado a las bestias no

como enemigas, sino como aliadas a las beatitudes

demostrativas del /bien que /produce /Bien a Bien

de Dios, y no nuestro sacrificio circunstancial

o negociable a la entrega’.

 

 

09

en los infiernos del Infierno hay un dicho que nos hace

merecedores/as del jardín de los fuegos (deseos), y como

apagadores/as al jardín del sosiego, y dice así “para salir

o abrir la puerta del /infierno que te somete/s,

has de ‘/amar’ (y no desear), ayudar con tu entrega hasta

que las muertes infinitas en ti, se venzan (dominen,

subyuguen, rindan servicio a Dios, por misericordia no

merecida, y aportada siempre mediante el Amor a Sostén

del Espíritu Santo) ante l@s demonios y demonizas,

como amig@s a tu /única /salvación”.

 

 

10

cuán sabido ha sido y es el comportamiento que much@s

monjes/as después de /alcanzar la /liberación de sus

/almas, nos razonan, nos motivan, nos inducen, nos

concluyen, nos confortan, nos infieren lo importante

de no menospreciar (desfavorecer) las actitudes donde

l@s sant@s (las llamadas bajezas del /Sufrimiento que se

cultivan para que un día, no importa cuándo, alcanzar

el Sacro Jardín del Templo) están atad@s, clavad@s,

y que después de cruzar las malas experiencias, las

cátedras necesarias para atajar, agenciar ‘mal por bien’

(a corto o largo plazo, y a denominación de la manera

más dolorosa del Camino), si aceptan, entienden, viven

esas injustas manifestaciones como enseñanzas para

el bien sacramental, podrán despertar de la pesadilla

que l@s sumisa a los sueños.

 

 

11

salimos de los infiernos a todas las opciones concebibles,

y creamos qué espejos infernales (maldades que se basan

en acontecimientos desavenibles por falta, por carencia

de entendimientos), y así regresamos a los infiernos

(lugares conocidos por desidia, por miedo, por abuso, por

maldad sembrada entre los hechos) una y otra vez

(a periodos fragmentados por casi infinitamente, hasta

que dejamos de ofender a los posibles circunstanciales

de nuestra misma suerte; convivencias necesarias a para

la /salvación /sin /enemig@s) como si fuéramos

vencedores/as, y cuán inimaginables desgraciad@s

a las llegadas.

 

 

12

partimos, bien digo, de los infiernos demandantes,

sí, acérrimamente en busca del /Bien, y regresamos

por las ofensas sacrílegas de los actos carentes

de virtudes amigas.

 

 

13

surgimos de las necesidades primarias, y nos

enriquecemos (evolucionamos o involucionamos)

de las indignas, injustas consecuencias que

constantemente nos envenenan a qué males peores;

a qué hazañas (aventuras), de alertas a nuevas

alternativas ante las consecuencias que nos transforman,

y nos roban hasta desaparecernos o transmutarnos

siempre en otras apariencias más enemigas, que han

de eclipsarse de nuevo en las maldiciones que mantienen

a los grupos juntos, y a la vez los degrada

a las inquisiciones, las pesquisas, que basan defensas

en las informaciones sondeadas a miedo

de lo que encuentran o intuyen.

 

 

14

pero, al fin y al cabo, todo se deja su hipócrita substancia

inmerecida. y es bajo lo improcedente, lo caprichoso,

donde se cuestiona, a buen fin, esta demanda de Fe, y no

hallamos otra vertiente más allegada, más cordial, en esta

crucial aventura a los riesgos alejados de la /santa

/permanencia de l@s monjes/as sin rostros y sin rastros.