Santuarios al Culto del Templo
Hechos del Pan Sagrado
a l@s amig@s de la Teosofía,
y de l@s /monjes/as /sin /rostro y /sin /rastro.

Me desaciertas ante Ti, transeúnte
de los tratamientos en proezas tolerables.
Apetezco que accedas a la Obra:
Pie Desnudo al Nombre
Interrogancias de Compensaciones
(Cantos de Testamento Irremisible
—Imperdonables Odas de Seducción—)
parte del TODISMO
y que roces la silueta que divulga
las causas más continuas al abrazo.
Miedo es el fuego de las luciérnagas infinitas
mientras el alba da ocasos salientes al día.
Esta la sombra que permite, hecha dudas,
ser historias, no la Gracia Inamovible que Subyace
a las cosas disueltas e invisibles
Bajo el Radio que Potencia el Posible del Fracaso.
¡Que destilo sutil se condensa hasta reflejarnos
huéspedes, huíd@s, huestes que reclamamos muertes
simultáneas al Encuentro!
Se pena en la Pena a más tristeza, tristísima consecuencia
que nos exige intrépid@s y aposta, por entender su aquí,
no el Aquí que Puede Tenerse a Menos Gloria
y Aflora en la ciénega de las luciérnagas olvidadas.
Oda el simultáneo gorjeo a las alas de espanto…
el pájaro enjaulando el vuelo a sin retornos.
Otoñal de alas, hojas caídas.
Hecho al gajo, de almendra, lo vuelca el sueño.
Ya lo vuela a la tierra unas briznas de aire.
Rompientes el afecto y la sinceridad:
fernando benigno pérez martín
fhilos indudabbas
A Ti, el que Obras y Administras
el Círculo en el Reposo Único.
Heredero Inefable del Principio:
Padre Omniexistente de las Cosas
Monoteístas y Politeístas.
DEDICATORIAS
a las Huellas Desnudas al Abandono
del Alma y Ánima, en Conciertos de Luz
A l@s que vamos de Hola, humildes, sincer@s,
ya nos queda poco que velar del Cielo.
A l@s que se quedan, gocen del esmero,
hacia darse en paz, múltiples al Cuerpo.
A l@s que no saben,
aprendan hasta agradecer
el habernos muerto.
a las informaciones y exformaciones
En el ala del aire
tantos pájaros vuelan
oxidarse los trinos.
Los oídos develan
circuitos del Roce
que Adormece el Camino.
Por si buscas Esperas,
ya no sigo.
a l@s rastros que a piedras diamantinas
(adamantinas, inquebrantables, aceradas)
sondean versos de infinitas bellezas
Ya no sé si es del Sí o del No el agravio.
¿Enardece para el ‘amor’ lo provocado?...
Sí importa el dolor,
si obliga al Descanso.
PRÓLOGO
¿Para Descansar, este irnos prest@s?...
No, para Resurgir móviles ante el Hecho.
¿Qué Mesura la Vida, ya que Huye el Beso
(de aproximos vernos; de alejad@s, casos
de despiste, cuerpos)?...
Ya no tengo el dilema
que encendía la llama,
y a la flama escupía
del calor que no atrapa.
Ya no dejo recuerdos
(el sentirnos importantes),
pues el Cielo es Bastante
como Cuerpo a la Nada.
Ya el Reloj no confunde
de la Ley —cosa rara—,
y los números desdicen
ver el Atrapamiento.
Ya asiento humilde
lejos de coordinadas.
En la Pisada Dormida,
la Santidad Desbordada.
Por si buscas el hallarnos,
te insinúo entre secretos:
“que no hay cielos más grandes
que tu Centro”.
Pie Desnudo al Nombre, define:
Compendios de inexactitudes esenciales
a la Necesidad, y sopesa —sin límites—
el concepto en su sensación hasta liberarnos
a imágenes definibles de los hechos
fragmentados hacia Voluntades infinitas.
En la niñez descansa la envidia,
y en el proceso hacia la madurez la discordia.
Es desde la Madurez que la gnosis
Construye la Verdadera Vivencia.
Aclaratorias
Por concepto cabalístico se empieza,
cuando es inexcusable,
con letra en minúscula después de:
punto y aparte o punto y seguido.
Pie Desnudo al Nombre
Interrogancias de Compensaciones
Cantos de Testamento Irremisible
—Imperdonables Odas de Seducción—.
Escribió el Llanto sin Poeta:
“Entre aguas turbias,
se declara la noche, más oscura,
pues lo que he Sido, ya no Soy”.
Bestia Sistemática a Mente Profanada
¿Para qué Pie descalzan las huellas
el Estado de Sombra?...
001
Un poema de niñ@
da pies de rencores,
tiene plumas y flautas
sonsas de los temores.
¿Qué adueña de almas
de infantes e infantas?...
Ya es Rosa encendida
que a viej@ no engaña
hoja de sensaciones.
Da poema en el verso,
el arrimo de flores,
y los males de amores,
sabor de besos sin Beso.
Un poema ya es dueño
de los tristes dolores
—las róseas nefastas
de la Oda sin nombres—.
Si un poema se lee
en los labios del Mundo,
y lo sientes, y no esciente
(instruido, conocedor, docto)
corazón que aísla
en las vidas, es siempre.
Un poema se duerme
cuando lágrimas cae
del color que lo pena
a un deseo rival
de dosel, de aproximo
dimanante y valiente.
Un poema no muere
si se da universal.
Belleza que impone
no supone, y podemos
desvelarla misereres
en su tiempo eternal.
002
Desde hoy
hay un gato en la casa
como un perro en el alma.
Dentro del Arrobamiento,
las ideas viven sus tiempos;
y no es cuestión de Medir
lo que Sostiene a las ciencias
y No se Puede Morir.
003
Tod@ juez/a se sienta y siente
en el asiento de l@s estafadores/as,
asesin@s y víctimas.
La Ley, de tan justa, hay veces
que se pasa, olvida: razón y ‘amor’.
Cuando la Ley se impone recia
hacia los propios elementos,
lo favorable se disuelve
hasta el punto de anarquía social,
con lo cual, tod@s sin excepción,
somos principales perjudicad@s.
004
Quejumbros@s son aquell@s
a l@s que les gusta destacar,
ell@s siempre están enferm@s
y nunca logran curar
la excitabilidad que avician.
005
Dicen: “el callar no peca”,
mas por algun@s callad@s
están sufriendo las penas
otr@s que nunca pecaron.
Dicen: "el callar...” ¡¡no!!,
que l@s que han confesado,
hacen las cárceles llenas
de corazones honrados.
006
Existe justicia ‘justa e injusta’...,
y una sola verdad: la Tierra se lamenta.
Pasa falsedad la huella,
pues se halla vestida
del amarro a la ropa
y del amago a la risa.
Del desuso se adquiere
la venganza (la vida),
ya que aspira a desgaste
el expiro por algo.
007
¿Cuántas veces las malas mañas
y las buenas, domestican anularse
por conllevar un sinfín de agobios?...
El miedo es a cuestión
de la ignorancia que poseemos.
Saber, es entender
que carecemos de huidas.
008
La argucia esquiva
un mal que venía
de astuta mirada.
La argucia se ensaña
trabajar el crepúsculo.
No dudo de Dios,
sino de lo humano
que a miedo desdeña,
y entrañas se mata
de astutos caminos.
009
Profundicé en los abusos,
¡ay, qué agonía!
Hedionda fue la fragancia,
¡qué bien olía!
Lloré en su cauce, y se reía.
Sin querer bebí del agua
—impía vida—.
En sombra vistió el Mundo,
de hipocresía.
Pardo su cauce, y se reía.
Abusos, ¿por cuánto tiempo?...
A carcajadas siniestras
cauce y causas, envilecían.
010
¿Qué será la Pena,
ya que sitio habita
lleno de barreras?...
¡¿Qué verá la Suerte
del sentir que sufre
darnos aliciente?!
011
Si de verde hace su altar,
cantata blanca la frente.
Mala causa hoy nos llena,
antes de dormir la pena
otras tienden a despertar.
Suspiran un dar de oro
las penas, cuando se van.
012
El dolor memorizado
no es ‘amor’, es dictadura.
La dictadura se guarda
todo dolor en desprecios.
El ‘amor’ siempre perdona
dando equilibrio y progreso.
013
L@s dioses/as de barro,
si mueren dos veces,
cometen el mismo error.
En el jardín
mora la unidad unitaria.
La Carcoma del Hambre
Desde las erectas normas
se anida la diplomacia
sendas sonoras e implica
tiempos para que se rompan.
014
¿Cómo escribir algo positivo
si la mente nos dice: h@mbre,
y el corazón expresa: h@mbre,
y el desespero gime: h@mbre?...
015
No te resistas pobreza,
que gravito en tu sombra
que empobrece las penas.
Qué pérfidas sensaciones
se mueven constituyentes
de admiración, sin tenerla.
Cuán grave signo demuestra
mediocridades, presencias
excesivas y halagüeñas,
que a la pobreza empobrece.
016
Lo desierto de la Vida
mide el camello del agua.
El hambre ciega que aguantas
te atormenta cada día: día y noche.
Pueblo, ¡¡despierta; no duermas;
rompe con las tonterías!!
El camello del desierto
mide el agua de su vida.
017
No te adules pobreza,
que en la dedicación
te robas la destreza
de lo franco; pensadora.
No te alabes riqueza,
que en la admiración
no acallas la sorpresa
de lo limpio; miradora.
No me infles vergüenza,
que en la presunción
se ruega ver lo débil
de ayuda estafadora.
No te vuelvas, desespero,
con tus halagos, que sufro
penitencia de ser más ídolo,
y dios no espera.
018
No hay mayor sentimiento
que una flor en invierno,
o un/a niñ@ pidiendo pan.
¡Ay!, ¡ayayayay!,
va la flor deshecha agua,
tierno suspiro.
Y ¿el/la niñ@?...
[...], ya ha muerto.
019
Camino flaquea pupila en hambre,
con horizontes tierra a tierra.
020
Cada segundo al pasar
expresa tantos lamentos.
Con dolor, fuerte agonía,
devorando hueso a hueso,
l@s débiles lloran hambres,
y l@s presumid@s derroche.
Es fácil no remediar
el mal que no nos atañe.
Si comen nuestras bocas,
las otras, ¡qué nos importa!
Los instantes y lo escueto:
soy culpable... tonta cosa.
021
La vestimenta de un/a niñ@
que tiene hambre
es un traje transparente
formado de aire.
Lo que nunca ha comido,
no comerá...,
ni ningun@ de l@s gusanos
(culpables de permitirlo)
se saciará.
Niñ@ comió su sangre
hasta acabar lo muerto
—dicen algun@s—,
con felicidad
y felicidades.
022
Mal nutrida es el hambre
y reina en consumir vidas.
Hace miserable a quien la tiene,
y a quien no, culpable.
La atmósfera en la que mora
da náuseas el mencionarla.
Científic@s y administrativ@s,
‘ya que avanzáis tanto’, ¡¡parad!!,
que andamos del Holocausto.
¡¡¡Hambre, ¿hasta cuándo?!!!
Si algun@ lo sabe, que hable.
Que lo ignoramos, busquemos.
Un Reloj avanza sin pararse.
Desnutrida se confirma
la Ley (leyes) de los Palacios.
023
“Hambre tengo, comer quiero”,
es un dicho ya muy viejo.
Y l@s que tienen poder,
sus estómagos están llenos,
satisfech@s de joder
(molestar, fastidiar, arruinar)
los sentidos, y hel@s muert@s.
Tres sardinas en un plato,
el hambre me las hizo ver;
¡qué pesquisas deliciosas,
adobadas con la fe!
Las miré por largo rato
hasta hacerme estremecer,
y gritar a los cuatro vientos:
¡¡que mi boca fuera plato,
y el estómago la red!!
024
Vestimenta de un traje opaco,
la tierra que enmudeció;
y yo murmuro entre dientes:
¡¡murió de hambres,
ay, qué tristeza!!
025
Primavera:
del corazón siempre.
¡¡Hambre!!
Verano:
vacaciones del paro.
¡¡Hambre!!
Otoño:
menopausia y añoranza.
¡¡Hambre!!
Invierno:
noticiario
y Cierre de Hambres.
026
Padres, si vuestr@s niñ@s
tienen por horizonte
guiar el viento recio,
dadles la fe del cristonegro
por alimento.
Madres, si vuestros pechos,
que no amamantan, sienten
l@s hij@s del hambre,
llorad en sangre y leche,
lunas de esperanza.
¿Qué hace a l@s niñ@s pres@s,
velos de las circunstancias,
nanas en las nuestras leyes?...
No importa lo que l@s ata,
lo que apremia: mueren
con la esperanza más rota
que anuda nuestras gargantas
bajo la razón que tocan.
027
Que Dios está contando
‘métrico’ el sentimiento.
Atienen los placeres
un sello más profundo;
de besos se requieren
los ojos de l@s niñ@s delgad@s.
Tienen fiebre de hambres,
sol obscuro... oscur@s
gozamos, sin amarl@s,
y sigan desnutrid@s.
L@s niñ@s son la inculpa
del ego de l@s ric@s
(l@s ric@s miserables
que quieren ver el/la Hij@
de Explotador/a que nace).
Son todos los sistemas
caducos.
028
¿Quién la ve y se oculta
bajo de los ojos fríos?...
Hela..., y hete. Henos dign@s
hij@s de su esclavitud.
De nuestra senda larga
llena con..., y nada llena...,
sola en ¡ay! y, ¿no eres tú
quien nos ve y se oculta
dentro de los labios, frío?...
Sabe que no ha de volver.
Con una voz la temblaste.
Me preguntas si dentro
o fuera del alma está...
En el deseo, no se cabe...;
lo hueso ha de pelarse
bajo sentido y maltrecho.
029
Poderosas hambres
aviva el capitalismo.
Y sin capitalismo,
hay más Hambre.
¿Es capitalismo
todo pensamiento
que se justifica
en dejar hambrient@s
a l@s hij@s muert@s?...
¡¡No!!, es el razonar
que nos vuelve frí@s
para descansar
bell@s al olvido.
030
Preguntas si estoy
contra las riquezas...
yo sólo sé
qué horrible es la pobreza.
Preguntas por qué
critico a el/la ric@...
¡yo, mentira,
hablo sobre el egoísmo!
Que me explique...
si el pueblo sufre de hambres,
no entiendo los desperdicios.
Histéricas convulsiones
destrozan siniestra ambición,
soberbias semillas.
De herrumbres va la mengua,
y en fiebre, y declina,
y duerme las sensaciones
del arrimo que se arrima.
031
¿Por qué llora con constancia el/la poeta?...
Se ha nublado en sombras su cielo;
sólo halla palabras egolátricas y discordes.
El/la poeta: “enfermedades, hambres,
temores (‘incertidumbres’), guerras, catástrofes,
y lo peor, nadie piensa alguna vez en nadie”.
¿Por qué llora con constancia el/la poeta?...,
llora el duelo, por si ha de encontrarse.
032
Herman@s, nací del hambre,
¿quién me puede consolar?...
Hambre, la escarcha
que todo ilumina
—hasta el secreto
de un/a dios/a— totalizar.
No comas lo que ya comen,
porque morirás de hambre.
Come lo que no coman,
y lograrás hartarte.
033
Después de haber fallado
más hambre para el placer,
encuentro qué sima dentro,
y follad@ a lo menester,
el eco de los momentos
que tiene ciencias, perder
las esencias y licencias
para el cuento a nacer
prismas de otros vetos,
eventos del fallecer
rimas de los encuentros
alejados de un tal Ser.
034
Entre tinieblas os vi
sec@, dur@ enrojecer,
pard@, ruin palidecer,
impía penumbra con, y sin.
Tod@ mendig@ al morir
tiene que dar algo tan...,
no sus manos sucio aire,
ni los ojos sin mirar.
¡Ayayayay, libre peso!,
esa ropa piel falsa,
embriaguez por que le da
otr@ más pobre, un beso.
Va quien tienda anularse,
tod@ corazón más lleno,
fiel, un trocito de pan
espiritual, dios/a y cielo,
¡cuán esclav@ en libertad!
Rosa: pétalos frescos:
aroma desnudo en son.
Vivir lleva consciente
silenciarnos: odio y ‘amor’.
035
Senda ahuecada a implosión,
oclusión y descendente.
Nadie se acuerda de ti,
miguera (lucer@ del alba
que aparece amigajad@),
alias “mendig@”;
de compañía tuvo hambres,
y sus miserias de abrigo.
Su Casa fue la más grande
que se halla conocida...;
por techo gozó los Cielos,
y por suelo los caminos.
A su lado vivió un/a perr@
maloliente, roños@ y suci@,
no fue perr@ de l@s perr@s,
eso sí que es bello y limpio,
fue el defalco destino
que l@ rindió, y henos pres@s,
llen@s a moscas y pulgas,
como la piel de los besos,
que lamía a lo desvalido
por las errabundas sendas
del recuerdo y del olvido.
No hay pobreza más carente
que la que goza de frente
el pensamiento podrido
—el chueco sentir herido
que no anhela defenderse—.
Por allá vino un/a señor/a
que comió y quedó hart@
de las míticas riquezas,
pobrezas que da el Dolor
—ineptitud de vocación
de la pésima pereza—.
Tendió las manos por ver
—cuán humilde cristo, amen@—
si por bondades se daba
lo que siempre busca precios
y se tiene que perder
bajo del tiempo de su eco.
Dijo el/la ric@ mercader, señor/a
de sus propios pesos:
– ¡¡¡Qué lástima, pobre perr@,
toma las sobras que tengo
y debes quedar content@,
pues eres —causa ajena—
la razón que no desprecia
adular a las presencias
de la ruina que te engendras
simas para la quietud,
la virtud en que mueres
alejad@ a plenitud
que se versa y reversa
mundos para diferencias:
tú de penas, y yo, de dueñ@
en todo lo que me acerca
hilos para la salud
del Espíritu que Reza
almas desde lo que importa:
tú, barat@... y yo riquezas
a la Huella Sol de Tierra!!!
¿Qué perr@ menea el rabo?...
¡Qué costumbre, dar el fuego
después de apagar la lumbre
para sentirnos de buen@s
al oficio —sin amarros—
de mendigar al pecado!
Por lo content@ que estaba
el/la perr@ de los deseos,
el/la que acunan las miradas,
tuvo que lamer el juego.
¡Qué feliz se marcha el/la ric@!
¡Qué orgullos@ se quedaba
el/la indigente de las tristísimas
huellas de la Esperanza,
a tiempos para el Después!
Esta fue la última vez
que en vida se vio el/la carente,
el/la de la savia tan mala;
no culpable de los actos,
puesto que trances se hallaba
el/la que se vio impregnad@
bajo sus ciencias o mañas
y no se pudo querer
la miseria de l@s pobres,
porque el/la ric@ que dio limosna,
a sus migajas representaba.
036
El agua del río no es consciente,
pero se amolda arduamente
a la ley de las gravedades
del Gran Declive de Cosas
que Ondulan, Ley de Mares
—Empíricos Cantares Alejados—,
sus Más Difusos Milagros
de la Mente, Dios y Padre.
037
En túnica, anochecid@,
l@ viste de fríos,
qué alimento diario,
tristezas de la Vida.
038
Aviva en corazón
sequedad de muertes,
vigilia ignorando
que viene el día
del galopar sublime;
sin postergarse.
039
La Suerte Mendiga
en silencios ‘un salario de vidas’.
Urge la Muerte
de cosas precisas.
040
Pasaste corazón
mi mente al día, de no llorar
jamás por hambres.
¡Qué bonita la música
cuando toca su tiempo!
041
¿Qué madre no presume
otro clavel en su sangre
—nana de pecho— gitana,
brazos de luna con hambre
que baila soltar las penas
templadas de inocencia
bajo los tenaces cantares?...
042
pepito pepón
o pepita pepona dice:
“Estómago caliente
piensa poco”.
¿Qué Hambre Enseña sabidurías?...
‘amor’ de la Vida contesta
del tararía para ti:
“Tarará... sí te vi. Tararí”.
¡¡Qué estupidez
hacer la suerte de la vejez
a huellas rotas!!
043
Hablar de debilidades,
hace recordar que somos
no más que necesidades.
044
Odiosa la compañía
que a mi hambre (cuerpo)
vuelve al polvo.
Partículas del hambre
los nudos (morbos)
que no adulteran callar.
¿Qué tendrán los nudos,
ya que amarran todo
por quedar desnudos?...
Olor de Calle. Prostíbulo a Drogas
045
No le dio aliciente nadie,
y sol@ se vio vendid@,
y repudiad@ al instante.
Caballo blanco hirió su vena,
galopó sin pena,
fue corazón.
Ya no tuvo almas,
él (vena blanca) se las robó.
Le obligamos a ser eso,
lo que gritó furciar de calles
los ascos de las pobrezas.
Noto falso ‘amor’ l@ llenó...
Ligad@ a ello se encontró:
viento,
viento,
viento,
y... Viento.
046
Galopa en calles de inocencia
(ingenuidad, la voluntad doblegada).
Negras mariposas dilatan mentes...,
sangre, muerte, juventud, indiferencia.
La culpa: insaciables, malign@s excrementos.
Campanas dan qué sonatas fúnebres.
047
La droga eleva,
luego qué merma
—bajuras sin resistencia
hacia la pétrea tierra
de la memoria olvidada—.
048
No ensueños del Sueño...,
que la ilusión desgasta
dejarnos sin Dueños
(Macros Aciertos),
y arrumbar maestr@s
que llevamos dentro.
049
¡Qué muerte surcó
las bocas de amad@s!
Se fueron en ojo, pálid@s
—sobredosis—
en sus primaveras.
[...], me amaban, lo sabía;
pero en sus débiles momentos
no tuvieron otros silencios,
ni tengo otro aliciente
más mío que olvidarl@s.
050
Amad@ del Viento
Fiebre que roja respira
alma de viento en pena,
todo su espíritu anhela.
De gritos hiere la Vida,
nefasta pompa de yerba
en alas de cobardía,
a vida que desacierta
lejana de simpatías.
Mira, si no has de volver,
no hablo de la sombra
que te hizo estremecer
al ardid de sedarte
para los desencuentros.
Lagrimal si se detiene
en el polvo del camino,
es mentira, no te quiere.
051
Caballo de la División
al Débil de Fuerzas
¡Chútate! ¡Chútate!
Perfila los ojos,
ya no llorarás.
Y vive, crinea...;
‘amor’, ¿no eres tú?...
Galopa en sangre
el blanco que quema.
Relinche sin espera
va tu dignidad.
¿Adónde se fue
lo libre que eras?...
¡Ahora sólo queda
loca esclavitud!
¡Corre, corre, corre,
no huyas la paz!
Vive, si nos amas...,
debes, si no estás.
¡Chútate! ¡Chútate!
Tinieblas,
tinieblas,
tinieblas sin ti,
o vuelve a la Luz.
¡¡¡Caballo no más!!!
¿Qué despiertan las máscaras?...
052
No desvirtuemos la Suerte
que Puede Llevarnos
a los Infinitos Gestos,
Adonde lo Todo es Nada
mientras Dios nos Mima
más reales al Beso.
053
Da Virtud el preguntarnos:
¿si de actores o actrices,
jugamos a Despertarnos?...
La Proyección no Altera
el Destino (las consecuencias
que razonan bajo las secuencias).
¡Que nos importa del Hecho
la Santidad que se Honra
versos para tal Provecho!
El Director, Donde Está...,
Educa de los detalles
que Obtienen la Libertad.
El Ensueño se hace eclipses,
ya que del Movimiento
la Acción se Bendice.
054
Madurez e inocencia,
despojemos los deseos
del asedio instruirnos.
Sin obstáculos, hagamos
del instante —sin pasos—
el vestirnos mejores,
‘desnudad@s de besos’.
La estabilidad tumbal
no se crea de nosotr@s,
ni a través de sí misma,
no habita las formas.
Que por nacer, supón:
no hay surgir posible
si no lo otorga el morir.
¿Qué se deja por cubrir
el vivir que se dispone?...,
la sazón del descubrir
la eternidad, que dentro
sabe que todo es así.
Inocencia y madurez
(la flor falta en aroma)
nos tienen a enamorada
tristeza que puede ser.
¡Que llegas a la vejez
en prematuros engaños!,
es el ciclo que pujamos;
alégrate, si en él te ves.
Estabilidad de viento
a fragua por cenizas.
La cuestión no es vivir,
sino el saber ‘si Existimos
antes de este venir’.
055
Si estás plagad@ de amig@s
tendrás buenos campos verdes
y agua de abril en el río
de los quereres.
¡Qué falsas las vanidades
del todo, lo que se pierde!
056
Dicen del ‘amor’ al prójimo:
“nos permite ser felices”.
Quien justifica malicias
está dañando a su herman@.
Much@s andan el Camino
a fuerza de l@s que caen,
quiera dios que yo no sea
un@ de l@s que hay por ¡ay!,
ni otro corazón dependa
de estimas para vivirse
cerca de Dios, a morir
el derrotero que no hay.
057
No quieras más historia
que la gracia que asola
límite a lo permanente,
si por estable comprendes
a lo que mora de sobra,
y por sobrante entiendes
el todo que se enamora.
No busques ver a tu vida
llorando con la deshora
de la soledad inmensa.
Vive despiert@ en el sueño,
date en toda la licencia.
058
Presume el/la candidat@
de haber vencido al Mundo.
La prueba es menester
librarse de fingimientos.
Por la idea vaga el Globo
sus más profundas patrañas.
059
Esa liebre sin temer.
Corren galgos...; no la cogen.
Fiebre bolsillos, por fe...;
corren l@s apostadores/as.
Hizo la envidia la casa.
Del vicio se disputaba
lo alejado del alma.
060
Cuando el escarabajo
está acorralado, en su ceguera
huye sin saber hacia dónde.
El hombre o la mujer, mansos
en sus conformismos,
ensucian su virtud de humanos.
061
Jamás habrá
un ideal que no rime,
ni acera sin ser pisada.
¡Qué locas son las causas
de un pueblo loco!
062
bien darán las presencias
el estímulo a sus sombras;
y de asombros reversos
estipula el Obligo.
Que lo amigo nos densa
a razones sostenidas
de la guerra, el acuerdo
que destina la Muerte.
Amarre de ignorancia
063
Simultánea la defino,
acróbata del vacío;
en mis hilos derretidos,
la pasada realidad.
Mensajer@ soy sin ella;
con odiarla, fiel esclav@;
de la noche, falsa amiga,
y del día, enemistad.
Quien la quiera aconsejar
su valor recibe bien.
Tiembla sombra detestada;
quien la tiene no la ve.
Mi alegría otra empresa
liberada de su mal,
cual expresa capitales
para humilde florecer.
Triste y amarg@. Padezco
dign@ poderla callar;
se desecha al caminar.
064
Ciega se llena de mí. Triste
mañana, mediodía y tarde.
Ida se queda, porque la vi.
065
Cuéntanos
la Razón que nos tiene.
–¡Papito, dime un cuento
libre de tu esclavitud!
El papá cuenta llorando
qué pena lleva el color
en el ‘amor’ que se cierra
de espejos adulterado.
Velos de separación,
el/la ser que de sí piensa:
"soy superior" y desprecia
la Obra Salve de Dios
(el Descentro que Encuentra
verbos para la Oración).
–¡Papito, dime el cuento,
de acentos para la flor!
El papá, que no lo cuenta,
pesa de larga su carga
y suspira dolor de amores,
a todo el ir que encuentra
alineado al desencuentro
de las pasiones.
066
El ‘odio o racismo’ es común
en cualquier lugar del Mundo.
Es falta de intotalidad
ante lo que no podemos ser,
y en tal límite presume
diferencia, sin vencer
la razón que no adultera
rebeldías por nacerse,
ya que a nada respeta
y prodiga por doquiera
la ignorancia que es presta
para hazañas que encierran
las crueles penitencias.
¿Y no es verdad ni mentira
que la piel de cada un@
busca otra piel y se arrima
en qué corrupción de besos?...
067
Todo racismo no es más
que la trama del complejo
de lo que se hace comparar.
Después de haberse acabado
lo todo que nos ondea,
empieza qué cuesta abajo.
¡Pobre l@ que ha empezado
a escudriñar en el alma
los suspiros de los años!
Por más que se venza,
vuelve otra razón..., y a cansarse
rechazos de armonizar.
Toda la xenofobia no es más
que la conciencia inmadura
que opaca las pubertades,
adolescencias por llegar
al matiz de las licencias
—permiso por disparidad
que somos y no sabemos—.
¡Quiera Dios que despertemos
bien asociad@s al Beso!
068
Bebo la pena sin más;
tomo la causa conmigo.
Soy el/la que sabe ‘su qué’;
nunca tendré otro caso.
Voy tod@ de vino herid@;
quiero ir donde la paz,
pero viento lleva el hilo
lejos de sombría apariencia,
ya que heme destilando
los grados desventajosos,
beber que no encuentra
ni el olvido ni el hallazgo.
¡¿Para qué tanto quejarme?!
Loc@ ando, loc@, loc@
en estas sustancias mías
que no alteran y provocan
el halago de la sombra
que ahoga de fracasos,
y del engaño me asombra.
Pienso; y callo al decirte:
todo es falsa alegría,
es de alcohol la salida
a cualquier lugar que voy;
y de aferros la agonía,
siempre ante alegorías
de lo tanto que no soy.
Vuelva la flor al barril;
lo añejo huele en las venas
—penas que yo nunca vi
y que tanto sostuvieran
la flama en que me perdí
ser vacíos que no llenan—.
Como no tengo otro beso,
lo bebo; ¡¡vaya condena!!
Eco, lástima del eco..., eco
lo que jamás y ahora mío
se ampara del resurgir.
Ebri@ en soledad. Tont@;
falt@ de mí al amigo eco.
Borracha mi vanidad...
Bebe el/la borrach@ fin@
su confianza de sabi@,
si se arrima de su arrimo
que sufre del sacrificio
que seca la vid del alma.
069
Remansos del beber andan
las historias desgraciadas.
¿Quién lo dice?...
Doña vivida experiencia
que de finuras entiende.
L@s que beben y no pagan,
no sabiendo respetarse,
hacen amig@s y l@s pierden,
y matan el hoy-mañana
bajo el morir que se aviene
ante qué injustas demandas.
No bebas, no solucionas
la causa, la agrandas...,
y te avergüenzas el alma.
070
La popularidad se advierte:
‘Bebe, y bebe lo que quieras,
que aquí te servimos siempre,
siempre que a beber te dieras’.
Si notas que vas perdiendo
la sensación de tu estima,
aléjate del beber queriendo.
071
Para el/la borrach@
lo sobrio hace teatros.
Da la huella pisada
a sus otros aplomos.
Llanto lagrimeado de otoños
072
¿Qué hay escrito en la Huella?...
“Paso al Todo Misterio”.
Antes de borrarnos huellas,
nada tuvo el Peso.
En la Huella andamos
del Posible Falta
a Imposibles Viejos.
Del Sentido, las huellas
inexpugnables al Sitio...,
marcas abrigadas, espejos
que disuelven acertijos.
Del Pie, qué lucero de aproximos.
¿Qué hay escrito en la Huella?...
“Siempre: El Principio”.
073
Cantares,
viejos cantares
que desde lo lejos llegan
y no tengo el gusto que se paren;
los que adentro en las entrañas
llegan de sangre a los aires
hasta llenarlos de olvidos
del silencio de cantarse.
Cantares para el ocaso,
los mansos que nunca salen
más allá que en los abrazos
cantares.
Siempre cantares ficticios,
pero arrogantes, altivos
del deseo de soltarse,
todos los que han de quedar
nostálgicos bajo cantares.
Cantares, cantares viejos,
aquéllos para expresar
el Todo que en todo yerra
cantares.
Tristes cantares
en los intentos de almarnos
en penas de los callares.
¡Ay, ‘amor’, que vienen recios
los silencios!;
¡ay, no pares
en la espera del regreso
perenne de los impares!
Cantares...
Nuevos cantares...;
cantares.
074
Cantaba
cuando soñé contigo.
Ahora quizás pienso
‘si abismo pisaba el grito’,
que nunca llama dejarme
de amad@ sol@ y conmigo.
Corre del agua el declive,
dolerse desde el orgullo...;
tal vez escarpa el silencio.
Murmullos de sol, y verte
cavilando a miedos por ayes
de amad@, para el morirnos
lejan@s hasta lo dado
del cariño verdadero.
Cantaba cuando soñé
que tú no estabas conmigo.
075
Aliviana de eternos...
¿No es verdad que surgimos
de un Después que se Altera
Este Presente a su Arrimo?...
Las manos palpan sombra,
duelo, aflicción, conducción,
lance al padecimiento
quebrantado de tristeza,
fatiga del pensamiento
que condensa contraerse
para los alardes viejos.
Mis ojos se cantan
relámpagos en flor,
cautiverios lejanos,
distanciados, que inestables
hacia lo extremo (límite
desmedido, sumo, exagerado),
dan el último sonseo retirado
conciencia de lo externo.
Esta Pesadumbre, que Espesa,
Aliviana de eternos.
De Vida nacimos ‘vidas’
a un Sueño que Muere
Imperecederamente
e Invariablemente,
Más Imberbe Reanimarse.
076
¡Ay! Triste Corazón
(núcleos, vísceras,
fortalezas neutras,
benevolencias siempre;
ímpetus que alteran
descifrar el Fracaso
que Sostiene a Pena
Íntegra el Hallazgo),
a caballos blancos,
bombeos acordes
del Discorde Avance
que No Diferencia
al Azul Oro y Gris
del Celeste Fuego
que Van los Apoyos
que Detienen Todo
a su Acontecer,
Tendrás tu Papel
Libre de acomodos,
pues es Menester
para Falsos Fondos
Ver la Negativa
que Llena al Reloj
con las perspectivas...,
Perceptiva Acción.
En Vientos Veloces
se Hilan las Almas,
y a crudas nostalgias
barriendo la Vida,
las Ánimas Contemplan
‘Amor’ de la fe...,
la fe que Sostiene
en Dios, Tal Volver.
¡Ay! Triste Corazón,
¿cómo nos envuelve
actuares, a sin Original
del Borrador a No Ser?...
077
Se desea envejecer
en qué quietud de pasiones,
y no importan razones
ni los qué.
Quejoso sentido de la muerte
078
No importa que nos vayamos,
si al irnos vienen l@s que dan
la expectativa de esperarnos.
079
A ti, ladrona de mis sueños,
te expongo a presencia
triste de las cosas.
080
Incorpórea la defino,
intangible se presiente.
No sólo me deprime,
sino acaba mis tormentos.
Ría quien dormirla quiera
en frescas luces que nacen,
pues ignora, al vencerla,
ella logra su realce.
Reina es, pura victoria.
Vivo etern@ en desgracia;
culmina sin yo verla
reflejada en mis almas.
Tiempo, Haces Camino
Eliminando presentes.
Siendo vida, vives Muerte,
y al morirnos, nada queda.
081
Guadaña Causal
–¿Sabes quién va conmigo?...
–¿Quién va contigo?...
–¿No lo sabes?..., te lo diré:
cuando río, no ríe,
y si grito, guarda silencio.
¿Sabes quién va conmigo?...
–¿Quién va contigo?...
–Te expongo aún más:
en mi vivo, vive;
al morirse, muero.
¿Lo entiendes?...
¿Sabes quién va conmigo?...
– "¡ !"...
¿Quién va contigo?...
–Entonces
seguiremos nuestro camino.
082
A ti, noche de luna clara,
ojos que roban el alma
entre miradas veces,
traviesos, y no rebeldes
en la boca de silencios,
ruidos que desvanecen.
A ti, nube de cuna oscura,
siempre ojos de ausencia
en la vigilia intuitiva,
densos del alba de la pena
en acecho.
Blancos y bruma
se perciben perderse:
cuerpo desnudo e incendio.
083
¿Volará la mariposa
el espacio de pétalo amarillo?...
Sol quemado en las alas posa,
pasar simultánea de olvidos
por la tierra silueta
de jardín acrisolado
y cemento endurecido.
Me vio llorarla
alba de su eco adormecido.
084
Están de celos llenas
las laderitas del monte.
Viven envidia toditas
porque pasan sin verlas
quien se adormita
o se esconde despiert@,
y no importa penita
que l@ tiene y aviene
siempre a lúgubremente.
Están de celos vacías
las altas cimas adonde
sentido que se aproxima
no goza razón de amores.
Las mira, porque las mira
sin alcanzar las cotas
del dolor que las limita
hasta fundirse a brezos,
distancia de tristemente.
Están las burlas disueltas,
y ya no quedan más rimas
para que el viento las sople
del fuego que las aviva
de tiempos que las ahogue
calmas a deplorablemente.
085
Secreto notó
El/la Amad@:
–Melocotonera tu boca
a mis labios de uvas.
¡Déjame soñar contigo
en esta noche de lunas
los placeres del ‘amor’,
sentir las venas que tuyas
se arrecian al dolor.
El Conjunto:
–Lloremos la soledad
que a l@s dos nos unió;
vivamos todo el calor
mientras perduren ganas
caminos del Desamor.
El/la Amad@:
–Me pregunto secreto
¿qué hallas en mí...,
—pienso—, quizás un/a amig@,
ansias de besos,
o tal vez tu sufrir?...
El/la Narrador/a:
–Árbol helado sin ramas,
perdido de un trino
iluminará el poniente
cuán negro destino.
No es fastidio el hallar
lo que se tienta sentido
de levedad, suspirar.
El/la Amad@:
–Has de saber, tururú...,
que mi único anhelo,
poder tenerte de abrazos,
sentirte ‘Mujer’, Femenina
(no el Muerte que Estima
la Santidad del Cordel
que Sostiene la Cortina
de la Vida a no Ser)
y verte con alas de ángel
volando y viniendo
a mi corazón,
y decirme: ¡te quiero!
El/la Narrador/a:
–Temo, o no temo
que rompas el silencio
para un triste no.
El/la Amad@:
–Mas di la verdad,
que te amo sincera;
aunque dura sea la pena,
por mi ‘amor’, se borrará.
La Amada:
–¡No sufras amad@,
calla a tu boca!
Mi alma entera
llorándote está.
¡¿No ves a mis ojos
de mansas palomas
brillar en delirio,
y a toda de ánimas
en ti, desmoronar?!
Me haces dichosa...;
toma, tuyos, tuyos,
tuyos son mis deseos;
tuyos son mis secretos.
[...], fundemos lo presto;
danzar lo compuesto
—la nuestra unidad—,
la franca similitud,
y al alba sigamos
del estable Camino.
El/la Narrador/a:
–Fue a las seis y seis
y seis y seis y seis y seis
cuando se durmió.
¡Cuán sol@ encontró
la Muerte consigo!
Tan fuerte aroma de tierras notó.
El/la Poeta:
–Distancia, ¡qué lejos estás!
L@s amantes buscan
atarse lo uno y lo otro;
cuando la muerte l@s cerque,
¡qué lejos estará todo!
No hay alivio al dejar
lo Amplio que no queremos,
pues siempre se ha de Dar
lo Todo Bajo del Sello:
derribado a Zozobrar.
086
Refugios de aire (donosura,
gesto, apostura, gracia)
van las huellas disueltas,
rastros de luz de mundos.
Aquí el sentido no habla,
ya que tal orgullo se mece
y no es cuestión del halago.
Así se densa, cuán púrpura
a sus desgastes, la huella
más etérea que va nombres.
087
Estando el clavel herido,
o rosa rosada desteñida,
putrefact@, olor al agua
colmada de los suspiros,
sentí que todo acababa
de cambio a lo divino.
Adormeció en las leyendas...
No queda el buscarl@
en la holgura de las penas,
donde deduce el milagro
ante la noche, y serena.
¿Qué queda (clavel
o rosa) despetalad@?... algo,
el calor que hoy se lleva
para dejarl@ vaciad@
sobre el ‘amor’ que se diera
después de lo olvidado.
Mirando afligid@, dolid@,
se transformaban las muertes,
hirientes de los sentidos
luchados para vencerse de dolor.
Me acusaba su estado,
como mi suerte.
088
¿Existe o no?...
¿Quién aploma el no y sí que rezan?...
¡Ay, misterio callado, profunda tierra!
Corazón medroso, alma impura,
fe perdida, lamentos incansables;
rutina de el/la cansad@ dios/a espiga.
Campo, te sembraron polvo y gritos.
Desquicia pureza su servicio,
horas cortas pensando hacia vana meta.
Un@s, sinfín disfrutan con riqueza,
y otr@s, en ríos, aguas presas.
Tinieblas mueren ahogadas. Holgada,
la amiga, penetra puertas cerradas,
y mi casa su gentileza espera.
Tapiaron el Camino.
Viviré perpetuas esperas.
089
Insinuando miramiento
los cipreses en el huerto,
arroban de silenciad@
la tristeza que estremece.
¿Cuándo retumba sonido
(sin eco de lo que siempre
comodín se nos aviene
de ultratumbas perderse)?...
Aguante de sensaciones,
aparece el noctámbulo
sentido de l@s dioses/as,
callante al pensamiento.
090
Cayó al vacío;
l@ agarró de espacios.
Embozó de oscuridad
sin horizonte ni ocasos.
Calma de tierra
ha holgado sus ojos.
Volver sin reposos
anulará el tormento.
091
Mariposa que vuela
buscando flor,
en pétalos de rocíos
se enamoró.
¡¡Alma, despunta!!
ya aclareció;
amaneció a albas,
y marchitó.
¡Ay, triste rosa,
¿quién te sembró?!,
ese Alicate Silvestre
llamado a dios.
Todo es escarcha,
desamor y cieno.
Anochecid@ se nace
a perpetuo adiós.
Pensativ@ y loc@,
de cosmos soy:
soplo vertiginoso.
¡Brisa ligera,
¿quién te plantó
en el campo que calla,
lo cual no habló?!
Mariposa si vuela,
nunca voló.
¡¡Qué vuelo volado
se la llevó!!
092
De niñ@, vive el apego
adonde afinca a capricho,
notas a su pensamiento.
De joven, sueña, puede
seguir la ilusión más eco...
el Mundo es suyo: el beso.
De lozanía piensa: todo
hace el vagar sin descanso;
y en tal andar, acomodos.
De viej@, ensueña a la Luz.
Ya vive a lejos y en nadas,
de lo que huye morir
ciencia de la voz callada.
093
La muerte en su redondel
se deja de ondas vacías lo hondo,
lo que no sé.
He de pensar que un Día,
Dios sabe el cómo y el cuándo,
por Vida veré la Vida
desde las muertes que aguardo.
094
Human@ que no teme a la muerte,
el orgullo l@ engaña,
a no ser que se halle saturad@
de razones a la esperanza.
095
Much@s dicen que al morir
se van hacia el Más Allá...
Yo me figuro que se pierden
a puertas del Despertar.
¡Qué Alpina la frente!
¡Qué aires tan verdes!
096
Human@ sin horizontes
espera la muerte (ruina,
finamientos que dan cambio
y habilitan suertes
ante el desencanto).
Donde es el corazón,
que venga volando águila
(aproximos de certezas)
para los sueños.
Si te ves que no puedes
estar viendo el muro
que nos hace desfallecer,
no te olvides, al verlo
(tener conciencia
que no existes, y a no,
todo lo que encuentras),
es la forma de vencerlo
tiempos a contemplación
del Incierto: Tiempo.
097
La rosa y lo humano
siguen un mismo camino
desde distinto encuentro.
La rosa y lo humano
tendrán que pudrirse
las formas sin nombres.
La rosa y lo humano
viven de la novia
que se descompone
corazón de la Distorsión,
toda sensación
que mantiene hambres.
098
Hace Tiempos del Dios Vivo,
Olvidados en l@s hij@s resec@s
—tantas ansias—,
se Construyó el Sentido
que Comprende (Abarca
y Utiliza) el Muerte.
099
Confrontación desde lo Siempre,
el Hábil Camino del Retorno
en la Vibración eterna del Instante.
¿Qué apresura sin oscilarse
ACERTIJO DEL MISTERIO
CRISTO REY PARA L@S POBRES?...
¿Aquí...? Osiris (el Muerte).
¿Aquí...? Isis (la Muerte).
¿Aquí...? Horus (la Resurrección).
¿Aquí...? Sêth (la Vida).
¿En qué Teta (‘Osiris’) de Isis
se Amamanta Horus?...
Siempre habrá pobres
en el Pan
del Camino al Cielo.
En el Cuido del Santo
el/la indigente come,
y Él, Carga el Llanto.
¿Qué tendrá la Pobreza,
pues sólo nos mira
ante la queja?...
CONJUNTOS DE UÑAS
AL GLOBO DEL CENTRO
Por las maestrías
la TETA SAGRADA
de estas sintonías
—pisa o salta—, salta
el Despertar del Alma
no lejos de las mías.
fhilos indudabbas
“HAY MÁS FELICIDAD EN DAR
QUE EN RECIBIR”
Mensaje del Horus de Osiris.
El Tetado de Isis, Jesús de Nazaret.
El Resurrección y la Vida.
MISTERIO DEL ACERTIJO
100
A Ti, el Muerte, Santidad
que otorgas protegerme,
y permites que prosiga
conquistado al horus
surgido a resucitarte,
Ente de Horus (Lanzada)
a Vivirte cuan Osiris
de mis Almas, y enamorado
bajo el cielo conceptuado
y sostenido ante Isis.
A Ti, el Muerte, Entidad
que suplantas de espera
el regreso del Beso.
101
Cuando el Muerte nos visita,
tendemos a santificarnos...,
pues su Dignidad es Inmensa
y nos Honra del Milagro
de tiempos posteriores y previos,
que federados, ayuntados, aunados
al Gran Principio
(la Muerte, el Concepto,
y el Muerte, Nuestra Vida),
gozamos inevitablemente.
102
El Autoengendrado, adviene,
el que Navega desde el Frío Lugar.
El Muy Oscuro Ocupa mis casas
(esferas de tant@s que esperan
al Horus-Osiris que los Guía).
103
¿Para qué Llanto sonreímos
a horas de lo Creado?...
Lo mismo nos ha caducado
la huida en los abrazos,
y asume las diferencias
misterio de lo Olvidado.
El Lago de la Vida
Abastece las sombras
que recorren el Mundo.
104
Hechas Islas de Luz,
mis almas, esperan
antorchas en su Noche
que aclama el Día.
Reconocen su Esencia
Eseíble y Santa.
105
Escuchad en vuestro corazón
al no castigo.
Aunque construyamos autopistas
del Tamaño del Cielo Universal,
no podremos salir de nosotr@s mism@s.
Santidad, los caminos del Perdón.
El Osiris de Horus,
a través de Isis.
Desde el Delta del Río
van pujanzas los espejos,
olas del Beso.
Dudas, no son equivocaciones,
sino análisis.
He pensado tantas veces
que la Reforma nos Muere...
El Cuerpo necesita de las mentiras
para Sentirse Hallado.
106
A Ti, Santo Dios, Espíritu de la Verdad
(Libre del Alma y del Ánima
de l@s Dioses/as, Voluntades
que Construyen y Aguardan Cosas),
el Sin Igual, Rê-Horus eterno
de los Infinitos Cristos, que incontables
fes dan Providencia, Disposición,
Prevención que Conduce al Logro
de la Frontera Final y Única Alianza.
107
Vagando en mi Dolor hacia la Puerta,
Osiris (Cuán Aquél) Miró a su Hermano,
el Sêth que Dio el Caín Enamorado
de la Isis Fertilizante ante el Celo
de Horus, Tierra Santa, Egipto Abandonado
al Fragmento que el Cielo Abarca.
108
¡Oh, Jehová (Rê), Libérame
en la Trascendencia, de Anubis,
y de la Nube Rogativa de Sêth
Negándose a la Esencia de Horus!
¡Oh, Yahvé (Ra), Obséquiame
en la Trascendencia sin Thoth
(Acercarme espíritu al Encuentro
de Osiris), y Hállame del Beso
Protegido, Ante el Bien: Isis-Rê,
para que Tu Omniabandono
se Ilumine del Santo Gozo!
109
En el Solitario y Oscuro Amanso
de la Voltaria Amagan:
el Rayo de Sol y el Pétalo del Agua.
Laboriosa a las Entregas, Tamizada
del Vuelo Abierto, la Mariposa
es Mágica y Sueño, Tierra y Cielos.
¡Qué Borrada de Dios Pasa la Silueta,
en el Eco Quedo del Recuerdo,
a colores de las flores de piedra!
¿Qué Acerca, Alevilla, al Vuelo?...
En el Vuelo, Vuela, Hasta lo Lejano.
Tristeza, ya no importas
No alude del esfuerzo
el mirar que llevas fuera,
el hallarte más adentro.
110
No hay más canción que callar,
que desde el calor al frío
la sombra nos ha de andar.
Entre la sombra y sombras,
el alma de preguntarnos
lo que más lejos tenemos
y que de tan cerca asombra.
111
Hay la Mentira
—la que toda es mentiras—,
la hipocresía del mentir
sin el Nunca Jamás.
Esta es la norma:
todo se transforma,
todo se edifica,
todo se desfigura,
todo es verdad,
todo es la falsa mentira
de las cosas como son.
Hay la verdad
(si quieres mentirijilla),
mentira del mentirse
ignorancias al reacio
camino por Despertar.
112
Mariposas bellas
secan los sueños
a la violenta suerte.
Y acicate, el verte
almas de libélulas
bajo las pendientes.
Añádeles los besos
(alevillas blancas),
y serán sin formas
todos los encuentros.
113
La Felicidad no existe
en Esta Dimensión,
pero sí la menos desgracia.
Nuestro encuentro al Encuentro
lo seduce a los versos,
saturarnos a las mentiras.
114
Unta a la Vida el verso.
¡Hasta explicar el Misterio,
qué sano trabaja el eco!
115
Si en lo contrario buscas
la ecuación complementaria,
desde el capricho extiendes
el razonarla, y disuenas
la acción, hasta encontrarla
dilemas a la razón.
116
Desde el Sonido
se aviene el respeto.
Todo es Palabras de Dios.
Coge el Verso
que Sostenga al Verbo.
117
Noche oscura que embellece estrella,
y henos estrellad@s a las cosas
de entes (imágenes) y vosotr@s
a vecin@s por tocarlas. Por sentirlas,
despertamos del letargo que asola
en este entorno sin luces
del campo amapolado de inocencia.
118
Y nos damos sol@s
lo final del alfa
de los pensamientos.
Que la mente, es mente;
y no quedan tiempos
que llenen la Vida,
de sus vidas dentro.
119
En la mina de los sueños
siempre habita un/a desertor/a.
¿Será que no tiene horas
y se siente a la deshora
del corazón que l@ adora
y l@ engaña a su pasión?...
120
¿Qué tendrá el alabo,
que a tant@s enriquece
para su cotarro?...
Siempre en el deseo
nos sentimos dios@s
de la vocación.
121
¿Que la verdad sostiene
la ilusión y la fantasía?...
La mentira se defiende
en su verdad contenida.
122
La mitad de la mentira
pesa como verdadera;
mira del espejo roto
a quien nos mira.
La mentira darse quiera,
poquita a Poco.
123
En el teatro, la fuente.
¿Va la sonata: risa o llanto?...
El agua no asedia
de incendio al fracaso.
Por si confundes la esencia,
no va en la oda la gracia,
ni la presencia.
124
¿Te callas por ser místic@?...
silencios van los ecos...,
sistemáticos que limitan
el Sentido al descubierto.
125
Se combinan los colores de alegrías;
de alegrías es la Meta deseada.
Las metas son el fin de digna vida,
y la Vida, el Simulacro de la Nada.
La visual busca siempre lo no visto;
en su ocaso nunca alcanza el horizonte;
lo que halla representa a la Vida,
y lo que ignora, misterios de lo inerte.
126
No existe un color definible,
sino el acercamiento de colores.
Entre las causas exhibe
(manifiesta, presenta pruebas)
y redime tus abarcamientos.
127
En el Camino, la huella
se define a lo que encuentra...
¡Cuántas pisadas ocultan
el Sello de la Impresencia!
128
Apartarse pueden las estrellas,
y todo el Universo, desunirse...
Ya que Tú, creador/a de deseos me hiciste
natura o igualad@ a lo lógico,
y ando en la Senda sin morirte,
a inmensa Unión, sin repetirnos.
129
Cuestión no es lo que sabemos,
sino lo que ignoramos.
Así las suertes, se hicieron dueñas
de los nuestros cantos
que prolongan del Dios Feliz.
130
Creo en Dios (el Eón-Hijo: Jehová),
y no me alongan los decires titulares
que surgen de la ocasión:
tecnológica, genética, y robótica.
¡Conque la Vida empieza y se entiende
de manera natural, y trasciende
más allá del molde de los organismos
que a el/la incrédul@ l@ asciende
hacia qué Apego del desapego a Dios!
Ya que las Formas no son mi Casa,
pues nada de lo hallado me conmueve,
porque todo se asemeja a sus principios,
puedo decir que mi creencia está basada
en Ciencia (experiencias, metodologías,
disciplinas) que Conlleva la fe,
Crédito de los Albores más abiertos.
131
Por si interrogas:
¿adónde empieza la Ilusión?....;
no comienza ni termina,
y Todo es su Canción.
Por si descuidas
a la Razón que nos Alma,
cree y perdónate
hasta el atrevimiento.
Por si el Sí nos repite
desde sus diferencias,
sueña y ama a Dios,
y duerme a infinitamente.
Por si buscas patrias
hacia el Abandono,
el Piso en donde pisamos
Va para el Desasocio.
Por si despiertas andad@
en la Huella Dejada,
trasiego y sosiego,
suertes a lo mismo.
132
Por si despiertas, sostén
—al despertarte— que duermes,
ya que nada has de temer
si bien te quieres.
Desdicha al atrevimiento
El lagarto, en la piedra,
mide el sol en su sangre,
ya que defiende y calienta
la cuestión que lo sabe.
133
El Destino se ampara el Ego de los dioses.
dioses/as de la Fortuna, ¿qué Soñáis?...
Creer y no creer, es la Virtud más elocuente.
Hablar, es la ciencia que depura
las vagancias camufladas.
134
Paridas, las virtudes cubiertas.
Pasaron las lunas del otoño,
mientras el sol brilla siempre.
135
Desde el Cielo se Oculta
el Divago a la Piedra,
y su Cuerpo Sondea
un Oscuro Diamante
que Corteja la Espera
y Amortigua el Desgaste.
136
Sentido de números
el movimiento computado.
A Mayores Móviles,
el Impulso de Variante Fija,
a Horizontes Hincados
a Ritmos Dimensionales.
137
En la mente inferior,
el vaciado de imágenes
(el estado transitivo
de consciente a subconsciente
—puerta de accesibilidad
a la Mente, el Ello
que Vive en todas las cosas—),
no alcanza tránsitos
indecibles a la Unidad.
138
Pasó la luna... y tod@s estabamos
de humildes a los contenidos.
Despojad@s —claro que sí—, id@s
hablando de las desconfianzas...,
las matemáticas caóticas
que no se resuelven el examen.
139
¿Conoces las tierras de l@s perdid@s
en sus casas..., y nos quedan descubiert@s
de la No Abertura..., y sí coberturas
del atrevimiento que se posterga
a luz de luna, los astros que no rezan?...
140
Miramos a la luna, y tod@s vimos
que éramos destinad@s, apostolad@s
vertientes del perder, acumulad@s,
y henos l@s más débiles de l@s tristes.
141
Pasó la luna más atrevida.
¿Pasó, o pasa la búsqueda
que nos hace descubiert@s?...
142
¡Que se va el sol con la luna nueva
de l@s sin lunas!
¿Qué nos enriquece y alienta individuales
y colectivamente a la ofensa?...
Es para l@s que se sienten ofendid@s.
143
En el Mar de los Cielos, nacimos.
Aún No Culmina el Encuentro
Aunarse a las desganas simultáneas,
las apoteósicas albas de ocasos
que sobrellevan al Espíritu
Darse cuerpos eternizados de muertes.
144
Para ver un ángel, hay que aceptar
todo el Cielo a su Virtud,
y nuestro interior es un gran cielo.
De ángeles hay poco para hablar,
pues ellos, lo dicen todo.
145
Hablo sólo ‘conmigo,
contigo, consigo, con nadas’
—con l@s much@s que somos—,
l@s que pasamos de saber
y notamos que no entendemos,
salvo para responder (!).
Hablo con l@s que se acallan
—con l@s que suspiran,
con l@s arrogantes,
con l@s dinastías,
con nuestro talante—.
146
Pasó la luz por el desaire...,
y nuestros eclipses seniles
a la omisión de sus reservas.
¡Qué cosmos (‘orden’) se previene,
si henos carentes de importancias!
147
Aquí, sonriendo las vagancias
que nos hacen divin@s (rotos espejismos),
pasamos del Encuentro a No Apego.
148
Seguiré hablando de la fe,
la que nos ha dejado desnud@s,
libres espejos que razonamos.
149
Podemos seguir abiert@s
a l@s que no entienden,
salvo, a sí mism@s.
Gracias a ello (a su apego),
podemos razonarnos
la aspereza de l@s coordinad@s.
¿Qué son l@s coordinad@s?...;
aquell@s que se sienten sabi@s
de cualquier cosa que l@s ilumina
doct@s de la Ley a los fracasos.
150
Cópula (traba, encadenamiento
de la entidad con sus distintas ataduras),
acción de l@s hij@s de la Mentira,
sazonad@s de la torpeza cotidiana,
razón de los milenios en esperas.
151
¿Es locura del loco advenimiento?...
Todo no es verdad de l@s Macros.
Sin el Yo, qué yoes nos avienen.
152
La eterna Silueta de los espejos.
Sustentamos que tod@s pasamos
del comprender insostenibles,
aunque no hay cosas difíciles a saber,
a no ser que estemos dispuest@s
a negarnos tal derecho.
153
Gozó la Luz a nuestra Impresencia.
El Alma (nuestras almas) al descubierto
—la rosa de no querernos nada,
salvo el ‘amor’ de l@s amig@s—.
154
El Espejo carece de reflejos,
salvo para decir y enunciar
lo que nos sondea callad@s.
Audazmente y solamente
las amalgamas, nos permiten
la voz del aire que sosiega
los Espíritus de las Esferas.
155
La grandeza que no busca caprichos
y nos deja anonadad@s de vagancias,
a Raza de l@s impur@s que no dejan
de sentir el Cielo como Puertas...,
y sanamos más castillos en el aire,
nos presume a destrezas de dejarnos.
156
Hablaré del contenido que nos tiene.
Las historias son caducas, son ficticias,
pero son las más altas de l@s ardu@s,
pues no tienen calmas de sostén.
157
A través de las salidas que pasamos
salvando los decoros que obligan,
pasamos el pasar más depravad@s.
158
Nuestro Corazón Causal
ha Ahuecado de infinitos.
¿Se debe cansar el fuego?...
¿Pueden olvidar las Leyes
la opresión a tantos descansos?...
159
El Yo acapara dejarse
en las vertientes ( yoes);
y del fracaso, el éxito siente
que no hay malogro existente...
En los suspiros, el Posible
que al Yo ha de anularse
bajo de las Probabilidades.
El Yo ha de desenvolverse
cuán yos de los hallazgos.
¡Ya nada es permanente!
Tres Veces Horizonte
Hebra Blanca de la Cúrvica Fe
¡Que te anula castillos de aire!,
¿vives?..., eres Ser.
Espejismos que Destilan Piedras
Antiguo y cabizbajo, el escarabajo
anda la tierra que lo trajo.
160
Pregunta ‘si es allá
con la luna, los mañanas’...
Investiga si en la cuna
moran los otros espejos...,
espejos y almas,
cuerpos y reflejos.
161
La huella sólo se repite
sobre la doblez del alma.
Temo que descalzos, los ecos,
andan breñosos y bregan
lluvias después del sol.
162
El sueño y la esperanza,
de horizontes, lo mismo.
maestr@ del instante se dispuso,
a indudabba de las suertes
que se tienen l@s amig@s
a cercos que optan detenerse,
y vio que pasaba al contenido,
y que no retrasaba la oda
que almacena a el/la sin lama
destilad@, a sin encuentros.
La gana se antepuso siempre
lama del recuerdo cuantioso.
¿Qué se dejó?..., los alivios
sutiles que compensan
la complexión de acomodos,
confianza de creencia, certeza
al abandono de l@s dioses/as.
El ensueño y su perspectiva,
disposición que se ambigua.
Y l@s maestr@s, ¿enalman?...,
bajo los tiempos de un Día.
163
Cuestiona ‘si es acá
con la luna, los encuentros’.
Ya no coordinan salidas
que cubran los lamentos
filos de los ambientes;
y no se escudan lágrimas...
164
Para lo humano, no hay más
pena que el haber nacido
hambre con las sociedades.
Las suciedades son penas
(las versiones que saturan
versos a las emociones
que suspiran y afanosan
—afanan, esmeran— siempre
del desocio que solloza
culminando a pasiones).
Lo amplio que las rodea
sangra a su mismo esquema.
Y por esquema atendemos
las razones de ubicad@s
justo a lo que entendemos.
Y no es delito el sentir,
que por más que huyamos,
henos víctimas del compartir
lo nuestro, como lo ajeno.
En el Conjunto, el Todo,
de asilos hasta encontrarse
en Sí, va todo el terreno
que llora por vanidades.
De vanaglorias se aliñan
las mezclas que vive el Sueño,
de Dueño a lo que se Arrima
de ensueños que lo Adormita
a Esclavo de pensamientos.
165
No creas de palom@
que te quiera,
ni dudes del ensueño
que te añoro,
en donde de palom@
tengo en celo
lo todo que se vuela
de recuerdos.
Es de palom@s
el ansia creadora,
y base de destilos
a lo que quieras.
166
Se ha ido, pero quería
nuestra razón de encuentros;
no por que no amo este día,
sino que lo llevó dentro
del paso, que en sí, dolía
dejarnos de traspasad@s.
167
Ya me perdí
en la espada de los versos,
en la carraña (enojo, pasión del ser,
que causa indignación, venganza,
furia o violencia, saña, encono
o venganza) eucarística y sufrida,
en la cuna saturada de los besos,
que místicos llenaron la esperanza.
Ya me sentí
en la oda sublimada y rota
de los principios más amables,
de las vagancias y ondulaciones
que a el/la indudabba yace.
Ya, el ya, carece de importancia,
pues todo mi yo ya no se encuentra,
y el otro (esta ardua fijeza),
tiempos han de darlo consumido
a todo lo que diera impotencias.
168
Dime: ¿por qué el sol
cada mañana al alba
de gallo sonora
el miedo y la esperanza?...
Dime: ¿por qué aquí,
después de trasnochar,
el corazón no duerme?...
Di, pues yo ya no veré más
tu alma por mi alma...,
tristeza desmayada.
Dite: ¿por qué?...
Pero calla, calla... calla.
¡Cállate!
169
Lamento me dicto, vivo.
Por llamarla buena, voy.
Falsa, en alma harapienta,
la vi reírse sin penas.
Sufre vacío, si se llena
quien vendid@ busca el di.
Y ciega gritó que era...
Creyendo miró y fui
senda oculta, egolatría
de la que más tarde vi.
Dividirse, da conciencia...,
y si acusa, hay dictador/a.
170
En el río, las lágrimas se secan,
el llenarse de las causas del olvido;
nacen del sigilo, y nos pasan las idas
ondas, tristes del Instante Hecho siglos,
a ficticias elocuencias que sostienen
Esta Irrealidad que nos Adulta
de la Esencia Lejana e Intransmutable.
En las niñas pupilares, el ¡ayayayay!...;
afecto se nos toca siempre desnudado,
por si tú, indudabba, te anhelas el vestirlo
traje tuyo, y nuestros cantos.
171
Detente, camuflad@ entre las formas,
de todo lo expresado.
Estate quiet@, no cobarde al desahucio
—a tu ojo de alma amante—,
que el ‘amor’ no es más que donar
en contraria forma en sí, corazón,
y así, anulad@ postergar lo Franco
que Pasa el Sello que nos Hace.
172
Averigua ‘si es así,
con la luna, los destiempos’...
Ya pasan los relojes
que a indudabbas sonsean
y a cabras blancas rezan
ver de la Luz plateada
himnos de misericordias.
173
El Sol en la plaza,
a l@s amad@s duerme...;
no hallan el fuego
que l@s tiene, tiene.
Mas no lo pretende
el fuego, tenerl@s...,
el fuego es fuego
que de fuego muere.
L@s amad@s quieren
despertarse, y pueden,
ya que en fuego queman
lo que a quemar vienen.
El Sol en la plaza
llamaradas tiene.
¿Qué tendrá ese Sol,
que a todo lo duerme
mientras pasa el sol?...
174
Busqué en tu razón y la mía
las dúctiles enseñanzas,
las cuestiones que nos atrajeron
vallarnos a divisiones
del eco que se sentía.
Encontré en lo aburrido
nuestro apego a los nombres,
desapegos que sufrían
lo bonito de los arrumacos
que dejaban a el/la ‘indudabba’ hech@.
175
Cuánta belleza
desprende el/la enamorad@,
el/la indudabba religios@...
y pese a l@s excéntric@s;
pero el/la caprichos@,
qué destrucción más terca y cruel;
¡¡¡y que todo nos libre
de estar de su lado!!!
Amar abiertamente
es ver con lindeza
a todas las cosas,
que a su vez son preciosuras
libres de bellezas.
176
Debido a la dudabilidad
impersonal, las indagaciones
dan gozo ante el hallazgo.
Sutilidad y sensibilidad
surgen; se fundamentan
desde el deseo razonado,
historia a los encuentros
(las logias que se diluyen
iglesia o monasterio de fe)
la necedad para los casos
(los caos que se sostienen
irreversibles milagros).
Es muy usual que mediante
el disfrute, nos polaricemos
pendulares de lo personal,
necesario para la claridad
(consistencia del ensayo
que a budas, yoguis, neutraliza
loto a las tenencias abiertas).
Todo acercamiento es deseo,
y el alejamiento, lo mismo,
y en el badajeo de tal acto
es donde edifica, instituida,
la ambigua construcción del ser
(el contradecir seno a radial).
El respeto conciso y pausado,
da la abstracta percepción,
y es desde aquí, que se abren
los estadios ladeados —deformes
pugnas— a las Absolutas
Cualidades del Dios Vivo.
177
La talla espiritual forma
cuerpo de siluetas sensibles,
y es guía en cualquier campo
del alma.
¿Qué va reci@ o brusc@,
y pretende notable estructurar
el mundo (la rosa cubierta
de tantas espinas que hiendan
la suave fragancia), dejarlo
perdido?...
Mejor parara
a sentirse bien, sin prisa
a las sensibilidades del Deseo,
y viera que hay normas leves
de que la Orbe l@ amara
hacia el/la cúrvic@ dios/a
—pilar indudabbas— que percibe
libre de hábitos; seguir.
178
La Inocencia
Da las buenas voluntades,
la falta de astucia
que diamantina primarios
y da los encuentros...,
la Fuerza Central
del Deseo absoluto.
179
Me perdí, mi Dios, en tu Palabra,
lo confieso, por si hay consuelos.
Donde Tú Moras, el Abandono
Cruza Caminos a tus Encuentros.
Del Recinto Sacro saco estos velos,
de tu Ministerio eterno.
Los Mundos,
lo Dado: lo Hecho por Él
Deliberadamente:
Intencionadamente:
Atrevidamente a lo Minúsculo
—el “Mundo de las materias”,
la Vida y la Consciencia
que a consecuencias Hace,
y el “Mundo a los símbolos”—.
Es Rico por su Contenido,
Mísero por su Contorno;
no obstante —dios mediante—
es voluntad que apremia
la brevedad de las vidas
que ostentan Vida Infinita.
¡Qué Indudabbas Sentencias!
Hacen Pauta Sabia.
180
Si tuviéramos la Perpetuidad
en nuestras manos,
esclavizaríamos a las eternidades
—Sentidos que Sostienen
los Ángulos Insostenibles—.
181
La armonía no es crear orden,
sino el compartir de la aceptación.
La Aceptación es la Puerta del Todo.
182
La puerta o raya o punto
que unifica el consciente,
es deseo de aceptación.
El contradeseo se libera
con la inmaterialidad;
la espiritualidad
no es la forma de andar
consciente o inconsciente,
sino el vehículo que acerca
la aceptación del encuentro.
Concede un agudo sentir
—en efecto— de los méritos.
183
Henos instante, y no sobra
el Camino en el que vamos
huellas agotadas a sin huella.
Aunque el Camino nos Anda,
por Él nosotr@s andamos.
Nosotr@s, ¿dónde estamos
pisando huellas tras huellas,
lo todo que nos borramos
bajo el Borrón que se Borra
Desde el Jamás, Encontrado?...
¿De qué nos sirve lo así,
si el agarro o el desapego
(descaros acumulables
al olvido de vivir ensueño)
son las formas del yacer
el Morir que sostenemos?...
¡Cree en Dios, oh, Alma mía,
que todo se alza a precios
de arraigos y desarrima
a trazos los caminares!
Henos Instante, y nos Sobra
el Camino en el que somos
huellas adosadas; durmientes
a la Nada del Encuentro.
184
Camina del Deseo vidas.
Vividas, el Deseo flagela
ánimas de qué simetrías.
Todo lo que ensancha es choque,
eco que carga de huidas
débiles hasta el derroche.
El dolor es pasajero;
siempre se estima encontrado,
ansia hambrienta en el anhelo
desquicio que ha desterrado
el esquema y el esmero
para siniestras palabras
lagrimeadas a la huella
que narra ampliamente
y encuentra de sendero
los apoyos y no a la mente.
Siempre lo que agarré, busqué...
y a indudabbas moradas
me desperté brazo cubierto
de arrimos que yo no sé
si sostienen o se tienen
todo este amplio perder,
tirones que no pretenden
y destilan obtener deslices,
ir los declives extravíos
de un tal siempre fallecer.
¿Qué no me llena el vacío,
ni aquello que yo no sé?...
Se camina del Deseo. ¡Ayayay!
Es amplio lo que podemos
dejar, pero, pero no podemos.
185
Deseo se ha hecho causalidad
desde, hacia, y para Sí Mismo.
causalidad abarca solamente efecto.
Podemos decir que causa o deseo
produce efecto, y que el resultado, a su vez,
es logro activo en sí mismo,
aunque es dependente de causa.
Contendiente es la unidad
que hay existente entre causa y acción,
hasta tal extremo, que se podría
abolir a efecto y llamarlo causa.
Pero jamás de los jamases
pretender que efecto sea causa.
186
En todos los tránsitos,
la forma más etérea
limita en sol sentido.
En cuanto al lío, amig@,
no corras para expresarlo,
que quedas más vací@.
De aquí, porque se toca
de bases consentidas
lo ido y nuestro nido,
corremos para llegar
siempre a lugar tranquilo.
La cuestión, seguimos
ecos del nunca parar.
¿Qué Será lo que Será,
ya que del ser no fingimos
la confianza del arrimo
y el desarrimo a llegar?...
187
De inconsistencias nota
ensueño si tu razón cojea;
cuando lo sepas, si es así,
tambalea en tu espíritu
zonas de equivalencias.
No temas que desquicies
en tus peros que rodean
cuestiones más severas.
Del mimo y el descuido
se tienden las vertientes
concisas y salientes
del todo organismo.
De inconsistencias nota
si tu razón aprende.
No huyas de tus causas,
pues ellas te defienden.
188
Ra, y el Muerte, Resucitados
Alongan. ¡Oh, mi Osiris,
Cristos que Cruzan a Márgenes
del eterno Despiste!
Vista que se ve y se toca,
hace un todo de cielos,
y lo Todo que Desmorona.
Embraza el Río en el Delta
hasta extenderse de orillas
las voces que lo amamanta.
Y no es hazaña de los mares
la sal donde se alimenta,
ni el azul que representa
luces de Ecos Estelares.
Embaza el Destino Uncir,
Conexionar del Desgaste
los azogues más dormidos.
Pasados los halagos, horus
es lo fuerte, y Daña al Todo,
Reducido a lo que Trasciende
(Horus Lactante, Indudabba
Contenido Exhumado).
Boga sin Remos del Tesoro
el Espíritu de la Verdad
(Rê, el Hijo, con Dios Padre).
189
Todo es arrullo...;
todo es nada del sueño
que se adelgaza suspiros.
No hay más razón;
todo es arrumo.
Todo es arrugo dentro
—el canto de miedo—,
haber perdido la Casa,
y el ir sujet@ del Frío
(el Hoy aquí, o Mañanas).
¿Qué nos queda?...,
el falso mimo mismo.
Todo es arroyo:
‘arrumo, arrugo, arrullo’;
todo es delirio.
190
Para Medir Es la Vida
(vidas que no tienen Fin
en el sinfín que las guía).
La cuestión que la halla,
las métricas de sombras
que destilan esperanza
(no la Esperanza Aunada,
pues no goza de confianza
del sentir que se amarra).
Para vivir las mentiras
se permite a todo límite
inventar las demoras
que agrupan definibles.
Para el Sueño, el ensueño
que somos: razón y causa;
aquello que pretendemos
hacia el/la soy del mañana
que atiborrado de horas
hace la deshora allegada.
191
Nuestra más ínfima negativa
en cualquier cosa (‘detalle’),
nos amplía de ignorancia,
nos limita la posibilidad
de las coberturas posibles,
y acobardamos sin prestigio
a franca postura de las poses,
poses que carecen de alivio,
y a prorrogativas deshacen
todo el amarre, lo huido.
192
Verdad, “las cosas como son”,
independientes y asociadas
a nuestra lógica razón.
Es en conjunto ‘todas las verdades’,
y aún no nos libera en la Vida de Dios
como lo que conocemos,
lo que podemos conocer,
y lo que nunca obtendremos;
ni Dios es su Total Poseedor,
puesto que “Ella” es la Base de Dios.
193
Pasa quien lo cuenta todo
hacia vaciar los encuentros
peros de lo casi a modos
bajo el temor más reciente.
Falto, hasta el/la valiente
en cuestiones cuestionables
del ‘amor’ o el abandono...,
el desasocio que se suelta
y no busca el Abandono.
Pasa el paso, es la suerte
consentida de la Vida,
nuestro Humilde Fracaso.
194
Estando Dios, Vigilia de sus Muertes,
Pensó que se Podía Detener de Nuevo
el Nacimiento Perpetuo del Hallazgo.
Ubicado Dios Santísimo y Disuelto a la Vida
(Paso que se Tiene Valernos en el Juego
—el Fracaso Más Largo que el Olvido—)
nos Posterga del Sollozo Insuspirable.
195
Si buscas en las amistades
la lógica de la existencia,
no espero más en silencio.
Van en sonrisas primero
las penas, luego en ánimas
se nos destilan los cuerpos.
196
La noche toma del día
el deseo más interno.
En pasión, qué escondida
alegra el corazón
coso al alba de los días,
ansias de desilusión.
197
Donde la mirada niebla,
da eso que viene falso; esperanza.
Seguiré esperando,
si ignoro que de horizontes,
el Tiro alas de mis almas,
da la Niebla y el Abismo
que Hunde al Ello Sin Casa.
198
Los ojos por más que buscan
no hallan sino rastrojos,
hasta que se velan ciegos
de la inmensa soledad.
Coordinaría el evento
del jardín aposentado,
dimensión que perfila
el asomo, que asustado
declina lo enamorado,
diferencia de encontrado
al despliegue amarrado
del sentido expresado.
Todo que asocia, arruinado,
y despropia y sublima,
da la rima, y ha dejado
al verso que no declina
del consejo derramado;
y apurado se avecinda
carmen siempre aflorado
de contornos que esquinan
tiempos para razonarlos.
199
Lo más usual es partir
y jamás dejar de andar.
Al partir, los dividendos,
ecos ampliados del ir
estos presentes que obturan
ser la razón para sí.
200
Cuando analizamos
a nuestra vida de tiempos,
encontramos la constancia,
siempre de lo que a través
de la Vida, de inconstancias,
se repitió más veces.
espacio que Nunca Atiende
a la Dimensión de formas,
puesto que Nada le Une
de lo que se Va o se Viene,
Es Espacio a Dios Viviente.
espacio que se entretiene
similitud al contenido
del sentido que lo tiene
de cabidas (‘Continente’),
no es Espacio, pues se vierte.
Espacio que Jamás tuve,
¡qué absolutismos presentes
a los todismos, por suerte!
201
Junto al Río Ilusorio,
¿adónde vas agua prisa?...
–En busca del mar inquieto.
¡Ay, ciega condena voraz
quemando las juventudes
de prematuras vejeces
que conllevan muertes largas
(por si por largas se dieran
las horas que no rezamos
a esquemas de penitencias)!
¡Cuánto se Ignora el Río
que por la Vida Pasa!
No es orillado a la mar,
ni a las olas, sino al Sueño
que de otros sueños se Da
plumas de aire en el viento
(brisas para enamorar
el Dominio del Evento:
Iris que Alimenta el Eco
del Espejo Despertar
de la Dual Subsistencia...,
cristales a zozobrar).
¿Adónde vas agua prisa?...
–Rocas que se han de lavar.
202
La santidad mide siempre
las olas en sus movimientos
que arenan de cada pensamiento.
La santidad, perfecciones
entre los múltiples cómputos,
libres de admiraciones.
La santidad nos permite,
aún sabiéndonos, la espera
del pedirnos, pues no yerra.
La santidad perpetúa
cantos humildes del Esencia;
fe ante la Llama: Impresencia.
La santidad lleva al Santo.
Y no ha de repercutirse
en la Sonrisa del Llanto.
203
La Santidad Da la Puerta
Más Cercana al Milagro.
Nos Aleja, y nos Acerca
a la Trascendencia del Engaño.
La Santidad Más Valiente,
la que viéndonos anomalía,
nos respeta el defendernos.
La Santidad de lo eterno
Cohabita, y no Desgasta
a Faltas en lo Perfecto.
La Santidad de Inocencia
Reza el Sistema de Dios,
y Ajusta en los espejismos
a Equivalencias del Triunfo.
204
Pienso de la conciencia,
en ella, y para ella, rebeldías...,
inquieta de conscientes consecuencias
—desamores de amores que se trillan
dolidos de pasiones amarillas—
que enalman día a día
y a etéreas sensaciones
no se adentran. Mentira,
es roja su llama y consentida,
la causa que se estila
de olvidos; pasajera.
Y en esos (los quehaceres
que la obliga al efecto de todo
lo que pisa pisada de pisarse),
la pregunta: ¿qué conlleva
de amarillo que amarilla?...
La Silueta del Perdón,
de cariños consentida.
205
¿Para qué me subo al río,
pues lagrimal baja siempre
en las cantatas de olvido?...
No importa, sigo pensando
lo mío contra corrientes.
Mimos que se versan frío;
pasa el eco de las aguas.
¡Ayayay!
Por las montañas más altas
se ven los claros afluentes,
desnudos ampos de almas,
sabor de todas las nieves,
el mismo que goza el agua
antes de amar los quereres.
¿Qué doy de arrimo a la cima?...
Encuentro un celeste cielo,
simas de huellas en derivas,
y me hallo más amen@
bajo las ciencias contiguas.
¡Qué content@ voy de verme
gota que llego a los mares
y a la Mar del Desapego!
Y las salobres constancias:
Lógica y Razón, esfuman
vaciarse de inmensidades.
¿Qué queda?..., la intensidad
que da llenando vacía
la plena esencia del Mar.
206
La sensación ocupaba
su cualidad como forma.
La forma que se dejaba
plasmó circuito de roces.
Los roces que se chocaban
hacia consciente de verse...
y al verse, desocupaban
más cantidad por tenerse.
Así el remanso dio esquema
de aceptación diferente.
La sensación vio madura
sin importarse las suertes.
Por inconstancia, ¿qué somos?...
Puedo ensoñar que queremos
de todo lo que perdemos
entre lógicas razones:
el Dios que Nunca lo vemos
y lo tenemos Muy Dentro.
207
Vencid@s, no dejamos al azar
a todo lo que nunca nos fingimos.
El gozo más amable, el cantar
en cada roce un beso, y otro beso
hallado de un tanto suspirar.
Rendid@s, nos creíamos divin@s
—dimos la protesta presumir—,
que un día, cuando quiera,
seremos semidioses/as del Empíreo
(Edén, Elíseo, Vergel, Paraíso, Cielo);
cuán libres del pecado, tantas penas.
Ganad@s, nos hallamos liberad@s
del Espíritu Causal, Destino.
No importa si somos o seremos
ciencia a conciencia de olvidar
lo todo que sufrimos y nos vemos
de todo lo que nunca más será.
208
Cuánto más humilde seas,
más notarás tu orgullo.
En la totalidad de los actos
se debe buscar solamente
la razón de las causas
y no las consecuencias,
ya que el resultado aviene
prisma de indudabbas
vertientes, que a su vez,
refutables a insostenibles
pasan bajo las fiebres,
leyes de la Causa Abierta.
209
En lo sensorial se supera
lo extraño que se aviene,
lo concreto que se tiene
lo cómodo y el abandono.
¡Que ha cesado de tenerse
y detenerse ambivalencias
de maduro, lo inocente,
lo consciente y el objeto
comatoso e imperceptivo
del olvido de olvidado!
El silencio de expresado
no es sosiego, es desgarro
del deseo y los sentidos
que no hallan detenerse
desagregados al Cambio,
los cambios que sostienen
bajo tantos formatos
de las lápidas vertientes,
putrefactos economatos.
¿Qué dividua hasta abolir,
en decaer para morir
de siempre a impuramente,
de nunca a los salientes?...
La individualidad y el ser
—esclavitud de abandonos—,
los despojos que asociados
buscan la luz del decoro,
Lejos del Santo Milagro,
y prodigio de estar con dios.
210
A las amistades útiles
o enemistades renegridas,
las leves, las arduas
de los tiempos vividos
o por vivirse,
que muchas de ellas
ya no son presentes,
pues trascendieron
Latitudes Memoriales,
Esferas de las calmas
de esta Esencia,
que en ánimas dolorosas
a espíritus angélicos,
cruzan los designios abiertos,
postulando las sendas
(las definidas diferencias)
del Dios Vivo,
aunque las tenemos
ardiéndonos las almas
(vueltas perpetuas —no lejanas—
y a destiempos).
A todas, sin excepción,
las que nos amaron o nos odiaron,
las perdonamos sin desavenirnos,
las hayamos dañado o no,
les pedimos que comprendan
que fue el miedo,
la tristeza (ignorancia),
la razón, la cuestión
de los comportamientos.
Sin embargo, de tales dolencias,
debemos hacer el paréntesis,
alegrarnos humildad@s,
no arrepentirnos de nada
de lo vivido, ya que todo
es la causa de esta experiencia,
y sin ello, las trabas
que dimos y nos dieron,
seríamos efímer@s, sin madurez
ni dignidad merecida.
Lo más importante
es que tod@s conseguimos,
sin conocernos, en lo definido,
dar un paso a la quietud
que conforta nuestras ánimas,
de aproximad@s, libres
espíritus en gracia misericordiosa.
A Todo y a Tod@s,
gracias por siempre,
fhilos indudabbas.
211
Capacidad de misterio
el movimiento; y conecta
tu saber con fuerza.
Prudencia, sensatez,
la abundante introspección
que reúne y constituye
las maneras, existencia.
El peso, la influencia
se realiza impersonal;
y da camino sin retorno
en lo profundo.
Azar y el contraste
te liberan, y retomas
la Guía de complementos.
Agrupa la tensión,
habitar el orden,
el secreto que resiste.
¿Resucitas pensar,
divagar las esperas?...
Distráete, y me aparto.
212
Comprendo el momento,
es luchar contra vientos.
Vientos, es Toda la Razón
de las existencias.
213
No hay mayor astut@
que el/la que se hace...,
ni más grande comediante.
El Ego se autocastiga
(propio, en sí mismo)
y se proclama rey/reina
hacia la aparente mentira
que lo deduce a no Ser.
214
Las horas del pasado,
las que se dieron bellamente,
fueron almas que murieron
en ánimas de la Suerte.
215
Tras los caminos del aire,
me temo que sol@ encuentro
qué mierda para explicarte.
Óyeme Dios, si es que quieres,
que no busco el excusarme
de todos los que caminos
se anhelan hasta dejarme
dens@ en olor pordiosero
y quieren morbo acusante,
siempre moral.
Son los celos
que añoran despertarse
más que de malditos pesos.
Son los celos, la congoja
del querernos prisioner@s
en las mentes, con las bocas;
tras los caminos del aire
parece que a viento sopla
el fuego para calmarse.
¿Y después? ...,
no es lo que importa,
sino enseñarse de ‘amor’
de los pies a la cabeza,
a las glorias del Perdón
(compasiones, condolencias),
pues Amor, lo que Reza
después de tanta pasión.
216
Aquí sostengo el vernos
de apoyos al Desarrimo Sostenido,
ya que siempre del Amparo
aproximamos la amplia sensación
que se detiene estancada
pasos al Paso Santificado.
pasos del paso
–El paso más lejano (¡¡basta!!),
que acapara presencia
y no tiene otro lugar
más distante que el paso.
El paso que se encuentra
el limitado paso,
es paso que no adentra
ir pasos con el paso.
El paso que se abre
en huella de otros pasos,
¿qué busca?..., ver la pena
de todo; ¡vaya engaño!
El paso bien pisado
no ahonda ver la huella
pesada de los pasos.
–¿Es paso?...
–¡Basta! Es Paso
—el camino más rápido
a conocernos, el de los errores
y el perdón continuo,
la talla de los diamantes—
que sosiega de pasos.
217
Estéril la ley del bien.
La del mal, todo la adultera.
Lo que ríe bajo rivalidades
sigue siendo fracaso.
218
Quisiera que una sola vez
el espejo se engañara
para descansar un poco.
Tres niños miran el Mundo:
uno canta, ríe otro,
¿y aquél?, llora.
Zollipa indudabbas siempre,
si piensa que se enamora.
Me gustaría dejarnos
presentes a la Deshora,
que a Relojes Detiene
a Computación Serena.
Quisiera de Una Sola Vez
el Espejo se Donara.
219
Por si fiamos, “sí se fía”...
que se pierde la amistad
y nacen las sangres frías,
y el color de la alegría
no se vuelve a dar más,
a no ser que resurjamos
ciencias para enloquecer
de “nada” que no se quita,
si es dado para el placer,
el hacer que nos conquista
humildad@s del haber
que nuestr@ herman@
prestigia gozo del cristo
entender bajo las miras
de albas de amaneceres...,
fiarnos del ‘No Sé Qué’.
220
Que la maña está encendida;
[...], libre de su propia causa,
lo que alberga.
Toda en sentido religioso
se pierde prácticas en llorar.
Estable tiende caminos
que nos hacen eternizar
del Indudabba Destino.
221
¡¿Dónde está tu presencia,
si todo lo indagado
se sustenta y nos substrae
veloces a consecuencias?!
Trasnocho soñolient@
penas de caminos, y apenas
vivencias que alimentan
romper los crepúsculos.
222
En el Insomnio de la Noche
eternizada de Santidades
se sigue clausurando puertas;