Santuarios al Culto del Templo
Hechos del Pan Sagrado
a l@s amig@s de la Teosofía,
y de l@s /monjes/as /sin /rostro y /sin /rastro.
Me desaciertas ante Ti, transeúnte
de los tratamientos en proezas tolerables.
Apetezco que accedas a la Obra:
Pie Desnudo al Nombre
Interrogancias de Compensaciones
(Cantos de Testamento Irremisible
—Imperdonables Odas de Seducción—)
parte del TODISMO

00006
— 072 - 077 —
Llanto lagrimeado de otoños
072
¿Qué hay escrito en la Huella?...
“Paso al Todo Misterio”.
Antes de borrarnos huellas,
nada tuvo el Peso.
En la Huella andamos
del Posible Falta
a Imposibles Viejos.
Del Sentido, las huellas
inexpugnables al Sitio...,
marcas abrigadas, espejos
que disuelven acertijos.
Del Pie, qué lucero de aproximos.
¿Qué hay escrito en la Huella?...
“Siempre: El Principio”.
073
Cantares,
viejos cantares
que desde lo lejos llegan
y no tengo el gusto que se paren;
los que adentro en las entrañas
llegan de sangre a los aires
hasta llenarlos de olvidos
del silencio de cantarse.
Cantares para el ocaso,
los mansos que nunca salen
más allá que en los abrazos
cantares.
Siempre cantares ficticios,
pero arrogantes, altivos
del deseo de soltarse,
todos los que han de quedar
nostálgicos bajo cantares.
Cantares, cantares viejos,
aquéllos para expresar
el Todo que en todo yerra
cantares.
Tristes cantares
en los intentos de almarnos
en penas de los callares.
¡Ay, ‘amor’, que vienen recios
los silencios!;
¡ay, no pares
en la espera del regreso
perenne de los impares!
Cantares...
Nuevos cantares...;
cantares.
074
Cantaba
cuando soñé contigo.
Ahora quizás pienso
‘si abismo pisaba el grito’,
que nunca llama dejarme
de amad@ sol@ y conmigo.
Corre del agua el declive,
dolerse desde el orgullo...;
tal vez escarpa el silencio.
Murmullos de sol, y verte
cavilando a miedos por ayes
de amad@, para el morirnos
lejan@s hasta lo dado
del cariño verdadero.
Cantaba cuando soñé
que tú no estabas conmigo.
075
Aliviana de eternos...
¿No es verdad que surgimos
de un Después que se Altera
Este Presente a su Arrimo?...
Las manos palpan sombra,
duelo, aflicción, conducción,
lance al padecimiento
quebrantado de tristeza,
fatiga del pensamiento
que condensa contraerse
para los alardes viejos.
Mis ojos se cantan
relámpagos en flor,
cautiverios lejanos,
distanciados, que inestables
hacia lo extremo (límite
desmedido, sumo, exagerado),
dan el último sonseo retirado
conciencia de lo externo.
Esta Pesadumbre, que Espesa,
Aliviana de eternos.
De Vida nacimos ‘vidas’
a un Sueño que Muere
Imperecederamente
e Invariablemente,
Más Imberbe Reanimarse.
076
¡Ay! Triste Corazón
(núcleos, vísceras,
fortalezas neutras,
benevolencias siempre;
ímpetus que alteran
descifrar el Fracaso
que Sostiene a Pena
Íntegra el Hallazgo),
a caballos blancos,
bombeos acordes
del Discorde Avance
que No Diferencia
al Azul Oro y Gris
del Celeste Fuego
que Van los Apoyos
que Detienen Todo
a su Acontecer,
Tendrás tu Papel
Libre de acomodos,
pues es Menester
para Falsos Fondos
Ver la Negativa
que Llena al Reloj
con las perspectivas...,
Perceptiva Acción.
En Vientos Veloces
se Hilan las Almas,
y a crudas nostalgias
barriendo la Vida,
las Ánimas Contemplan
‘Amor’ de la fe...,
la fe que Sostiene
en Dios, Tal Volver.
¡Ay! Triste Corazón,
¿cómo nos envuelve
actuares, a sin Original
del Borrador a No Ser?...
077
Se desea envejecer
en qué quietud de pasiones,
y no importan razones
ni los qué.