Santuarios al Culto del Templo
Hechos del Pan Sagrado
a l@s amig@s de la Teosofía,
y de l@s /monjes/as /sin /rostro y /sin /rastro.
Me desaciertas ante Ti, transeúnte
de los tratamientos en proezas tolerables.
Apetezco que accedas a la Obra:
Pie Desnudo al Nombre
Interrogancias de Compensaciones
(Cantos de Testamento Irremisible
—Imperdonables Odas de Seducción—)
parte del TODISMO

00008
— 160 - 268 —
Tres Veces Horizonte
Hebra Blanca de la Cúrvica Fe
¡Que te anula castillos de aire!,
¿vives?..., eres Ser.
Espejismos que Destilan Piedras
Antiguo y cabizbajo, el escarabajo
anda la tierra que lo trajo.
160
Pregunta ‘si es allá
con la luna, los mañanas’...
Investiga si en la cuna
moran los otros espejos...,
espejos y almas,
cuerpos y reflejos.
161
La huella sólo se repite
sobre la doblez del alma.
Temo que descalzos, los ecos,
andan breñosos y bregan
lluvias después del sol.
162
El sueño y la esperanza,
de horizontes, lo mismo.
maestr@ del instante se dispuso,
a indudabba de las suertes
que se tienen l@s amig@s
a cercos que optan detenerse,
y vio que pasaba al contenido,
y que no retrasaba la oda
que almacena a el/la sin lama
destilad@, a sin encuentros.
La gana se antepuso siempre
lama del recuerdo cuantioso.
¿Qué se dejó?..., los alivios
sutiles que compensan
la complexión de acomodos,
confianza de creencia, certeza
al abandono de l@s dioses/as.
El ensueño y su perspectiva,
disposición que se ambigua.
Y l@s maestr@s, ¿enalman?...,
bajo los tiempos de un Día.
163
Cuestiona ‘si es acá
con la luna, los encuentros’.
Ya no coordinan salidas
que cubran los lamentos
filos de los ambientes;
y no se escudan lágrimas...
164
Para lo humano, no hay más
pena que el haber nacido
hambre con las sociedades.
Las suciedades son penas
(las versiones que saturan
versos a las emociones
que suspiran y afanosan
—afanan, esmeran— siempre
del desocio que solloza
culminando a pasiones).
Lo amplio que las rodea
sangra a su mismo esquema.
Y por esquema atendemos
las razones de ubicad@s
justo a lo que entendemos.
Y no es delito el sentir,
que por más que huyamos,
henos víctimas del compartir
lo nuestro, como lo ajeno.
En el Conjunto, el Todo,
de asilos hasta encontrarse
en Sí, va todo el terreno
que llora por vanidades.
De vanaglorias se aliñan
las mezclas que vive el Sueño,
de Dueño a lo que se Arrima
de ensueños que lo Adormita
a Esclavo de pensamientos.
165
No creas de palom@
que te quiera,
ni dudes del ensueño
que te añoro,
en donde de palom@
tengo en celo
lo todo que se vuela
de recuerdos.
Es de palom@s
el ansia creadora,
y base de destilos
a lo que quieras.
166
Se ha ido, pero quería
nuestra razón de encuentros;
no por que no amo este día,
sino que lo llevó dentro
del paso, que en sí, dolía
dejarnos de traspasad@s.
167
Ya me perdí
en la espada de los versos,
en la carraña (enojo, pasión del ser,
que causa indignación, venganza,
furia o violencia, saña, encono
o venganza) eucarística y sufrida,
en la cuna saturada de los besos,
que místicos llenaron la esperanza.
Ya me sentí
en la oda sublimada y rota
de los principios más amables,
de las vagancias y ondulaciones
que a el/la indudabba yace.
Ya, el ya, carece de importancia,
pues todo mi yo ya no se encuentra,
y el otro (esta ardua fijeza),
tiempos han de darlo consumido
a todo lo que diera impotencias.
168
Dime: ¿por qué el sol
cada mañana al alba
de gallo sonora
el miedo y la esperanza?...
Dime: ¿por qué aquí,
después de trasnochar,
el corazón no duerme?...
Di, pues yo ya no veré más
tu alma por mi alma...,
tristeza desmayada.
Dite: ¿por qué?...
Pero calla, calla... calla.
¡Cállate!
169
Lamento me dicto, vivo.
Por llamarla buena, voy.
Falsa, en alma harapienta,
la vi reírse sin penas.
Sufre vacío, si se llena
quien vendid@ busca el di.
Y ciega gritó que era...
Creyendo miró y fui
senda oculta, egolatría
de la que más tarde vi.
Dividirse, da conciencia...,
y si acusa, hay dictador/a.
170
En el río, las lágrimas se secan,
el llenarse de las causas del olvido;
nacen del sigilo, y nos pasan las idas
ondas, tristes del Instante Hecho siglos,
a ficticias elocuencias que sostienen
Esta Irrealidad que nos Adulta
de la Esencia Lejana e Intransmutable.
En las niñas pupilares, el ¡ayayayay!...;
afecto se nos toca siempre desnudado,
por si tú, indudabba, te anhelas el vestirlo
traje tuyo, y nuestros cantos.
171
Detente, camuflad@ entre las formas,
de todo lo expresado.
Estate quiet@, no cobarde al desahucio
—a tu ojo de alma amante—,
que el ‘amor’ no es más que donar
en contraria forma en sí, corazón,
y así, anulad@ postergar lo Franco
que Pasa el Sello que nos Hace.
172
Averigua ‘si es así,
con la luna, los destiempos’...
Ya pasan los relojes
que a indudabbas sonsean
y a cabras blancas rezan
ver de la Luz plateada
himnos de misericordias.
173
El Sol en la plaza,
a l@s amad@s duerme...;
no hallan el fuego
que l@s tiene, tiene.
Mas no lo pretende
el fuego, tenerl@s...,
el fuego es fuego
que de fuego muere.
L@s amad@s quieren
despertarse, y pueden,
ya que en fuego queman
lo que a quemar vienen.
El Sol en la plaza
llamaradas tiene.
¿Qué tendrá ese Sol,
que a todo lo duerme
mientras pasa el sol?...
174
Busqué en tu razón y la mía
las dúctiles enseñanzas,
las cuestiones que nos atrajeron
vallarnos a divisiones
del eco que se sentía.
Encontré en lo aburrido
nuestro apego a los nombres,
desapegos que sufrían
lo bonito de los arrumacos
que dejaban a el/la ‘indudabba’ hech@.
175
Cuánta belleza
desprende el/la enamorad@,
el/la indudabba religios@...
y pese a l@s excéntric@s;
pero el/la caprichos@,
qué destrucción más terca y cruel;
¡¡¡y que todo nos libre
de estar de su lado!!!
Amar abiertamente
es ver con lindeza
a todas las cosas,
que a su vez son preciosuras
libres de bellezas.
176
Debido a la dudabilidad
impersonal, las indagaciones
dan gozo ante el hallazgo.
Sutilidad y sensibilidad
surgen; se fundamentan
desde el deseo razonado,
historia a los encuentros
(las logias que se diluyen
iglesia o monasterio de fe)
la necedad para los casos
(los caos que se sostienen
irreversibles milagros).
Es muy usual que mediante
el disfrute, nos polaricemos
pendulares de lo personal,
necesario para la claridad
(consistencia del ensayo
que a budas, yoguis, neutraliza
loto a las tenencias abiertas).
Todo acercamiento es deseo,
y el alejamiento, lo mismo,
y en el badajeo de tal acto
es donde edifica, instituida,
la ambigua construcción del ser
(el contradecir seno a radial).
El respeto conciso y pausado,
da la abstracta percepción,
y es desde aquí, que se abren
los estadios ladeados —deformes
pugnas— a las Absolutas
Cualidades del Dios Vivo.
177
La talla espiritual forma
cuerpo de siluetas sensibles,
y es guía en cualquier campo
del alma.
¿Qué va reci@ o brusc@,
y pretende notable estructurar
el mundo (la rosa cubierta
de tantas espinas que hiendan
la suave fragancia), dejarlo
perdido?...
Mejor parara
a sentirse bien, sin prisa
a las sensibilidades del Deseo,
y viera que hay normas leves
de que la Orbe l@ amara
hacia el/la cúrvic@ dios/a
—pilar indudabbas— que percibe
libre de hábitos; seguir.
178
La Inocencia
Da las buenas voluntades,
la falta de astucia
que diamantina primarios
y da los encuentros...,
la Fuerza Central
del Deseo absoluto.
179
Me perdí, mi Dios, en tu Palabra,
lo confieso, por si hay consuelos.
Donde Tú Moras, el Abandono
Cruza Caminos a tus Encuentros.
Del Recinto Sacro saco estos velos,
de tu Ministerio eterno.
Los Mundos,
lo Dado: lo Hecho por Él
Deliberadamente:
Intencionadamente:
Atrevidamente a lo Minúsculo
—el “Mundo de las materias”,
la Vida y la Consciencia
que a consecuencias Hace,
y el “Mundo a los símbolos”—.
Es Rico por su Contenido,
Mísero por su Contorno;
no obstante —dios mediante—
es voluntad que apremia
la brevedad de las vidas
que ostentan Vida Infinita.
¡Qué Indudabbas Sentencias!
Hacen Pauta Sabia.
180
Si tuviéramos la Perpetuidad
en nuestras manos,
esclavizaríamos a las eternidades
—Sentidos que Sostienen
los Ángulos Insostenibles—.
181
La armonía no es crear orden,
sino el compartir de la aceptación.
La Aceptación es la Puerta del Todo.
182
La puerta o raya o punto
que unifica el consciente,
es deseo de aceptación.
El contradeseo se libera
con la inmaterialidad;
la espiritualidad
no es la forma de andar
consciente o inconsciente,
sino el vehículo que acerca
la aceptación del encuentro.
Concede un agudo sentir
—en efecto— de los méritos.
183
Henos instante, y no sobra
el Camino en el que vamos
huellas agotadas a sin huella.
Aunque el Camino nos Anda,
por Él nosotr@s andamos.
Nosotr@s, ¿dónde estamos
pisando huellas tras huellas,
lo todo que nos borramos
bajo el Borrón que se Borra
Desde el Jamás, Encontrado?...
¿De qué nos sirve lo así,
si el agarro o el desapego
(descaros acumulables
al olvido de vivir ensueño)
son las formas del yacer
el Morir que sostenemos?...
¡Cree en Dios, oh, Alma mía,
que todo se alza a precios
de arraigos y desarrima
a trazos los caminares!
Henos Instante, y nos Sobra
el Camino en el que somos
huellas adosadas; durmientes
a la Nada del Encuentro.
184
Camina del Deseo vidas.
Vividas, el Deseo flagela
ánimas de qué simetrías.
Todo lo que ensancha es choque,
eco que carga de huidas
débiles hasta el derroche.
El dolor es pasajero;
siempre se estima encontrado,
ansia hambrienta en el anhelo
desquicio que ha desterrado
el esquema y el esmero
para siniestras palabras
lagrimeadas a la huella
que narra ampliamente
y encuentra de sendero
los apoyos y no a la mente.
Siempre lo que agarré, busqué...
y a indudabbas moradas
me desperté brazo cubierto
de arrimos que yo no sé
si sostienen o se tienen
todo este amplio perder,
tirones que no pretenden
y destilan obtener deslices,
ir los declives extravíos
de un tal siempre fallecer.
¿Qué no me llena el vacío,
ni aquello que yo no sé?...
Se camina del Deseo. ¡Ayayay!
Es amplio lo que podemos
dejar, pero, pero no podemos.
185
Deseo se ha hecho causalidad
desde, hacia, y para Sí Mismo.
causalidad abarca solamente efecto.
Podemos decir que causa o deseo
produce efecto, y que el resultado, a su vez,
es logro activo en sí mismo,
aunque es dependente de causa.
Contendiente es la unidad
que hay existente entre causa y acción,
hasta tal extremo, que se podría
abolir a efecto y llamarlo causa.
Pero jamás de los jamases
pretender que efecto sea causa.
186
En todos los tránsitos,
la forma más etérea
limita en sol sentido.
En cuanto al lío, amig@,
no corras para expresarlo,
que quedas más vací@.
De aquí, porque se toca
de bases consentidas
lo ido y nuestro nido,
corremos para llegar
siempre a lugar tranquilo.
La cuestión, seguimos
ecos del nunca parar.
¿Qué Será lo que Será,
ya que del ser no fingimos
la confianza del arrimo
y el desarrimo a llegar?...
187
De inconsistencias nota
ensueño si tu razón cojea;
cuando lo sepas, si es así,
tambalea en tu espíritu
zonas de equivalencias.
No temas que desquicies
en tus peros que rodean
cuestiones más severas.
Del mimo y el descuido
se tienden las vertientes
concisas y salientes
del todo organismo.
De inconsistencias nota
si tu razón aprende.
No huyas de tus causas,
pues ellas te defienden.
188
Ra, y el Muerte, Resucitados
Alongan. ¡Oh, mi Osiris,
Cristos que Cruzan a Márgenes
del eterno Despiste!
Vista que se ve y se toca,
hace un todo de cielos,
y lo Todo que Desmorona.
Embraza el Río en el Delta
hasta extenderse de orillas
las voces que lo amamanta.
Y no es hazaña de los mares
la sal donde se alimenta,
ni el azul que representa
luces de Ecos Estelares.
Embaza el Destino Uncir,
Conexionar del Desgaste
los azogues más dormidos.
Pasados los halagos, horus
es lo fuerte, y Daña al Todo,
Reducido a lo que Trasciende
(Horus Lactante, Indudabba
Contenido Exhumado).
Boga sin Remos del Tesoro
el Espíritu de la Verdad
(Rê, el Hijo, con Dios Padre).
189
Todo es arrullo...;
todo es nada del sueño
que se adelgaza suspiros.
No hay más razón;
todo es arrumo.
Todo es arrugo dentro
—el canto de miedo—,
haber perdido la Casa,
y el ir sujet@ del Frío
(el Hoy aquí, o Mañanas).
¿Qué nos queda?...,
el falso mimo mismo.
Todo es arroyo:
‘arrumo, arrugo, arrullo’;
todo es delirio.
190
Para Medir Es la Vida
(vidas que no tienen Fin
en el sinfín que las guía).
La cuestión que la halla,
las métricas de sombras
que destilan esperanza
(no la Esperanza Aunada,
pues no goza de confianza
del sentir que se amarra).
Para vivir las mentiras
se permite a todo límite
inventar las demoras
que agrupan definibles.
Para el Sueño, el ensueño
que somos: razón y causa;
aquello que pretendemos
hacia el/la soy del mañana
que atiborrado de horas
hace la deshora allegada.
191
Nuestra más ínfima negativa
en cualquier cosa (‘detalle’),
nos amplía de ignorancia,
nos limita la posibilidad
de las coberturas posibles,
y acobardamos sin prestigio
a franca postura de las poses,
poses que carecen de alivio,
y a prorrogativas deshacen
todo el amarre, lo huido.
192
Verdad, “las cosas como son”,
independientes y asociadas
a nuestra lógica razón.
Es en conjunto ‘todas las verdades’,
y aún no nos libera en la Vida de Dios
como lo que conocemos,
lo que podemos conocer,
y lo que nunca obtendremos;
ni Dios es su Total Poseedor,
puesto que “Ella” es la Base de Dios.
193
Pasa quien lo cuenta todo
hacia vaciar los encuentros
peros de lo casi a modos
bajo el temor más reciente.
Falto, hasta el/la valiente
en cuestiones cuestionables
del ‘amor’ o el abandono...,
el desasocio que se suelta
y no busca el Abandono.
Pasa el paso, es la suerte
consentida de la Vida,
nuestro Humilde Fracaso.
194
Estando Dios, Vigilia de sus Muertes,
Pensó que se Podía Detener de Nuevo
el Nacimiento Perpetuo del Hallazgo.
Ubicado Dios Santísimo y Disuelto a la Vida
(Paso que se Tiene Valernos en el Juego
—el Fracaso Más Largo que el Olvido—)
nos Posterga del Sollozo Insuspirable.
195
Si buscas en las amistades
la lógica de la existencia,
no espero más en silencio.
Van en sonrisas primero
las penas, luego en ánimas
se nos destilan los cuerpos.
196
La noche toma del día
el deseo más interno.
En pasión, qué escondida
alegra el corazón
coso al alba de los días,
ansias de desilusión.
197
Donde la mirada niebla,
da eso que viene falso; esperanza.
Seguiré esperando,
si ignoro que de horizontes,
el Tiro alas de mis almas,
da la Niebla y el Abismo
que Hunde al Ello Sin Casa.
198
Los ojos por más que buscan
no hallan sino rastrojos,
hasta que se velan ciegos
de la inmensa soledad.
Coordinaría el evento
del jardín aposentado,
dimensión que perfila
el asomo, que asustado
declina lo enamorado,
diferencia de encontrado
al despliegue amarrado
del sentido expresado.
Todo que asocia, arruinado,
y despropia y sublima,
da la rima, y ha dejado
al verso que no declina
del consejo derramado;
y apurado se avecinda
carmen siempre aflorado
de contornos que esquinan
tiempos para razonarlos.
199
Lo más usual es partir
y jamás dejar de andar.
Al partir, los dividendos,
ecos ampliados del ir
estos presentes que obturan
ser la razón para sí.
200
Cuando analizamos
a nuestra vida de tiempos,
encontramos la constancia,
siempre de lo que a través
de la Vida, de inconstancias,
se repitió más veces.
espacio que Nunca Atiende
a la Dimensión de formas,
puesto que Nada le Une
de lo que se Va o se Viene,
Es Espacio a Dios Viviente.
espacio que se entretiene
similitud al contenido
del sentido que lo tiene
de cabidas (‘Continente’),
no es Espacio, pues se vierte.
Espacio que Jamás tuve,
¡qué absolutismos presentes
a los todismos, por suerte!
201
Junto al Río Ilusorio,
¿adónde vas agua prisa?...
–En busca del mar inquieto.
¡Ay, ciega condena voraz
quemando las juventudes
de prematuras vejeces
que conllevan muertes largas
(por si por largas se dieran
las horas que no rezamos
a esquemas de penitencias)!
¡Cuánto se Ignora el Río
que por la Vida Pasa!
No es orillado a la mar,
ni a las olas, sino al Sueño
que de otros sueños se Da
plumas de aire en el viento
(brisas para enamorar
el Dominio del Evento:
Iris que Alimenta el Eco
del Espejo Despertar
de la Dual Subsistencia...,
cristales a zozobrar).
¿Adónde vas agua prisa?...
–Rocas que se han de lavar.
202
La santidad mide siempre
las olas en sus movimientos
que arenan de cada pensamiento.
La santidad, perfecciones
entre los múltiples cómputos,
libres de admiraciones.
La santidad nos permite,
aún sabiéndonos, la espera
del pedirnos, pues no yerra.
La santidad perpetúa
cantos humildes del Esencia;
fe ante la Llama: Impresencia.
La santidad lleva al Santo.
Y no ha de repercutirse
en la Sonrisa del Llanto.
203
La Santidad Da la Puerta
Más Cercana al Milagro.
Nos Aleja, y nos Acerca
a la Trascendencia del Engaño.
La Santidad Más Valiente,
la que viéndonos anomalía,
nos respeta el defendernos.
La Santidad de lo eterno
Cohabita, y no Desgasta
a Faltas en lo Perfecto.
La Santidad de Inocencia
Reza el Sistema de Dios,
y Ajusta en los espejismos
a Equivalencias del Triunfo.
204
Pienso de la conciencia,
en ella, y para ella, rebeldías...,
inquieta de conscientes consecuencias
—desamores de amores que se trillan
dolidos de pasiones amarillas—
que enalman día a día
y a etéreas sensaciones
no se adentran. Mentira,
es roja su llama y consentida,
la causa que se estila
de olvidos; pasajera.
Y en esos (los quehaceres
que la obliga al efecto de todo
lo que pisa pisada de pisarse),
la pregunta: ¿qué conlleva
de amarillo que amarilla?...
La Silueta del Perdón,
de cariños consentida.
205
¿Para qué me subo al río,
pues lagrimal baja siempre
en las cantatas de olvido?...
No importa, sigo pensando
lo mío contra corrientes.
Mimos que se versan frío;
pasa el eco de las aguas.
¡Ayayay!
Por las montañas más altas
se ven los claros afluentes,
desnudos ampos de almas,
sabor de todas las nieves,
el mismo que goza el agua
antes de amar los quereres.
¿Qué doy de arrimo a la cima?...
Encuentro un celeste cielo,
simas de huellas en derivas,
y me hallo más amen@
bajo las ciencias contiguas.
¡Qué content@ voy de verme
gota que llego a los mares
y a la Mar del Desapego!
Y las salobres constancias:
Lógica y Razón, esfuman
vaciarse de inmensidades.
¿Qué queda?..., la intensidad
que da llenando vacía
la plena esencia del Mar.
206
La sensación ocupaba
su cualidad como forma.
La forma que se dejaba
plasmó circuito de roces.
Los roces que se chocaban
hacia consciente de verse...
y al verse, desocupaban
más cantidad por tenerse.
Así el remanso dio esquema
de aceptación diferente.
La sensación vio madura
sin importarse las suertes.
Por inconstancia, ¿qué somos?...
Puedo ensoñar que queremos
de todo lo que perdemos
entre lógicas razones:
el Dios que Nunca lo vemos
y lo tenemos Muy Dentro.
207
Vencid@s, no dejamos al azar
a todo lo que nunca nos fingimos.
El gozo más amable, el cantar
en cada roce un beso, y otro beso
hallado de un tanto suspirar.
Rendid@s, nos creíamos divin@s
—dimos la protesta presumir—,
que un día, cuando quiera,
seremos semidioses/as del Empíreo
(Edén, Elíseo, Vergel, Paraíso, Cielo);
cuán libres del pecado, tantas penas.
Ganad@s, nos hallamos liberad@s
del Espíritu Causal, Destino.
No importa si somos o seremos
ciencia a conciencia de olvidar
lo todo que sufrimos y nos vemos
de todo lo que nunca más será.
208
Cuánto más humilde seas,
más notarás tu orgullo.
En la totalidad de los actos
se debe buscar solamente
la razón de las causas
y no las consecuencias,
ya que el resultado aviene
prisma de indudabbas
vertientes, que a su vez,
refutables a insostenibles
pasan bajo las fiebres,
leyes de la Causa Abierta.
209
En lo sensorial se supera
lo extraño que se aviene,
lo concreto que se tiene
lo cómodo y el abandono.
¡Que ha cesado de tenerse
y detenerse ambivalencias
de maduro, lo inocente,
lo consciente y el objeto
comatoso e imperceptivo
del olvido de olvidado!
El silencio de expresado
no es sosiego, es desgarro
del deseo y los sentidos
que no hallan detenerse
desagregados al Cambio,
los cambios que sostienen
bajo tantos formatos
de las lápidas vertientes,
putrefactos economatos.
¿Qué dividua hasta abolir,
en decaer para morir
de siempre a impuramente,
de nunca a los salientes?...
La individualidad y el ser
—esclavitud de abandonos—,
los despojos que asociados
buscan la luz del decoro,
Lejos del Santo Milagro,
y prodigio de estar con dios.
210
A las amistades útiles
o enemistades renegridas,
las leves, las arduas
de los tiempos vividos
o por vivirse,
que muchas de ellas
ya no son presentes,
pues trascendieron
Latitudes Memoriales,
Esferas de las calmas
de esta Esencia,
que en ánimas dolorosas
a espíritus angélicos,
cruzan los designios abiertos,
postulando las sendas
(las definidas diferencias)
del Dios Vivo,
aunque las tenemos
ardiéndonos las almas
(vueltas perpetuas —no lejanas—
y a destiempos).
A todas, sin excepción,
las que nos amaron o nos odiaron,
las perdonamos sin desavenirnos,
las hayamos dañado o no,
les pedimos que comprendan
que fue el miedo,
la tristeza (ignorancia),
la razón, la cuestión
de los comportamientos.
Sin embargo, de tales dolencias,
debemos hacer el paréntesis,
alegrarnos humildad@s,
no arrepentirnos de nada
de lo vivido, ya que todo
es la causa de esta experiencia,
y sin ello, las trabas
que dimos y nos dieron,
seríamos efímer@s, sin madurez
ni dignidad merecida.
Lo más importante
es que tod@s conseguimos,
sin conocernos, en lo definido,
dar un paso a la quietud
que conforta nuestras ánimas,
de aproximad@s, libres
espíritus en gracia misericordiosa.
A Todo y a Tod@s,
gracias por siempre,
fhilos indudabbas.
211
Capacidad de misterio
el movimiento; y conecta
tu saber con fuerza.
Prudencia, sensatez,
la abundante introspección
que reúne y constituye
las maneras, existencia.
El peso, la influencia
se realiza impersonal;
y da camino sin retorno
en lo profundo.
Azar y el contraste
te liberan, y retomas
la Guía de complementos.
Agrupa la tensión,
habitar el orden,
el secreto que resiste.
¿Resucitas pensar,
divagar las esperas?...
Distráete, y me aparto.
212
Comprendo el momento,
es luchar contra vientos.
Vientos, es Toda la Razón
de las existencias.
213
No hay mayor astut@
que el/la que se hace...,
ni más grande comediante.
El Ego se autocastiga
(propio, en sí mismo)
y se proclama rey/reina
hacia la aparente mentira
que lo deduce a no Ser.
214
Las horas del pasado,
las que se dieron bellamente,
fueron almas que murieron
en ánimas de la Suerte.
215
Tras los caminos del aire,
me temo que sol@ encuentro
qué mierda para explicarte.
Óyeme Dios, si es que quieres,
que no busco el excusarme
de todos los que caminos
se anhelan hasta dejarme
dens@ en olor pordiosero
y quieren morbo acusante,
siempre moral.
Son los celos
que añoran despertarse
más que de malditos pesos.
Son los celos, la congoja
del querernos prisioner@s
en las mentes, con las bocas;
tras los caminos del aire
parece que a viento sopla
el fuego para calmarse.
¿Y después? ...,
no es lo que importa,
sino enseñarse de ‘amor’
de los pies a la cabeza,
a las glorias del Perdón
(compasiones, condolencias),
pues Amor, lo que Reza
después de tanta pasión.
216
Aquí sostengo el vernos
de apoyos al Desarrimo Sostenido,
ya que siempre del Amparo
aproximamos la amplia sensación
que se detiene estancada
pasos al Paso Santificado.
pasos del paso
–El paso más lejano (¡¡basta!!),
que acapara presencia
y no tiene otro lugar
más distante que el paso.
El paso que se encuentra
el limitado paso,
es paso que no adentra
ir pasos con el paso.
El paso que se abre
en huella de otros pasos,
¿qué busca?..., ver la pena
de todo; ¡vaya engaño!
El paso bien pisado
no ahonda ver la huella
pesada de los pasos.
–¿Es paso?...
–¡Basta! Es Paso
—el camino más rápido
a conocernos, el de los errores
y el perdón continuo,
la talla de los diamantes—
que sosiega de pasos.
217
Estéril la ley del bien.
La del mal, todo la adultera.
Lo que ríe bajo rivalidades
sigue siendo fracaso.
218
Quisiera que una sola vez
el espejo se engañara
para descansar un poco.
Tres niños miran el Mundo:
uno canta, ríe otro,
¿y aquél?, llora.
Zollipa indudabbas siempre,
si piensa que se enamora.
Me gustaría dejarnos
presentes a la Deshora,
que a Relojes Detiene
a Computación Serena.
Quisiera de Una Sola Vez
el Espejo se Donara.
219
Por si fiamos, “sí se fía”...
que se pierde la amistad
y nacen las sangres frías,
y el color de la alegría
no se vuelve a dar más,
a no ser que resurjamos
ciencias para enloquecer
de “nada” que no se quita,
si es dado para el placer,
el hacer que nos conquista
humildad@s del haber
que nuestr@ herman@
prestigia gozo del cristo
entender bajo las miras
de albas de amaneceres...,
fiarnos del ‘No Sé Qué’.
220
Que la maña está encendida;
[...], libre de su propia causa,
lo que alberga.
Toda en sentido religioso
se pierde prácticas en llorar.
Estable tiende caminos
que nos hacen eternizar
del Indudabba Destino.
221
¡¿Dónde está tu presencia,
si todo lo indagado
se sustenta y nos substrae
veloces a consecuencias?!
Trasnocho soñolient@
penas de caminos, y apenas
vivencias que alimentan
romper los crepúsculos.
222
En el Insomnio de la Noche
eternizada de Santidades
se sigue clausurando puertas;
y el agua cae en los campos
bajo la hermosa simpleza.
Simpleza que se ha creado
sobrevive a las noblezas.
Dignidades han despertado,
y cavilan hasta las ciencias
que no piensan. Altruismo
manifiestan Bajo la Grandeza.
223
Curiosea: ‘si el estilo
con la luna, son bellezas’.
Cóncavas se aproximan
las leyes de las leyendas,
y henos bien disfrazad@s,
manifestaciones concretas,
lejos de los arrumacos
que vagan formas y llenan
versos vacíos de Cielos
a l@s Macros, y las penas.
224
Siente que Hoy es Mañanas,
y verás a tu alma florecer más ‘amor’
allá, en donde esconde este espíritu
Espíritu de loa Unidad.
Es Habla en la Mano del Viaje
que tod@s vamos:
fuerza, amistad e ilusión.
¿Qué ata de corazón
Ilusión Sonora, de Imaginación,
cuando castigos el espíritu
busca ser la Redención?...
225
Soy Casa Profunda
de la Hormiga Caciquista...
¿Cómo Anular esta Sombra
Ególatra y Déspota?...
Así Desnudó a Egipto
las Triadas Fértiles
(Amarros al Suspiro
Momial), defenderse
del Rayo de Luz —Osiris—
que Desaparece
clavarnos a la Cruz
que no se defiende,
pues Hela que trasciende.
Soy Casa Inmunda,
ya que bien se Sostiene
la Necesidad que Surte
Suerte; perdernos
a la Vacuidad, permanentes.
226
Justo volar del vientre,
y posar de los pájaros,
el Egipto del Nilo.
A bosques se silencia
y tormenta boca de luz.
¡Qué apta sonrisa de aire
para sentirte ocupado!
Conlleva el Horizonte
este vuelo enrojecido
de amamanto al Grito.
227
Quieto se amarró a la luz,
con espacio ante el silencio.
Agrietó vetar de lunas
paso a paso, beso a beso.
228
Pavor a pánico,
un muro dentro de otro
y viceversas.
Por miedos, se fundaron
los Reinos de la Tierra.
Por recelos se anularán
las armas poderosas.
Por pavuras o mieditis,
sobrecogimiento aunado,
el fruto de apostolad@s
al ir de los conjuntos...,
humano recogimiento.
229
Encontré que me perdía
cerca de los encuentros
(pues la proyección se daba
siempre de los aproximos
próximos a los descentros),
de hallazgo a huid@,
fugad@ a los caminos.
camino de suelo árido,
los pasos que han nacido
cansancio del mucho ir,
la porfía que deslía
siempre a la intención.
Se narran a descansar
al lado de tal prodigio
que se exila despertar
la tenue visión de arrimos
(la cómoda sensación
que se satura de ciencias
que justifican hallazgos).
Camino; todo es caminos,
caminos del Sin Andar.
No Hay Verdad Más Plena
que la Única Verdad.
verdad que nunca se Llena,
no Da logros a vaciar.
230
Pasan las horas vertidas,
mientras de altas siluetas
sueñan a lejos (sin irse)
las bellezas destiladas,
sin encuentros de presencia.
Pesan los miedos, heridas,
de cuando iban las mañas
falsas... y en besos, por sí,
sin cubicarse las ansias
que morimos sin vivir
—las vidas que no gozamos—
y que tenemos que ir
tramos de las ecuaciones
libres del tal definir,
que nos tienen denigrados
los sentidos por morir.
Tasan los celos de muros;
y qué desnud@s estamos,
y qué perdidos sentidos
cruzan quedarnos llorando
lo franco que no hemos sido...
los suspiros más cerrados
que sostuvimos de amigos
y que del alma sollozan
los espejos derretidos
bajo de los taxativos
designios a la elocuencia,
conciencia de los perdidos
Sellos de las Impresencias.
Tocan los ecos encendidos
profundas bases; alcanzan
este dejarnos rendid@s,
tan calm@s ante la baza
de olvidos para el Olvido.
231
Inmaterial la Razón Grande
ante el Palabra del Espíritu.
Reverbera (Reflejo de Luz
en la Extensión Bruñida
de Sonido que no se Absorbe)
desde los Regresos
a vaga libertad que Idealiza
la Voluntad, y paraliza
a la sonora, empírica alma,
por si pisa enajenadas causas.
Con mesura, sentido locuaz,
conduce la palabra detenerse útil.
Veremos en aproximad@s
la reminiscencia, el vestigio
hasta desocupar el Olvido.
232
En lo Blanco, “Blancos”
de la Blanca, Alba Sima,
Ampa, Albina Colina
del Espíritu con Rimas
del Blanqueo que Purifica
a Blancuras sus Llantos
(Derrames del Espíritu
que a los Avernos Place),
Serrallo Alto y Poniente
del Vivo Sol Matutino
(el Dios que se Nombra
dioses o Principios
Divinos al Dios de Amor)
y Pasa el Sentido a Ido...
Blancor que se clasifica
Cimiento a la Inocencia,
que al Indudabba Hila
‘prismas de los arrimos
libres’ de las Cimas
Más Blancas..., Alburas
que se Cotizan Verdes,
pues henos a pesquisas
de tiempos que sondean
dejarnos a los Sin Prisa.
En lo Blanco, “Albores”
de las Blancas Orillas
que Nívean las ‘luces’...,
Luz de las sentencias
(seres y cosas que gozamos
—quedarnos a ‘sin rezar’—
del Sello de caducad@s
bajo un mismo Pilar).
Que no nos ha de sonsear
penas o impresencias
de qué acabos sin parar,
ya que es Fija la Licencia
que “encuesta” a razonar
versiones menos maestras,
y nos deja del Cantar
que Aúna, aunque Posterga
a espacios del saturar.
233
Este tiempo da la imagen,
y completa de añoranzas
esta eternidad inmadura;
quisiera sellarlas (nostalgias),
comprensión en instante
(no más largo que en la Vida)
hechas, ilusión de presencia.
No puedo buscarte, Alma mía,
pues hete desagregada
ánimas que te controlan
del alma que me tienta
a espejos de otros días,
curvaturas más acortadas
que el práctico Olvido,
que a olvidos clausuran
y sellan las coberturas
de las formas, los caminos...,
caminos que se averiguan
la limpia visión a siempre
—el nunca que jamás llega—,
y alejada te conduele
de esencias a los Quereres.
234
Acá, en lo cercano
de tu sumido espacio,
te Avienes, y no vengo.
Vienes Lleno, Fracaso
de Amante, Siendo Dueño
de todos los hallazgos
de la Muerte Vida.
Siempre cambios,
encuentros asimilados.
Acá, en lo lejano ambiguo,
van los años sutiles;
mis cuerpos, y sus gentes.
235
Demanda: ‘si va sincera
con la luna; a inmediatamente’.
Como flecha doblada aposta,
atraviesa lo mío adrede,
dejando la huella última,
el espiral círculo de los ecos.
Vuelos de pájaros pierden
las salmodias en el viento,
las canturreas que adentran
culturas para detenerse.
236
Por Amor y odio,
habitan estabilidades
del Instante nuestro.
Fuera del Acomodo,
existe la Línea Cero,
sin el ego neutral
—ser que soy pres@—.
Voy sentir... y deseo
sustancia del peso
ir fuego del fuego.
Del ‘amor’, las tirrias
—aborrecimientos—
que incurren los astros
de indudabbas cielos,
vanos que ejecutan
a sonsos destierros,
el somos sincer@s
del dejarnos yert@s.
237
Para entender, intuir quise;
encontrarme en las cosas.
En ellas pude ver la razón
que engendra la similitud
de una misma Mano,
Mano Creadora, Impulso
de formas que adhieren
densar de tinieblas
el Espejismo Encuentro.
Para sentirnos, heme sendas
del Camino que Agarra
Límite y vertientes,
filos de la Sensación
Autónoma de los encuentros.
238
Guerra a sinrazón, no se razona.
Luz, cuánta mentira se ve en ti;
Oscuridad, qué verdad aparente llevas.
La Santidad se Pupila Versar
lo Externo al Submundo.
Hallos de Profundidades
del Ra (Rê) Empírico Empiezan
a labrarnos los caminos.
El Egipto (Universo Visible)
del Limo (Cieno), la Esperanza
que Fertiliza el Destino
y Trasciende para el Cultivo
del Tiempo en su Acertijo.
Lo Santo Da Forma a Isis
(Isis es Santidad Neutralizada),
Alejada del Propósito
que se tetilla a los pechos.
horus son l@s Hij@s, si miman
al Horus que Acaece del Cielo.
239
Témase lo que presuma
de ser muy mal pagador/a,
porque se presta prestad@,
y no ha de cobrar cobrad@,
y enjuicia —a sin corazón—
los ojos de los mañanas,
que a indudabbas legados
se secan al Son del dios
que honran a sin pecados.
240
Se van y vienen.
No, no creo
en el grito oculto que oigo;
me obliga a saturar complet@
la fatiga que sin penas veo.
Se van y vienen.
Sí, ni dudo que todo sea
un alto salto huido en la mente
(pesares cubiertos a conciencia).
En conciencia
discierno las pausas
que medito sin tocar
(lejos de la intención
que me lleva
ciencias para despertar)
el hondo grito silencioso.
Ya vienen. Es todo.
Vayamos...
¿Ves cómo huyen?...
Estamos.
241
Moramos, si rezamos
entender el terror que dimos
de somas abiertas,
de espectros que amarran;
oramos herencia herida
de conciencia y cansancios,
huidas del Miedo siempre.
Debemos de mirar
de impresencias la Ausencia
que Ronda y Aisla el Asilo,
el Macro Razonamiento...,
y con máximas paciencias
el tiempo, si nos roba
estimarnos intensamente
(déspotas, pero elocuencias).
Vayamos, que ya corren
la Vida por nosotr@s
l@s otr@s que pasaron
desinteresadamente bivalencias.
Busco constante hallarte
—tan cerca—, como el ir
a mí mism@, sin reparos.
Amemos envejecer
en el Cielo de lo eterno,
sigilos@s, pendientes
miedos@s ante el Miedo
Vibrante y Sostenido
que Hace su Deshace,
puesto que nada ha sido,
y el Ello, es Valiente.
Desde antes de nacer
en la Rima de l@s mí@s
gritaba el presente
del contigo, corazón
a vísceras expeditas,
sangrante y poseído.
Déjame posar sincer@
en la fuerza de Almas...,
en el Vuelo Amenazado
de amad@s, a sin esperas,
buscando unificarnos
para siempre Destino
que Arrima a desarrimos.
Nuestro eco se anhela
—sin saberlo— en lo Sagrado
del Todo Vibracional,
Toro Asustado; Valiente,
ya que perpetua pisadas
Pisando Mente a No Ser.
Sigue acumulando hechos
—sin pausa— que el olvido
(‘desidia, desinterés’)
es Más Largo que el Presente,
y Jamás lo Verás Vencer
de presencias, Sostenerse.
242
¿Para qué sentir fui
hasta donde te hallabas
en el compartir la ciencia
de dolor y conveniencias
no de ‘amor’, sino al deseo?...
Que te puedes deducir
danza de niebla y esperas
tristes, a gloria pasajera.
¿Será acaso de festín
la razón de prisioner@s
a sensación?...
Es la pasión lisonjera,
aduladora, halagadora, zalamera,
para que se quede clara
toda métrica emoción.
243
Peregrin@s
Descalzan la Senda
los pies con cansancio.
Es la hora de decir
tantas cosas nuestras,
aquéllas en silencio
que van grabando
historias a pensar.
No quiero atosigarnos
de espera insosegada,
el no poder contar
todas las causas.
En este instante
confieso —con temor—
que anhelo responder
sin ataduras de aires,
base a que me voy
los tránsitos de lo atado
a pieza del Reloj
que no me he hallado.
¡Qué Cerco a la Vida...!
¡Qué Gloria amar a Dios
(los dioses, que Sagrados
de Avernos Vio la Luz),
y a mí, deja cantando!
244
En esta sazón abierta,
no se busca ni pretende
lo que no se alcanza.
En esta razón cerrada,
el encuentro es impacto
libre de direccionado.
En está de coberturas
(“soy lo que soy” —ser
que nos arrima—) limita
egos de debilidades.
No es cuestión de hallar
el Todo que nos invade,
ni el Todo que no se da.
245
He abierto la Puerta; fugitiva.
¡Qué auxilio voluntario
voy a tu encuentro y no llegas!
Repetido entre los dos
va lo Increado.
Han tropezado mis almas
sobre las penas dormidas,
abiertas de inmensidades.
246
Una vez que usufructúan
nuestras horas tan cerca,
todo se llena sin ánimo
de las lejanas fantasías
—presencias de impresencias—.
Fino el camino que aprieta
de alma fosar la mente,
pues libera a ternezas
seguir el Río de los sueños,
por si Osiris Despierta
de sant@s a Jerusalén.
247
Amado, vistes de estrellas.
¡Oh, Cuerpo de tierra brava,
surcan pulidas tus alas,
qué indudabbas sensaciones!
De tantas veces la voz
hacia el Delta del Río
que ha repetido las formas,
se vacía la expresión.
248
“El ser que no tiene
castillos del aire, no es ser”.
Refrán usado por costumbre,
por esencia pura, vivida,
palpada, sufrida, gozada
a sus momentos más críticos.
[...], a mi Padre que me dio
el sentido religioso del respeto.
¡Qué abarcamiento con tus brazos
al contorno crepúsculo del Sueño!
¡Qué ceñí con ilusiones acordes,
la ausencia de los sentimientos
hasta hacernos libro!
Voy del leve choque anulando
el descanso del día cansado
que posterga vincularse
humilde a tus caminos pisados.
Soy descanso.
Del amarillento
campo amarillo,
flor amarillea
día dorado;
costumbre abierta,
luz al mediodía.
De amarilleado
se pierde el eco
saliente y perpetuo,
noche azafranada
del alba sentida
del son amarillo.
De indudabbas
pasa el amarillo sol
que se amarilla siempre
y da el apagón,
trillo que se trilla
lamas de ocasión.
¿Adónde partieron los sueños
que obtenían la gloria
de los castillos de arena?...
Sólo recuerdos de sombras
ocupan todo el terreno
que huella verse vacío,
hueco de tal sentimiento.
¿Adónde fueron los sueños,
solares que sostuvieron
los afines de regresos,
ilusiones de las penas
que saciaron ver de cuerpos?...
249
Qué Solo se Da el Encuentro
después de vernos en la Vida,
pues la Vida nos corrompe.
De las rutinas nos tenemos
el despertar los caminos,
densos del Nunca Jamás
que sostuvimos.
¿Qué Sostienen?...
¿Qué insinúan?...
¡Qué únic@s se nos despide
después de vernos la Suerte
Hecha Esfinge, y fingid@s!
250
Anda,
que huye de nosotr@s este Día
(el Cielo calculado de Potencias),
su Beso depravado
que a todo lo amortigua.
Hacia el Rechazo Dio el Beso
otros besos; y se repite
el hecho a infinitamente.
Después de besos el Beso
siento que no se consagra
necedad de impunemente.
¡Cuántos besos besa el Beso,
que ya no encuentra causalidad
de resistencia!
251
Busco con gloria
tu Presencia Sombra,
y de olivos encendidos
quebranto y penas,
temas de amargor
a la Impresencia.
252
Reloj de siempres.
[...], tic tac tic tac tic tac, rin-rin.
¿Qué te despierta (rin-rin)
almas de despertador
(rin-rin-rin) a las horas del Mañana
(rin-rin-rin-rin), cuán cerca del corazón?...
¿Qué forma lo que disuelve
la gracia de el/la prendedor/a?...
Rin-rin, tic tac tic tac tic tac...,
es la canción que enamora
pirámides pitagóricas a la arena.
En vanidades etéreas
tardamos mil siglos como un día.
El desapego, en su nada,
lucha en los recuerdos.
El encuentro físico
es la batalla menos dolorosa
en el despropio del Alma
en el Vencer de Egipto.
253
Viene Como Estrella,
Más Allá, Desde el Amor,
Desde el Egipto Vacuo.
Y de lo Cerca, nos Da Cuna
a cobijados colores,
bríos de soles, flor de lunas.
254
Ya me quisiera olvidar
el estilo de las formas,
el que construye el pensar.
He pensado tantas veces
que de reformas nacemos
hacia el sentido morirnos.
Bajo el Grito que se Baila
estremecernos de arrimos,
Pasa el Ego que nos Para
qué Destino, y aguarda,
que lo que digas, no digo,
pues lleva agradecimiento
del Dolor Más Dolorido.
Y no te digas amig@
que de Éste, Cielo del Verse,
sostengamos Nuestra Suerte
tan Arraigada; la Muerte.
De las palabras soñamos
siempre al Cristal del Espejo
donde la mota se ofende.
Aquí termina el decir,
que parece que inclinas
tomos para maldecires
‘ciencias’ de la autoestima.
255
¿Crees que de ‘Amor’ se Llena
como el vientre en la mujer
ante el/la hij@ que no llega
y la hace estremecer
rutinas de la espera?...
– Crees bien, mi indudabba.
eco que se aleja busca el Eco.
256
Entre calles pobladas de ilusiones
(sin sueños), un cuento vive su gloria.
Quizá pensando, es historia para
la historia de Pueblos a deshoras.
¿Qué devendrá del tal Llanto,
que a las sombras Embelesa
Alas de Espíritusanto?...
llave llueve sobre campos
que a hojas de ojos invierte.
¿Qué será lo que sostiene,
que calla mientras lo hablo?...
Abren de luz las fronteras...,
heme de guerras cantando;
íntegro el sentir que venera
vernos siempre de alejad@s
al Más Estricto Milagro.
llaves que a Llave, desvela;
la compasión nos regala
bajo el perdón de la entrega.
llaves permites, pues amas
al Corazón del Engaño
para las mustias escuelas.
En el llover —que no llueva—
ya que pudren los encantos
y esterilizan las tierras.
¿Qué devanea del tal Zollipo,
que a las umbrías Seduce
Élitros de Espíritusanto?...
257
Canta y no toques
la pena de l@s amantes.
El cuento, yo contaba,
y bien me sonreía
la cuenta que faltaba.
El cuento ya es tuteo
venciendo las tardanzas,
vigor del titubeo,
y a mí me enamoraba
el verte con sentido
de luz para mis almas,
deseo y contradeseo.
Contaba yo del cuento
que tú lo sonreías
en todo lo que hablaba.
El cuento da su tiempo
de ti y de mí —andarse
los versos de los pasos
sensuales de las aguas
que son a mar de dentro—
y pasa de beso, bajo el ala.
El cuento, ¿qué contaba?...
alardes de su hecho,
que ahora somos denso
sentido del Mañana
a un solo pensamiento.
Que eres bajo el sueño
la paz y las batallas
—la ilusión cubierta—,
y yo, el yo del esto,
de aquello, o lo que haga falta,
sentido de coacción.
El cuento siempre es cuento,
si tiene de comienzo
contarse de pasión.
258
¡Cuántos son los números,
días a mi lado, sin horas
de puertas infinitas,
y tan pronto pasajeras...,
sin principio aparente
de los cambios del Alma!
Comienzan abandonos.
Ya no huyo encontrarnos
dividid@s en las Puertas,
ni temo siquiera al deseo lejano
de números, allegados.
259
La fuerza en los pinceles
me aleja de los colores.
Los colores son racismos
si no encuentran neutrales
las baldías noches
que ha de dormir el Mundo.
260
Pide el sol en su ansia, y lo Lejano
Ignora que de Sí, es la Fuerza
que Mora en todo espacio.
Cabida que se busca no es Espacio,
pues lo encontrable
se aviene del Rechazo.
261
Tu Ausente Huella Revuelca
estas húmedas substancias,
nutridas para Silencio.
Corazón que agiliza la Mente,
no se frustra.
¿Qué ‘amor’ viste de ciego,
que deja a este Mundo
en qué horizontes delgados?...
262
Tengo la alegría camuflada;
quiero despertarla sin castigos.
¡Cómo Arde la Noche Sosegada
a su Sin Principio!
263
Beso que se Riza, Vence al Día
de horizontes, Vida Plena.
Cuando la Pena tiene nombres
de Vencida y de Hallazgos
(amores), goza la rosa sometida
que horizonta los armónicos
discordes, caminos del Camino.
264
Ineludiblemente el Horizonte
es Confín...
y la Verdad, evidencias.
265
No hay Meta sin fases.
Me encontraré a mí mism@
en el sendero de l@s otr@s
hij@s del Horizonte.
266
Soplo de Cielos y de tierras,
el Desconocido Espíritu.
La mente, cuando llega, orea
los campos de las batallas
(no la Mente Sosegada
del Uno, Omnisapiencias).
¡Qué olor de perdida ofensa
arrancó hondos gemidos,
inquietos horizontes pupilares,
pálidos, tristes niebla y niebla!
Tenaz lucha y frío contacto
arremeten las decencias,
como si fueran ocasos y acasos
que dudan vaciarse a Mente.
Soplo de cielos y Tierras,
el Inexplorado Movimiento.
267
Vengo de un Lugar Distante
que atención no practica.
Es un Sitio Atemporal,
Puntal de emplazamientos,
situaciones, medios muy remotos
donde se pierden los valles
y no existen los montes.
Por si miras más aislado,
no se hallan horizontes.
¿Qué se tendrán las Esferas
que nos acaban de estrellas?...
Regreso a un Tiempo Lejano
en el que Dios nos Conoce
Ciencia de su Propia Mano.
268
Desde y hasta Florecer
de Alta Voz Sonora de Imagen
que Almacena vagancias y discordia
—la Sonrisa del Ello, Inalterable,
que nos Deja del Reír... atenuad@s—.
Para ‘Celebrar’, hemos surgido
del Gran Misterio (Éxito)
que nos Halla rectos a su Nada.
Corramos, pero segur@s,
dividiendo el Horizonte
hacia horizontes cercanos.
Contaré la flor de los cactus;
desde infligida (penalización,
condenación, castigamiento,
aplicación) hasta florecer,
todo es abono, licencia.
Abono, son esperas del fruto,
seguridad que nos posterga
y almacena las vagancias
hacia qué discordias
—las sonrisas de conceptos
que no dejan de reír—.
Para Reír, Henos Surgidos
del Gran Misterio del Ir.