Santuarios al Culto del Templo

Hechos del Pan Sagrado

 a l@s amig@s de la Teosofía,

y de l@s /monjes/as /sin /rostro y /sin /rastro.

 

 

 

Me desaciertas ante Ti, transeúnte

de los tratamientos en proezas tolerables.

 

 

Apetezco que accedas a la Obra:

Pie Desnudo al Nombre

Interrogancias de Compensaciones

(Cantos de Testamento Irremisible

—Imperdonables Odas de Seducción—)

parte del TODISMO

 

 

 

 

00008

160 - 268

Tres Veces Horizonte

Hebra Blanca de la Cúrvica Fe

 

¡Que te anula castillos de aire!,

¿vives?..., eres Ser.

 

 

 

 

Espejismos que Destilan Piedras

Antiguo y cabizbajo, el escarabajo

anda la tierra que lo trajo.

 

 

160

 

Pregunta ‘si es allá

con la luna, los mañanas’...

Investiga si en la cuna

moran los otros espejos...,

espejos y almas,

cuerpos y reflejos.

 

 

161

 

La huella sólo se repite

sobre la doblez del alma.

Temo que descalzos, los ecos,

andan breñosos y bregan

lluvias después del sol.

 

 

162

 

El sueño y la esperanza,

de horizontes, lo mismo.

maestr@ del instante se dispuso,

a indudabba de las suertes

que se tienen l@s amig@s

a cercos que optan detenerse,

y vio que pasaba al contenido,

y que no retrasaba la oda

que almacena a el/la sin lama

destilad@, a sin encuentros.

La gana se antepuso siempre

lama del recuerdo cuantioso.

¿Qué se dejó?..., los alivios

sutiles que compensan

la complexión de acomodos,

confianza de creencia, certeza

al abandono de l@s dioses/as.

El ensueño y su perspectiva,

disposición que se ambigua.

Y l@s maestr@s, ¿enalman?...,

bajo los tiempos de un Día.

 

 

163

 

Cuestiona ‘si es acá

con la luna, los encuentros’.

Ya no coordinan salidas

que cubran los lamentos

filos de los ambientes;

y no se escudan lágrimas...

 

 

164

 

Para lo humano, no hay más

pena que el haber nacido

hambre con las sociedades.

Las suciedades son penas

(las versiones que saturan

versos a las emociones

que suspiran y afanosan

—afanan, esmeran— siempre

del desocio que solloza

culminando a pasiones).

Lo amplio que las rodea

sangra a su mismo esquema.

Y por esquema atendemos

las razones de ubicad@s

justo a lo que entendemos.

Y no es delito el sentir,

que por más que huyamos,

henos víctimas del compartir

lo nuestro, como lo ajeno.

En el Conjunto, el Todo,

de asilos hasta encontrarse

en Sí, va todo el terreno

que llora por vanidades.

De vanaglorias se aliñan

las mezclas que vive el Sueño,

de Dueño a lo que se Arrima

de ensueños que lo Adormita

a Esclavo de pensamientos.

 

 

165

 

No creas de palom@

que te quiera,

ni dudes del ensueño

que te añoro,

en donde de palom@

tengo en celo

lo todo que se vuela

de recuerdos.

Es de palom@s

el ansia creadora,

y base de destilos

a lo que quieras.

 

 

166

 

Se ha ido, pero quería

nuestra razón de encuentros;

no por que no amo este día,

sino que lo llevó dentro

del paso, que en sí, dolía

dejarnos de traspasad@s.

 

 

167

 

Ya me perdí

en la espada de los versos,

en la carraña (enojo, pasión del ser,

que causa indignación, venganza,

furia o violencia, saña, encono

o venganza) eucarística y sufrida,

en la cuna saturada de los besos,

que místicos llenaron la esperanza.

 

Ya me sentí

en la oda sublimada y rota

de los principios más amables,

de las vagancias y ondulaciones

que a el/la indudabba yace.

 

Ya, el ya, carece de importancia,

pues todo mi yo ya no se encuentra,

y el otro (esta ardua fijeza),

tiempos han de darlo consumido

a todo lo que diera impotencias.

 

 

168

 

Dime: ¿por qué el sol

cada mañana al alba

de gallo sonora

el miedo y la esperanza?...

Dime: ¿por qué aquí,

después de trasnochar,

el corazón no duerme?...

Di, pues yo ya no veré más

tu alma por mi alma...,

tristeza desmayada.

Dite: ¿por qué?...

Pero calla, calla... calla.

¡Cállate!

 

 

169

 

Lamento me dicto, vivo.

Por llamarla buena, voy.

Falsa, en alma harapienta,

la vi reírse sin penas.

Sufre vacío, si se llena

quien vendid@ busca el di.

Y ciega gritó que era...

Creyendo miró y fui

senda oculta, egolatría

de la que más tarde vi.

Dividirse, da conciencia...,

y si acusa, hay dictador/a.

 

 

170

 

En el río, las lágrimas se secan,

el llenarse de las causas del olvido;

nacen del sigilo, y nos pasan las idas

ondas, tristes del Instante Hecho siglos,

a ficticias elocuencias que sostienen

Esta Irrealidad que nos Adulta

de la Esencia Lejana e Intransmutable.

En las niñas pupilares, el ¡ayayayay!...;

afecto se nos toca siempre desnudado,

por si tú, indudabba, te anhelas el vestirlo

traje tuyo, y nuestros cantos.

 

 

171

 

Detente, camuflad@ entre las formas,

de todo lo expresado.

Estate quiet@, no cobarde al desahucio

—a tu ojo de alma amante—,

que el ‘amor’ no es más que donar

en contraria forma en sí, corazón,

y así, anulad@ postergar lo Franco

que Pasa el Sello que nos Hace.

 

 

172

 

Averigua ‘si es así,

con la luna, los destiempos’...

Ya pasan los relojes

que a indudabbas sonsean

y a cabras blancas rezan

ver de la Luz plateada

himnos de misericordias.

 

 

173

 

El Sol en la plaza,

a l@s amad@s duerme...;

no hallan el fuego

que l@s tiene, tiene.

Mas no lo pretende

el fuego, tenerl@s...,

el fuego es fuego

que de fuego muere.

L@s amad@s quieren

despertarse, y pueden,

ya que en fuego queman

lo que a quemar vienen.

El Sol en la plaza

llamaradas tiene.

¿Qué tendrá ese Sol,

que a todo lo duerme

mientras pasa el sol?...

 

 

174

 

Busqué en tu razón y la mía

las dúctiles enseñanzas,

las cuestiones que nos atrajeron

vallarnos a divisiones

del eco que se sentía.

Encontré en lo aburrido

nuestro apego a los nombres,

desapegos que sufrían

lo bonito de los arrumacos

que dejaban a el/la ‘indudabba’ hech@.

 

 

175

 

Cuánta belleza

desprende el/la enamorad@,

el/la indudabba religios@...

y pese a l@s excéntric@s;

pero el/la caprichos@,

qué destrucción más terca y cruel;

¡¡¡y que todo nos libre

de estar de su lado!!!

Amar abiertamente

es ver con lindeza

a todas las cosas,

que a su vez son preciosuras

libres de bellezas.

 

 

176

 

Debido a la dudabilidad

impersonal, las indagaciones

dan gozo ante el hallazgo.

Sutilidad y sensibilidad

surgen; se fundamentan

desde el deseo razonado,

historia a los encuentros

(las logias que se diluyen

iglesia o monasterio de fe)

la necedad para los casos

(los caos que se sostienen

irreversibles milagros).

Es muy usual que mediante

el disfrute, nos polaricemos

pendulares de lo personal,

necesario para la claridad

(consistencia del ensayo

que a budas, yoguis, neutraliza

loto a las tenencias abiertas).

Todo acercamiento es deseo,

y el alejamiento, lo mismo,

y en el badajeo de tal acto

es donde edifica, instituida,

la ambigua construcción del ser

(el contradecir seno a radial).

El respeto conciso y pausado,

da la abstracta percepción,

y es desde aquí, que se abren

los estadios ladeados —deformes

pugnas— a las Absolutas

Cualidades del Dios Vivo.

 

 

177

 

La talla espiritual forma

cuerpo de siluetas sensibles,

y es guía en cualquier campo

del alma.

 

¿Qué va reci@ o brusc@,

y pretende notable estructurar

el mundo (la rosa cubierta

de tantas espinas que hiendan

la suave fragancia), dejarlo

perdido?...

 

Mejor parara

a sentirse bien, sin prisa

a las sensibilidades del Deseo,

y viera que hay normas leves

de que la Orbe l@ amara

hacia el/la cúrvic@ dios/a

—pilar indudabbas— que percibe

libre de hábitos; seguir.

 

 

178

 

La Inocencia

Da las buenas voluntades,

la falta de astucia

que diamantina primarios

y da los encuentros...,

la Fuerza Central

del Deseo absoluto.

 

 

179

 

Me perdí, mi Dios, en tu Palabra,

lo confieso, por si hay consuelos.

Donde Tú Moras, el Abandono

Cruza Caminos a tus Encuentros.

Del Recinto Sacro saco estos velos,

de tu Ministerio eterno.

 

Los Mundos,

lo Dado: lo Hecho por Él

Deliberadamente:

Intencionadamente:

Atrevidamente a lo Minúsculo

—el “Mundo de las materias”,

la Vida y la Consciencia

que a consecuencias Hace,

y el “Mundo a los símbolos”—.

Es Rico por su Contenido,

Mísero por su Contorno;

no obstante —dios mediante—

es voluntad que apremia

la brevedad de las vidas

que ostentan Vida Infinita.

¡Qué Indudabbas Sentencias!

Hacen Pauta Sabia.

 

 

180

 

Si tuviéramos la Perpetuidad

en nuestras manos,

esclavizaríamos a las eternidades

—Sentidos que Sostienen

los Ángulos Insostenibles—.

 

 

181

 

La armonía no es crear orden,

sino el compartir de la aceptación.

La Aceptación es la Puerta del Todo.

 

 

 

182

 

La puerta o raya o punto

que unifica el consciente,

es deseo de aceptación.

El contradeseo se libera

con la inmaterialidad;

la espiritualidad

no es la forma de andar

consciente o inconsciente,

sino el vehículo que acerca

la aceptación del encuentro.

Concede un agudo sentir

—en efecto— de los méritos.

 

 

183

 

Henos instante, y no sobra

el Camino en el que vamos

huellas agotadas a sin huella.

Aunque el Camino nos Anda,

por Él nosotr@s andamos.

Nosotr@s, ¿dónde estamos

pisando huellas tras huellas,

lo todo que nos borramos

bajo el Borrón que se Borra

Desde el Jamás, Encontrado?...

¿De qué nos sirve lo así,

si el agarro o el desapego

(descaros acumulables

al olvido de vivir ensueño)

son las formas del yacer

el Morir que sostenemos?...

¡Cree en Dios, oh, Alma mía,

que todo se alza a precios

de arraigos y desarrima

a trazos los caminares!

Henos Instante, y nos Sobra

el Camino en el que somos

huellas adosadas; durmientes

a la Nada del Encuentro.

 

 

184

 

Camina del Deseo vidas.

Vividas, el Deseo flagela

ánimas de qué simetrías.

Todo lo que ensancha es choque,

eco que carga de huidas

débiles hasta el derroche.

El dolor es pasajero;

siempre se estima encontrado,

ansia hambrienta en el anhelo

desquicio que ha desterrado

el esquema y el esmero

para siniestras palabras

lagrimeadas a la huella

que narra ampliamente

y encuentra de sendero

los apoyos y no a la mente.

Siempre lo que agarré, busqué...

y a indudabbas moradas

me desperté brazo cubierto

de arrimos que yo no sé

si sostienen o se tienen

todo este amplio perder,

tirones que no pretenden

y destilan obtener deslices,

ir los declives extravíos

de un tal siempre fallecer.

¿Qué no me llena el vacío,

ni aquello que yo no sé?...

Se camina del Deseo. ¡Ayayay!

Es amplio lo que podemos

dejar, pero, pero no podemos.

 

 

185

 

Deseo se ha hecho causalidad

desde, hacia, y para Sí Mismo.

causalidad abarca solamente efecto.

Podemos decir que causa o deseo

produce efecto, y que el resultado, a su vez,

es logro activo en sí mismo,

aunque es dependente de causa.

Contendiente es la unidad

que hay existente entre causa y acción,

hasta tal extremo, que se podría

abolir a efecto y llamarlo causa.

Pero jamás de los jamases

pretender que efecto sea causa.

 

 

186

 

En todos los tránsitos,

la forma más etérea

limita en sol sentido.

En cuanto al lío, amig@,

no corras para expresarlo,

que quedas más vací@.

De aquí, porque se toca

de bases consentidas

lo ido y nuestro nido,

corremos para llegar

siempre a lugar tranquilo.

La cuestión, seguimos

ecos del nunca parar.

¿Qué Será lo que Será,

ya que del ser no fingimos

la confianza del arrimo

y el desarrimo a llegar?...

 

 

187

 

De inconsistencias nota

ensueño si tu razón cojea;

cuando lo sepas, si es así,

tambalea en tu espíritu

zonas de equivalencias.

No temas que desquicies

en tus peros que rodean

cuestiones más severas.

Del mimo y el descuido

se tienden las vertientes

concisas y salientes

del todo organismo.

De inconsistencias nota

si tu razón aprende.

No huyas de tus causas,

pues ellas te defienden.

 

 

188

 

Ra, y el Muerte, Resucitados

Alongan. ¡Oh, mi Osiris,

Cristos que Cruzan a Márgenes

del eterno Despiste!

Vista que se ve y se toca,

hace un todo de cielos,

y lo Todo que Desmorona.

Embraza el Río en el Delta

hasta extenderse de orillas

las voces que lo amamanta.

Y no es hazaña de los mares

la sal donde se alimenta,

ni el azul que representa

luces de Ecos Estelares.

Embaza el Destino Uncir,

Conexionar del Desgaste

los azogues más dormidos.

Pasados los halagos, horus

es lo fuerte, y Daña al Todo,

Reducido a lo que Trasciende

(Horus Lactante, Indudabba

Contenido Exhumado).

Boga sin Remos del Tesoro

el Espíritu de la Verdad

(Rê, el Hijo, con Dios Padre).

 

 

189

 

Todo es arrullo...;

todo es nada del sueño

que se adelgaza suspiros.

No hay más razón;

todo es arrumo.

Todo es arrugo dentro

—el canto de miedo—,

haber perdido la Casa,

y el ir sujet@ del Frío

(el Hoy aquí, o Mañanas).

¿Qué nos queda?...,

el falso mimo mismo.

Todo es arroyo:

‘arrumo, arrugo, arrullo’;

todo es delirio.

 

 

190

 

Para Medir Es la Vida

(vidas que no tienen Fin

en el sinfín que las guía).

La cuestión que la halla,

las métricas de sombras

que destilan esperanza

(no la Esperanza Aunada,

pues no goza de confianza

del sentir que se amarra).

Para vivir las mentiras

se permite a todo límite

inventar las demoras

que agrupan definibles.

Para el Sueño, el ensueño

que somos: razón y causa;

aquello que pretendemos

hacia el/la soy del mañana

que atiborrado de horas

hace la deshora allegada.

 

 

191

 

Nuestra más ínfima negativa

en cualquier cosa (‘detalle’),

nos amplía de ignorancia,

nos limita la posibilidad

de las coberturas posibles,

y acobardamos sin prestigio

a franca postura de las poses,

poses que carecen de alivio,

y a prorrogativas deshacen

todo el amarre, lo huido.

 

 

192

 

Verdad, “las cosas como son”,

independientes y asociadas

a nuestra lógica razón.

Es en conjunto ‘todas las verdades’,

y aún no nos libera en la Vida de Dios

como lo que conocemos,

lo que podemos conocer,

y lo que nunca obtendremos;

ni Dios es su Total Poseedor,

puesto que “Ella” es la Base de Dios.

 

 

193

 

Pasa quien lo cuenta todo

hacia vaciar los encuentros

peros de lo casi a modos

bajo el temor más reciente.

Falto, hasta el/la valiente

en cuestiones cuestionables

del ‘amor’ o el abandono...,

el desasocio que se suelta

y no busca el Abandono.

Pasa el paso, es la suerte

consentida de la Vida,

nuestro Humilde Fracaso.

 

 

194

 

Estando Dios, Vigilia de sus Muertes,

Pensó que se Podía Detener de Nuevo

el Nacimiento Perpetuo del Hallazgo.

Ubicado Dios Santísimo y Disuelto a la Vida

(Paso que se Tiene Valernos en el Juego

—el Fracaso Más Largo que el Olvido—)

nos Posterga del Sollozo Insuspirable.

 

 

195

 

Si buscas en las amistades

la lógica de la existencia,

no espero más en silencio.

Van en sonrisas primero

las penas, luego en ánimas

se nos destilan los cuerpos.

 

 

196

 

La noche toma del día

el deseo más interno.

En pasión, qué escondida

alegra el corazón

coso al alba de los días,

ansias de desilusión.

 

 

197

 

Donde la mirada niebla,

da eso que viene falso; esperanza.

Seguiré esperando,

si ignoro que de horizontes,

el Tiro alas de mis almas,

da la Niebla y el Abismo

que Hunde al Ello Sin Casa.

 

 

198

 

Los ojos por más que buscan

no hallan sino rastrojos,

hasta que se velan ciegos

de la inmensa soledad.

 

Coordinaría el evento

del jardín aposentado,

dimensión que perfila

el asomo, que asustado

declina lo enamorado,

diferencia de encontrado

al despliegue amarrado

del sentido expresado.

Todo que asocia, arruinado,

y despropia y sublima,

da la rima, y ha dejado

al verso que no declina

del consejo derramado;

y apurado se avecinda

carmen siempre aflorado

de contornos que esquinan

tiempos para razonarlos.

 

 

199

 

Lo más usual es partir

y jamás dejar de andar.

Al partir, los dividendos,

ecos ampliados del ir

estos presentes que obturan

ser la razón para sí.

 

 

200

 

Cuando analizamos

a nuestra vida de tiempos,

encontramos la constancia,

siempre de lo que a través

de la Vida, de inconstancias,

se repitió más veces.

 

espacio que Nunca Atiende

a la Dimensión de formas,

puesto que Nada le Une

de lo que se Va o se Viene,

Es Espacio a Dios Viviente.

espacio que se entretiene

similitud al contenido

del sentido que lo tiene

de cabidas (‘Continente’),

no es Espacio, pues se vierte.

Espacio que Jamás tuve,

¡qué absolutismos presentes

a los todismos, por suerte!

 

 

201

 

Junto al Río Ilusorio,

¿adónde vas agua prisa?...

–En busca del mar inquieto.

¡Ay, ciega condena voraz

quemando las juventudes

de prematuras vejeces

que conllevan muertes largas

(por si por largas se dieran

las horas que no rezamos

a esquemas de penitencias)!

¡Cuánto se Ignora el Río

que por la Vida Pasa!

No es orillado a la mar,

ni a las olas, sino al Sueño

que de otros sueños se Da

plumas de aire en el viento

(brisas para enamorar

el Dominio del Evento:

Iris que Alimenta el Eco

del Espejo Despertar

de la Dual Subsistencia...,

cristales a zozobrar).

¿Adónde vas agua prisa?...

–Rocas que se han de lavar.

 

 

202

 

La santidad mide siempre

las olas en sus movimientos

que arenan de cada pensamiento.

La santidad, perfecciones

entre los múltiples cómputos,

libres de admiraciones.

La santidad nos permite,

aún sabiéndonos, la espera

del pedirnos, pues no yerra.

La santidad perpetúa

cantos humildes del Esencia;

fe ante la Llama: Impresencia.

La santidad lleva al Santo.

Y no ha de repercutirse

en la Sonrisa del Llanto.

 

 

203

 

La Santidad Da la Puerta

Más Cercana al Milagro.

Nos Aleja, y nos Acerca

a la Trascendencia del Engaño.

La Santidad Más Valiente,

la que viéndonos anomalía,

nos respeta el defendernos.

La Santidad de lo eterno

Cohabita, y no Desgasta

a Faltas en lo Perfecto.

La Santidad de Inocencia

Reza el Sistema de Dios,

y Ajusta en los espejismos

a Equivalencias del Triunfo.

 

 

204

 

Pienso de la conciencia,

en ella, y para ella, rebeldías...,

inquieta de conscientes consecuencias

—desamores de amores que se trillan

dolidos de pasiones amarillas—

que enalman día a día

y a etéreas sensaciones

no se adentran. Mentira,

es roja su llama y consentida,

la causa que se estila

de olvidos; pasajera.

Y en esos (los quehaceres

que la obliga al efecto de todo

lo que pisa pisada de pisarse),

la pregunta: ¿qué conlleva

de amarillo que amarilla?...

La Silueta del Perdón,

de cariños consentida.

 

 

205

 

¿Para qué me subo al río,

pues lagrimal baja siempre

en las cantatas de olvido?...

 

No importa, sigo pensando

lo mío contra corrientes.

Mimos que se versan frío;

pasa el eco de las aguas.

 

¡Ayayay!

Por las montañas más altas

se ven los claros afluentes,

desnudos ampos de almas,

sabor de todas las nieves,

el mismo que goza el agua

antes de amar los quereres.

 

¿Qué doy de arrimo a la cima?...

Encuentro un celeste cielo,

simas de huellas en derivas,

y me hallo más amen@

bajo las ciencias contiguas.

 

¡Qué content@ voy de verme

gota que llego a los mares

y a la Mar del Desapego!

 

Y las salobres constancias:

Lógica y Razón, esfuman

vaciarse de inmensidades.

 

¿Qué queda?..., la intensidad

que da llenando vacía

la plena esencia del Mar.

 

 

206

 

La sensación ocupaba

su cualidad como forma.

La forma que se dejaba

plasmó circuito de roces.

Los roces que se chocaban

hacia consciente de verse...

y al verse, desocupaban

más cantidad por tenerse.

Así el remanso dio esquema

de aceptación diferente.

La sensación vio madura

sin importarse las suertes.

Por inconstancia, ¿qué somos?...

Puedo ensoñar que queremos

de todo lo que perdemos

entre lógicas razones:

el Dios que Nunca lo vemos

y lo tenemos Muy Dentro.

 

 

207

 

Vencid@s, no dejamos al azar

a todo lo que nunca nos fingimos.

El gozo más amable, el cantar

en cada roce un beso, y otro beso

hallado de un tanto suspirar.

Rendid@s, nos creíamos divin@s

—dimos la protesta presumir—,

que un día, cuando quiera,

seremos semidioses/as del Empíreo

(Edén, Elíseo, Vergel, Paraíso, Cielo);

cuán libres del pecado, tantas penas.

Ganad@s, nos hallamos liberad@s

del Espíritu Causal, Destino.

No importa si somos o seremos

ciencia a conciencia de olvidar

lo todo que sufrimos y nos vemos

de todo lo que nunca más será.

 

 

208

 

Cuánto más humilde seas,

más notarás tu orgullo.

En la totalidad de los actos

se debe buscar solamente

la razón de las causas

y no las consecuencias,

ya que el resultado aviene

prisma de indudabbas

vertientes, que a su vez,

refutables a insostenibles

pasan bajo las fiebres,

leyes de la Causa Abierta.

 

 

209

 

En lo sensorial se supera

lo extraño que se aviene,

lo concreto que se tiene

lo cómodo y el abandono.

¡Que ha cesado de tenerse

y detenerse ambivalencias

de maduro, lo inocente,

lo consciente y el objeto

comatoso e imperceptivo

del olvido de olvidado!

El silencio de expresado

no es sosiego, es desgarro

del deseo y los sentidos

que no hallan detenerse

desagregados al Cambio,

los cambios que sostienen

bajo tantos formatos

de las lápidas vertientes,

putrefactos economatos.

¿Qué dividua hasta abolir,

en decaer para morir

de siempre a impuramente,

de nunca a los salientes?...

La individualidad y el ser

—esclavitud de abandonos—,

los despojos que asociados

buscan la luz del decoro,

Lejos del Santo Milagro,

y prodigio de estar con dios.

 

 

210

 

A las amistades útiles

o enemistades renegridas,

las leves, las arduas

de los tiempos vividos

o por vivirse,

que muchas de ellas

ya no son presentes,

pues trascendieron

Latitudes Memoriales,

Esferas de las calmas

de esta Esencia,

que en ánimas dolorosas

a espíritus angélicos,

cruzan los designios abiertos,

postulando las sendas

(las definidas diferencias)

del Dios Vivo,

aunque las tenemos

ardiéndonos las almas

(vueltas perpetuas —no lejanas—

y a destiempos).

A todas, sin excepción,

las que nos amaron o nos odiaron,

las perdonamos sin desavenirnos,

las hayamos dañado o no,

les pedimos que comprendan

que fue el miedo,

la tristeza (ignorancia),

la razón, la cuestión

de los comportamientos.

Sin embargo, de tales dolencias,

debemos hacer el paréntesis,

alegrarnos humildad@s,

no arrepentirnos de nada

de lo vivido, ya que todo

es la causa de esta experiencia,

y sin ello, las trabas

que dimos y nos dieron,

seríamos efímer@s, sin madurez

ni dignidad merecida.

Lo más importante

es que tod@s conseguimos,

sin conocernos, en lo definido,

dar un paso a la quietud

que conforta nuestras ánimas,

de aproximad@s, libres

espíritus en gracia misericordiosa.

A Todo y a Tod@s,

gracias por siempre,

fhilos indudabbas.

 

 

211

 

Capacidad de misterio

el movimiento; y conecta

tu saber con fuerza.

Prudencia, sensatez,

la abundante introspección

que reúne y constituye

las maneras, existencia.

El peso, la influencia

se realiza impersonal;

y da camino sin retorno

en lo profundo.

Azar y el contraste

te liberan, y retomas

la Guía de complementos.

Agrupa la tensión,

habitar el orden,

el secreto que resiste.

¿Resucitas pensar,

divagar las esperas?...

Distráete, y me aparto.

 

 

212

 

Comprendo el momento,

es luchar contra vientos.

Vientos, es Toda la Razón

de las existencias.

 

 

213

 

No hay mayor astut@

que el/la que se hace...,

ni más grande comediante.

El Ego se autocastiga

(propio, en sí mismo)

y se proclama rey/reina

hacia la aparente mentira

que lo deduce a no Ser.

 

214

 

Las horas del pasado,

las que se dieron bellamente,

fueron almas que murieron

en ánimas de la Suerte.

 

 

215

 

Tras los caminos del aire,

me temo que sol@ encuentro

qué mierda para explicarte.

 

Óyeme Dios, si es que quieres,

que no busco el excusarme

de todos los que caminos

se anhelan hasta dejarme

dens@ en olor pordiosero

y quieren morbo acusante,

siempre moral.

 

Son los celos

que añoran despertarse

más que de malditos pesos.

 

Son los celos, la congoja

del querernos prisioner@s

en las mentes, con las bocas;

tras los caminos del aire

parece que a viento sopla

el fuego para calmarse.

 

¿Y después? ...,

no es lo que importa,

sino enseñarse de ‘amor’

de los pies a la cabeza,

a las glorias del Perdón

(compasiones, condolencias),

pues Amor, lo que Reza

después de tanta pasión.

 

 

216

 

Aquí sostengo el vernos

de apoyos al Desarrimo Sostenido,

ya que siempre del Amparo

aproximamos la amplia sensación

que se detiene estancada

pasos al Paso Santificado.

 

pasos del paso

 

–El paso más lejano (¡¡basta!!),

que acapara presencia

y no tiene otro lugar

más distante que el paso.

El paso que se encuentra

el limitado paso,

es paso que no adentra

ir pasos con el paso.

El paso que se abre

en huella de otros pasos,

¿qué busca?..., ver la pena

de todo; ¡vaya engaño!

El paso bien pisado

no ahonda ver la huella

pesada de los pasos.

–¿Es paso?...

–¡Basta! Es Paso

—el camino más rápido

a conocernos, el de los errores

y el perdón continuo,

la talla de los diamantes—

que sosiega de pasos.

 

 

217

 

Estéril la ley del bien.

La del mal, todo la adultera.

Lo que ríe bajo rivalidades

sigue siendo fracaso.

 

 

218

 

Quisiera que una sola vez

el espejo se engañara

para descansar un poco.

Tres niños miran el Mundo:

uno canta, ríe otro,

¿y aquél?, llora.

Zollipa indudabbas siempre,

si piensa que se enamora.

Me gustaría dejarnos

presentes a la Deshora,

que a Relojes Detiene

a Computación Serena.

Quisiera de Una Sola Vez

el Espejo se Donara.

 

219

 

Por si fiamos, “sí se fía”...

que se pierde la amistad

y nacen las sangres frías,

y el color de la alegría

no se vuelve a dar más,

a no ser que resurjamos

ciencias para enloquecer

de “nada” que no se quita,

si es dado para el placer,

el hacer que nos conquista

humildad@s del haber

que nuestr@ herman@

prestigia gozo del cristo

entender bajo las miras

de albas de amaneceres...,

fiarnos del ‘No Sé Qué’.

 

 

220

 

Que la maña está encendida;

[...], libre de su propia causa,

lo que alberga.

Toda en sentido religioso

se pierde prácticas en llorar.

Estable tiende caminos

que nos hacen eternizar

del Indudabba Destino.

 

 

221

 

¡¿Dónde está tu presencia,

si todo lo indagado

se sustenta y nos substrae

veloces a consecuencias?!

Trasnocho soñolient@

penas de caminos, y apenas

vivencias que alimentan

romper los crepúsculos.

 

 

222

 

En el Insomnio de la Noche

eternizada de Santidades

se sigue clausurando puertas;

y el agua cae en los campos

bajo la hermosa simpleza.

Simpleza que se ha creado

sobrevive a las noblezas.

Dignidades han despertado,

y cavilan hasta las ciencias

que no piensan. Altruismo

manifiestan Bajo la Grandeza.

 

 

223

 

Curiosea: ‘si el estilo

con la luna, son bellezas’.

Cóncavas se aproximan

las leyes de las leyendas,

y henos bien disfrazad@s,

manifestaciones concretas,

lejos de los arrumacos

que vagan formas y llenan

versos vacíos de Cielos

a l@s Macros, y las penas.

 

 

224

 

Siente que Hoy es Mañanas,

y verás a tu alma florecer más ‘amor’

allá, en donde esconde este espíritu

Espíritu de loa Unidad.

Es Habla en la Mano del Viaje

que tod@s vamos:

fuerza, amistad e ilusión.

¿Qué ata de corazón

Ilusión Sonora, de Imaginación,

cuando castigos el espíritu

busca ser la Redención?...

 

 

225

 

Soy Casa Profunda

de la Hormiga Caciquista...

¿Cómo Anular esta Sombra

Ególatra y Déspota?...

Así Desnudó a Egipto

las Triadas Fértiles

(Amarros al Suspiro

Momial), defenderse

del Rayo de Luz —Osiris—

que Desaparece

clavarnos a la Cruz

que no se defiende,

pues Hela que trasciende.

Soy Casa Inmunda,

ya que bien se Sostiene

la Necesidad que Surte

Suerte; perdernos

a la Vacuidad, permanentes.

 

226

 

Justo volar del vientre,

y posar de los pájaros,

el Egipto del Nilo.

A bosques se silencia

y tormenta boca de luz.

¡Qué apta sonrisa de aire

para sentirte ocupado!

Conlleva el Horizonte

este vuelo enrojecido

de amamanto al Grito.

 

 

227

 

Quieto se amarró a la luz,

con espacio ante el silencio.

Agrietó vetar de lunas

paso a paso, beso a beso.

 

 

228

 

Pavor a pánico,

un muro dentro de otro

y viceversas.

Por miedos, se fundaron

los Reinos de la Tierra.

Por recelos se anularán

las armas poderosas.

Por pavuras o mieditis,

sobrecogimiento aunado,

el fruto de apostolad@s

al ir de los conjuntos...,

humano recogimiento.

 

 

229

 

Encontré que me perdía

cerca de los encuentros

(pues la proyección se daba

siempre de los aproximos

próximos a los descentros),

de hallazgo a huid@,

fugad@ a los caminos.

camino de suelo árido,

los pasos que han nacido

cansancio del mucho ir,

la porfía que deslía

siempre a la intención.

Se narran a descansar

al lado de tal prodigio

que se exila despertar

la tenue visión de arrimos

(la cómoda sensación

que se satura de ciencias

que justifican hallazgos).

Camino; todo es caminos,

caminos del Sin Andar.

No Hay Verdad Más Plena

que la Única Verdad.

verdad que nunca se Llena,

no Da logros a vaciar.

 

 

230

 

Pasan las horas vertidas,

mientras de altas siluetas

sueñan a lejos (sin irse)

las bellezas destiladas,

sin encuentros de presencia.

Pesan los miedos, heridas,

de cuando iban las mañas

falsas... y en besos, por sí,

sin cubicarse las ansias

que morimos sin vivir

—las vidas que no gozamos—

y que tenemos que ir

tramos de las ecuaciones

libres del tal definir,

que nos tienen denigrados

los sentidos por morir.

Tasan los celos de muros;

y qué desnud@s estamos,

y qué perdidos sentidos

cruzan quedarnos llorando

lo franco que no hemos sido...

los suspiros más cerrados

que sostuvimos de amigos

y que del alma sollozan

los espejos derretidos

bajo de los taxativos

designios a la elocuencia,

conciencia de los perdidos

Sellos de las Impresencias.

Tocan los ecos encendidos

profundas bases; alcanzan

este dejarnos rendid@s,

tan calm@s ante la baza

de olvidos para el Olvido.

 

 

231

 

Inmaterial la Razón Grande

ante el Palabra del Espíritu.

Reverbera (Reflejo de Luz

en la Extensión Bruñida

de Sonido que no se Absorbe)

desde los Regresos

a vaga libertad que Idealiza

la Voluntad, y paraliza

a la sonora, empírica alma,

por si pisa enajenadas causas.

Con mesura, sentido locuaz,

conduce la palabra detenerse útil.

Veremos en aproximad@s

la reminiscencia, el vestigio

hasta desocupar el Olvido.

 

 

232

 

En lo Blanco, “Blancos”

de la Blanca, Alba Sima,

Ampa, Albina Colina

del Espíritu con Rimas

del Blanqueo que Purifica

a Blancuras sus Llantos

(Derrames del Espíritu

que a los Avernos Place),

Serrallo Alto y Poniente

del Vivo Sol Matutino

(el Dios que se Nombra

dioses o Principios

Divinos al Dios de Amor)

y Pasa el Sentido a Ido...

Blancor que se clasifica

Cimiento a la Inocencia,

que al Indudabba Hila

‘prismas de los arrimos

libres’ de las Cimas

Más Blancas..., Alburas

que se Cotizan Verdes,

pues henos a pesquisas

de tiempos que sondean

dejarnos a los Sin Prisa.

En lo Blanco, “Albores”

de las Blancas Orillas

que Nívean las ‘luces’...,

Luz de las sentencias

(seres y cosas que gozamos

—quedarnos a ‘sin rezar’—

del Sello de caducad@s

bajo un mismo Pilar).

Que no nos ha de sonsear

penas o impresencias

de qué acabos sin parar,

ya que es Fija la Licencia

que “encuesta” a razonar

versiones menos maestras,

y nos deja del Cantar

que Aúna, aunque Posterga

a espacios del saturar.

 

 

233

 

Este tiempo da la imagen,

y completa de añoranzas

esta eternidad inmadura;

quisiera sellarlas (nostalgias),

comprensión en instante

(no más largo que en la Vida)

hechas, ilusión de presencia.

No puedo buscarte, Alma mía,

pues hete desagregada

ánimas que te controlan

del alma que me tienta

a espejos de otros días,

curvaturas más acortadas

que el práctico Olvido,

que a olvidos clausuran

y sellan las coberturas

de las formas, los caminos...,

caminos que se averiguan

la limpia visión a siempre

—el nunca que jamás llega—,

y alejada te conduele

de esencias a los Quereres.

 

 

234

 

Acá, en lo cercano

de tu sumido espacio,

te Avienes, y no vengo.

Vienes Lleno, Fracaso

de Amante, Siendo Dueño

de todos los hallazgos

de la Muerte Vida.

Siempre cambios,

encuentros asimilados.

Acá, en lo lejano ambiguo,

van los años sutiles;

mis cuerpos, y sus gentes.

 

 

235

 

Demanda: ‘si va sincera

con la luna; a inmediatamente’.

Como flecha doblada aposta,

atraviesa lo mío adrede,

dejando la huella última,

el espiral círculo de los ecos.

Vuelos de pájaros pierden

las salmodias en el viento,

las canturreas que adentran

culturas para detenerse.

 

 

236

 

Por Amor y odio,

habitan estabilidades

del Instante nuestro.

Fuera del Acomodo,

existe la Línea Cero,

sin el ego neutral

—ser que soy pres@—.

Voy sentir... y deseo

sustancia del peso

ir fuego del fuego.

Del ‘amor’, las tirrias

—aborrecimientos—

que incurren los astros

de indudabbas cielos,

vanos que ejecutan

a sonsos destierros,

el somos sincer@s

del dejarnos yert@s.

 

 

237

 

Para entender, intuir quise;

encontrarme en las cosas.

En ellas pude ver la razón

que engendra la similitud

de una misma Mano,

Mano Creadora, Impulso

de formas que adhieren

densar de tinieblas

el Espejismo Encuentro.

Para sentirnos, heme sendas

del Camino que Agarra

Límite y vertientes,

filos de la Sensación

Autónoma de los encuentros.

 

 

238

 

Guerra a sinrazón, no se razona.

Luz, cuánta mentira se ve en ti;

Oscuridad, qué verdad aparente llevas.

 

La Santidad se Pupila Versar

lo Externo al Submundo.

Hallos de Profundidades

del Ra (Rê) Empírico Empiezan

a labrarnos los caminos.

El Egipto (Universo Visible)

del Limo (Cieno), la Esperanza

que Fertiliza el Destino

y Trasciende para el Cultivo

del Tiempo en su Acertijo.

Lo Santo Da Forma a Isis

(Isis es Santidad Neutralizada),

Alejada del Propósito

que se tetilla a los pechos.

horus son l@s Hij@s, si miman

al Horus que Acaece del Cielo.

 

 

239

 

Témase lo que presuma

de ser muy mal pagador/a,

porque se presta prestad@,

y no ha de cobrar cobrad@,

y enjuicia —a sin corazón—

los ojos de los mañanas,

que a indudabbas legados

se secan al Son del dios

que honran a sin pecados.

 

 

240

 

Se van y vienen.

No, no creo

en el grito oculto que oigo;

me obliga a saturar complet@

la fatiga que sin penas veo.

Se van y vienen.

Sí, ni dudo que todo sea

un alto salto huido en la mente

(pesares cubiertos a conciencia).

En conciencia

discierno las pausas

que medito sin tocar

(lejos de la intención

que me lleva

ciencias para despertar)

el hondo grito silencioso.

Ya vienen. Es todo.

Vayamos...

¿Ves cómo huyen?...

Estamos.

 

 

241

 

Moramos, si rezamos

entender el terror que dimos

de somas abiertas,

de espectros que amarran;

oramos herencia herida

de conciencia y cansancios,

huidas del Miedo siempre.

Debemos de mirar

de impresencias la Ausencia

que Ronda y Aisla el Asilo,

el Macro Razonamiento...,

y con máximas paciencias

el tiempo, si nos roba

estimarnos intensamente

(déspotas, pero elocuencias).

Vayamos, que ya corren

la Vida por nosotr@s

l@s otr@s que pasaron

desinteresadamente bivalencias.

Busco constante hallarte

—tan cerca—, como el ir

a mí mism@, sin reparos.

Amemos envejecer

en el Cielo de lo eterno,

sigilos@s, pendientes

miedos@s ante el Miedo

Vibrante y Sostenido

que Hace su Deshace,

puesto que nada ha sido,

y el Ello, es Valiente.

Desde antes de nacer

en la Rima de l@s mí@s

gritaba el presente

del contigo, corazón

a vísceras expeditas,

sangrante y poseído.

Déjame posar sincer@

en la fuerza de Almas...,

en el Vuelo Amenazado

de amad@s, a sin esperas,

buscando unificarnos

para siempre Destino

que Arrima a desarrimos.

Nuestro eco se anhela

—sin saberlo— en lo Sagrado

del Todo Vibracional,

Toro Asustado; Valiente,

ya que perpetua pisadas

Pisando Mente a No Ser.

Sigue acumulando hechos

—sin pausa— que el olvido

(‘desidia, desinterés’)

es Más Largo que el Presente,

y Jamás lo Verás Vencer

de presencias, Sostenerse.

 

 

242

 

¿Para qué sentir fui

hasta donde te hallabas

en el compartir la ciencia

de dolor y conveniencias

no de ‘amor’, sino al deseo?...

Que te puedes deducir

danza de niebla y esperas

tristes, a gloria pasajera.

¿Será acaso de festín

la razón de prisioner@s

a sensación?...

Es la pasión lisonjera,

aduladora, halagadora, zalamera,

para que se quede clara

toda métrica emoción.

 

 

243

 

Peregrin@s

 

Descalzan la Senda

los pies con cansancio.

Es la hora de decir

tantas cosas nuestras,

aquéllas en silencio

que van grabando

historias a pensar.

No quiero atosigarnos

de espera insosegada,

el no poder contar

todas las causas.

En este instante

confieso —con temor—

que anhelo responder

sin ataduras de aires,

base a que me voy

los tránsitos de lo atado

a pieza del Reloj

que no me he hallado.

¡Qué Cerco a la Vida...!

¡Qué Gloria amar a Dios

(los dioses, que Sagrados

de Avernos Vio la Luz),

y a mí, deja cantando!

 

 

244

 

En esta sazón abierta,

no se busca ni pretende

lo que no se alcanza.

En esta razón cerrada,

el encuentro es impacto

libre de direccionado.

En está de coberturas

(“soy lo que soy” —ser

que nos arrima—) limita

egos de debilidades.

No es cuestión de hallar

el Todo que nos invade,

ni el Todo que no se da.

 

 

245

 

He abierto la Puerta; fugitiva.

¡Qué auxilio voluntario

voy a tu encuentro y no llegas!

Repetido entre los dos

va lo Increado.

Han tropezado mis almas

sobre las penas dormidas,

abiertas de inmensidades.

 

 

 

246

 

Una vez que usufructúan

nuestras horas tan cerca,

todo se llena sin ánimo

de las lejanas fantasías

—presencias de impresencias—.

Fino el camino que aprieta

de alma fosar la mente,

pues libera a ternezas

seguir el Río de los sueños,

por si Osiris Despierta

de sant@s a Jerusalén.

 

 

247

 

Amado, vistes de estrellas.

¡Oh, Cuerpo de tierra brava,

surcan pulidas tus alas,

qué indudabbas sensaciones!

De tantas veces la voz

hacia el Delta del Río

que ha repetido las formas,

se vacía la expresión.

 

 

248

 

“El ser que no tiene

castillos del aire, no es ser”.

Refrán usado por costumbre,

por esencia pura, vivida,

palpada, sufrida, gozada

a sus momentos más críticos.

[...], a mi Padre que me dio

el sentido religioso del respeto.

 

¡Qué abarcamiento con tus brazos

al contorno crepúsculo del Sueño!

¡Qué ceñí con ilusiones acordes,

la ausencia de los sentimientos

hasta hacernos libro!

Voy del leve choque anulando

el descanso del día cansado

que posterga vincularse

humilde a tus caminos pisados.

Soy descanso.

 

Del amarillento

campo amarillo,

flor amarillea

día dorado;

costumbre abierta,

luz al mediodía.

De amarilleado

se pierde el eco

saliente y perpetuo,

noche azafranada

del alba sentida

del son amarillo.

De indudabbas

pasa el amarillo sol

que se amarilla siempre

y da el apagón,

trillo que se trilla

lamas de ocasión.

 

¿Adónde partieron los sueños

que obtenían la gloria

de los castillos de arena?...

Sólo recuerdos de sombras

ocupan todo el terreno

que huella verse vacío,

hueco de tal sentimiento.

¿Adónde fueron los sueños,

solares que sostuvieron

los afines de regresos,

ilusiones de las penas

que saciaron ver de cuerpos?...

 

 

249

 

Qué Solo se Da el Encuentro

después de vernos en la Vida,

pues la Vida nos corrompe.

De las rutinas nos tenemos

el despertar los caminos,

densos del Nunca Jamás

que sostuvimos.

¿Qué Sostienen?...

¿Qué insinúan?...

¡Qué únic@s se nos despide

después de vernos la Suerte

Hecha Esfinge, y fingid@s!

 

 

250

 

Anda,

que huye de nosotr@s este Día

(el Cielo calculado de Potencias),

su Beso depravado

que a todo lo amortigua.

Hacia el Rechazo Dio el Beso

otros besos; y se repite

el hecho a infinitamente.

Después de besos el Beso

siento que no se consagra

necedad de impunemente.

¡Cuántos besos besa el Beso,

que ya no encuentra causalidad

de resistencia!

 

 

251

 

Busco con gloria

tu Presencia Sombra,

y de olivos encendidos

quebranto y penas,

temas de amargor

a la Impresencia.

 

 

252

 

Reloj de siempres.

 

[...], tic tac tic tac tic tac, rin-rin.

¿Qué te despierta (rin-rin)

almas de despertador

(rin-rin-rin) a las horas del Mañana

(rin-rin-rin-rin), cuán cerca del corazón?...

¿Qué forma lo que disuelve

la gracia de el/la prendedor/a?...

Rin-rin, tic tac tic tac tic tac...,

es la canción que enamora

pirámides pitagóricas a la arena.

 

En vanidades etéreas

tardamos mil siglos como un día.

El desapego, en su nada,

lucha en los recuerdos.

El encuentro físico

es la batalla menos dolorosa

en el despropio del Alma

en el Vencer de Egipto.

 

 

253

 

Viene Como Estrella,

Más Allá, Desde el Amor,

Desde el Egipto Vacuo.

Y de lo Cerca, nos Da Cuna

a cobijados colores,

bríos de soles, flor de lunas.

 

 

254

 

Ya me quisiera olvidar

el estilo de las formas,

el que construye el pensar.

 

He pensado tantas veces

que de reformas nacemos

hacia el sentido morirnos.

Bajo el Grito que se Baila

estremecernos de arrimos,

Pasa el Ego que nos Para

qué Destino, y aguarda,

que lo que digas, no digo,

pues lleva agradecimiento

del Dolor Más Dolorido.

Y no te digas amig@

que de Éste, Cielo del Verse,

sostengamos Nuestra Suerte

tan Arraigada; la Muerte.

De las palabras soñamos

siempre al Cristal del Espejo

donde la mota se ofende.

Aquí termina el decir,

que parece que inclinas

tomos para maldecires

‘ciencias’ de la autoestima.

 

 

255

 

¿Crees que de ‘Amor’ se Llena

como el vientre en la mujer

ante el/la hij@ que no llega

y la hace estremecer

rutinas de la espera?...

– Crees bien, mi indudabba.

eco que se aleja busca el Eco.

 

 

256

 

Entre calles pobladas de ilusiones

(sin sueños), un cuento vive su gloria.

Quizá pensando, es historia para

la historia de Pueblos a deshoras.

 

¿Qué devendrá del tal Llanto,

que a las sombras Embelesa

Alas de Espíritusanto?...

llave llueve sobre campos

que a hojas de ojos invierte.

¿Qué será lo que sostiene,

que calla mientras lo hablo?...

Abren de luz las fronteras...,

heme de guerras cantando;

íntegro el sentir que venera

vernos siempre de alejad@s

al Más Estricto Milagro.

llaves que a Llave, desvela;

la compasión nos regala

bajo el perdón de la entrega.

llaves permites, pues amas

al Corazón del Engaño

para las mustias escuelas.

En el llover —que no llueva—

ya que pudren los encantos

y esterilizan las tierras.

¿Qué devanea del tal Zollipo,

que a las umbrías Seduce

Élitros de Espíritusanto?...

 

 

257

 

Canta y no toques

la pena de l@s amantes.

 

El cuento, yo contaba,

y bien me sonreía

la cuenta que faltaba.

El cuento ya es tuteo

venciendo las tardanzas,

vigor del titubeo,

y a mí me enamoraba

el verte con sentido

de luz para mis almas,

deseo y contradeseo.

Contaba yo del cuento

que tú lo sonreías

en todo lo que hablaba.

El cuento da su tiempo

de ti y de mí —andarse

los versos de los pasos

sensuales de las aguas

que son a mar de dentro—

y pasa de beso, bajo el ala.

El cuento, ¿qué contaba?...

alardes de su hecho,

que ahora somos denso

sentido del Mañana

a un solo pensamiento.

Que eres bajo el sueño

la paz y las batallas

—la ilusión cubierta—,

y yo, el yo del esto,

de aquello, o lo que haga falta,

sentido de coacción.

El cuento siempre es cuento,

si tiene de comienzo

contarse de pasión.

 

 

258

 

¡Cuántos son los números,

días a mi lado, sin horas

de puertas infinitas,

y tan pronto pasajeras...,

sin principio aparente

de los cambios del Alma!

Comienzan abandonos.

Ya no huyo encontrarnos

dividid@s en las Puertas,

ni temo siquiera al deseo lejano

de números, allegados.

 

 

259

 

La fuerza en los pinceles

me aleja de los colores.

Los colores son racismos

si no encuentran neutrales

las baldías noches

que ha de dormir el Mundo.

 

 

260

 

Pide el sol en su ansia, y lo Lejano

Ignora que de Sí, es la Fuerza

que Mora en todo espacio.

Cabida que se busca no es Espacio,

pues lo encontrable

se aviene del Rechazo.

 

 

261

 

Tu Ausente Huella Revuelca

estas húmedas substancias,

nutridas para Silencio.

Corazón que agiliza la Mente,

no se frustra.

¿Qué ‘amor’ viste de ciego,

que deja a este Mundo

en qué horizontes delgados?...

 

 

262

 

Tengo la alegría camuflada;

quiero despertarla sin castigos.

¡Cómo Arde la Noche Sosegada

a su Sin Principio!

 

 

263

 

Beso que se Riza, Vence al Día

de horizontes, Vida Plena.

Cuando la Pena tiene nombres

de Vencida y de Hallazgos

(amores), goza la rosa sometida

que horizonta los armónicos

discordes, caminos del Camino.

 

 

264

 

Ineludiblemente el Horizonte

es Confín...

y la Verdad, evidencias.

 

 

265

 

No hay Meta sin fases.

Me encontraré a mí mism@

en el sendero de l@s otr@s

hij@s del Horizonte.

 

 

266

 

Soplo de Cielos y de tierras,

el Desconocido Espíritu.

La mente, cuando llega, orea

los campos de las batallas

(no la Mente Sosegada

del Uno, Omnisapiencias).

¡Qué olor de perdida ofensa

arrancó hondos gemidos,

inquietos horizontes pupilares,

pálidos, tristes niebla y niebla!

Tenaz lucha y frío contacto

arremeten las decencias,

como si fueran ocasos y acasos

que dudan vaciarse a Mente.

Soplo de cielos y Tierras,

el Inexplorado Movimiento.

 

 

 

267

 

Vengo de un Lugar Distante

que atención no practica.

Es un Sitio Atemporal,

Puntal de emplazamientos,

situaciones, medios muy remotos

donde se pierden los valles

y no existen los montes.

Por si miras más aislado,

no se hallan horizontes.

¿Qué se tendrán las Esferas

que nos acaban de estrellas?...

Regreso a un Tiempo Lejano

en el que Dios nos Conoce

Ciencia de su Propia Mano.

 

 

268

 

Desde y hasta Florecer

de Alta Voz Sonora de Imagen

que Almacena vagancias y discordia

—la Sonrisa del Ello, Inalterable,

que nos Deja del Reír... atenuad@s—.

Para ‘Celebrar’, hemos surgido

del Gran Misterio (Éxito)

que nos Halla rectos a su Nada.

 

Corramos, pero segur@s,

dividiendo el Horizonte

hacia horizontes cercanos.

 

Contaré la flor de los cactus;

desde infligida (penalización,

condenación, castigamiento,

aplicación) hasta florecer,

todo es abono, licencia.

Abono, son esperas del fruto,

seguridad que nos posterga

y almacena las vagancias

hacia qué discordias

—las sonrisas de conceptos

que no dejan de reír—.

Para Reír, Henos Surgidos

del Gran Misterio del Ir.

 

 

 

 

 

 

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