Santuarios al Culto del Templo
Hechos del Pan Sagrado
a l@s amig@s de la Teosofía,
y de l@s /monjes/as /sin /rostro y /sin /rastro.
Me desaciertas ante Ti, transeúnte
de los tratamientos en proezas tolerables.
Apetezco que accedas a la Obra:
Pie Desnudo al Nombre
Interrogancias de Compensaciones
(Cantos de Testamento Irremisible
—Imperdonables Odas de Seducción—)
parte del TODISMO

00023
— 415 - 426 —
El Allá Aquí de las Llamas
En su ocaso, las estrellas, dicen: Hola.
A la Atención del dios Aproximos.
415
Te permito. ¡Qué engaño
más grande depara
este advenimiento,
si en este sol hemos
llegado al horizonte
de los acercamientos!
416
Esta afirmación cabalística
no carece de ponencias...,
los conceptos que definen
indefinibles y hallables.
417
Tal vez es segur@.
¡Que importa!, lo digo:
lo lógico fue
caída de miradas
—el mirar de los ojos
tristes de discernimientos
en el estío y la farra—.
Que de corazón voló
al mundo de los sueños,
el gesto contagiable
de la virtud noble.
¡Qué gusto hace el honor...,
saberse sin burlarse!
418
En todos los caminos
va la tarde.
Queda su punto
sol de sombras,
el miedo que se agarra
de sentido escalofrío.
La huida de recuerdos
viene mirlo, enjaulada
de trino estremecido.
En todos los designios
va la noche,
clavada hasta el suspiro
de todos los derroches.
De todos los caminos
tengo el alma
—el ánima que sostengo
de freno en el alma—.
De tanto, los quereres
no duelen la Esperanza.
419
Que por querer nos queremos
querernos de los quereres.
Y por vivirnos podemos
sentirnos a libertad
cuando de esclav@s nos vemos.
No hallo mayores glorias
que hallad@s desde el Aquí
chocad@s como valientes...,
ni encuentro otro camino
más básico que el vivir,
desnud@s en las vertientes.
¿Qué preguntas, lo que quiero
o lo que quieres se vierte
del comienzo ido génesis,
principio de menesteres
para el Móvil Empírico
que de alejad@s nos prueba
al Amarro, beneficios
del Subsidio que aviene
suicidio, inmolación, disparate,
trabas que no gozan Sitio?...
Del querer incomprendido,
los avatares compuestos,
el saber que delimita
centros del Ser y marchita
los sentires que se ven
formas con, y a nuestros cuerpos,
fundas a la Sensación.
¿Qué interrogas, verte, vernos
más allá de los contornos
que ahuecan ver los fondos
más profundos que sus días,
donde encuentran acomodos
los declives más enormes,
que a lo pequeño sostiene
a lugar del desencuentro?...
¡Descansa mans@ y seren@,
mientras encrespa la ráfaga
de almas en contra del ánima,
hacer los nuevos cimientos!
Del querernos (más soportes),
bien nacimos y moriremos
los tiempos versos a lo que somos
y queremos definirnos.
¿Qué a impermanencias deviene
a cada acto tenerse
Ciencia del Dios que se Quiere
Querernos, y así Quererse?...
420
Estadios de pedruscos,
los caminos del badajeo.
¿Qué gozamos del perdón
y a destajo resurgimos
antes de ver la ocasión?...
Semillas de hierbajos
sembramos, cual esfuerzo
ir coito de la Vida (vidas
de Acuno al Fracaso
que al Milagro Despierta
lenguajes para el Abrazo
Apartado del Hallazgo).
La tierra es demostrada
Élite que deja el Llanto
de Apremiado a sus deshoras
en la Hora de su Canto,
Ley que siempre Desmorona
a la Ecuación, lo Razonado.
Hizo sensible el hueco, lo Eso
que nos calla y vierte
sumisos, ser progreso
de hambrientos. Vanidad,
las breñas de pedruscos;
los designios y el Azar.
¿Qué sentimos del dolor?...,
que todo manifiesta
ensueños al Sueño de Amor.
Estados prematuros; e id@s
lloramos el presente,
rosario del curtido Dios Viviente
—Amparo y Abandono—.
Anclamos... ¿Será osado
hallarnos de vivientes
reflejos a lo increado?...
Del Hallo Omnipotente
buscamos Ser su Huella,
y así nos demostramos.
421
Las torres de los ojos, derramadas.
¿Qué Duda a los Abismos de horizontes,
que Hallan Perseguido el Suspiro
de las Batallas de los eternos Pozos?...
¿No Cesa la Esperanza de los cantos
e id@s de las formas, para siempres,
buscar el Abandono a su Milagro?...
Nostálgico Presume el Ir, Donado.
¡Qué vuelo! Queda extasiada el alma
en los anhelos.
¿Conformes, acordes, semejantes
se dilatan las cuencas del tesoro
a orilla de otr@s dioses/as, preguntas?...
[...], pregunta pues.
– ¿Se reza la tierra,
ver del Cielo, Pesos de Lejanías,
Halos de acercamientos, simetrías,
Mentes a sus pensamientos?...
Las Torres miran firmes las esperas
conseguidas de apegos y desarrimos.
¡Dios mío, el Guerrero se adueña
despertares, y ahuyentarnos,
y no nos hallamos dormid@s a callarnos!
422
Toda la semblanza
es templanza de tantas vivencias,
elocuencias y esperanzas.
Toda simétrica silueta tiene a el/la poeta,
filósof@ dormid@, a ecos de presencia.
Todo del Siniestro Empírico Danza
bajo el claro olvido...,
y tenid@ vive el/la tont@, vaga el/la list@.
Toda la Razón no es la Casa,
ya que nada es contenido.
En la soltura no hay nido,
y del que Vive es la Causa.
Toda sensación se amaña dentro
del esquema disuelto que la engaña.
Toda franqueza, marañas
de las blancas tonalidades
de elegancia que se ciega.
Toda la Cuestión es Falsa.
423
No hay nada más perfecto
que el Camino a punto;
ni existen otras sendas
más bellas que sumis@s,
fieles, no a las penas,
ni al abrigo de todo
lo que a encanto se llenara.
No es Cuestión del Todo,
lo Completo; ni Pretenda
Ser el Omnipotente Dios
(el Santo a lo Santísimo),
pues el Todo es dividendos
Punto a Punto. ¿Y Dios?...
Punto Nunca en Punto Siempre.
424
En la Búsqueda no hay Cabida
para el Aburrimiento del Tedio.
Cuán soso es depender
de la desgana eterna del yugo,
la paciencia ‘espera seguida’.
Donde el árbol afinca
hechuras a un mismo sitio,
versa el hecho:
sobra el recorrido.
En el río (agua) el eco
que sonora el aire
entre dioses/as muert@s.
¿Qué a beber detiene, dilatar
a las alas de siglos
y pies de plomo,
siempre en cesiones
del Abandono?...
Por tal razón lleva el río
presumir en las vertientes
las sonatas del Ruido.
Desde el Cielo Posa
un Instante eterno
que de instantes sobra.
425
“escuela”, Continuamente Escuela.
¡Cómo te Ocupas Destino
—Huella Sagrada— que nos Llevas
Libre Albedrío de las Esencias!
Escuela, no hallo otra soltura
más diosa que la “escuela”.
¿Qué importa lo que fuimos?...
Basta con el hoy de la Escuela,
ya que del hoy se definen
los encuentros que hemos sido,
y no advertimos ni el aproximo.
426
Dios Feliz..., dios Feliz...,
todo Feliz..., ¿y tú?... Feliz.
Existe la belleza que embriaga
los actos, las cúrvicas danzas
que se envuelven Danza
—implícito incontenible, balanzas
sin pesos ni medidas enfocadas—.
Existen los instantes diminutos
que abarcan el Instante Lleno...,
Instante que el Tiempo Cabe
y Puede Conllevar siempre
el feliz desencuentro..., baile
que no acaba y Nace
donde el gozo nos suspira
la lindeza de buscarse.
Existe la cuestión que nos hace
Consagrad@s a la Razón:
Dios Feliz..., dios Feliz...,
todo Feliz..., y yo, Feliz.