Santuarios al Culto del Templo

Hechos del Pan Sagrado

 a l@s amig@s de la Teosofía,

y de l@s /monjes/as /sin /rostro y /sin /rastro.

 

 

 

Matan las penalidades siempre…

a Ti, de maneras reflexivas, expongo

las puniciones arenosas más acusables.

 

 

Muge lo correctivo merecer la Obra:

Sadomasoquismo del Ser.

Monólogos en Toro.

Oda Directa a Evocación que Acecha.

parte del TODISMO

 

 

 

00006

 

 

 

encendido destello

de bravo aliciente

 

048 - 061

 

 

048

 

Donde el cornúpeta come,

la luz lo hace alma.

Torbellino al mosquito,

paso de aire en la hoja.

 

 

049

 

¿Qué persigue al sueño

que nos cansa y lo duerme?...

Cuántas piedras del río

versan cantos de agua...

 

¿Qué conduce a la Vida

sin asociar la Muerte?...

Revoloteo de plumas,

retoñar de ramas

abovedando el cielo.

 

 

050

 

A insosiego en el yunque,

herraduras de soles

clavando el Cielo.

 

En la última fronda,

la araña se teje,

y la sequedad, ahonda.

 

Descanso del agua

colora el campo

el despinte verde.

 

 

051

 

Afortunados cruzan el arroyo

ante los castaños.

¡Qué ventaja del atardecer

hojas doradas

y potrill@s blanc@s!

¿Qué obtendrá el campo

en su otoños verdes...,

y de primaveras

se concluye siempre?...

 

 

052

 

El becerro no altera

a mutismo de las ramas

la quietud del crepúsculo

que lo encierra.

Caída del viaje, la sombra,

y hace círculo hundido

donde la sospecha crece.

¡Qué sombra deja

sentido de pesos

a la figura!

 

 

053

 

Capturada de yerbas

ataca la escarcha...

y el astado, bosteza.

 

Arruinarse pretende

el pensamiento; tela de arañas

el convencerte.

 

No apaga la sed

la nieve del río,

la del caño en la fuente

cuando hace frío.

 

Anidan descansar

en los ciruelos,

los picos llenos.

Planean nutriente

de ilusiones rotas.

 

 

054

 

La medida del secano

desalienta a los laureles en sus gajos.

Derribada la nostalgia, apenada,

anida el retorno de las brisas.

Más allá de los márgenes

nos ocupamos del punto.

 

 

055

 

De lo imaginario —índigo del ver—

el apartadero se tinta, y el agua se bebe

a verdes hilados en sol de ensueños.

El alba es de ardillas,

que al verse observadas,

se vuelven coquetas,

concisas cosquillas,

compases de ramas.

¿Qué tendrá la bosta,

ya que alimenta y gira

a la impaciencia?...

 

 

056

 

Espiga en un campo fallecida,

tempestad de invierno.

 

Si en la tormenta buscas abrigo,

recuerda: todo revolea

hacia el mismo eco.

 

Trina el pájaro

razonar de vuelos

en el palo seco.

 

El miedo se danza

oráculo de huidas.

 

 

057

 

El torito del frío

se tienta a calma

qué ventisca de agua

a son de ocasos.

 

Tanta sombra acontece,

que ya no hay campos.

 

Se han perdido las reses

bajo el hoyo negro

que córnea el Cielo.

 

Mirando en el sentido

descubrí lo engañoso

de creernos algo.

 

 

058

 

De pájaros los gajos

donan trinos dormidos

a sin descanso.

 

No preguntes a la sombra

‘si el toro nace al alba

en un despertar eterno’.

 

No abandones al temor

que enciende las vidas

a seguir de otros pasos.

 

¡Qué siluetas los ecos

configurando de formas

a sin hallazgo!

 

 

059

 

A paraguas de hojas,

hace el cielo de hormigas...

entre arroyos difusos.

 

 

060

 

No sé por qué se va

y se aposenta a flor sentida...

¡Qué vida entre las nubes

traspasa el llamamiento!

 

 

061

 

Se canta campo helado...,

último reflejo, apenas

imagen bañada del deseo.