Santuarios al Culto del Templo
Hechos del Pan Sagrado
a l@s amig@s de la Teosofía,
y de l@s /monjes/as /sin /rostro y /sin /rastro.

Matan las penalidades siempre…
a Ti, de maneras reflexivas, expongo
las puniciones arenosas más acusables.
Muge lo correctivo merecer la Obra:
Sadomasoquismo del Ser.
Monólogos en Toro.
Oda Directa a Evocación que Acecha.
parte del TODISMO
00013
mugidos de reflexión
prisionera, lidia de penas
— 143 - 232 —
143
Este Mal —la llama
más etérea del bien-mal—
donde matar nos sella
vicisitudes de lo Causal,
sufriendo la noche ciega
que no busca Despertar.
Este Mal no es tan Malo,
ya que nos Hace el Cantar
de lo Callado por Callar.
144
Lidiador/a del toro enardecido,
¡¡corred bajo la sombra del eco...
bajío a desventura vendida al pie
de la desolación insatisfecha!!
145
Orilla de la noche, duerme.
Guadalquivir, ¡quién pudiera
a tu vera besarlo,
en tu labio de agua herida,
suspiros y cantos!
146
Topó la capa de olés...
Toro y torer@ de luces,
almas sumisas y raza
celeste ruedo. Arenas
vibró el tránsito, y la plaza.
147
Espumas de mieses
y atmósferas de albero.
No duden fortalezas
a la displicencia.
Araña el gato
las fibras del ojo;
y la araña teje
el olvido roto.
El higo en la jaula
endulza el beso
de la circunstancia.
148
Pasa el engaño más tonto
siempre quien ama...,
ya que se halla dispuest@
a dar ventajas.
149
Torturas, crueldades
expongo, cuerno de diablo.
Voy con gualda sombra
franc@, y sin peros.
Anhelo la ilusión
nostálgica, paraselene
del nunca sentir
tal coto degradante.
150
Toqué las ascuas pensando
que nos quemaban...,
y hallé el frío destete (la artimaña)
que se amparaban.
151
Convulsa esta Obscuridad...
[...], la Noche está Torera...,
con Trémulas Lunas de Toros.
Son arenales las estrellas
en el Ruedo de los Cielos
del Etéreo que Condena
sin Primavera a Inviernos...
Vejez que nunca fue Niña
por Creación Tan Divina.
Lógica se Fundó en vidas,
tan cortas como las rosas,
Vida que a actos Sostiene
sus más estimas y rechazos.
Inteligencia, hermosa...,
¿es feliz quien te cultiva
bajo el doblez desgraciado?...
La Noche yace Torera...,
Temblorosa de Lunas y Esquema,
a Razón que nos Tiene.
152
Viéndote, Toro Divino
creo que Él, Gran Torero,
Vive a Engaño Ficticio.
Vuelve Él. Huyo del nombre.
153
El toro en las tablas
lo suda de abanicos
a torillo de luces...
el bostezo de arena
que se aguarda olé.
¡¡QUÉ MENTIRA!!
Qué guapo sentido
el toro se defiende
de todo el embuste,
moviendo el juego
donde no hay honor.
Ya lo llaman: ¡¡¡BONITO!!!
(es confianza a traición).
Traición patente
ha caído... ¿Y la pena?...,
se mantiene a reloj
que sostiene las penas.
154
De repente, ¿qué anima?...
chicuelina valiente
que el/la torer@ se tiene.
El/la torer@ se aviene
¡¡qué bonito de toro!!.
¿Por qué se somete
a dolor de palabras
toda fuerza de siempre?...
¿Por qué es minucias
en el ruedo del miedo
de cualquiera que llama
acotarse la ‘suertes’?...
Súbitamente, ¿qué aviesa,
perversa, infama, abyecta?...
el clamor gemido, lamento
del sentido abstracto
al Gañido de la Muerte.
Chicuelina se lleva
el color de la gente.
155
Faena de muleta
a perfil de toro,
se cuesta arrancar
a peso de siniestro
‘un buen natural’.
Insistiendo, reiterando
se goza evanar
el olé meritorio...,
verónica al llorar.
Acobarda y recula
a la defensiva
(se cuesta el encuadre).
De suerte, contrario
se arranca de toro
la ‘suertes’, enviste
lucirlo a la fuerza.
Está muy parado...
será que se piensa
sutil despertar
el ruedo en su forma.
Se aviene el caballo
noble a la pelea
con el de la marca...
¡¡que afloja la huella!!
¡Ya se lo han picado...!
El/la de banderillas
llega hasta los medios,
y los avivares
que duelen la muerte,
la fuerza, y la raza.
Con suerte se finge
desde el burladero
ver si se aviene
de casta y nobleza,
valiente a las mañas.
Torer@ que se luce
lucirlo en la lidia,
y lo cierra de tablas...,
verdad que se tiene
de tacto a la sangre.
Se inventa aproximo,
guiarse la espada
para la estocada
que va al corazón
que se llega al alma.
Tocado lo siento
de acero a la médula,
que al alma lo acosa
caerse de arenas.
¡Qué toro más manso
está en la espera
hasta que doblega
tristeza la ‘suertes’...
yacente al deshilo
que fragua la Muerte!
156
Me veo en la vena y digo
mans@ y ungido temario
hasta bufarnos de sangres:
¡Basta de lloros!, calma...,
que no me soporto ciclo
desde el conformismo
monólogos de márgenes,
introspección de hechos.
157
No pregunto al verso lo que pienso.
Por sus combos movimientos
ha de manifestarse tullido con mis almas.
No busco en la calma ver sin cuerpo
—todo ido, tú— para conmigo...
¿Qué duelo?... tu esperanza.
158
El río se ha detenido
cerca del arroyo grande.
Torer@ quien precio tienta
de toros pisando en albas
los besos que se retienen;
no sabe que el día viene
a la vera y en el alma,
otra sombra entre los ojos
hacia la noche serena
dando pases a las muertes.
159
Miedo me da, y no callo.
¡¡Qué vil vergüenza asesina,
presume de protectora
del animal y culmina
doble racista con toro!!
160
Boñiga se cría
un resorte de moscas.
Esa sangre de los cotos
no tiene base ni haberes,
salvo corrida de toros.
Cuanta unión se ve
en lo que ha dejado
de tenerse en pie.
161
Que la ofensa de los sotos,
matorrales, espesuras, marañales,
deba de rendir sus cuentas,
reencarnar a piel de astados
bajo el yugo que se adentran.
162
En tal torear se deslía
el afilo y el azogue,
el enredo bufando
súbitamente de nombres.
163
De estocada hasta la bola
nos agradó de asesin@s.
El toro ajuntó las manos...
¡¡Qué mal herido ha caído!!
Premio “orejas y rabo”
a el/la que engaña a sí mism@.
164
Ha muerto el/la torer@...
Ahora pregunto:
¿qué espera de cielo,
en rojo estelar de fuego,
anular su miedo con sangre?...
Me temo
que ha de ponerse a llorar
gladiador/a de nuevo.
165
Desde la calle del alba,
sobre un sinfín de valores,
helo en la pena callado.
Quién nunca se prostituye
no conoce la ventaja.
166
Si quieres que te confiese
la razón cual peso lleva
de acotar la voz del tiempo,
recuerda que no conservo
ir con gozo la conciencia,
¡¡matador/a!!
167
Tod@ dios/a que necesita
saciar con duelos la muerte,
no dude que se estremezca
“racista” y con malas suertes
en toro de sus miradas.
168
La pena se ha ido...
tengo que quererme con sentido.
Consentida se fue
la desgracia mensajera,
y no aspiro despertarla.
¡Que se marchó del abuso
tristezas que expresaba!
Mi pena no es que se fuera,
mi pena es que dejaba
a su pena sin resolver
(las tantas horas amargas
por no saber defender
las otras horas que faltan)
lo todo que la apenaba.
[...], el todo que ha de volver
en donde halla de espada
el miedo que ha de vencer
del Ayer con el Mañana.
169
De esta tristeza escribo:
en toro estuvo en los campos...
dolor sintió en el coso...
lo noté manso en mi estómago...
Ya corro sangre en sus almas...
170
Estaba en Toro dolido,
y el/la fanátic@ caliente
disfrutaba. De repente,
desplomos en las miradas
cristianas del “Noble Muerte”.
Gravedad de la Sangre
descendía hasta perderse
color de olor en las arenas.
El/la torer@ presumía
de alardes —como siempre—,
y el populacho decía:
–“¡Torer@! ¡Torer@!”, torer@
del sonido que lo humillaba,
mientras toda inclinaba
la espada para el consuelo.
Estaba en Toro Dolido
nuestro Padre Dios, y el Cielo
Pitón a tierra que Unía
velos de las divisiones...,
pasión: fuerza de engaño
que estaba astada e inquieta
de los confines milagros.
171
Del trasiego se funden
las arduas dinastías, manifestadas
de la escarcha florida
que hace escuela temprana
(a gota en la fuente de la hoja
sin vida —a sin mañanas—
que es lo más triste) y es tardía.
172
A que dejas que te mime
si me quiero como anhelas,
tú, ‘más toro’, llanto siempre...,
manso ver que impacientas
sangrante en prosa y versos,
lo que enanza para adentro.
¡Ay!, corazón mentiroso,
demente... ciencia de amores
hasta perderme de ti, y temo
que no buscas que lo aprecie,
ni deseas la Otra Suerte.
¿Me estimulas que lo estime?...
¡Calla, que descubro tu secreto
en la capa... y las gradas
de olés ‘rezando sadismo’,
trágica fiebre por muertes!
¿Torer@, no te das cuenta:
brav@ de espada es nada?...
Sólo el/la que en Dios cristaliza
su sentimiento y lo narra,
sabe sublimar pezuña
‘todo es más toro de frente’.
silencio, se dona España
(roma de coliseos que sangran
los “méxicos”, y de otros cosos
no lejanos del principio
que embiste ir a su defensa
taurina de las matanzas...,
olor de arenas barridas
de las corridas).
Mas cornean por ánimas
l@s antitoros sus casas,
falt@s, sin la ley severa
que humaniza y humanice
mugido vivo y guerreante
todo cuerpo celular
por la razón del Espíritu.
¿Permites nos abstengamos
en suave ‘amor’ su libertad?...
¡¡Simpleza!!
¡¡Qué vanidad!!
173
Desdibujo lent@ un pase
de verónica consciente.
¡Qué noche para el toreo:
justificarse en la ‘suertes’,
la agonía del toro bueno!
174
Helo incomprendido
el bovino, pintado a negro.
Esa muchedumbre malicia
no es de Iberia solamente.
Para ti, “turismo”, camelista,
embaucador, falso, falaz,
que vienes falto de ‘amor’
y con deseos pasionales,
y te malvicias llenar plazas,
hincar la falsa esperanza
de aquell@s que hoy acusan
vergüenza, y depravad@s:
caletres grises..., cesibles
sin sesera, y no celestes
hij@s de las libertades.
175
Pasos en pases lo vi sereno.
Ahora sólo nos quedan
los quedos sin queda,
la ida y los miedos.
¡Vamos, que mañana
no será este instante!
176
Qué alegría en su venero
mora en las gradas.
La fiesta, circo grita:
–¡¡Muerte o muertes!!
Limpio muge lo abstracto,
torer@ retando todo.
En calma lo huye, estratégicamente
en pases —a pasos lentos—,
pero en sangrante duelo.
Sobre coágulos de albero
dejó sudado y sin espera,
su campo y mi esperanza.
177
La lidia no pierde vista
de toro, prendida al embuste.
¿Posiblemente se horizonta
hasta sentirse el/la torer@
masoquista que confronta?...
Esta inocencia, culpablecida
entre el albero y las sangres,
sí pregunta: ¿hay pecado?...
178
Gozan con la muerte...
El Diablo y el toro
van ruedo de sangres.
El alba da a Venus
siempre planetario
hacia los infiernos.
En el tejado va
la argucia en lince.
¿Qué postiga la casa?...
¿Qué destecha cubrirse?...
179
La fuerza que vence
astada a lo inconsciente,
hace motivo del h@mbre.
¿Tienes luz?...
Viene extinción por doquiera,
que surte tanta falacia.
¡Vaya camino!
180
Se achicó; perdió hallar
la razón que caducaba
estela firme y fugaz
sobre el pegaso llorado
del ocaso despertar
menos don, sombras de fin.
Lo vi achicado sin más.
181
La soledad que bien muge,
se adentra sola... y el/la sol@
la encuentra sólo más plena
en cornúpeta... y se serena
zombi de lo que enamora
las razones que l@ revienta
más sol@ a sensaciones.
182
¡Tan noble toro iba llanto!
Dialogaba solamente, y con él,
bravos mugidos del campo;
siempre achicado en alberos.
¡Tan noble toro voy dentro!
183
Llevan la sangre del toreo
las vidas de l@s profetas...
versos que se presentan
rojos pitones y negros toros.
Enfotarse (fe en opulencia,
extremo en su exacto) la anochecida...
miedo templado de valentía
que no se busca otro precio
más triste que de enfurtida
ver esta vida de paso,
pero matando.
En la corrida,
la cogida del toro blanco,
sin flores ni sacudidas herméticas.
Ha saturado la moda bordada
(sin las mantillas del luto satinado
que frágilmente osan decesos
de tomillo y de romero
al sudado incienso)
y frío rojo encendido
a solsticio topando en las arenas.
Fue de toro blanco el dolor,
esta nobleza española...
la España del ayer y del hoy
que piensa —porque no piensa—
y canta su “cara al sol”
en cualquier hallo que encuentra
circulando a la pasión.
184
Hacia donde se enviste,
mi alma, impacto lo anilla,
denso escalofrío, y lloro.
Se orilla la Vida en coros
hasta enfoscar en arenas
la fuerza y este silencio.
Temo que deidad orina
en nuestras plazas, su todo.
Henos pudriendo la sangre
en qué masturbe... gozos
alumbran el derrumbe.
185
Transparencia cruza el aire
en el invisible campo de lo ido,
a cantos de luz y ensayos.
186
Pánico de tinta florece
el suelo donde pisa un sueño.
Copa de árbol
una cigüeña sueña
pose descalza.
187
Desde y hasta esto,
se deslía... y nos toma
vasta incomprensión.
Mas helo desatado...,
las glorias que fugaces,
que a nadas buscan precio
de espíritus adversos.
Qué contraria la danza
que a ruedos mata —el Sello—
y da ‘reto’ sin memoria.
Ondea vanidades
en honda luz, quema
de amad@s a sin ‘Amor’.
No corre; es de prisa
esencia ante, y como
si fuera él un cosmos
reducido en dios,
acalla un beso mudo...,
la ‘suertes’, compensada
lujurias del silencio
que a ruido nos desplaza,
figuras como el viento
que chocan y se escapan,
engendros a sin Engendro.
Se busca; no destila
un ir menos sagrado
consigo, pero el miedo
lo encuentra y depura
en raza ante la Nada.
188
En fiesta innegable
de vivencias en el rito...,
y siendo toro bravo
de nadie, que purifica
constituirse el mito
de fiesta indiscutible,
no lo culpo, ni se culpa,
“ya que hay culpables”,
y de nadie en gris toro,
constituyendo el grito
que expira insobornable.
189
Ha agotado aconcharse,
acostarse en la embestida...
Los entusiastas de la ‘fiesta
Toro’, como algos en la finura
del bravo que se aviene astado.
Heme este anillo bandeado
de la tragedia boyante.
190
¿Qué lo despide morlaco,
sin más pasión que a callado
ante el pagar que sonora
los estilos depravados?...
191
Como la verde esmeralda,
brotan las fes de las faenas.
Para el ángelus del ámbar,
aparto freno y el mañana,
templado de los sensores
que partan hacia sus nadas.
Bermellón llama, el bóvido
y las siluetas petulantes
a calma sobre el cande
papel, retintos de entierro.
192
El Soporte del “yo” Continuado,
Crece sin “gratuidades”
a la Más Amparable
Solemnidad del Propósito.
193
En Toro siempre puede
contemplar de las ágoras
grandes de partículas
que están a dócil pena,
Venas Rojas...
Qué Espiral se eleva
“lidia de dios” y humillado,
por ser h@mbre débil
y fuerte agora, consagrad@.
Del bóvido siempre tengo
la ventaja de otro acaso...
Arte franca y no de Él
(el Cielo que se avecinda
ecos para estremecer
la ‘verdad de las mentiras’),
creo que Cumplido, se rima
música, desvanecer.
194
La “amígdala” contrapone
sensiblera supervivencia...
¿Qué se tendrán los decires,
pues tod@s buscan presencia
del Cuido que se persigue?...
195
Siendo dios a su inocencia,
se dejaba mal pagada,
y dio sentencia. Aguárdate
si vas en torer@ cóncav@ el sino,
y toro de circunstancias.
196
Para el ojo verdoyo, se trasiega
el bóvido que altera del descanso.
Ante el contraluz de las tardes,
el constante sueña para despertarse.
Sutilidad de los acechos pisa,
encerrado de cielos a mi deseo.
197
No pasan las horas
de los que murieron,
peso a las ofensas
que se defendieron.
198
En los pastizales del búfalo,
huellas a sus contornos;
y el polvo encendía
las praderas bajas
de los tiempos nuevos.
¿Qué depara el H@mbre,
que a todo se asola?...
¡Qué solo ha de verse
lo que tanto toca
verso a su secreto!
199
Pulidas astas lleva
el cuernos; pero inocente
toda lidia trinitaria
sobre el montoro perfil
de su lágrima sudada,
sangre seca, polvo en sol...,
reírse en himno de España...
siempre fuente que grana
alta vergüenza encarnada.
La mala racha se alza;
ha de sentirnos. ¿Quién duda
este anulo entre capas?...
200
A temple ‘valor puro’,
la gladiatoria... pero pagando
el ir suelto de muro
que diera pitón del Azar.
Influencia libre obtuvo,
suelta fuerza, introspección
resistir más conexión
de impresión, deseo y muerte.
Misterio vibró la ‘suertes’,
franco miedo en las gradas,
toda brava de a deshora.
201
No acaba en la Vida ‘eso’...
A mí no me preocupa
sino decir que lo siento,
“siempre el abuso que puede
permitir el defenderse
‘eso’ que en mí te castiga
y al toro lo curte preso,
nihilista para los pastos”.
202
El/la alquimista en la “Suerte”
tanto se contempla en toro.
Vuelve lejan@ y sin bases.
Id@ quede a los amores,
a gloria de su fracaso.
203
Víctima por donde él va
solo en las noches y días,
hasta el futuro encuentro.
De toro bravo, no l@ hallo,
y pronto el último aliento.
Crece en la fe, y se achican
los pasos en las obras...
Sumido, pero gloriosas
heridas —tardanza de queja
que se demora espera—.
204
¿Qué muge albero en pezuñas
a espada y capa?...
¿Te ves llorando conmigo bufares
a toros de España?...
205
Más pur@, el/la “muleta”;
en su alba de torillos se miente.
206
Cornúpeta de raza,
y me debo a sentires
de malas sangres.
Matadme, l@s que anheláis
olés de esperas.
207
Diálogos de sol con toro,
pero en toro
más toro de inocencia.
Toro llama en las gradas...
es fiesta, y da el duelo
que en dios presencia,
esa plaza que a toro,
toro mata.
208
No hay arte al matar,
sino asesin@.
Canario pinta en la jaula
nuestra sutil desconfianza.
Así lo preso sostiene
de alas que lo levantan
el gusto que da la muerte.
209
Entorno a los viñedos,
va entrega del verano
el vino sol de otoños,
el descaro.
Así será tal ‘acuse’
que nos tiene de borrach@s,
a fiebre que nos desluce
agarrad@s del engaño.
210
Puedo decir: encuentro nada,
ya que “nada” es mi vivir.
211
En olés sitian l@s que no ven
herirse de maestr@s.
Embisten península de toro derramante,
tino español de festejo ensangrentado.
¡Qué diestr@ en la conciencia!
212
La ‘suertes’ miden la bella
doma, y sin contraria
exhibición de afectivos.
Pródig@, si avala grande
penumbra que sale a hombros
del coso (falla al matar,
por no fingir asustarse
versos del nunca acabar).
213
Llegad@ a un cenit,
sumid@ de desgracias
de toros degollados.
Ofrezco ir de origen
—el génesis idólatra
cerca del corazón—
el duelo más etéreo,
pegaso de las lágrimas.
214
Ecos de esperanzas
señalo. Sudada en fuerzas
la hora de l@s gladiadores/as,
olor en toro sentido.
Bravo, si topa a ensueños
sus cinco años del campo
a puntos de sinsabores.
Desde el instante milenario
(en plagio de becerro),
noble dios, mal adorado
por un “desierto sagrado”
que activó la maldición:
“de asociado al ‘pecado’
que pace de las pasiones
que adulteran lo consagrado
sangrarse para el ‘Amor’
a capricho impresionado”.
215
En el susto, desplazadas,
corren las voces sentidas;
[...], van de toros degolladas
las demandas crecientes,
el hambre que necesita
dar los externos descentros.
216
Substancia rota destila
más ‘amor’, y no completa
en poesías su labor.
Hace río, introspección
a toda fuente, fuentes claras
colmando el corazón.
Altruista enfrasca útil,
a razón, estas paciencias
que sangran del toro llenar
amplia disolución,
meditaciones de aflicción
enervadas del quitar
los mundos acomodados
que surten substracción.
217
Cual pitón mugido entre mis sangres
pezuña adentrarse tenencia de clarines,
empuje solitario hasta el estoque único,
enlazar quiebros de periodo transcurrido
de peros, las dudas karma de siniestro.
Sagrado de conquista, perfiles de pupila,
mugido (ver la rabia contenida), y temo
que enerva los secretos de amanso.
Los efectos disuelven los afectos idos
salvajes de toreo. Engaño es la Muerte.
218
Piel en sol de esperanza
a la siniestra... y desgasta.
Corazón dañarse al son
de la mística chanza.
Pálida burla torera,
pero con fuerza... ¿arte?...
da comedia en la tragedia...
¡Qué ingloria más grande!
219
Es verdad que me fingí,
y en tu loma del ‘toreo’
las angostas banderillas
dolorosas del camino
pasan culturas del morir.
Noto un fuego a cada paso;
huyo tiempos; va vendido
con espadas que bregan
los amores del olvido.
No es mentira, hay engaños
en la capa de los años.
Mueve en alma; me enluna
ir de siluetas de brisa
abrevando sol y sombras,
y a cada instante cubierto
de eclipses y milenios.
Los olés —rezos de muerte—,
mas ‘torer@ y torito’,
frente a frente, paso a paso.
220
Más holocausto...
en dios va sant@ el/la torer@,
y en las astas.
Helo infeliz en el ruedo,
‘imagen tierna, consuelo
para poniente que vaga
colmar temblor soñoliento,
olor cobarde’, y apesta.
221
En balbuceos, primero,
frío de toros sudados,
rosas en pasión y linaje.
Tienta la gloria sin triunfo
ir valentías erráticas.
222
En el campo acotado
toro aviene,
sol gris de la fuente,
toro, más toro.
Luna roja de siempre
al alba puede
dolor en todo,
toro si muere.
En el campo acotado
maldito y suerte.
223
El alba, miedo del ‘nombre’
que mata en dios y sublima,
hace de toro las rimas
constantes; y en otros labios,
la causa que se declina.
224
En lunas del cuerno
desnudo de toros,
el menguante lúcido y sensitivo.
Miedo ha de perder
más brillos de olor doloroso
en las sangres —olés
mugidos y paraselenes—.
Sí, afirmó, manso astado
y pezuña en la arena;
creo que rezó a vientos.
Torero beso, las muertes
a espada, [...], este llanto
gloria de ensueños —las Nadas—.
Se mofa el presente
que adentr@ en bufidos
la triste creencia fornida
coágulos de lunas llenas.
225
En toro bravo y siniestro
embiste —aunque vendido—.
Palabra coplas de asesinos...
La nobleza se hace plaza
en el corazón vecino.
226
¡¡¡Cabrones/as!!! —aclama
un rebelde instante—.
Torito (¡¡¡torito!!!) mal parado.
Follado constante, y roto latido
a corazón fijo, el quebrado.
Innobles toritos en el sin mí,
y no sigo... es la derrota
devastadora al rompimiento
—destrozo del fratricidio,
interfecto de lo difunto
que amortigua las ruinas
(suprimir, arruinar, asolar),
velarse hasta extinguirnos
del remate de los ecos
en el circo de luminarias
que suprimen perdernos
a toritos durmientes—.
Consentid@s nos aclama
un amotinado instante... un bufido.
227
Libertad bebió del arroyo un día.
En otro verde de campos
cuán triste se va. Y que no vuelva.
228
Qué alivio se muge, que dilata
de auroras menguadas, el ejido.
Grazna en Cuervo... la Muerte
Endrina. Encerradero de Suerte.
229
Este año de malvas lleno,
presume de violeta el ruedo.
230
Qué poco se aprovechan
los campos de estrellas.
231
La niebla emana siempre
un enigma intacto.
232
Qué libres, sin escrúpulos,
nos desgastan los sentidos,
cuán misericordiosos pacer
del escandaloso recuerdo.