otr@s escritores/as        ------        ‘conversaciones’ de fhilos indudabbas

 

 

Santuarios al Culto del Templo

Hechos del Pan Sagrado

 a l@s amig@s de la Teosofía,

y de l@s /monjes/as /sin /rostro y /sin /rastro

 

 

Andares de Belleza

 

tantas ocasiones se han sostenido a la luz de los hechos,

a la consagración artística que nos construye.

 

Destilo que descanses entre los sosiegos de la Obra:

Andares de Belleza

horas de las entregas a los hechos

‘poemas de las calles embellecidas

de salidas del sarcófago a enamorado’

parte del TODISMO

 

 

“son poemas, si gustan,

es una colaboración,

y podéis tenerlos….  gracias”

 

poemas dados por colaboración directa

durante el periodo de crecimiento espiritual,

siempre a merced de las influencias acertadas.

 

 

"son poemas, por la voluntad"

 

Por los encuentros bendecidos a razón de las necesidades

efímeras, gracias, a pesar que las mediocres voluntades

olvidaron el /culto a la /infancia, el /beso del Bien Agradecido.

El día a día, en su obligación, se dejó a los pesos que doblaron

conducirse cuán virtud de ejemplo a los encuentros.

Escuelas endurecidas a fuerza de los golpes, los tratos

sublimados, unas, y otras, castigadas, y en mi caso,

ambas me sostuvieron entre aférrimas consecuencias, 

que hoy doy, a tanto agradecimiento, multitud de belleza

desnudada a todos los perfiles que se dieron.

Son tant@s l@s que ayudaron a las /obras del Todismo,

que me dí cuán franc@, de hermanad@ a los decires

—que aun expongo—, pues vi limpios los criterios que se hicieron,

pues se dieron a la correción que hice en los caminos

(voluntades amigas de los bienes expresados), paso a paso,

y a mí me dio borrado tras las piedras sendas de los muros,

y a ver si tú con otr@s os cruzarais, y yo desde el olvido

os siguiera ennobleciendo a buena suerte en todo lo bonito

que encontréis viviendo destino a las lecturas. 

 

entre la virtud que nos encuentra

 

 

 

C O L E C C I Ó N

 

001

Tantas veces te besé...

otras muchas me detuve;

pensaba para el después.

Pensaba: Para el después.

Ahora que te me has ido

se hallan sin resolver

los besos en el olvido.

 

 

002

Vuelve,

que arisca te llama

la voz detenerse.

Vuelve,

que todo se alarga

de cerco encogerse.

Vuelve,

que ya me perdono

y quiero tenerte

de libre a mi lado.

¡¡Qué falsa tu suerte!!

 

 

003

Toda esta espera se esfuma

para el instante baldío.

Los arrayanes sentidos

buscan de sol despertarse.

De mirlos, trino amarillo

estridente, pasa en frío

tanto amarte  y poco nido.

Corazón que ha roto, calla

de amante, sigue de amigo.

Hoy puedes caldearte en sol,

muertos, los espejismos.

 

 

004

No por más cantar alcanza

sentirse vencido el aire.

Ni por más que se pregona

el amor, por siempre cabe.

 

 

005

¿En el tuteo del beso,

quién busca perseguir

ese tuyo y mío anhelo?

 

 

006

Anoche sentí con fuerza

que tú llorabas a sola

y conmovido esperé

el alba durante horas.

De amanecido dormí

la pena de amor y rejas.

Noche ciega.

¡Qué mal sueño!

La suerte que todo era

mi alma buscando besos;

la espera falta de alma.

 

 

Por la causa de perderte

maté el dolor de los celos,

y no me importa tenerte

del leve amor pasajero.

 

 

008

El desafío compartido

es medio desafío.

 

 

009

En el amado y la amada,

se finge el amor de beso.

Preguntas... y qué respuestas.

El amor no tiene puertas,

ni da ventanas de asomo,

va dormido en los deseos

de huida casa sin cuerpo.

Pasivo lleva otro engendro

y no alcanzo a desterrarlo.

Entre el amado y la amada,

¿qué queda después del beso?

 

 

010

Por la nana-nana-nana

esa nana de tu cuerpo

quiero ser el niño nana

que te arrulla los adentros.

Con la rima-rima-rima

del buen rimar nuestros ritmos

fundaremos en la rima

la rimosa rosa, el hijo.

 

 

011

Piensa si es por quererte

que lloro temprano al alba

los suspiros de perderte.

 

 

012

Mira si fuego te miro

en el mirar que miramos

que cuando miro y tú miras

te quiero seguir mirando.

 

 

013

Hace de destino primero

lo otro que nos añoramos

corazón de desespero.

Mírame a los ojos

pero sin odio,

entonces veré contigo

la ruta para seguir.

 

 

 

014

Siempre la queja

constante, ¡qué tristeza,

labios de amante

toda en vigor y no llena!

Es base de rencor

el amor sufrido,

los filos de impaciencia.

Me ciego...

No sosiega

lo inmenso del dolor,

la espera sin espera

de alma hasta la tierra.

 

 

015

¡Que de la Nada estriba

la palabra y los nombres!

Hasta donde la noche alcanza,

la luz se detiene.

La Nada es etérea,

no tiene colores,

ni espacios la llenan.

 

 

016

No busques amor en las cosas,

sólo hallarás más deseo.

 

 

017

Los instantes pasan...

El aburrimiento es uno,

constante, pausado,

melancólico y nostálgico.

Los instantes quedan

dormidos. ¡Qué olvido

pasajero más largo!

La pena es que te olvido

a triste el desengaño.

 

 

018

En la soledad el sonido

se vuelve hueco.

 

 

019

Esclavo, si en la libertad

sigues al que copiando

tiene miedo de llorar,

no nos hables, cállate.

 

 

020

Esta dual dependencia

sangra el corazón de pálido.

¡Tanto amor desperdiciado!

Amor que se apega al llanto

no es amor, sino deseo.

 

 

021

Ojos que miran despiertos

el sueño de haber nacido

ojos dormidos de aciertos,

pueden llorar los encuentros

que quedan cuando se han ido.

 

 

022

Simultánea la defino;

acróbata del vacío,

en mis hilos derretidos

la pasada realidad.

Mensajero soy sin ella..,

con odiarla, fiel esclavo,

de la noche, falsa amiga,

y del día, enemistad.

Quien la quiera aconsejar

su valor recibe bien.

Tiembla sombra detestada,

quien la tiene no la ve.

Mi alegría otra empresa

liberada de su mal

cual expresa capital

para humilde florecer.

Triste y amargo. Padezco

digno poderla callar.

Se desecha al caminar...

 

 

023

No tiene perdón

quien corta las alas

de la ilusión.

Empiezo a olvidar

tal hecho salvaje.

Amor, perdonar.

 

 

024

El amor que se ha de ir

piensa que no lleva nombre,

pero el que se ha de venir

quedándonos mal de amores,

¿sabes tú cómo llamarlo?

 

 

025

Abrazos. Corre la hora

sudarse voz de leyenda,

beso sin expresarse;

línea de ojo en demora,

cálido roce de sangres

de brazos por alcanzarse.

 

 

026

No juguemos con nosotros

el perder, encontrarnos

por azar en lo inseguro.

 

 

027

El novio quiere crecer

bajo el deseo perderse.

El aire roza callado

los pechos faltos de leche.

La novia hace saltando

densa de amante la fiebre.

Viene el hijo destrenzado

en el puñal de la muerte.

La vida amansa y pasa

roja de sangres. Quereres.

 

 

028

Sin palabras, la vida,

carece de conciencia.

 

 

029

Vuelve. Que no te vayas

más cerca, ni menos lejos.

Sólo se esta si se quiere

el solo en sí, y no se halla.

 

 

030

Densa guitarra la pena

que topa arte en el hombre

del temple frío y valiente.

No hay alma más justa

que en toro ante la suerte

sangrante de luna llena.

 

 

031

Esa paz que nunca veo

la tiento en amor y tiene

de guerra que, ¡ay!, no quiero;

tardanza de espectador,

y al mismo tiempo, el sereno,

por pena de pena helo

en pena ver su alegría

comprada en toro y torero.

 

 

032

¿Toro del hombre aceptado

lo otro que nos añoramos?

Ve, el que sabe lo que sé

sobre sí mismo, conmigo,

en su donarse completo.

Santo Señor, ya lo vivo

en los pasos que desato

presos para el corazón.

Toro del hombre rebelde

el amanse en la muerte

que se burla las vidas

hasta hamaquearlas suerte

propendida pendencia

a siluetar de agonías

al yugo de cuerno vaca

en la llanada de arena

mesera, desidia en balde.

Toro del hombre aceptado

la eterna visión del aire

en las dehesas al mugido

del toro; fuerza de nadie.

 

 

033

Estoy luchando conmigo.

Me pregunto sin respuesta

si el toro del olvido

jugará con nosotros.

Me voy sintiendo contigo.

Quiero tener esta verdad:

Suyo, para siempre...

 

 

034

Quien necesita otro ser

para sentirse,

ha de morir menos él,

vergüenza para el camino.

 

 

035

Todo latido que emana

en corazón, toro vítreo,

va sentido de esperanza.

Mugido azul y venoso

antes de dar la sentencia.

¡Ay!, rojo fuego en el aire.

¡Ayayayay!

¡Cómo sangra en el camino;

en la arena de la lidia,

negro duelo de suspiros!

 

 

036

Por si vivo amplio

toro sentido,

¿qué busco y no persigo

de meta pitón de fuego,

ir celos de soledad,

vacío si voy contigo?

Me llena esta ilusión

toro de olvido.

 

 

037

Creo que el cielo se adapta

a la tierra como el mar.

El toro de las entrañas

se pule cuando al llorar

se topa cuerpo con alma.

 

 

038

Borrascas y no hay consuelo.

Estas otoñales penas,

chubascos. Estoy buscando

en amor cuando abrazan

los porqué y los por qué

de amargo, y no sosiego

de silencio en la paciencia,

cuerpo y alma , de alma abierta.

 

 

039

Este momento de encuentros

sube a las profundas cuencas

de los rezos. Son los rosarios

malditos, sangrando los besos

de la inocencia madura.

Es el instante sereno

en donde Dios, de dios,

otro empieza este amor

de cualidades.

Tropiezo...

 

 

040

Todo dios que necesita

saciar con pena la muerte,

no dude que se estremezca

racista con mala suerte,

en toro de su mirada.

 

 

041

Hombre que palabra en arte

de español en tez de toro,

piel de ¡ay!, bañado verso,

cara al sol y no morena

ser espada coagulosa,

pálido dios de las arenas,

se tiene sin más reparo

corazón, toro con Dios.

 

 

042

Ha nacido en la sombra

de tu olvido

el dolor del momento, toro fuerte,

traicionero va conmigo.

Empezando su muriendo

más consigo, corazón

latiendo causa esta pausa.

Son los celos...

Torero, espera un poco...

 

 

043

Todas las palabras pueden irse.

Una vez idas, no volveremos,

a no ser que el miedo sea ésta

leyenda guía de las ilusiones.

 

 

044

Con capa de olés

y espada,

las lunas de Cristo

se amagan de toro.

La noche nos guía

en nuestra soledad.

 

 

045

En río tinto, ¡qué opaco!,

casi sin base, mas niebla

de toro manso. Dehesa

gris y mustia, suspirante,

se mugió campo de sangre.

 

 

046

¿Sabes por qué en toro

va la voz primera,

y ante el sol se allana

verse en primavera

hasta dónde oculta

con razón y espera,

que no temo y tengo

otra voz sin serla?

 

 

047

Estoy tomando en su temor,

azulea romero en carne a sol.

Huele y puedo alcanzar

perdido en negro fondo de ojo

el agua de pena fresca;

imagen rota, temblor

soñoliento de otoños

para el poniente vago y espero...

 

 

048

Ha muerto el torero...

Ahora preguntas:

¿Qué espera de cielo?

¿En rojo estelar de fuego

anular su miedo con sangre?

Me temo,

ha de ponerse a llorar

gladiador de nuevo.

 

 

049

Si quieres que te confiese

la razón cual peso lleva

de acotar la voz del tiempo,

recuérdate que no conservo

ir con gozo la conciencia...

¡¡Matador!!

 

 

050

Miedo me da y no callo.

¡¡Qué vil vergüenza asesina!!

Presume de protectora

del animal y culmina

doble racista con toro.

 

 

051

De estocada hasta la bola

nos agradó de asesinos.

El toro ajuntó las manos.

¡Qué mal herido ha caído!

Premio de orejas y rabo,

al que se engaña a sí mismo.

 

 

052

Pedí a Dios, como hombre,

la otra verdad más exacta.

Encuentro la sin respuesta,

la amnesia que se agranda

eco de espada en el toro.

Sangre, sangre, sangre y ...

 

 

053

Babieca de España

todo cid,

... Cabalga.

 

 

054

- Quiero dios que no persiga

lo todo que tiene tiempo.

El matador, por justicia,

busca de juicio severo

mi Dios Torero.

¡Olé!,

si lo sientes,

llevas ruedo.

- ¡¡Olé!!

- ...?

- ¿Qué?,

- ...

 

 

055

Sobre caballo y vendido

va el picador.

Se enloma brotar

deslomada la sangre.

El bravo, ya no es tan bravo.

Tengo este gozo abierto

de toro cornear con Dios.

 

 

056

Esa sangre de los cotos

no tiene base ni haberes

salvo corrida de toros.

 

 

057

¿Qué niñez no ha soñado

en el columpio de sol

ver el dios beso de amor,

eco plácido de abrazo?

No hay duda. De sol nos coge

el más amplio recorrido,

alma que despierta en Dios;

reo cálido, manso y frío.

Después del frío quizás

en espíritu se arrulla

otra niñez sin soñarla.

Digo quizás, tal vez quizás.

 

 

058

Toda la pena. Todas

las ilusiones se aferran

vida de esfuerzo, profeta

sangre de sensaciones.

Toda la pena es siempre,

siempre que se requiera

la pena y no de amores.

 

 

059

Con lo digna que es la flor

y no ve.

En mis ojos deja olor

nostálgico y barrido.

 

 

060

No pretendas de humillado

las flores del corazón.

Percibe: va despreciada

la alianza que da el amor.

 

 

061

La forma nace de los pueblos.

Los esquemas, de una ley atrasada.

Por esto la ley nace del miedo,

y la forma libre de causa y efecto.

 

 

062

Pura de naciente. Limpia.

Receptiva en espera viene,

y la odio por conocerme.

 

Lentamente perdura y sola

inquietud sobre si misma.

Radiante y sumida se deshoja.

 

Ciega se llena de mi. Triste

mañana, mediodía y tarde.

Ida se queda porque la vi...

 

 

063

¿Has leído en mis ojos

lo mucho que te quiero?

¿Entiendes mi timidez?

Si es así, habrás visto

el libro de las causas.

Solo hacia ti se encierra

la belleza de sus páginas.

De ti depende si serán

historia u ocaso dolido,

unos instantes melancólicos

y nostálgicos. Únicamente

deseo amarte con intensidad.

¿Has leído en mis ganas

lo libre que te anhelo?

 

 

064

Retorno.

Es dulce y verde la fe del río.

Corro alma y temo si hay azul salado.

 

 

065

Más allá da menos cerca.

Este cuentito de luna

quiero darte sin reparo:

Se ve gaviota en el río

y se pregunta lavada

el porqué de los suspiros.

Sueña con las alas blancas

libre corazón de amor,

tierna flor y verde tallo.

( + < . - .  );

Más allá da el menos cerca.

Se llena toda de brillo

el agua sin detenerse.

 

 

066

Sentida viene la aurora,

contra el ocaso de frente.

Despierta aquí roca y asume

exaltación ruda, triste

penúltimo poniente visto,

vivo lienzo del presente.

Dolida viene y se va apta.

Deja cansado paisaje,

los ojos vagos y nada.

Ilusoria misma siempre.

Plenitud de azul rodaje

se implora frente al ocaso

sentida gaviota...

 

 

067

Gaviota y cósmica.

El ave que vuela

su mano coge.

Coge hasta en vuelo volando

la que volando vuela.

Gaviota libre libre,

libertad conlleva

encerrando hasta aquel volar

que al Cosmos cierra.

Poderosa mano sin mano

vibra la Tierra,

con el volatería de todo

vuelo que vuela.

 

 

068

Todo amor no es. ¡Ay! No.

Primero con las palabras,

luego el sí de la razón.

 

 

069

Va dios extinguible del estío

el pegaso furtivo de la tarde,

distendido torrente de llanto

la gloria del ayer no repetido.

Una vez perdido éste camino

soñaremos con la fe de nuestras mentes

y veremos amanecer en sol radiante

al nunca del jamás mirar atrás.

 

 

070

¿Quieres cantarte en viento?

Recuerda: no fue en la calma

donde amarraron los besos

la belleza de esta pena.

¡Qué sencillos nos libamos;

qué tristeza de caricias

el dolor de labios secos!

Perseguimos saturados

la mentira sin engaño.

 

 

071

Libre Tú, libre, libre...

Aprecia quién y por ello

cae dócil en el juego

de este amor. ¡Ay, dolor!

Nace la flor, todo empieza,

y sin querer hoy te quiero.

Estimo, temo. Pero no,

no rompo lo que te anhelo.

Viento cada momento pule

y el agua busca del cielo

más azul su esclavitud...

Pero libre tú, conmigo.

 

 

072

Ojos de lágrimas, un día,

después de la luz, el cristo,

huella que se ha de narrar

camino, senda de gloria,

todos sabremos si somos

tiempo de otra eternidad,

rodaje que ha de vencerse

de un día nunca, jamás.

 

 

073

Costa interna.

Me afecta tu afección.

Y sigilosamente te fuiste...

¿Por qué no dijiste

te puse en aprieto

por querer lo que me diste

sin comprender era aprecio?

 

 

074

Hoy es día de encontrar

y no contigo, la razón.

 

 

075

Nuestra huella no da más

que la otra mirada de las sombras.

Estas huellas, que no se borran

viven hueco en el alma.

 

 

076

Desnudez...

Débil puente a eternidad.

Mi sangre grita conciencia

completa, ansia conmigo.

Qué triste va aquí y allá

el flaco olor de la rosa.

Corre en gaviota herida

de azul sin forma mi alma.

Escape rebosa el vacío

cual se llena este sentido.

El mundo, inmensidad

desnuda y aspira música.

Quiero escondido corazón

ser conquista del espacio.

No es que no crea en ella;

Madrugo amor para olvido.

 

 

077

De principio nos creó Dios

Base de sus pensamientos;

el ensueño de las vidas.

En esta proyección de sueños

luego nos ama la existencia

de la ilusión

alma para su conciencia.

 

 

 

078

Tan amargo y descontento.

Amor, te vino llorando

de azul matutino el viento.

Piensa que ha estado por ti,

grillo del alba latiendo

en suspiros la soledad.

 

 

 

079

Bajo qué nivel pudiera

ser el nombre de las famas,

y al irte, no dejar nada,

salvo el haber vivido

de muertos en las palabras.

 

 

080

El temor que me enciende

de soledad contenida,

se crece. No es mentira

que hiela desmesurarme

hasta el ¡ay! y la fatiga

y la pena. Es el dolor

que se hiere en el amor

de mi alma pasajera.

¡Qué temor! Es el sudor

que se apega en corazón

y no existe otra manera.

 

 

081

Una vez me preguntaste

lo que te requiero ahora:

¿.............?

No espero. Anhelo contesta,

aliviana, ...Bien la sabes.

Tu respuesta, mi silencio.

Por mi parte ni di pausa.

Nos marchamos del lugar

sin nadie comprender nada.

Por si procuras saber

el asunto que aquí se habla,

nos cogimos de las manos...

Y sobran las palabras.

 

 

082

Llenaba crepitante

la gama de los besos

la hora más madura.

De repente nos calló

lo todo de desierto.

Sonaba la campana

herida de los celos.

La huella del dolor

afirmó esta espera

de amarga ansia.

¡Qué largo silencio

llenaba bruscamente

la historia de los besos!

 

 

083

¿Puede este amor? Me puede.

Quiero que nos queramos

como el destino adormece

la oliva que ha madurado.

Deseo que seas más mía

que la vara en el gitano

que se ha secado en su vida.

Hago vigilia en las noches

esperándote y no vienes...

¿Puede este amor? No puede...

que por donde pasa el viento

son aromas y expresiones

del cariño que te tengo,

y me ciego de razones.

La esperanza del encuentro:

Puede este amor. Sí, puede.

 

 

084

Labios que unidos al labio

rojo deseo encendido,

buscan en labios el labio,

¿qué lo niega?, el olvido;

ser ojo que vela el ojo

suave de los amoríos.

 

 

085

Vino de un paso a la eternidad.

 

 

086

En este andar con la vida

que hace amor en tu suerte,

vivo pleno con la muerte

y no tengo otra alegría

más mía que QUERERTE,

Cristo de los Pescadores.

 

 

087

No creo que en vida pueda

el alma verte y mirarse,

mi Cristo, de otra manera.

¡Qué muerte fuiste por mí!

Y no es mentira que quiera

si no es contigo, morir.

 

 

088

No debemos darnos tanto castigo:

de nada nos valdrá el sufrimiento.

Miremos las estrellas con nostalgia,

que pronto viene el día y nos veremos

olvidados, repletos de silencio.

 

 

089

Esta noche anda

de la voz callada,

pero sin almohada

brilla la dotada

imagen del Cristo.

Nos mira y se calla

la negrura alada;

viene condensada

la bailada pena.

Salve Dios mi alma.

 

 

090

Llamó...

Y callo en su silencio.

 

 

091

Nota si el Cristo no era

más que un cristo de espera;

descanso de Dios, nuestro Dios,

el Dios que todo lo arregla

de Espacio, pero de Amor.

Tiempos del Cristo llena

esta mansa vibración...

 

 

092

ÓYEME, SEÑOR,

surca mi alma...

No debes olvidar

la fuerza que me ata

de peros al llorar.

Goza esta cruz,

clávala en tus sienes,

entre las espinas.

Hazme vivir la luz,

que tengo en el dolor

el amor y no me basta.

Penetra hasta doblar

la pena en que nací,

que, falto de ilusión,

me carga su morir.

Espíritu de viento

sosiégame, Señor,

la espera y delata

condena o mirarme

en fibra de tu paz;

corazón de peregrino.

 

 

093

Cuando Dios topó con Dios

porque en si mismo se hallaba

de base contradicciones,

se hizo con su palabra

el Verbo que definió

creadas las divisiones

en tiempo. Todo vibró

con pena. Ya eran almas

con quejas los pensamientos,

alas en mar de gaviotas...

 

 

094

¡Tanto amarte y me alejo!

Soy atlántico fiel, eterno.

En soledad, ¡oh, Isla!,

lloro no verte.

Quebranta el corazón

una espiga de verano,

las horas que me van

tan lejos de tu lado.

Voy estrella fugaz

palideciendo, noche

sin campanas sonoras.

Cuando muera, no me dejes.

Sueño con mi Amada

profundo,

caricias en su fosa,

fundirme sin impulsos

extraños, en ritmo

de rimas y compases,

surcar acceso que desvanece

vida murmullosa en divina.

Eres mi luna plateada

de ondas oceánicas.

Permítete donarme

hasta la madrugada.

¡Tanto estimarte..!

¿No hay consuelo?

Este destino naufraga

dormirse emigrante de alba.

 

 

095

Lograron matarte

sangre y cuerpo, en alma,

pero no quebraron

la tuya voz de calma.

Pudieron besarte

en etéreas ganas,

mas ni te tocaron

ver la luz que andas.

Consiguieron darte

la tal muerte esclava,

tema de miserias,

no el Rey que afana

la alegría entera

por la eternidad.

 

 

096

Enfermo de ansiarte

a escondidas.

Cuando me siento llorar

sin acusar motivo, pienso:

¿por qué será...?

¿Acaso el amor es vil?

¿Pecó en deseos la rosa?

Culpa no tengo que tú

me quieras como te añoro.

Voy débil por no saber amarte.

 

 

097

En el duelo del Duero,

marco azul de lejanía,

va el Cristo lleno de penas

de peña en agua viva

de amor, que no tiene dueño.

En luna de amor lo vi,

amplio de cruz y sostiene

el dolor de haber nacido

Cristo de la Noble Muerte,

el cábala de los judíos.

 

 

098

¿Hasta dónde el desafío

se hace buscarte en mi

de estrella y desatino?

Pero no. Que no. ¡Ay!, no, no.

Me habla la sinrazón,

es lógica y devoción

amarte, como eres Tú...

 

 

099

La vi sola y se expresaba

rumbo sumida a su sino.

Nadie por ella lloraba,

sobre la arena pisaba

lo sola que iba consigo

barriendo ocasos al alba.

¡Ay, salvítreo corazón mío,

finas las olas con alma

fueron rompiendo el camino!

La vi...

Y quién sabe si andaba

justo a los marcos del viento.

 

 

100

Ribera de sal se estima

más azul este cantar...

Onda que brota los ecos

en sol y vítreos quejidos.

Grande va la mar en cada gota,

y los suspiros, profundidad.

Más azul este sentido

entre persigue y toca.

Calma me dona silencio,

flaco vuelo estremecido,

huella de playa desnuda.

 

 

101

Toda gaviota narra sola

en temor desde siempre.

Esta mía se perpetúa

centro, canto y soledad.

 

 

102

¿Para qué sigo

en lo amplio del sendero

frío de otoño siempre,

sentido en gaviota alada?

Hoy besa el eco

sagrada lluvia de adiós;

todo aprendido.

Completo quiero amada,

decirte perpetuo y callado,

sufro no verte.

Noche ésta si une

la herida del amor

hasta el alba,

toda en silencio.

Piropo para afuera...

Se folla cuerpo adentro

y tiembla la esperanza.

 

 

103

Bonanza nostálgica...

¿De horizonte te acercas,

o se acorta mi mirar?

Tú, mar, débil cristal,

un fondo me dejas ver.

Tan dentro de mi ser

suspira la realidad.

Sobre olas que no palpo

vuelo gaviota sin posar

playa muda y salinera.

En ojos curtidos de tu

tristeza, amarga marea,

peregrino lamento,

inquieto abrevo, melancólico

mi mar, el mar, tu mar.

Expulso saturado

las algas nocturnas.

 

 

104

Pero los últimos pulsos

en corazón que no espero

dan el ayer y me ciego

sin sosiego de tristeza.

Y aquí, desde el dolor,

no anhelo más sufrir

que todo el desamor...

Que todo el desamor

es causa hasta vivir

la senda sin calor.

Pero los últimos pulsos

dan la razón que no quiero;

ver este ayer y me ciego

más que congoja, tristeza.

 

 

105

¿Quién voy?

Peregrino sin timón

y por destino la luz.

¿Quién soy?

Salvítreo que gorjea

muy sumiso a las estrellas.

Esta solitaria luna:

Playa: Quejido: Vuelo,

porque al mirarme no veo

sino el gris de gaviota,

blanco velero sin mar.

Heme hoy

amanecer que destilo

fidedigno a mi querella.

¿Quién soy?

Marinero del amor...

 

 

106

De costa va el quejido

si vuela la gaviota.

Se quema en sol las alas

de espejo y pescadora

expresa el interior

sentido de naufragio.

No mimes ver la orilla

desierta de las olas.

 

 

107

¡Qué forma deja el olvido

en lo que tiembla por formas

e inmadurez al destino!

Esta terquedad que sueña

la endiosada pretensión

¿qué libera?,

las no formas,

¿qué horizonta?,

el bajo azar

donde la estela va en olas

por no saber naufragar.

 

 

108

Crepúsculo de gaviota

sobre tu alma vuelo...

Primero el mar

se llena de azul brisa,

después todo amor

aguacero a tierra.

Doloroso se gusta

profunda ala del eco.

Crepúsculo de salina

el denso dolor que muero

naufragio furo del mar,

el mar carente de sueños

que despiertan la mar

desde el levante más recio.

Crepúsculo de gavina

bajo tu alma vuelo...

Primero la mar, el mar

que se vacía las penas,

más luego ni eso, ni aquello,

ni el tanto esperarte.

Te diste de lejos..., ni esto.

Cariño, ni esto.

Crepúsculo de amante

se borronean los ecos.

 

 

108

Al mirar la gaviota quedo convencido

el odio es pasajero.

 

109

Miré a la luna y me dijo:

“Tus ojos son de guitarra

por un corazón de viento.

Nata flor es barlovento.

En olas lloro por dentro

gaviota sin horizonte”.

Desnudando sus pétalos,

en viento sopla la rosa

y la saturo de besos.

Tierra del camino vuelas.

¡Cuán fresco aliento amarte,

...suspiros de primavera,

cristales de sal..!

 

 

109

Siempre en cada despedida

nace un cristo; muere un ángel.

En toda llegada, la suerte más triste

 

 

110

Vuela la gavia lo libre

sobre las rocas que atan.

Así el hombre que sigue

profano con su pisada.

Une de horizonte el beso

que equilibra las almas.

Este amor no se satura

aunque lo vacíe en ganas.

 

 

111

Sólo aquí el horizonte

desnuda su meta.

Sal cristaliza en sol y brisa, al marinero.

 

 

112

Desnuda arena se baña

blanco y gris, azul y sal.

Gaviota, vuela, suspira

quejido que calla el mar.

Con amor te contesto

cómo salvítreo vuela,

vuela sal y helo arena...

 

 

113

Mis ojos miran tus ojos.

Mis labios besan tus labios.

Mi corazón siempre anhela

tener el tuyo a su lado.

 

 

114

Voló vacía, sin alma.

Era ella, no ya más.

Malva en alba desplomó

tinieblas y soledad.

Vivió de mí y no la vi

con alas en aire frío.

Sentí su llorar sin su decir

este saber que no mío

ni tuyo jamás. Es viento...

...Al viento, cariño digo.

 

 

115

Nunca he mirado a otra

con los ojos que te ven.

Veo que la luz se marcha,

el brillo de la montaña,

a la mente que lo manda

este tonto corazón,

Viento llevo de remos,

y qué luna de timón...

Estrellas en su cielo

sean testigos de este amor.

Cuando me dije: TE QUIERO,

no lo  hice sin pensar,

estuve no sé el tiempo

pregonándote sin cesar.

Mas ahora lo repito

ante tus ojos, mujer;

por ti me dicen loco,

y qué loco por ti estoy.

¿No me ves iluminado,

todo en ansias por tu ser?

No pienses porque te amo,

te obligo a tal querer...

Es triste no ser amado,

pero lo es más no poder.

 

 

116

- ¿Sabes quién va conmigo?

- ¿Quién va contigo?

- ¿No lo sabes? te lo diré:

cuando río, no ríe;

y si grito, guarda silencio.

¿Sabes quién va conmigo?

- ¿Quién va contigo?

- Te expongo aún más:

en mi vivo, vive;

al morirse, muero.

¿Lo entiendes?

¿Sabes quién va conmigo?

- ..."¡                        !"...

¿Quién va contigo?

- Entonces seguiremos nuestro camino...

 

 

117

Muy pocas veces se ve

la intimidad del alma.

Deja crecer sus alas,

permítela volar después,

y si vuelve algún día

es que libre siempre fue.

 

 

118

Mira, sobre todo somos

la huella que limpiamos

herida de camino.

No creas que doy engaño

si veo y no te miro,

es que sufro agarrar el peso,

tu equilibrio desatado.

Déjame sólo pensar

si andamos rompiendo miedos

o ellos van por nosotros.

 

 

119

He de morir la noche brava

lengua del fuego.

Vuelo último se obstina

ceñirse de naufragio.

 

 

120

Un día por vez primera

conocí lo que es querer.

Fue vital para ese día

que tú, estuvieras en él.

 

 

121

Qué blanca rosa, la rosa,

esta que llevo en las manos.

No sé expresar el porqué

por verla soy desgraciado.

Es blanca blanca, la rosa,

y sangra roja en los labios.

 

 

122

Dos miradas...

Un encuentro.

 

 

123

Hoy es día de encontrar

y no contigo, la razón.

 

 

124

Fue mi mirada discreta

cuando tus ojos miraron.

Tú me insinuaste ¡Te quiero!

y yo, sentí qué esperanza.

Los dos nos dimos ¡qué beso!

en los ojos de la cara.

 

 

125

Rojo fuego en los ojos,

martillo canta.

Yunque de besos libres,

adelfa blanca.

Agua dulce y morena

es mi gitana.

 

 

126

¿Por qué se me funde

la alegría de tristeza?

Por si acaso sigo

en la luz de los astros.

Será que no temo

otro andar más lejano.

Va con fe este espíritu

de ilusión y amargo.

 

 

127

Pensé quererte más y más,

y frondosa fuente detuve.

Tu agua partió del alma

en dolor y olvido.

 

 

128

Bonanza la voz del agua.

La playa de arena fría.

Gaviota bosteza el alma

de luna, panza comida,

halo de descoronada.

 

 

129

Me exiges que te dé

lo que nunca habías pedido;

lo que anhelaste te obsequié,

y lo otro, tuyo ha sido

 

 

130

Cada vez que te veo,

recuerdo el no olvidarte.

 

 

131

No pienses, amor, que tú

llevas cadenas, vas presa.

Detrás de barrotes hallo

contigo los pensamientos.

 

 

132

¿Mientras dormías en sueños

notaste un beso en tu boca?

Pues yo en los míos palpé

que tú sentiste tal cosa.

 

 

133

No pedí nada de ti,

¿por qué te diste?

Piedras de vida sin porqué

añoramos los deseos,

faltos de ti y de mi,

blandos sí, en nosotros.

Idos andamos los dos,

vítreos del ir desleales,

etéreos en virginales,

y de lucha divididos.

¿Qué anhelas que te dé,

si tuyo siempre soy?

 

 

134

Hojas oscuras forman

el manto de los celos.

 

 

135

Besándonos, mujer,

en lo profundo,

el ayer se ata

con nuestro hoy y siempre.

 

 

136

Sol, triste puedes negar

"deseos, cariño y eso";

eso que siempre te pido

y bien lo quieres guardar

premio y gozo al sediento

si se amarra a tu cantar.

Bueno, no me atores más.

Dar amor, ¿quién busca precio?

"Deseos, cariño y eso",

se tienen que regalar.

 

 

137

Pescando estaba en el río

las lágrimas de tus ojos,

y al darme cuenta caían

de los míos tal tesoro.

 

 

138

Mi sueño tiene corazón a isla.

 

 

139

No dudes de mi amor.

¿Qué mierda nos pasa?

¿Son egos que se basan

en celos con traición?

Hasta la cima por ver

he venido. En pena

los ojos lloran, lloran.

¡Ay!, si te alejas,

no me queda corazón,

sino esta espera

de ilusión y ansias.

Mal vivo sin tu amor.

Te acabo si me faltas.

 

 

140

De a través del corazón:

Silencio con las ausencias,

a golpes con la ilusión.

 

 

141

Amada duerme en mis brazos,

que yo quiero cuidarte...

hasta el propio corazón

tengo guardia que te guarde.

 

 

142

Tu beso lleva resina

del árbol que represento.

Tu beso deja frescor

de todos mis pensamientos.

Beso: Beso: Beso y besos.

 

 

143

No hay mayor lejanía

que el beso de la sombra,

ni más grande cercanía

que el labio del horizonte.

 

 

144

El sello pinta en la carta

un  beso para tu boca.

La carta llega al destino,

no importa, porque espero

de tu tristeza, sonrisa

de beso ameno en tus ojos.

 

 

145

Silba el último suspiro

formar el cisne del eco.

Hueco vivo: Cuerpo cierto.

De cascada besa el ojo...

es el corto recorrido

al olvido, luego anexo

alma ida, quieta y yerta

del doloroso sentido.

 

 

146

Hay que morir de la vida

hasta nacer de esta falta

que afila lo que horizonta.

Estoy solo, y las campañas,

aunque me agarre de ganas,

están distantes. Y qué lejano

debe ser Dios en si mismo...

Menos mal que las lágrimas

no están presentes nunca

en los momentos más tristes.

 

 

 

147

Quiero lo extremo expresar,

el temor más doloroso;

el adiós a mi cariño

y el olvido de tus besos.

 

 

148

No hay mayor desapego

que lo que habitamos cerca,

y de lo cerca, no vemos.

 

 

149

No hay más fuego que el amante,

pues enciende sobre la llama

la brasa para calmarse.

Que el amante de suspiros

sólo tiene el redil del olvido

a todas las sensaciones.

No halla vida, ¡ayayay!,

si el amante es completa

boca que se ha de libar

beso en contra, boca a beso.

Y el amante amigo, siempre

sueña de soltura lo perdido.

Lo perdido. Sí, lo perdido.

 

 

150

Los amantes tienen boca.

Toda boca si se contrae

pierde todo lo que toca.

 

 

151

Estando los amantes con la luna

disueltos en aromas de esperanza,

se rompieron en besos del ego.

¡Qué mentira! Se fingieron

por quererse, pero no pudieron...

De huidos los anhelos hacia el sol;

perdidos a los quedos de otro día,

se rompieron en besos del ego.

¡Qué verdad! Se podían

por sinceros, mas no pudieron...

 

 

152

Mírame corazón, mírame.

Estoy tan dentro contigo,

y de lo dentro, no me ves.

Mírame corazón, mírame.

Ansío vivir conmigo

de amante, y no puede ser.

Mírame corazón, mírame...

¡Que ya consigues mirarme!

Pues mira, ya te dejé.

 

 

153

Que la sierra es brisa

del amorío,

el que ha querido quererte,

pero no ha podido.

 

 

154

A la suerte

le pido tu venganza.

Al soplo del camino

la fosa envejecida.

 

 

155

No creas de palomo

que te quiera,

ni dudes del ensueño

que te añoro

en donde de palomo

tengo en celo

lo todo que se vuela

de recuerdos.

Es de palomas

el ansia creadora

y base de destilos

a lo que quieras.

 

 

156

En las métricas no cabe

cualquiera de las ofertas,

pues la intención no nos vale

cuando medimos presencia,

y por presencia se entiende

no del lugar que la encuentra.

 

 

157

Por intención, empezamos...

y del camino, crecemos

ser del camino, llegados.

Pero los intencionados

que de intención se caminan

ser la intención encontrados,

no se tendrán a si mismos,

y por tal son despojados

hasta qué punto inicial

sin todo lo enamorado.

 

 

158

Que la intención sólo sirve

para ir venciéndose meta

libre de la intención.

Y si la intención de meta

pretendiera estar presente

encuentro de la llegada,

no tendrá postura o fuerza,

ha de tornar a más nada.

 

 

159

Sueños de andares distintos

los encuentros que se agarran

instintos de mansamente.

De suertes se avienen. Tienen

los amados empedernidos

los valores de la muerte

a todo lo que los frena

dueños de amores vencidos

o perdidos sin perderse.

 

 

160

La espera siempre existe

hasta el limite del encuentro.

Y el encuentro sólo está

en la espera sin espera.

 

 

161

¿Qué pienso de ayer?

Pensaba el pensamiento

libre, y se enamoraba

a éste que ya no soy.

El pensamiento no es más

que agarro a lo que ha sido

hasta el ido y no será

ni razón para el olvido.

¿Y el olvido, dónde está?

Que me enamoras de hoy...

Dirás que vivo el engaño;

que el ayer, es el hoy

y el hoy, mañana, y no sigo.

 

 

162

En la oración del mundo,

los Hijos de la Vida,

sueñan ser dioses

de la debilidad absoluta.

 

 

163

Me sentí en la piedra

del camino... Encontré

el refugio de la piedra

en mi existencia,

y me tiró al abismo.

 

 

164

La senda

no tiene

más camino

que el arrullo

de pasos.

 

 

165

Cada tarde de siluetas,

borrado para el espejo

voy el fatídico enlace,

quieto; de quieto

a las tantas bellezas

que se robaron mis besos.

Cada noche de huido

se me emborronan los ecos

hasta habitar el silencio.

De olvidos parezco muerto.

Pienso que habremos sido

nada, porque ya no pienso.

 

 

166

En el destino se busca

el caminante el sentido.

Lo que encuentra, el camino,

que por buscarlo, es irse.

El irse se ha equivocado

hallado en todo encuentro.

 

 

167

Busqué en tu razón y la mía,

la cuestión que nos atrajo

vallarnos a divisiones

del eco que se sentía.

Encontré en lo aburrido

nuestro apego a los nombres.

 

 

168

Amansa la vida y pasa

sin más razón consentida

que vencida a su desgracia

de flor de un día.

A olor de un día,

del corazón más atado

se desata o deshila

alma llena de pasión

de penas que se vacían

a plenas de sensación.

 

 

169

Hallados de callados

pasaron viendo el río,

pero no se pararon.

Sabes, hacía frío,

sangre de enamorados...

y no fueron amigos.

Hallados de presentes,

perdidos de las formas

a nos, nos dan avío

de cesación a muerte.

Y nada nuestro ha sido.

 

 

170

Sin golpe el amor nace,

entra sin pasar las puertas

del corazón que se abre.

¡Quién sabe dónde mora

lo invisible de su cause

que sosiega y enamora!

Cerrado está de anhelos...

¿Dormirá el amor al sueño

de dormir ensueño al sueño

si un día a ti te despiertas

sensible amor y a su vera?

Sin golpes el amor nace

de inmaculada inocencia.

 

 

171

Si busco la felicidad,

hallo más tristeza.

Desde la distancia

todo es encuentro,

y el encuentro siente

de todo lo viejo.

El hallo de penumbras,

el gozo, bien de cerca.

Para el oído abierto,

la armonía lo encuentra.

 

 

172

Corre de paraguas agua,

entre velando el cuerpo

ojo de gotas mojado,

pupilas rodando el alba.

Pasan tristes y no aclaro

ver el sol de las entrañas

de la mañana nostálgica.

Está sufrida y a sola,

la pausa, y yo no estoy

conmigo ojos que engañan

negro ver la esperanza.

Corre de paraguas agua...

Amargos van los antojos

del alma si tengo patria.

 

 

173

Tu cuerpo de amapola

hace el mío fino viento

de olor y se colora

silvestre y carmesí

libertad. ¿Qué se llora?

tanta vanidad sublime

filtrando a tu persona.

Al mirarte ojos claros

te dejaron en ceguera

porque destellaste luz

más poderosa que estrella.

Estrella de la mañana,

quiérete aunque no quieras,

te quiero a libertad...

y en libre sé que pudieras

quererme del nunca más.

 

 

174

Quizás no entendamos

que somos divididos

en uno solamente.

Siento las últimas gaviotas

en mis ojos de nostalgia.

De golpe noto todo el amor

de amigo, y estás ausente.

 

 

175

Desde la sombra tú vienes

por las noches a mi lecho...

y al despertar las mañanas

el abandono del sueño.

 

 

176

Saber consciente...

El Sol en la plaza

a los amados duerme...

y no hallan el fuego

que los tiene, tiene.

Más no lo pretende

el fuego tenerlos;

el fuego es fuego

que de fuego muere.

Los amados quieren

despertarse y pueden,

ya que en fuego queman

lo que a quemar vienen.

El Sol en la plaza

llamaradas tiene...

¿Qué tendrá el Sol,

que todo lo duerme?

 

 

177

Dime ¿por qué el sol

cada mañana al alba

de gallo sonora

el miedo, y la esperanza?

Dime ¿por qué aquí

después de trasnochar

el corazón no duerme?

Di que no veré más

tu alma por mi alma,

tristeza desmayada.

Dime porqué...

pero calla, calla.

¡Cállate!

 

 

178

SILENCIOS DEL SILENCIO

El silencio que se toca

de sonidos;

el sonido que nos habla...

y en lo lejano, nos llega.

El silencio que se alarga

de cabida.

El silencio que atrapa

el infinito, y la pausa.

El silencio

que va hueco con la Nada.

 

 

179

Deja pisada tristeza

esta mira de recuerdos;

el no gozar la inocencia

de haber vivido la pena,

beso de boca a boca,

el gusto apego de años.

De la fiebre no vivida,

la melancolía llena

el fango de la agonía.

Temblorosa de nostalgia

la noche en amanecida.

De novio se finge el día,

y el día, de tantos días...

 

 

180

En un día desconocido

lo encontré con que lo amaba,

y me quedo en el olvido.

En un día descolorido

descubrí con lo que andaba,

y lo lloro como mío.

En un día despavorido,

supe que Dios es sin dueño,

y nos plagia su albedrío.

 

 

181

Bajo el mirar de los ojos

tocamos lo que se puede,

y lo que no, no se toca.

Pues con poquita cosa

el corazón se nos pierde

percepción de las formas.

 

 

182

Olvido, ¿dónde estás?

Olvido, que no te sigo...

Aunque conmigo tú vas,

olvido, he de olvidarte;

pues yo te hago olvido.

Olvido, ¿por qué será

que ya no tengo motivos

para poderte callar?

 

 

183

Si me miras al mirarte

en la sensación de verme

y te asustas del instante,

¿qué me dejas? el callarme.

Si te miras al mirarme

en la sensación de verte

y me asustas al instarme,

¿qué me coges? el callarte.

 

 

184

Piropos que se callan

tienen nombres doloridos.

Para el ojo, el olvido

lo llena de humildad.

Entre tanta vanidad,

el ojo vaga doliente

silueta sin avanzar.

Con disimulo te busco

para poderte encontrar

de todo lo que se ha ido

en todo lo que se va.

 

 

185

Desde hoy

hay un gato en la casa,

como un perro en el alma.

 

 

186

En la espera conlleva

el consciente aburrirse

de las formas de espera.

Y vencidas las formas

de inconsciente, se llena

el consciente que acepta

ir en todo y en nada.

 

 

187

Y el Todo,

en yo de yos de Amor

o la Nada; el margen

que al Deseo dignifica.

El Deseo da la razón

más forma de la Nada.

Que la Nada se acuna

la eternidad

posterior a las formas.

Entre las formas y la Nada,

no queda ni un simple beso.

 

 

188

Que actuamos por fe...

La duda es patente.

 

 

189

Dicen de una paloma

"Vuela vuela, sin parar".

De humano la matamos

en la gris nube del mal.

Blanca vistió, pura ansia,

arco iris, resplandor,

muerta fue vivificada

pinceladas del pintor.

Cierto es, no mentira

sus hazañas por la paz.

Beethoven, alegría digna.

Picasso, inmortalidad.

 

 

190

En la mentira si no hay

la razón que la anima,

no tiene ciencia de estar.

Que toda verdad conlleva

la versión que estima

el sufrimiento.

Todo fingimiento guarda

el valor que se aprecia

la verdad camuflada.

 

 

191

No hay mayor sentimiento

que una flor en invierno

o un niño pidiendo pan.

¡Ay!, ¡ayayayay!,

va la flor deshecha agua,

tierno suspiro...

...,Ya ha muerto.

 

 

192

Pasaré sin tocar nada a tu paso,

pues sé que tú siempre

andas solo sin pisarte

huella frágil, as de amores.

Seguiré sin sentir nada a tu lado,

pues sé que te tienes

la razón hecha existencia

y no amparo otra verdad.

 

 

193

En ojos de tristeza

me lleno de tu alma.

 

 

194

Añorada primavera.

OTOÑO...

Viene y se va...

Es ola tu recuerdo,

fino matiz

que al alma hace llorar.

Siente glacial

cual vive su ignorancia,

el beso de la infancia

sembrado en ilusión.

 

 

195

Haz aquello que hoy sueñas.

No te importe si te miran,

que si tú no haces batalla,

no habrán sufridas fatigas

si no hay de honor la llegada.

Y por llegada se entiende

nuestro olvido de los sueños.

 

 

196

De libre albedrío

el deseo causal,

la Nada amorosa,

la astucia amansada.

 

 

197

¿Qué adueña el dueño,

que amarra la sombra

del ascua que depura

en las entrañas?

Del corazón tizonero,

no haya más que servirlo,

y no puedo.

Pero,

¿qué son las palabras?

no más que razón de esperas

justificadas.

Para el dueño los suspiros,

no son la causa del fuego,

sino el apagón herido

que lo engaña.

¿Qué adueña el alma de cerco,

desapegada en apuros

de olvido?

¿Quién busca el frío, el frío?

¡El frío! El frío y el dueño,

se tienen de empeño

la huella del quieto designio,

que aprieta y desata

del tropiezo, andares...

Se forja el momento, pues debo

tal lucro olvidarme,

lo todo, que es incierto.

Y esta certeza sostengo;

el tengo, del nunca acabar

ni quiebros, ni atuendos.

 

 

198

El agobio que se densa

de tumultos retenidos,

hace esquema que revienta.

El agobio tiene esencia

de razones defendidas.

Hecha rabia la conciencia,

el agobio siempre avisa

que la calma pide puerta

y los vientos son la fuerza.

El agobio sólo importa

si pretendes anularlo.

Se vence al soportarlo.

El agobio maldecido,

¿qué se deja?, la experiencia.

¿De qué sirve? No lo pillo.

Sólo hallo qué vergüenza.

El agobio lo han formado

un sin fin de sutilezas.

 

En el agobio los ojos

no tienen más que mirar

que su abandono.

Agobio que puede darse,

¿qué busca?, dejarlo todo

vacío sin expresarse.

Agobio que se requiere

para el perdón, sutilezas,

no es agobio, es dolor

de haber perdido la meta

que engaña de corazón.

 

 

199

Para llenarse de amnesia,

las almas de saturadas

bocas que se temen frío

rondan de las madrugadas.

Son las almas tuya y mía,

vestidas en las palabras,

muros de la noche viva.

Separadas, pero unidas,

si hace luz al mediodía;

vagan penas y fatigas,

más razón, hechas conciencia

esculcadas de desganas.

Qué nos echamos las culpas.

De corazón, las mentiras,

son las sendas derretidas

huellas que se lleva el canto.

Para llenarnos de olvido

tú y yo fingimos que somos

de amantes lo que morimos.

Llama que ardió de amores

moraliza permitida

fiebre que apaga los soles

de la vida. Sin rencores

anhela para escucharse

nostalgia a las pasiones.

 

 

200

¡Que la astucia se engaña!

Piensa es de amor su idea

y que por amor se adueña

más razón para su causa.

¡Que la astucia se engaña

de los esquemas primero!,

luego si no se ampara

de la franca sinceridad

lejos de todo reparo,

es astucia nada más.

¡Que la astucia sólo sirve

para romper las barreras

de la astucia y sus confines!

¡Qué las cosas poseídas

no nos dan razón más fuerte

que la astucia dolorida!

¡Que la astucia no es más

que la huella del miedo

de la huella de andar!

Cuanto más poseo, noto

más astucia se derriba...

Mas por la astucia la entrega

al abandono de todo.

 

 

201

Camino que de piedras

empedrado

se deja más abierta

distancia

de todo lo que olvido

nos llamamos,

se goza ver la huella

como nada.

Camino si del alma

destrozado

se coge bien cerrada

cercanía,

el Todo y su recuerdo

fantasía,

nos llama sensación

de vida amarga.

Camino que de lajas

enlajado

se da como la luz del alba

en todo, es algo...

 

 

202

Amor de tierra en la rosa;

en olor el viento lo recoge y barre.

Conocerme fuera,

olvidar mi dentro.

Por dentro brota

lo de fuera dentro.

De sombra perdida,

muerte, te amparas.

¿Y la vida?...

Sombra cual sigue

ocultando otra sombra.

¿Y lo neutral?...

Sombra sin sombra,

de sombra todo.

¿Y la sombra?...

Falta de luz que

sin luz anula.

Tiempo el amor sueña

desnudar del viento.

 

 

203

A toda la mentira razonable

me di de alma abierta

contemplo y contemplable,

que me sentí a que juego

sin bases y demostrable.

Así sé que la vida

se es lo que se cabe,

no importan las mentiras ;

el Todo numerales

el vilo que se atrapa

a historias que no saben

fingirse agravamientos,

lo siento, inatrapables.

A toda la mentira surgida

o surgible, es camuflada versión

de la verdad no aceptada

y por tanto protección

y como tal admirable

camino a la sensación.

 

 

204

¿Qué se ignora el hallazgo?

No más que seguir andando

a olvidos, pero progresos

de borrados y desencantos.

Las veredas del camino

huellan no dejar abiertas

las opciones del destino.

Para la incógnita el beso

gusta del ir jaque mate,

sin versión que vencerse

a jaque mate de encuentros.

Y en tal juego se ajedreza

las razones o los peros

puertas de las sensaciones

del apego. Sin más apegos

henos a cuestión abiertos,

que la incógnita nos va

de acorralo e impaciencia

del paciente despertar

de los limites que engendran

ver del muro donde están.

Y por destino entendemos

camino y los caminantes

del tabú del misterio.

¿Qué se ignora el hallazgo?

De tal presente se vive

y tal vertiente no estamos.

Corazón, llora por Dios, Dios

de sosiego enamorado.

 

 

205

Para lo humano no hay más

pena que el haber nacido

hambre con las sociedades.

Las sociedades son penas.

Lo amplio que las rodea

sangra a su mismo esquema.

Que por esquema atendemos

las razones de ubicados

justo a lo que entendemos.

Y no es delito el sentir

que por más que huyamos,

henos víctimas del compartir

lo nuestro, como lo ajeno.

En el conjunto, el Todo,

de asilos hasta encontrarse

de en sí todo el terreno

que llora por vanidades.

De vanaglorias se aliñan

las mezclas que vive el sueño

de dueño a lo que se arrima

de ensueños que lo adormita

en esclavo de pensamientos.

 

 

206

La llama que se prendió

del fuego de un impulso,

de beso se estremeció,

si la tuvimos presente

bajo el repudio sereno.

Ahora que no la hallo

sólo queda el recuerdo

ascua oscura de fallo

de todo lo que no puedo

para olvidarla de mi.

La fiebre que se encendió,

no importa que fuerza era,

lo que duele, pues llenó

rojo de pena en la boca

lo triste del corazón.

La llama, ¿por qué se fue?

No la preguntes, que puede

de pronto dejar de ser

brasa de tu pensamiento

y no quiere envejecer.

 

 

207

La puerta del Soy Guerrero,

ha de vencerse sin armas,

y argot rendido sus guerras.

Y guerrero a lo dolido

en el doliente que aqueja

curarse hasta el suspiro.

No da batalla a las formas

aunque lo hieran sin sangre,

pues sus armas, su desarme

de todo lo que provoca

desarmonía, el progreso

para quedarse borrado.

¡Que las guerras son el patio

en donde el soldado mira

la gloria del desarmado!

Por más golpes que propinen

al que ha quitado sus armas

jamás podrá recibirla

aunque sus huesos astillen.

Después de ser atacado

el manso siempre se halla

la fuerza de los leones

del amor que se percibe.

La evolución en las armas

¿qué renueva?, el podrirse

los esquemas del soldado

que ambula las directrices.

Mirando que voy desnudo

en éste mundo que hiciste

mi Dios Guerrero,

éste espíritu sincero cediste

ser juez de vivos y muertos.

 

 

208

¿Qué todos los trabajos

no responden

a los caminos del alma?

No siempre en los hallazgos

nacen soles,

a veces son los fangos

cubiertos de pasiones,

la espera más ampliada

en quedos por razones.

Las horas destiladas,

buscadas, son amores.

¡¡Amores!!

Amores si se callan...

En ésta lucha penden

mirarnos sin viradas,

quedarnos descubiertos.

¡Qué falsa es la palabra

que ambula de los rezos!

Son todos los trabajos

ensueños , obligaciones.

 

 

209

Que por la sal hace el río

versos de querer y gloria,

gloria de haberes sentidos.

Cansa de sol el camino,

cantos por luz que evapora

densar la sangre del frío.

En el río vamos todos

en raíz de flor de piedra,

frescor de verdón amargo.

Que por estar lleno el río,

¿qué busco?, el manso presente

seguido siempre en futuro.

No quiera el río flotante

gozarse en las corrientes

lo que lo lleva adelante

a inmenso mar gota a gota.

 

 

210

No es tan fácil pensarnos

que Dios habiéndose hallado,

se diese las libertades

del Amor a lo expresado,

y a todo ello no siendo

más que la pena obligada

de intacto, lo que seremos.

Cuanta razón se derrama

más razón; es la conciencia.

De la conciencia seguimos

la sensación y el encuentro

hacia el bautismo a la Nada

de suma a lo que otorgamos.

Siempre buscando al destino,

y nunca nos preguntamos

para qué tantos caminos.

No es tan sencillo pensarnos

que Dios después de su hallarnos,

nos deja anhelarlo más.

Entre tantos ojos gansos

no investigues donde está

el Ojo para el descanso

de no dejar de mirar

ni lo falto, ni el hallazgo.

 

 

211

Entre silencio y suspiros

establezco el olvidarte.

 

 

211

Se ha cerrado el destino

cerco de los que de donde

buscaron el pan comido;

el que se desnuda el paso

libre de los recorridos.

Se ha acabado el trato

de sentirme y proclamarte,

pues anuló el estimulo

fracaso contra fracaso

bajo del lema: Suspiros.

¿Qué se deja analizar?

La huella del que escudriña

los cariños donde está.

¿Te ves bloqueado el sino?

Déjalo limite y anda

que al vivirme ves la senda

y al pararte hago camino

que te muero sin andarme

más amplio para expresarte.

 

 

212

Ella.

Incorpórea la defino...

Intangible se presiente.

No sólo me deprime

sino acaba mis tormentos.

Ría quien dormirla quiera

en frescas luces que nacen,

pues ignora al vencerla,

Ella, logra su realce.

Reina es, pura victoria.

Vivo eterno en desgracia...

Culmina sin yo verla

reflejada en mi alma.

Tiempo, haces camino

eliminando presente.

Siendo vida, vives muerte,

y al morirnos, nada queda.

 

 

213

Para qué me subo al río,

pues lagrimal baja siempre

de las cantatas de olvido.

No importa, sigue pensando

lo mío contra corrientes;

mimo que me verso el frío. ¡Ayayay!

Por las montañas más altas

se ven los claros afluentes

desnudos ampos del alma.

Es sabor toda la nieve

el mismo que goza el agua

antes de amar los quereres.

¿Qué doy de arrimo a la cima?

Encuentro un celeste cielo

sima de huella en deriva

y me hallo más ameno.

¡Qué contento voy de verme

gota que llego a la mar,

a el mar del desapego!

Y la salobre constancia,

lógica y razón, esfuman

vaciarse de inmensidad.

¿Qué queda? La intensidad

que da llenando vacía

más plena esencia de mar.

 

 

214

En todos los senderos

el algo que nos toca

que no nos deja ver.

En todos los destinos alma,

la nuestra descubierta...

Creí que caminabas

y el miedo se dio franco,

ampliado de esperanzas;

de grito anheloso y suspiro.

En todos los senderos

hallo cruces que me obligan

a callarme y silenciarte,

y no siento conforme

el ojo en que miramos;

pues es ojo que nos mira

de todo lo dejado a todo y yo,

bien sabes que no encuentro

tu vida con la mía.

En todos los senderos

la pasión, y poca cosa.

 

 

215

La sensación se ocupaba

su cualidad como forma.

La forma que se dejaba

plasmó circuito de roces.

Los roces que chocaban

hacia consciente de verse.

Y al verse desocupaban

más cantidad por tenerse

así el remanso dio esquema

de aceptación diferente.

La sensación vio madura

sin importarse las suertes.

Por la inconstancia, ¿qué somos?,

puedo ensoñar que queremos

de todo lo que perdemos

entre lógicas razones,

el Dios que nunca lo vemos.

 

 

216

Tanto que busco al allá

con rutinarias paciencias,

y me duermo la conciencia.

Horas de reloj se marcan

este hiero en la presencia

de verme aquí consecuencia.

En lo de allá, que es de aquí,

se delimita otra ciencia

que no consigo vivarla

y me distancia elocuencia

de si ella quiere, será.

Tanto que anhelo quererla

en continuas persistencias,

y se aleja y me alejo

y no me importa testarla.

 

 

217

Me puse a mirar de pino

la razón de la existencia,

y me entretuve de mirlo.

Y en qué trinar vi de ramas

naceres y envejeceres,

verdores de la esperanza

a espacios o sensaciones.

Me puse a mirar de pino

y me encontré lo que era,

tristeza a los caminos

de ésta noche que alberga

en tolerancia el destino.

¡Destino...,

o no destino!

 

 

218

No es por más ni por menos

que en un instante zozobran

los confines del empeño.

y después de tal ventura

sin preguntas la venganza

de lo que ardió. ¡Qué no hay cura

del corazón asesino!

¿Qué lo finge? Las bellezas

conformes a sus caminos.

Entre cautelas pendientes

se acomete a quién anima

ánimo vencer sus suertes.

Pero acá, siempre el temor

de haber nacido la estrella

umbrías ciencias de amor.

Toda razón ¿qué desestima,

hallar las causas patentes?

¿Ves la verdad? Es mentira...

No es por más ni por menos

que el alma partió y andamos

de todo lo que perdemos.

 

 

219

El que no acepta la forma

en que se toca a la vida,

está en contra del cielo

y es vergüenza a su gloria.

El que pretenda ser todo

y no respeta las formas,

se haya matando y honra

rabia que lo desmorona.

¿Para qué beso los cuerpos

hizo mi Dios la persona

alma de luz verdadera

y estado amplio de sombras?

Tantos qué, si preguntamos.

Son los no, cuando sabemos

que nos mentimos de abrazos.

El que no acepta la forma,

se mima, pero de engaño.

 

 

220

En todos los caminos

va la tarde.

Queda su punto

sol de sombra;

el miedo que se agarra

de sentido escalofrío.

La huida de recuerdos

viene mirlo, enjaulada

de trino estremecido.

En todos los designios

va la noche

clavada hasta el suspiro

de todos los derroches.

De todos los caminos

tengo el alma,

el alma que sostengo

de freno en el alma.

De todos los quereres

no duelo la esperanza.

 

 

221

Entre tinieblas os vi,

seco, duro enrojecer,

pardo, ruin palidecer,

impía penumbra con y sin.

Todo mendigo al morir

tiene que dar algo tan,

no sus manos sucio aire,

ni los ojos sin mirar.

¡Ayayayay! libre peso,

esa ropa piel falsa

y embriaguez por que le da

otro más pobre, un beso.

Va quien tienda anularse

todo corazón lleno,

fiel, un trocito de pan

espiritual, dios y cielo,

cuán esclavo en libertad.

Rosa pétalos frescos,

aroma desnudo en son,

vivir lleva consciente

silenciarnos odio y amor.

 

 

222

Corazón que has muerto, di

de lo qué soy prisionero

cuando veo y no te veo

donde me encuentro al partir,

en el cielo o de éste infierno.

Di, que no me hallo sereno,

pues la razón bien se estima

dormirse en qué misterios...

- Mira y ve en cada amor

la nostalgia del desprecio.

- ¡Desprecio! - Sí, desprecio

de no apreciar sin tabúes

nuestro mundo que tenemos.

- Corazón que has vuelto, di

¿qué es libertad consentida?

- Otro día nada más

seguido del día a día de Dios,

pues Él, ama a todo mundo;

el todo que no buscamos

y lloramos de perdido.

- Dime corazón, ¿qué callas?

- Por apegos y desapegos,

morimos.

 

 

223

Para la mar de los ojos

la orilla para estancarlos

enola en sal los enojos.

¡Qué de arena, enarenados

de novios besan la costa

alga triste de pecados

de la ilusión! Las mareas

tienen tendencia a subir

las nostalgias que recrean.

Hace el querer por amar

los quejidos de gaviota,

vuelos del filosofar.

El venivá de las ondas

puede olvidar las rutinas

celosas del naufragar.

El salinar sol curtido,

busca encontrar un porqué

que lo a llenado de olvido.

Para la mar de los ojos

no sirve razón hallada

de las azules estelas

bordeadas de miradas,

rocas de espuma abierta.

Sentida es la mañana,

el medio día y la noche.

Voy a borrarme con ganas

subido a la playa de enojos,

sellarlos en la línea del horizonte

de olvidos. ¡Será mañana!

 

 

224

Entre la flora del campo

la vi blanca mariposa,

pétalos que fue soñando

pistilos de enamorada.

Sobre el espejo de luz,

color de sus primaveras

hizo el volar dulce espera

del corazón encendido.

Se secó a penita pena,

blanca blanca hasta lo azul

sensible de las estrellas.

Todo el vuelo, sí, voló...

¡Que vuela olor de pistilos

dentro las almas del cielo!

El sentimiento la expresa

en espíritu de amor

densa de flores y campos,

y no cabe a otro anhelo

su día. Voló veloz,

y no la turbó el descanso

del todo que la cogió

entre las miras del llanto.

La vi tierna mariposa

rimas que se fue posando

bajo el espejo de luz.

Dentro la luz del espejo

se siente el niño, viejo,

y por viejo, niño en sí.

Vuela mariposa fresca

de instantes el recuerdo.

¡Que silueta de instante

se enamoró de los sueños,

de ensoñar sueño que sueña

la razón de mariposa;

destello contra el destello!

Entre la flora del campo

vi la blanca mariposa

de la sensación volando.

 

 

 

 

 

 

 

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