otr@s escritores/as ------ ‘conversaciones’ de fhilos indudabbas |
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Santuarios al Culto del Templo
Hechos del Pan Sagrado
a l@s amig@s de la Teosofía,

tantas ocasiones se han sostenido a la luz de los hechos,
a la consagración artística que nos construye.
Destilo que descanses entre los sosiegos de la Obra:
Andares de Belleza
horas de las entregas a los hechos
‘poemas de las calles embellecidas
de salidas del sarcófago a enamorado’
parte del TODISMO
“son poemas, si gustan,
es una colaboración,
y podéis tenerlos…. gracias”
poemas dados por colaboración directa
durante el periodo de crecimiento espiritual,
siempre a merced de las influencias acertadas.
"son poemas, por la voluntad"
Por los encuentros bendecidos a razón de las necesidades
efímeras, gracias, a pesar que las mediocres voluntades
olvidaron el /culto a la /infancia, el /beso del Bien Agradecido.
El día a día, en su obligación, se dejó a los pesos que doblaron
conducirse cuán virtud de ejemplo a los encuentros.
Escuelas endurecidas a fuerza de los golpes, los tratos
sublimados, unas, y otras, castigadas, y en mi caso,
ambas me sostuvieron entre aférrimas consecuencias,
que hoy doy, a tanto agradecimiento, multitud de belleza
desnudada a todos los perfiles que se dieron.
Son tant@s l@s que ayudaron a las /obras del Todismo,
que me dí cuán franc@, de hermanad@ a los decires
—que aun expongo—, pues vi limpios los criterios que se hicieron,
pues se dieron a la correción que hice en los caminos
(voluntades amigas de los bienes expresados), paso a paso,
y a mí me dio borrado tras las piedras sendas de los muros,
y a ver si tú con otr@s os cruzarais, y yo desde el olvido
os siguiera ennobleciendo a buena suerte en todo lo bonito
que encontréis viviendo destino a las lecturas.
entre la virtud que nos encuentra
C O L E C C I Ó N
001
Tantas veces te besé...
otras muchas me detuve;
pensaba para el después.
Pensaba: Para el después.
Ahora que te me has ido
se hallan sin resolver
los besos en el olvido.
002
Vuelve,
que arisca te llama
la voz detenerse.
Vuelve,
que todo se alarga
de cerco encogerse.
Vuelve,
que ya me perdono
y quiero tenerte
de libre a mi lado.
¡¡Qué falsa tu suerte!!
003
Toda esta espera se esfuma
para el instante baldío.
Los arrayanes sentidos
buscan de sol despertarse.
De mirlos, trino amarillo
estridente, pasa en frío
tanto amarte y poco nido.
Corazón que ha roto, calla
de amante, sigue de amigo.
Hoy puedes caldearte en sol,
muertos, los espejismos.
004
No por más cantar alcanza
sentirse vencido el aire.
Ni por más que se pregona
el amor, por siempre cabe.
005
¿En el tuteo del beso,
quién busca perseguir
ese tuyo y mío anhelo?
006
Anoche sentí con fuerza
que tú llorabas a sola
y conmovido esperé
el alba durante horas.
De amanecido dormí
la pena de amor y rejas.
Noche ciega.
¡Qué mal sueño!
La suerte que todo era
mi alma buscando besos;
la espera falta de alma.
Por la causa de perderte
maté el dolor de los celos,
y no me importa tenerte
del leve amor pasajero.
008
El desafío compartido
es medio desafío.
009
En el amado y la amada,
se finge el amor de beso.
Preguntas... y qué respuestas.
El amor no tiene puertas,
ni da ventanas de asomo,
va dormido en los deseos
de huida casa sin cuerpo.
Pasivo lleva otro engendro
y no alcanzo a desterrarlo.
Entre el amado y la amada,
¿qué queda después del beso?
010
Por la nana-nana-nana
esa nana de tu cuerpo
quiero ser el niño nana
que te arrulla los adentros.
Con la rima-rima-rima
del buen rimar nuestros ritmos
fundaremos en la rima
la rimosa rosa, el hijo.
011
Piensa si es por quererte
que lloro temprano al alba
los suspiros de perderte.
012
Mira si fuego te miro
en el mirar que miramos
que cuando miro y tú miras
te quiero seguir mirando.
013
Hace de destino primero
lo otro que nos añoramos
corazón de desespero.
Mírame a los ojos
pero sin odio,
entonces veré contigo
la ruta para seguir.
014
Siempre la queja
constante, ¡qué tristeza,
labios de amante
toda en vigor y no llena!
Es base de rencor
el amor sufrido,
los filos de impaciencia.
Me ciego...
No sosiega
lo inmenso del dolor,
la espera sin espera
de alma hasta la tierra.
015
¡Que de la Nada estriba
la palabra y los nombres!
Hasta donde la noche alcanza,
la luz se detiene.
La Nada es etérea,
no tiene colores,
ni espacios la llenan.
016
No busques amor en las cosas,
sólo hallarás más deseo.
017
Los instantes pasan...
El aburrimiento es uno,
constante, pausado,
melancólico y nostálgico.
Los instantes quedan
dormidos. ¡Qué olvido
pasajero más largo!
La pena es que te olvido
a triste el desengaño.
018
En la soledad el sonido
se vuelve hueco.
019
Esclavo, si en la libertad
sigues al que copiando
tiene miedo de llorar,
no nos hables, cállate.
020
Esta dual dependencia
sangra el corazón de pálido.
¡Tanto amor desperdiciado!
Amor que se apega al llanto
no es amor, sino deseo.
021
Ojos que miran despiertos
el sueño de haber nacido
ojos dormidos de aciertos,
pueden llorar los encuentros
que quedan cuando se han ido.
022
Simultánea la defino;
acróbata del vacío,
en mis hilos derretidos
la pasada realidad.
Mensajero soy sin ella..,
con odiarla, fiel esclavo,
de la noche, falsa amiga,
y del día, enemistad.
Quien la quiera aconsejar
su valor recibe bien.
Tiembla sombra detestada,
quien la tiene no la ve.
Mi alegría otra empresa
liberada de su mal
cual expresa capital
para humilde florecer.
Triste y amargo. Padezco
digno poderla callar.
Se desecha al caminar...
023
No tiene perdón
quien corta las alas
de la ilusión.
Empiezo a olvidar
tal hecho salvaje.
Amor, perdonar.
024
El amor que se ha de ir
piensa que no lleva nombre,
pero el que se ha de venir
quedándonos mal de amores,
¿sabes tú cómo llamarlo?
025
Abrazos. Corre la hora
sudarse voz de leyenda,
beso sin expresarse;
línea de ojo en demora,
cálido roce de sangres
de brazos por alcanzarse.
026
No juguemos con nosotros
el perder, encontrarnos
por azar en lo inseguro.
027
El novio quiere crecer
bajo el deseo perderse.
El aire roza callado
los pechos faltos de leche.
La novia hace saltando
densa de amante la fiebre.
Viene el hijo destrenzado
en el puñal de la muerte.
La vida amansa y pasa
roja de sangres. Quereres.
028
Sin palabras, la vida,
carece de conciencia.
029
Vuelve. Que no te vayas
más cerca, ni menos lejos.
Sólo se esta si se quiere
el solo en sí, y no se halla.
030
Densa guitarra la pena
que topa arte en el hombre
del temple frío y valiente.
No hay alma más justa
que en toro ante la suerte
sangrante de luna llena.
031
Esa paz que nunca veo
la tiento en amor y tiene
de guerra que, ¡ay!, no quiero;
tardanza de espectador,
y al mismo tiempo, el sereno,
por pena de pena helo
en pena ver su alegría
comprada en toro y torero.
032
¿Toro del hombre aceptado
lo otro que nos añoramos?
Ve, el que sabe lo que sé
sobre sí mismo, conmigo,
en su donarse completo.
Santo Señor, ya lo vivo
en los pasos que desato
presos para el corazón.
Toro del hombre rebelde
el amanse en la muerte
que se burla las vidas
hasta hamaquearlas suerte
propendida pendencia
a siluetar de agonías
al yugo de cuerno vaca
en la llanada de arena
mesera, desidia en balde.
Toro del hombre aceptado
la eterna visión del aire
en las dehesas al mugido
del toro; fuerza de nadie.
033
Estoy luchando conmigo.
Me pregunto sin respuesta
si el toro del olvido
jugará con nosotros.
Me voy sintiendo contigo.
Quiero tener esta verdad:
Suyo, para siempre...
034
Quien necesita otro ser
para sentirse,
ha de morir menos él,
vergüenza para el camino.
035
Todo latido que emana
en corazón, toro vítreo,
va sentido de esperanza.
Mugido azul y venoso
antes de dar la sentencia.
¡Ay!, rojo fuego en el aire.
¡Ayayayay!
¡Cómo sangra en el camino;
en la arena de la lidia,
negro duelo de suspiros!
036
Por si vivo amplio
toro sentido,
¿qué busco y no persigo
de meta pitón de fuego,
ir celos de soledad,
vacío si voy contigo?
Me llena esta ilusión
toro de olvido.
037
Creo que el cielo se adapta
a la tierra como el mar.
El toro de las entrañas
se pule cuando al llorar
se topa cuerpo con alma.
038
Borrascas y no hay consuelo.
Estas otoñales penas,
chubascos. Estoy buscando
en amor cuando abrazan
los porqué y los por qué
de amargo, y no sosiego
de silencio en la paciencia,
cuerpo y alma , de alma abierta.
039
Este momento de encuentros
sube a las profundas cuencas
de los rezos. Son los rosarios
malditos, sangrando los besos
de la inocencia madura.
Es el instante sereno
en donde Dios, de dios,
otro empieza este amor
de cualidades.
Tropiezo...
040
Todo dios que necesita
saciar con pena la muerte,
no dude que se estremezca
racista con mala suerte,
en toro de su mirada.
041
Hombre que palabra en arte
de español en tez de toro,
piel de ¡ay!, bañado verso,
cara al sol y no morena
ser espada coagulosa,
pálido dios de las arenas,
se tiene sin más reparo
corazón, toro con Dios.
042
Ha nacido en la sombra
de tu olvido
el dolor del momento, toro fuerte,
traicionero va conmigo.
Empezando su muriendo
más consigo, corazón
latiendo causa esta pausa.
Son los celos...
Torero, espera un poco...
043
Todas las palabras pueden irse.
Una vez idas, no volveremos,
a no ser que el miedo sea ésta
leyenda guía de las ilusiones.
044
Con capa de olés
y espada,
las lunas de Cristo
se amagan de toro.
La noche nos guía
en nuestra soledad.
045
En río tinto, ¡qué opaco!,
casi sin base, mas niebla
de toro manso. Dehesa
gris y mustia, suspirante,
se mugió campo de sangre.
046
¿Sabes por qué en toro
va la voz primera,
y ante el sol se allana
verse en primavera
hasta dónde oculta
con razón y espera,
que no temo y tengo
otra voz sin serla?
047
Estoy tomando en su temor,
azulea romero en carne a sol.
Huele y puedo alcanzar
perdido en negro fondo de ojo
el agua de pena fresca;
imagen rota, temblor
soñoliento de otoños
para el poniente vago y espero...
048
Ha muerto el torero...
Ahora preguntas:
¿Qué espera de cielo?
¿En rojo estelar de fuego
anular su miedo con sangre?
Me temo,
ha de ponerse a llorar
gladiador de nuevo.
049
Si quieres que te confiese
la razón cual peso lleva
de acotar la voz del tiempo,
recuérdate que no conservo
ir con gozo la conciencia...
¡¡Matador!!
050
Miedo me da y no callo.
¡¡Qué vil vergüenza asesina!!
Presume de protectora
del animal y culmina
doble racista con toro.
051
De estocada hasta la bola
nos agradó de asesinos.
El toro ajuntó las manos.
¡Qué mal herido ha caído!
Premio de orejas y rabo,
al que se engaña a sí mismo.
052
Pedí a Dios, como hombre,
la otra verdad más exacta.
Encuentro la sin respuesta,
la amnesia que se agranda
eco de espada en el toro.
Sangre, sangre, sangre y ...
053
Babieca de España
todo cid,
... Cabalga.
054
- Quiero dios que no persiga
lo todo que tiene tiempo.
El matador, por justicia,
busca de juicio severo
mi Dios Torero.
¡Olé!,
si lo sientes,
llevas ruedo.
- ¡¡Olé!!
- ...?
- ¿Qué?,
- ...
055
Sobre caballo y vendido
va el picador.
Se enloma brotar
deslomada la sangre.
El bravo, ya no es tan bravo.
Tengo este gozo abierto
de toro cornear con Dios.
056
Esa sangre de los cotos
no tiene base ni haberes
salvo corrida de toros.
057
¿Qué niñez no ha soñado
en el columpio de sol
ver el dios beso de amor,
eco plácido de abrazo?
No hay duda. De sol nos coge
el más amplio recorrido,
alma que despierta en Dios;
reo cálido, manso y frío.
Después del frío quizás
en espíritu se arrulla
otra niñez sin soñarla.
Digo quizás, tal vez quizás.
058
Toda la pena. Todas
las ilusiones se aferran
vida de esfuerzo, profeta
sangre de sensaciones.
Toda la pena es siempre,
siempre que se requiera
la pena y no de amores.
059
Con lo digna que es la flor
y no ve.
En mis ojos deja olor
nostálgico y barrido.
060
No pretendas de humillado
las flores del corazón.
Percibe: va despreciada
la alianza que da el amor.
061
La forma nace de los pueblos.
Los esquemas, de una ley atrasada.
Por esto la ley nace del miedo,
y la forma libre de causa y efecto.
062
Pura de naciente. Limpia.
Receptiva en espera viene,
y la odio por conocerme.
Lentamente perdura y sola
inquietud sobre si misma.
Radiante y sumida se deshoja.
Ciega se llena de mi. Triste
mañana, mediodía y tarde.
Ida se queda porque la vi...
063
¿Has leído en mis ojos
lo mucho que te quiero?
¿Entiendes mi timidez?
Si es así, habrás visto
el libro de las causas.
Solo hacia ti se encierra
la belleza de sus páginas.
De ti depende si serán
historia u ocaso dolido,
unos instantes melancólicos
y nostálgicos. Únicamente
deseo amarte con intensidad.
¿Has leído en mis ganas
lo libre que te anhelo?
064
Retorno.
Es dulce y verde la fe del río.
Corro alma y temo si hay azul salado.
065
Más allá da menos cerca.
Este cuentito de luna
quiero darte sin reparo:
Se ve gaviota en el río
y se pregunta lavada
el porqué de los suspiros.
Sueña con las alas blancas
libre corazón de amor,
tierna flor y verde tallo.
( + < . - . );
Más allá da el menos cerca.
Se llena toda de brillo
el agua sin detenerse.
066
Sentida viene la aurora,
contra el ocaso de frente.
Despierta aquí roca y asume
exaltación ruda, triste
penúltimo poniente visto,
vivo lienzo del presente.
Dolida viene y se va apta.
Deja cansado paisaje,
los ojos vagos y nada.
Ilusoria misma siempre.
Plenitud de azul rodaje
se implora frente al ocaso
sentida gaviota...
067
Gaviota y cósmica.
El ave que vuela
su mano coge.
Coge hasta en vuelo volando
la que volando vuela.
Gaviota libre libre,
libertad conlleva
encerrando hasta aquel volar
que al Cosmos cierra.
Poderosa mano sin mano
vibra la Tierra,
con el volatería de todo
vuelo que vuela.
068
Todo amor no es. ¡Ay! No.
Primero con las palabras,
luego el sí de la razón.
069
Va dios extinguible del estío
el pegaso furtivo de la tarde,
distendido torrente de llanto
la gloria del ayer no repetido.
Una vez perdido éste camino
soñaremos con la fe de nuestras mentes
y veremos amanecer en sol radiante
al nunca del jamás mirar atrás.
070
¿Quieres cantarte en viento?
Recuerda: no fue en la calma
donde amarraron los besos
la belleza de esta pena.
¡Qué sencillos nos libamos;
qué tristeza de caricias
el dolor de labios secos!
Perseguimos saturados
la mentira sin engaño.
071
Libre Tú, libre, libre...
Aprecia quién y por ello
cae dócil en el juego
de este amor. ¡Ay, dolor!
Nace la flor, todo empieza,
y sin querer hoy te quiero.
Estimo, temo. Pero no,
no rompo lo que te anhelo.
Viento cada momento pule
y el agua busca del cielo
más azul su esclavitud...
Pero libre tú, conmigo.
072
Ojos de lágrimas, un día,
después de la luz, el cristo,
huella que se ha de narrar
camino, senda de gloria,
todos sabremos si somos
tiempo de otra eternidad,
rodaje que ha de vencerse
de un día nunca, jamás.
073
Costa interna.
Me afecta tu afección.
Y sigilosamente te fuiste...
¿Por qué no dijiste
te puse en aprieto
por querer lo que me diste
sin comprender era aprecio?
074
Hoy es día de encontrar
y no contigo, la razón.
075
Nuestra huella no da más
que la otra mirada de las sombras.
Estas huellas, que no se borran
viven hueco en el alma.
076
Desnudez...
Débil puente a eternidad.
Mi sangre grita conciencia
completa, ansia conmigo.
Qué triste va aquí y allá
el flaco olor de la rosa.
Corre en gaviota herida
de azul sin forma mi alma.
Escape rebosa el vacío
cual se llena este sentido.
El mundo, inmensidad
desnuda y aspira música.
Quiero escondido corazón
ser conquista del espacio.
No es que no crea en ella;
Madrugo amor para olvido.
077
De principio nos creó Dios
Base de sus pensamientos;
el ensueño de las vidas.
En esta proyección de sueños
luego nos ama la existencia
de la ilusión
alma para su conciencia.
078
Tan amargo y descontento.
Amor, te vino llorando
de azul matutino el viento.
Piensa que ha estado por ti,
grillo del alba latiendo
en suspiros la soledad.
079
Bajo qué nivel pudiera
ser el nombre de las famas,
y al irte, no dejar nada,
salvo el haber vivido
de muertos en las palabras.
080
El temor que me enciende
de soledad contenida,
se crece. No es mentira
que hiela desmesurarme
hasta el ¡ay! y la fatiga
y la pena. Es el dolor
que se hiere en el amor
de mi alma pasajera.
¡Qué temor! Es el sudor
que se apega en corazón
y no existe otra manera.
081
Una vez me preguntaste
lo que te requiero ahora:
¿.............?
No espero. Anhelo contesta,
aliviana, ...Bien la sabes.
Tu respuesta, mi silencio.
Por mi parte ni di pausa.
Nos marchamos del lugar
sin nadie comprender nada.
Por si procuras saber
el asunto que aquí se habla,
nos cogimos de las manos...
Y sobran las palabras.
082
Llenaba crepitante
la gama de los besos
la hora más madura.
De repente nos calló
lo todo de desierto.
Sonaba la campana
herida de los celos.
La huella del dolor
afirmó esta espera
de amarga ansia.
¡Qué largo silencio
llenaba bruscamente
la historia de los besos!
083
¿Puede este amor? Me puede.
Quiero que nos queramos
como el destino adormece
la oliva que ha madurado.
Deseo que seas más mía
que la vara en el gitano
que se ha secado en su vida.
Hago vigilia en las noches
esperándote y no vienes...
¿Puede este amor? No puede...
que por donde pasa el viento
son aromas y expresiones
del cariño que te tengo,
y me ciego de razones.
La esperanza del encuentro:
Puede este amor. Sí, puede.
084
Labios que unidos al labio
rojo deseo encendido,
buscan en labios el labio,
¿qué lo niega?, el olvido;
ser ojo que vela el ojo
suave de los amoríos.
085
Vino de un paso a la eternidad.
086
En este andar con la vida
que hace amor en tu suerte,
vivo pleno con la muerte
y no tengo otra alegría
más mía que QUERERTE,
Cristo de los Pescadores.
087
No creo que en vida pueda
el alma verte y mirarse,
mi Cristo, de otra manera.
¡Qué muerte fuiste por mí!
Y no es mentira que quiera
si no es contigo, morir.
088
No debemos darnos tanto castigo:
de nada nos valdrá el sufrimiento.
Miremos las estrellas con nostalgia,
que pronto viene el día y nos veremos
olvidados, repletos de silencio.
089
Esta noche anda
de la voz callada,
pero sin almohada
brilla la dotada
imagen del Cristo.
Nos mira y se calla
la negrura alada;
viene condensada
la bailada pena.
Salve Dios mi alma.
090
Llamó...
Y callo en su silencio.
091
Nota si el Cristo no era
más que un cristo de espera;
descanso de Dios, nuestro Dios,
el Dios que todo lo arregla
de Espacio, pero de Amor.
Tiempos del Cristo llena
esta mansa vibración...
092
ÓYEME, SEÑOR,
surca mi alma...
No debes olvidar
la fuerza que me ata
de peros al llorar.
Goza esta cruz,
clávala en tus sienes,
entre las espinas.
Hazme vivir la luz,
que tengo en el dolor
el amor y no me basta.
Penetra hasta doblar
la pena en que nací,
que, falto de ilusión,
me carga su morir.
Espíritu de viento
sosiégame, Señor,
la espera y delata
condena o mirarme
en fibra de tu paz;
corazón de peregrino.
093
Cuando Dios topó con Dios
porque en si mismo se hallaba
de base contradicciones,
se hizo con su palabra
el Verbo que definió
creadas las divisiones
en tiempo. Todo vibró
con pena. Ya eran almas
con quejas los pensamientos,
alas en mar de gaviotas...
094
¡Tanto amarte y me alejo!
Soy atlántico fiel, eterno.
En soledad, ¡oh, Isla!,
lloro no verte.
Quebranta el corazón
una espiga de verano,
las horas que me van
tan lejos de tu lado.
Voy estrella fugaz
palideciendo, noche
sin campanas sonoras.
Cuando muera, no me dejes.
Sueño con mi Amada
profundo,
caricias en su fosa,
fundirme sin impulsos
extraños, en ritmo
de rimas y compases,
surcar acceso que desvanece
vida murmullosa en divina.
Eres mi luna plateada
de ondas oceánicas.
Permítete donarme
hasta la madrugada.
¡Tanto estimarte..!
¿No hay consuelo?
Este destino naufraga
dormirse emigrante de alba.
095
Lograron matarte
sangre y cuerpo, en alma,
pero no quebraron
la tuya voz de calma.
Pudieron besarte
en etéreas ganas,
mas ni te tocaron
ver la luz que andas.
Consiguieron darte
la tal muerte esclava,
tema de miserias,
no el Rey que afana
la alegría entera
por la eternidad.
096
Enfermo de ansiarte
a escondidas.
Cuando me siento llorar
sin acusar motivo, pienso:
¿por qué será...?
¿Acaso el amor es vil?
¿Pecó en deseos la rosa?
Culpa no tengo que tú
me quieras como te añoro.
Voy débil por no saber amarte.
097
En el duelo del Duero,
marco azul de lejanía,
va el Cristo lleno de penas
de peña en agua viva
de amor, que no tiene dueño.
En luna de amor lo vi,
amplio de cruz y sostiene
el dolor de haber nacido
Cristo de la Noble Muerte,
el cábala de los judíos.
098
¿Hasta dónde el desafío
se hace buscarte en mi
de estrella y desatino?
Pero no. Que no. ¡Ay!, no, no.
Me habla la sinrazón,
es lógica y devoción
amarte, como eres Tú...
099
La vi sola y se expresaba
rumbo sumida a su sino.
Nadie por ella lloraba,
sobre la arena pisaba
lo sola que iba consigo
barriendo ocasos al alba.
¡Ay, salvítreo corazón mío,
finas las olas con alma
fueron rompiendo el camino!
La vi...
Y quién sabe si andaba
justo a los marcos del viento.
100
Ribera de sal se estima
más azul este cantar...
Onda que brota los ecos
en sol y vítreos quejidos.
Grande va la mar en cada gota,
y los suspiros, profundidad.
Más azul este sentido
entre persigue y toca.
Calma me dona silencio,
flaco vuelo estremecido,
huella de playa desnuda.
101
Toda gaviota narra sola
en temor desde siempre.
Esta mía se perpetúa
centro, canto y soledad.
102
¿Para qué sigo
en lo amplio del sendero
frío de otoño siempre,
sentido en gaviota alada?
Hoy besa el eco
sagrada lluvia de adiós;
todo aprendido.
Completo quiero amada,
decirte perpetuo y callado,
sufro no verte.
Noche ésta si une
la herida del amor
hasta el alba,
toda en silencio.
Piropo para afuera...
Se folla cuerpo adentro
y tiembla la esperanza.
103
Bonanza nostálgica...
¿De horizonte te acercas,
o se acorta mi mirar?
Tú, mar, débil cristal,
un fondo me dejas ver.
Tan dentro de mi ser
suspira la realidad.
Sobre olas que no palpo
vuelo gaviota sin posar
playa muda y salinera.
En ojos curtidos de tu
tristeza, amarga marea,
peregrino lamento,
inquieto abrevo, melancólico
mi mar, el mar, tu mar.
Expulso saturado
las algas nocturnas.
104
Pero los últimos pulsos
en corazón que no espero
dan el ayer y me ciego
sin sosiego de tristeza.
Y aquí, desde el dolor,
no anhelo más sufrir
que todo el desamor...
Que todo el desamor
es causa hasta vivir
la senda sin calor.
Pero los últimos pulsos
dan la razón que no quiero;
ver este ayer y me ciego
más que congoja, tristeza.
105
¿Quién voy?
Peregrino sin timón
y por destino la luz.
¿Quién soy?
Salvítreo que gorjea
muy sumiso a las estrellas.
Esta solitaria luna:
Playa: Quejido: Vuelo,
porque al mirarme no veo
sino el gris de gaviota,
blanco velero sin mar.
Heme hoy
amanecer que destilo
fidedigno a mi querella.
¿Quién soy?
Marinero del amor...
106
De costa va el quejido
si vuela la gaviota.
Se quema en sol las alas
de espejo y pescadora
expresa el interior
sentido de naufragio.
No mimes ver la orilla
desierta de las olas.
107
¡Qué forma deja el olvido
en lo que tiembla por formas
e inmadurez al destino!
Esta terquedad que sueña
la endiosada pretensión
¿qué libera?,
las no formas,
¿qué horizonta?,
el bajo azar
donde la estela va en olas
por no saber naufragar.
108
Crepúsculo de gaviota
sobre tu alma vuelo...
Primero el mar
se llena de azul brisa,
después todo amor
aguacero a tierra.
Doloroso se gusta
profunda ala del eco.
Crepúsculo de salina
el denso dolor que muero
naufragio furo del mar,
el mar carente de sueños
que despiertan la mar
desde el levante más recio.
Crepúsculo de gavina
bajo tu alma vuelo...
Primero la mar, el mar
que se vacía las penas,
más luego ni eso, ni aquello,
ni el tanto esperarte.
Te diste de lejos..., ni esto.
Cariño, ni esto.
Crepúsculo de amante
se borronean los ecos.
108
Al mirar la gaviota quedo convencido
el odio es pasajero.
109
Miré a la luna y me dijo:
“Tus ojos son de guitarra
por un corazón de viento.
Nata flor es barlovento.
En olas lloro por dentro
gaviota sin horizonte”.
Desnudando sus pétalos,
en viento sopla la rosa
y la saturo de besos.
Tierra del camino vuelas.
¡Cuán fresco aliento amarte,
...suspiros de primavera,
cristales de sal..!
109
Siempre en cada despedida
nace un cristo; muere un ángel.
En toda llegada, la suerte más triste
110
Vuela la gavia lo libre
sobre las rocas que atan.
Así el hombre que sigue
profano con su pisada.
Une de horizonte el beso
que equilibra las almas.
Este amor no se satura
aunque lo vacíe en ganas.
111
Sólo aquí el horizonte
desnuda su meta.
Sal cristaliza en sol y brisa, al marinero.
112
Desnuda arena se baña
blanco y gris, azul y sal.
Gaviota, vuela, suspira
quejido que calla el mar.
Con amor te contesto
cómo salvítreo vuela,
vuela sal y helo arena...
113
Mis ojos miran tus ojos.
Mis labios besan tus labios.
Mi corazón siempre anhela
tener el tuyo a su lado.
114
Voló vacía, sin alma.
Era ella, no ya más.
Malva en alba desplomó
tinieblas y soledad.
Vivió de mí y no la vi
con alas en aire frío.
Sentí su llorar sin su decir
este saber que no mío
ni tuyo jamás. Es viento...
...Al viento, cariño digo.
115
Nunca he mirado a otra
con los ojos que te ven.
Veo que la luz se marcha,
el brillo de la montaña,
a la mente que lo manda
este tonto corazón,
Viento llevo de remos,
y qué luna de timón...
Estrellas en su cielo
sean testigos de este amor.
Cuando me dije: TE QUIERO,
no lo hice sin pensar,
estuve no sé el tiempo
pregonándote sin cesar.
Mas ahora lo repito
ante tus ojos, mujer;
por ti me dicen loco,
y qué loco por ti estoy.
¿No me ves iluminado,
todo en ansias por tu ser?
No pienses porque te amo,
te obligo a tal querer...
Es triste no ser amado,
pero lo es más no poder.
116
- ¿Sabes quién va conmigo?
- ¿Quién va contigo?
- ¿No lo sabes? te lo diré:
cuando río, no ríe;
y si grito, guarda silencio.
¿Sabes quién va conmigo?
- ¿Quién va contigo?
- Te expongo aún más:
en mi vivo, vive;
al morirse, muero.
¿Lo entiendes?
¿Sabes quién va conmigo?
- ..."¡ !"...
¿Quién va contigo?
- Entonces seguiremos nuestro camino...
117
Muy pocas veces se ve
la intimidad del alma.
Deja crecer sus alas,
permítela volar después,
y si vuelve algún día
es que libre siempre fue.
118
Mira, sobre todo somos
la huella que limpiamos
herida de camino.
No creas que doy engaño
si veo y no te miro,
es que sufro agarrar el peso,
tu equilibrio desatado.
Déjame sólo pensar
si andamos rompiendo miedos
o ellos van por nosotros.
119
He de morir la noche brava
lengua del fuego.
Vuelo último se obstina
ceñirse de naufragio.
120
Un día por vez primera
conocí lo que es querer.
Fue vital para ese día
que tú, estuvieras en él.
121
Qué blanca rosa, la rosa,
esta que llevo en las manos.
No sé expresar el porqué
por verla soy desgraciado.
Es blanca blanca, la rosa,
y sangra roja en los labios.
122
Dos miradas...
Un encuentro.
123
Hoy es día de encontrar
y no contigo, la razón.
124
Fue mi mirada discreta
cuando tus ojos miraron.
Tú me insinuaste ¡Te quiero!
y yo, sentí qué esperanza.
Los dos nos dimos ¡qué beso!
en los ojos de la cara.
125
Rojo fuego en los ojos,
martillo canta.
Yunque de besos libres,
adelfa blanca.
Agua dulce y morena
es mi gitana.
126
¿Por qué se me funde
la alegría de tristeza?
Por si acaso sigo
en la luz de los astros.
Será que no temo
otro andar más lejano.
Va con fe este espíritu
de ilusión y amargo.
127
Pensé quererte más y más,
y frondosa fuente detuve.
Tu agua partió del alma
en dolor y olvido.
128
Bonanza la voz del agua.
La playa de arena fría.
Gaviota bosteza el alma
de luna, panza comida,
halo de descoronada.
129
Me exiges que te dé
lo que nunca habías pedido;
lo que anhelaste te obsequié,
y lo otro, tuyo ha sido
130
Cada vez que te veo,
recuerdo el no olvidarte.
131
No pienses, amor, que tú
llevas cadenas, vas presa.
Detrás de barrotes hallo
contigo los pensamientos.
132
¿Mientras dormías en sueños
notaste un beso en tu boca?
Pues yo en los míos palpé
que tú sentiste tal cosa.
133
No pedí nada de ti,
¿por qué te diste?
Piedras de vida sin porqué
añoramos los deseos,
faltos de ti y de mi,
blandos sí, en nosotros.
Idos andamos los dos,
vítreos del ir desleales,
etéreos en virginales,
y de lucha divididos.
¿Qué anhelas que te dé,
si tuyo siempre soy?
134
Hojas oscuras forman
el manto de los celos.
135
Besándonos, mujer,
en lo profundo,
el ayer se ata
con nuestro hoy y siempre.
136
Sol, triste puedes negar
"deseos, cariño y eso";
eso que siempre te pido
y bien lo quieres guardar
premio y gozo al sediento
si se amarra a tu cantar.
Bueno, no me atores más.
Dar amor, ¿quién busca precio?
"Deseos, cariño y eso",
se tienen que regalar.
137
Pescando estaba en el río
las lágrimas de tus ojos,
y al darme cuenta caían
de los míos tal tesoro.
138
Mi sueño tiene corazón a isla.
139
No dudes de mi amor.
¿Qué mierda nos pasa?
¿Son egos que se basan
en celos con traición?
Hasta la cima por ver
he venido. En pena
los ojos lloran, lloran.
¡Ay!, si te alejas,
no me queda corazón,
sino esta espera
de ilusión y ansias.
Mal vivo sin tu amor.
Te acabo si me faltas.
140
De a través del corazón:
Silencio con las ausencias,
a golpes con la ilusión.
141
Amada duerme en mis brazos,
que yo quiero cuidarte...
hasta el propio corazón
tengo guardia que te guarde.
142
Tu beso lleva resina
del árbol que represento.
Tu beso deja frescor
de todos mis pensamientos.
Beso: Beso: Beso y besos.
143
No hay mayor lejanía
que el beso de la sombra,
ni más grande cercanía
que el labio del horizonte.
144
El sello pinta en la carta
un beso para tu boca.
La carta llega al destino,
no importa, porque espero
de tu tristeza, sonrisa
de beso ameno en tus ojos.
145
Silba el último suspiro
formar el cisne del eco.
Hueco vivo: Cuerpo cierto.
De cascada besa el ojo...
es el corto recorrido
al olvido, luego anexo
alma ida, quieta y yerta
del doloroso sentido.
146
Hay que morir de la vida
hasta nacer de esta falta
que afila lo que horizonta.
Estoy solo, y las campañas,
aunque me agarre de ganas,
están distantes. Y qué lejano
debe ser Dios en si mismo...
Menos mal que las lágrimas
no están presentes nunca
en los momentos más tristes.
147
Quiero lo extremo expresar,
el temor más doloroso;
el adiós a mi cariño
y el olvido de tus besos.
148
No hay mayor desapego
que lo que habitamos cerca,
y de lo cerca, no vemos.
149
No hay más fuego que el amante,
pues enciende sobre la llama
la brasa para calmarse.
Que el amante de suspiros
sólo tiene el redil del olvido
a todas las sensaciones.
No halla vida, ¡ayayay!,
si el amante es completa
boca que se ha de libar
beso en contra, boca a beso.
Y el amante amigo, siempre
sueña de soltura lo perdido.
Lo perdido. Sí, lo perdido.
150
Los amantes tienen boca.
Toda boca si se contrae
pierde todo lo que toca.
151
Estando los amantes con la luna
disueltos en aromas de esperanza,
se rompieron en besos del ego.
¡Qué mentira! Se fingieron
por quererse, pero no pudieron...
De huidos los anhelos hacia el sol;
perdidos a los quedos de otro día,
se rompieron en besos del ego.
¡Qué verdad! Se podían
por sinceros, mas no pudieron...
152
Mírame corazón, mírame.
Estoy tan dentro contigo,
y de lo dentro, no me ves.
Mírame corazón, mírame.
Ansío vivir conmigo
de amante, y no puede ser.
Mírame corazón, mírame...
¡Que ya consigues mirarme!
Pues mira, ya te dejé.
153
Que la sierra es brisa
del amorío,
el que ha querido quererte,
pero no ha podido.
154
A la suerte
le pido tu venganza.
Al soplo del camino
la fosa envejecida.
155
No creas de palomo
que te quiera,
ni dudes del ensueño
que te añoro
en donde de palomo
tengo en celo
lo todo que se vuela
de recuerdos.
Es de palomas
el ansia creadora
y base de destilos
a lo que quieras.
156
En las métricas no cabe
cualquiera de las ofertas,
pues la intención no nos vale
cuando medimos presencia,
y por presencia se entiende
no del lugar que la encuentra.
157
Por intención, empezamos...
y del camino, crecemos
ser del camino, llegados.
Pero los intencionados
que de intención se caminan
ser la intención encontrados,
no se tendrán a si mismos,
y por tal son despojados
hasta qué punto inicial
sin todo lo enamorado.
158
Que la intención sólo sirve
para ir venciéndose meta
libre de la intención.
Y si la intención de meta
pretendiera estar presente
encuentro de la llegada,
no tendrá postura o fuerza,
ha de tornar a más nada.
159
Sueños de andares distintos
los encuentros que se agarran
instintos de mansamente.
De suertes se avienen. Tienen
los amados empedernidos
los valores de la muerte
a todo lo que los frena
dueños de amores vencidos
o perdidos sin perderse.
160
La espera siempre existe
hasta el limite del encuentro.
Y el encuentro sólo está
en la espera sin espera.
161
¿Qué pienso de ayer?
Pensaba el pensamiento
libre, y se enamoraba
a éste que ya no soy.
El pensamiento no es más
que agarro a lo que ha sido
hasta el ido y no será
ni razón para el olvido.
¿Y el olvido, dónde está?
Que me enamoras de hoy...
Dirás que vivo el engaño;
que el ayer, es el hoy
y el hoy, mañana, y no sigo.
162
En la oración del mundo,
los Hijos de la Vida,
sueñan ser dioses
de la debilidad absoluta.
163
Me sentí en la piedra
del camino... Encontré
el refugio de la piedra
en mi existencia,
y me tiró al abismo.
164
La senda
no tiene
más camino
que el arrullo
de pasos.
165
Cada tarde de siluetas,
borrado para el espejo
voy el fatídico enlace,
quieto; de quieto
a las tantas bellezas
que se robaron mis besos.
Cada noche de huido
se me emborronan los ecos
hasta habitar el silencio.
De olvidos parezco muerto.
Pienso que habremos sido
nada, porque ya no pienso.
166
En el destino se busca
el caminante el sentido.
Lo que encuentra, el camino,
que por buscarlo, es irse.
El irse se ha equivocado
hallado en todo encuentro.
167
Busqué en tu razón y la mía,
la cuestión que nos atrajo
vallarnos a divisiones
del eco que se sentía.
Encontré en lo aburrido
nuestro apego a los nombres.
168
Amansa la vida y pasa
sin más razón consentida
que vencida a su desgracia
de flor de un día.
A olor de un día,
del corazón más atado
se desata o deshila
alma llena de pasión
de penas que se vacían
a plenas de sensación.
169
Hallados de callados
pasaron viendo el río,
pero no se pararon.
Sabes, hacía frío,
sangre de enamorados...
y no fueron amigos.
Hallados de presentes,
perdidos de las formas
a nos, nos dan avío
de cesación a muerte.
Y nada nuestro ha sido.
170
Sin golpe el amor nace,
entra sin pasar las puertas
del corazón que se abre.
¡Quién sabe dónde mora
lo invisible de su cause
que sosiega y enamora!
Cerrado está de anhelos...
¿Dormirá el amor al sueño
de dormir ensueño al sueño
si un día a ti te despiertas
sensible amor y a su vera?
Sin golpes el amor nace
de inmaculada inocencia.
171
Si busco la felicidad,
hallo más tristeza.
Desde la distancia
todo es encuentro,
y el encuentro siente
de todo lo viejo.
El hallo de penumbras,
el gozo, bien de cerca.
Para el oído abierto,
la armonía lo encuentra.
172
Corre de paraguas agua,
entre velando el cuerpo
ojo de gotas mojado,
pupilas rodando el alba.
Pasan tristes y no aclaro
ver el sol de las entrañas
de la mañana nostálgica.
Está sufrida y a sola,
la pausa, y yo no estoy
conmigo ojos que engañan
negro ver la esperanza.
Corre de paraguas agua...
Amargos van los antojos
del alma si tengo patria.
173
Tu cuerpo de amapola
hace el mío fino viento
de olor y se colora
silvestre y carmesí
libertad. ¿Qué se llora?
tanta vanidad sublime
filtrando a tu persona.
Al mirarte ojos claros
te dejaron en ceguera
porque destellaste luz
más poderosa que estrella.
Estrella de la mañana,
quiérete aunque no quieras,
te quiero a libertad...
y en libre sé que pudieras
quererme del nunca más.
174
Quizás no entendamos
que somos divididos
en uno solamente.
Siento las últimas gaviotas
en mis ojos de nostalgia.
De golpe noto todo el amor
de amigo, y estás ausente.
175
Desde la sombra tú vienes
por las noches a mi lecho...
y al despertar las mañanas
el abandono del sueño.
176
Saber consciente...
El Sol en la plaza
a los amados duerme...
y no hallan el fuego
que los tiene, tiene.
Más no lo pretende
el fuego tenerlos;
el fuego es fuego
que de fuego muere.
Los amados quieren
despertarse y pueden,
ya que en fuego queman
lo que a quemar vienen.
El Sol en la plaza
llamaradas tiene...
¿Qué tendrá el Sol,
que todo lo duerme?
177
Dime ¿por qué el sol
cada mañana al alba
de gallo sonora
el miedo, y la esperanza?
Dime ¿por qué aquí
después de trasnochar
el corazón no duerme?
Di que no veré más
tu alma por mi alma,
tristeza desmayada.
Dime porqué...
pero calla, calla.
¡Cállate!
178
SILENCIOS DEL SILENCIO
El silencio que se toca
de sonidos;
el sonido que nos habla...
y en lo lejano, nos llega.
El silencio que se alarga
de cabida.
El silencio que atrapa
el infinito, y la pausa.
El silencio
que va hueco con la Nada.
179
Deja pisada tristeza
esta mira de recuerdos;
el no gozar la inocencia
de haber vivido la pena,
beso de boca a boca,
el gusto apego de años.
De la fiebre no vivida,
la melancolía llena
el fango de la agonía.
Temblorosa de nostalgia
la noche en amanecida.
De novio se finge el día,
y el día, de tantos días...
180
En un día desconocido
lo encontré con que lo amaba,
y me quedo en el olvido.
En un día descolorido
descubrí con lo que andaba,
y lo lloro como mío.
En un día despavorido,
supe que Dios es sin dueño,
y nos plagia su albedrío.
181
Bajo el mirar de los ojos
tocamos lo que se puede,
y lo que no, no se toca.
Pues con poquita cosa
el corazón se nos pierde
percepción de las formas.
182
Olvido, ¿dónde estás?
Olvido, que no te sigo...
Aunque conmigo tú vas,
olvido, he de olvidarte;
pues yo te hago olvido.
Olvido, ¿por qué será
que ya no tengo motivos
para poderte callar?
183
Si me miras al mirarte
en la sensación de verme
y te asustas del instante,
¿qué me dejas? el callarme.
Si te miras al mirarme
en la sensación de verte
y me asustas al instarme,
¿qué me coges? el callarte.
184
Piropos que se callan
tienen nombres doloridos.
Para el ojo, el olvido
lo llena de humildad.
Entre tanta vanidad,
el ojo vaga doliente
silueta sin avanzar.
Con disimulo te busco
para poderte encontrar
de todo lo que se ha ido
en todo lo que se va.
185
Desde hoy
hay un gato en la casa,
como un perro en el alma.
186
En la espera conlleva
el consciente aburrirse
de las formas de espera.
Y vencidas las formas
de inconsciente, se llena
el consciente que acepta
ir en todo y en nada.
187
Y el Todo,
en yo de yos de Amor
o la Nada; el margen
que al Deseo dignifica.
El Deseo da la razón
más forma de la Nada.
Que la Nada se acuna
la eternidad
posterior a las formas.
Entre las formas y la Nada,
no queda ni un simple beso.
188
Que actuamos por fe...
La duda es patente.
189
Dicen de una paloma
"Vuela vuela, sin parar".
De humano la matamos
en la gris nube del mal.
Blanca vistió, pura ansia,
arco iris, resplandor,
muerta fue vivificada
pinceladas del pintor.
Cierto es, no mentira
sus hazañas por la paz.
Beethoven, alegría digna.
Picasso, inmortalidad.
190
En la mentira si no hay
la razón que la anima,
no tiene ciencia de estar.
Que toda verdad conlleva
la versión que estima
el sufrimiento.
Todo fingimiento guarda
el valor que se aprecia
la verdad camuflada.
191
No hay mayor sentimiento
que una flor en invierno
o un niño pidiendo pan.
¡Ay!, ¡ayayayay!,
va la flor deshecha agua,
tierno suspiro...
...,Ya ha muerto.
192
Pasaré sin tocar nada a tu paso,
pues sé que tú siempre
andas solo sin pisarte
huella frágil, as de amores.
Seguiré sin sentir nada a tu lado,
pues sé que te tienes
la razón hecha existencia
y no amparo otra verdad.
193
En ojos de tristeza
me lleno de tu alma.
194
Añorada primavera.
OTOÑO...
Viene y se va...
Es ola tu recuerdo,
fino matiz
que al alma hace llorar.
Siente glacial
cual vive su ignorancia,
el beso de la infancia
sembrado en ilusión.
195
Haz aquello que hoy sueñas.
No te importe si te miran,
que si tú no haces batalla,
no habrán sufridas fatigas
si no hay de honor la llegada.
Y por llegada se entiende
nuestro olvido de los sueños.
196
De libre albedrío
el deseo causal,
la Nada amorosa,
la astucia amansada.
197
¿Qué adueña el dueño,
que amarra la sombra
del ascua que depura
en las entrañas?
Del corazón tizonero,
no haya más que servirlo,
y no puedo.
Pero,
¿qué son las palabras?
no más que razón de esperas
justificadas.
Para el dueño los suspiros,
no son la causa del fuego,
sino el apagón herido
que lo engaña.
¿Qué adueña el alma de cerco,
desapegada en apuros
de olvido?
¿Quién busca el frío, el frío?
¡El frío! El frío y el dueño,
se tienen de empeño
la huella del quieto designio,
que aprieta y desata
del tropiezo, andares...
Se forja el momento, pues debo
tal lucro olvidarme,
lo todo, que es incierto.
Y esta certeza sostengo;
el tengo, del nunca acabar
ni quiebros, ni atuendos.
198
El agobio que se densa
de tumultos retenidos,
hace esquema que revienta.
El agobio tiene esencia
de razones defendidas.
Hecha rabia la conciencia,
el agobio siempre avisa
que la calma pide puerta
y los vientos son la fuerza.
El agobio sólo importa
si pretendes anularlo.
Se vence al soportarlo.
El agobio maldecido,
¿qué se deja?, la experiencia.
¿De qué sirve? No lo pillo.
Sólo hallo qué vergüenza.
El agobio lo han formado
un sin fin de sutilezas.
En el agobio los ojos
no tienen más que mirar
que su abandono.
Agobio que puede darse,
¿qué busca?, dejarlo todo
vacío sin expresarse.
Agobio que se requiere
para el perdón, sutilezas,
no es agobio, es dolor
de haber perdido la meta
que engaña de corazón.
199
Para llenarse de amnesia,
las almas de saturadas
bocas que se temen frío
rondan de las madrugadas.
Son las almas tuya y mía,
vestidas en las palabras,
muros de la noche viva.
Separadas, pero unidas,
si hace luz al mediodía;
vagan penas y fatigas,
más razón, hechas conciencia
esculcadas de desganas.
Qué nos echamos las culpas.
De corazón, las mentiras,
son las sendas derretidas
huellas que se lleva el canto.
Para llenarnos de olvido
tú y yo fingimos que somos
de amantes lo que morimos.
Llama que ardió de amores
moraliza permitida
fiebre que apaga los soles
de la vida. Sin rencores
anhela para escucharse
nostalgia a las pasiones.
200
¡Que la astucia se engaña!
Piensa es de amor su idea
y que por amor se adueña
más razón para su causa.
¡Que la astucia se engaña
de los esquemas primero!,
luego si no se ampara
de la franca sinceridad
lejos de todo reparo,
es astucia nada más.
¡Que la astucia sólo sirve
para romper las barreras
de la astucia y sus confines!
¡Qué las cosas poseídas
no nos dan razón más fuerte
que la astucia dolorida!
¡Que la astucia no es más
que la huella del miedo
de la huella de andar!
Cuanto más poseo, noto
más astucia se derriba...
Mas por la astucia la entrega
al abandono de todo.
201
Camino que de piedras
empedrado
se deja más abierta
distancia
de todo lo que olvido
nos llamamos,
se goza ver la huella
como nada.
Camino si del alma
destrozado
se coge bien cerrada
cercanía,
el Todo y su recuerdo
fantasía,
nos llama sensación
de vida amarga.
Camino que de lajas
enlajado
se da como la luz del alba
en todo, es algo...
202
Amor de tierra en la rosa;
en olor el viento lo recoge y barre.
Conocerme fuera,
olvidar mi dentro.
Por dentro brota
lo de fuera dentro.
De sombra perdida,
muerte, te amparas.
¿Y la vida?...
Sombra cual sigue
ocultando otra sombra.
¿Y lo neutral?...
Sombra sin sombra,
de sombra todo.
¿Y la sombra?...
Falta de luz que
sin luz anula.
Tiempo el amor sueña
desnudar del viento.
203
A toda la mentira razonable
me di de alma abierta
contemplo y contemplable,
que me sentí a que juego
sin bases y demostrable.
Así sé que la vida
se es lo que se cabe,
no importan las mentiras ;
el Todo numerales
el vilo que se atrapa
a historias que no saben
fingirse agravamientos,
lo siento, inatrapables.
A toda la mentira surgida
o surgible, es camuflada versión
de la verdad no aceptada
y por tanto protección
y como tal admirable
camino a la sensación.
204
¿Qué se ignora el hallazgo?
No más que seguir andando
a olvidos, pero progresos
de borrados y desencantos.
Las veredas del camino
huellan no dejar abiertas
las opciones del destino.
Para la incógnita el beso
gusta del ir jaque mate,
sin versión que vencerse
a jaque mate de encuentros.
Y en tal juego se ajedreza
las razones o los peros
puertas de las sensaciones
del apego. Sin más apegos
henos a cuestión abiertos,
que la incógnita nos va
de acorralo e impaciencia
del paciente despertar
de los limites que engendran
ver del muro donde están.
Y por destino entendemos
camino y los caminantes
del tabú del misterio.
¿Qué se ignora el hallazgo?
De tal presente se vive
y tal vertiente no estamos.
Corazón, llora por Dios, Dios
de sosiego enamorado.
205
Para lo humano no hay más
pena que el haber nacido
hambre con las sociedades.
Las sociedades son penas.
Lo amplio que las rodea
sangra a su mismo esquema.
Que por esquema atendemos
las razones de ubicados
justo a lo que entendemos.
Y no es delito el sentir
que por más que huyamos,
henos víctimas del compartir
lo nuestro, como lo ajeno.
En el conjunto, el Todo,
de asilos hasta encontrarse
de en sí todo el terreno
que llora por vanidades.
De vanaglorias se aliñan
las mezclas que vive el sueño
de dueño a lo que se arrima
de ensueños que lo adormita
en esclavo de pensamientos.
206
La llama que se prendió
del fuego de un impulso,
de beso se estremeció,
si la tuvimos presente
bajo el repudio sereno.
Ahora que no la hallo
sólo queda el recuerdo
ascua oscura de fallo
de todo lo que no puedo
para olvidarla de mi.
La fiebre que se encendió,
no importa que fuerza era,
lo que duele, pues llenó
rojo de pena en la boca
lo triste del corazón.
La llama, ¿por qué se fue?
No la preguntes, que puede
de pronto dejar de ser
brasa de tu pensamiento
y no quiere envejecer.
207
La puerta del Soy Guerrero,
ha de vencerse sin armas,
y argot rendido sus guerras.
Y guerrero a lo dolido
en el doliente que aqueja
curarse hasta el suspiro.
No da batalla a las formas
aunque lo hieran sin sangre,
pues sus armas, su desarme
de todo lo que provoca
desarmonía, el progreso
para quedarse borrado.
¡Que las guerras son el patio
en donde el soldado mira
la gloria del desarmado!
Por más golpes que propinen
al que ha quitado sus armas
jamás podrá recibirla
aunque sus huesos astillen.
Después de ser atacado
el manso siempre se halla
la fuerza de los leones
del amor que se percibe.
La evolución en las armas
¿qué renueva?, el podrirse
los esquemas del soldado
que ambula las directrices.
Mirando que voy desnudo
en éste mundo que hiciste
mi Dios Guerrero,
éste espíritu sincero cediste
ser juez de vivos y muertos.
208
¿Qué todos los trabajos
no responden
a los caminos del alma?
No siempre en los hallazgos
nacen soles,
a veces son los fangos
cubiertos de pasiones,
la espera más ampliada
en quedos por razones.
Las horas destiladas,
buscadas, son amores.
¡¡Amores!!
Amores si se callan...
En ésta lucha penden
mirarnos sin viradas,
quedarnos descubiertos.
¡Qué falsa es la palabra
que ambula de los rezos!
Son todos los trabajos
ensueños , obligaciones.
209
Que por la sal hace el río
versos de querer y gloria,
gloria de haberes sentidos.
Cansa de sol el camino,
cantos por luz que evapora
densar la sangre del frío.
En el río vamos todos
en raíz de flor de piedra,
frescor de verdón amargo.
Que por estar lleno el río,
¿qué busco?, el manso presente
seguido siempre en futuro.
No quiera el río flotante
gozarse en las corrientes
lo que lo lleva adelante
a inmenso mar gota a gota.
210
No es tan fácil pensarnos
que Dios habiéndose hallado,
se diese las libertades
del Amor a lo expresado,
y a todo ello no siendo
más que la pena obligada
de intacto, lo que seremos.
Cuanta razón se derrama
más razón; es la conciencia.
De la conciencia seguimos
la sensación y el encuentro
hacia el bautismo a la Nada
de suma a lo que otorgamos.
Siempre buscando al destino,
y nunca nos preguntamos
para qué tantos caminos.
No es tan sencillo pensarnos
que Dios después de su hallarnos,
nos deja anhelarlo más.
Entre tantos ojos gansos
no investigues donde está
el Ojo para el descanso
de no dejar de mirar
ni lo falto, ni el hallazgo.
211
Entre silencio y suspiros
establezco el olvidarte.
211
Se ha cerrado el destino
cerco de los que de donde
buscaron el pan comido;
el que se desnuda el paso
libre de los recorridos.
Se ha acabado el trato
de sentirme y proclamarte,
pues anuló el estimulo
fracaso contra fracaso
bajo del lema: Suspiros.
¿Qué se deja analizar?
La huella del que escudriña
los cariños donde está.
¿Te ves bloqueado el sino?
Déjalo limite y anda
que al vivirme ves la senda
y al pararte hago camino
que te muero sin andarme
más amplio para expresarte.
212
Ella.
Incorpórea la defino...
Intangible se presiente.
No sólo me deprime
sino acaba mis tormentos.
Ría quien dormirla quiera
en frescas luces que nacen,
pues ignora al vencerla,
Ella, logra su realce.
Reina es, pura victoria.
Vivo eterno en desgracia...
Culmina sin yo verla
reflejada en mi alma.
Tiempo, haces camino
eliminando presente.
Siendo vida, vives muerte,
y al morirnos, nada queda.
213
Para qué me subo al río,
pues lagrimal baja siempre
de las cantatas de olvido.
No importa, sigue pensando
lo mío contra corrientes;
mimo que me verso el frío. ¡Ayayay!
Por las montañas más altas
se ven los claros afluentes
desnudos ampos del alma.
Es sabor toda la nieve
el mismo que goza el agua
antes de amar los quereres.
¿Qué doy de arrimo a la cima?
Encuentro un celeste cielo
sima de huella en deriva
y me hallo más ameno.
¡Qué contento voy de verme
gota que llego a la mar,
a el mar del desapego!
Y la salobre constancia,
lógica y razón, esfuman
vaciarse de inmensidad.
¿Qué queda? La intensidad
que da llenando vacía
más plena esencia de mar.
214
En todos los senderos
el algo que nos toca
que no nos deja ver.
En todos los destinos alma,
la nuestra descubierta...
Creí que caminabas
y el miedo se dio franco,
ampliado de esperanzas;
de grito anheloso y suspiro.
En todos los senderos
hallo cruces que me obligan
a callarme y silenciarte,
y no siento conforme
el ojo en que miramos;
pues es ojo que nos mira
de todo lo dejado a todo y yo,
bien sabes que no encuentro
tu vida con la mía.
En todos los senderos
la pasión, y poca cosa.
215
La sensación se ocupaba
su cualidad como forma.
La forma que se dejaba
plasmó circuito de roces.
Los roces que chocaban
hacia consciente de verse.
Y al verse desocupaban
más cantidad por tenerse
así el remanso dio esquema
de aceptación diferente.
La sensación vio madura
sin importarse las suertes.
Por la inconstancia, ¿qué somos?,
puedo ensoñar que queremos
de todo lo que perdemos
entre lógicas razones,
el Dios que nunca lo vemos.
216
Tanto que busco al allá
con rutinarias paciencias,
y me duermo la conciencia.
Horas de reloj se marcan
este hiero en la presencia
de verme aquí consecuencia.
En lo de allá, que es de aquí,
se delimita otra ciencia
que no consigo vivarla
y me distancia elocuencia
de si ella quiere, será.
Tanto que anhelo quererla
en continuas persistencias,
y se aleja y me alejo
y no me importa testarla.
217
Me puse a mirar de pino
la razón de la existencia,
y me entretuve de mirlo.
Y en qué trinar vi de ramas
naceres y envejeceres,
verdores de la esperanza
a espacios o sensaciones.
Me puse a mirar de pino
y me encontré lo que era,
tristeza a los caminos
de ésta noche que alberga
en tolerancia el destino.
¡Destino...,
o no destino!
218
No es por más ni por menos
que en un instante zozobran
los confines del empeño.
y después de tal ventura
sin preguntas la venganza
de lo que ardió. ¡Qué no hay cura
del corazón asesino!
¿Qué lo finge? Las bellezas
conformes a sus caminos.
Entre cautelas pendientes
se acomete a quién anima
ánimo vencer sus suertes.
Pero acá, siempre el temor
de haber nacido la estrella
umbrías ciencias de amor.
Toda razón ¿qué desestima,
hallar las causas patentes?
¿Ves la verdad? Es mentira...
No es por más ni por menos
que el alma partió y andamos
de todo lo que perdemos.
219
El que no acepta la forma
en que se toca a la vida,
está en contra del cielo
y es vergüenza a su gloria.
El que pretenda ser todo
y no respeta las formas,
se haya matando y honra
rabia que lo desmorona.
¿Para qué beso los cuerpos
hizo mi Dios la persona
alma de luz verdadera
y estado amplio de sombras?
Tantos qué, si preguntamos.
Son los no, cuando sabemos
que nos mentimos de abrazos.
El que no acepta la forma,
se mima, pero de engaño.
220
En todos los caminos
va la tarde.
Queda su punto
sol de sombra;
el miedo que se agarra
de sentido escalofrío.
La huida de recuerdos
viene mirlo, enjaulada
de trino estremecido.
En todos los designios
va la noche
clavada hasta el suspiro
de todos los derroches.
De todos los caminos
tengo el alma,
el alma que sostengo
de freno en el alma.
De todos los quereres
no duelo la esperanza.
221
Entre tinieblas os vi,
seco, duro enrojecer,
pardo, ruin palidecer,
impía penumbra con y sin.
Todo mendigo al morir
tiene que dar algo tan,
no sus manos sucio aire,
ni los ojos sin mirar.
¡Ayayayay! libre peso,
esa ropa piel falsa
y embriaguez por que le da
otro más pobre, un beso.
Va quien tienda anularse
todo corazón lleno,
fiel, un trocito de pan
espiritual, dios y cielo,
cuán esclavo en libertad.
Rosa pétalos frescos,
aroma desnudo en son,
vivir lleva consciente
silenciarnos odio y amor.
222
Corazón que has muerto, di
de lo qué soy prisionero
cuando veo y no te veo
donde me encuentro al partir,
en el cielo o de éste infierno.
Di, que no me hallo sereno,
pues la razón bien se estima
dormirse en qué misterios...
- Mira y ve en cada amor
la nostalgia del desprecio.
- ¡Desprecio! - Sí, desprecio
de no apreciar sin tabúes
nuestro mundo que tenemos.
- Corazón que has vuelto, di
¿qué es libertad consentida?
- Otro día nada más
seguido del día a día de Dios,
pues Él, ama a todo mundo;
el todo que no buscamos
y lloramos de perdido.
- Dime corazón, ¿qué callas?
- Por apegos y desapegos,
morimos.
223
Para la mar de los ojos
la orilla para estancarlos
enola en sal los enojos.
¡Qué de arena, enarenados
de novios besan la costa
alga triste de pecados
de la ilusión! Las mareas
tienen tendencia a subir
las nostalgias que recrean.
Hace el querer por amar
los quejidos de gaviota,
vuelos del filosofar.
El venivá de las ondas
puede olvidar las rutinas
celosas del naufragar.
El salinar sol curtido,
busca encontrar un porqué
que lo a llenado de olvido.
Para la mar de los ojos
no sirve razón hallada
de las azules estelas
bordeadas de miradas,
rocas de espuma abierta.
Sentida es la mañana,
el medio día y la noche.
Voy a borrarme con ganas
subido a la playa de enojos,
sellarlos en la línea del horizonte
de olvidos. ¡Será mañana!
224
Entre la flora del campo
la vi blanca mariposa,
pétalos que fue soñando
pistilos de enamorada.
Sobre el espejo de luz,
color de sus primaveras
hizo el volar dulce espera
del corazón encendido.
Se secó a penita pena,
blanca blanca hasta lo azul
sensible de las estrellas.
Todo el vuelo, sí, voló...
¡Que vuela olor de pistilos
dentro las almas del cielo!
El sentimiento la expresa
en espíritu de amor
densa de flores y campos,
y no cabe a otro anhelo
su día. Voló veloz,
y no la turbó el descanso
del todo que la cogió
entre las miras del llanto.
La vi tierna mariposa
rimas que se fue posando
bajo el espejo de luz.
Dentro la luz del espejo
se siente el niño, viejo,
y por viejo, niño en sí.
Vuela mariposa fresca
de instantes el recuerdo.
¡Que silueta de instante
se enamoró de los sueños,
de ensoñar sueño que sueña
la razón de mariposa;
destello contra el destello!
Entre la flora del campo
vi la blanca mariposa
de la sensación volando.