otr@s escritores/as ------ ‘conversaciones’ de fhilos indudabbas |
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Santuarios al Culto del Templo
Hechos del Pan Sagrado
a l@s amig@s de la Teosofía,

me enrolas ante ti, de marinero,
a los progresos de los viajes sin regresos,
y me orillo a condición expresa en soñador/a
de los alejamientos aquejados del comprensible.
vuela hasta que te conlleves
de olead@ y te amigues a la Obra:
filos y gaviotas
la singladura de mares oceánicos
parte del TODISMO
índice
introducción - prólogo
quejidos
ilusiones - sueños
vuelos
pescador/a
nostalgia
abandono
posares
regresos
reflexión
dedicatoria
a mi madre,
maría (maruca) loreto, martín rodríguez,
pues me hizo rico entre la obra de sus manos.
resplandor de agua marina
baña con sabiduría
y pronuncia temblor
de isla con matiz de beso.
agradecimientos
a las familias amigas.
a l@s /estimad@s por confiar en mí.
a la nube amplia de valores
en la mendicidad amiga.
a /ti, que tomas tiempo para conmigo.
a /todo /mundo,
desde ahora hasta siempre.
a l@s crític@s
comprendo, el /amor
/santificado vive en mí.
¿quién esconde con recuerdos
este barro nunca mío?...
prólogo
Al mirar la gaviota
quedo convencido,
el odio es pasajero.
introducción
el mar, no recuerdo cuando fue la primera vez que lo vi.
sólo sé que el día en que comprendí, supe que era él,
y yo estaba presente a su inmensidad, y me bastó con eso.
Si alguien desea advertir cómo nacen las olas...
a besos que al mar le da el aire de luna cóncava.
Si alguien ansía entender de dónde vienen las olas...
desde muy lejos lejos en busca de tu persona.
Si alguien quiere escuchar el murmullo de las olas...
Amor, cualidad perfecta, unirá a las personas.
Si alguien aspira saber dónde mueren las olas...
al llegar gavias de orilla de la tierra que está sola.
prefacio hacia el retorno
con respeto, sin más causa,
ato la orilla que me toca de trayecto
quejido en sí misma; la soledad enamorada.
me digo a ti; tú, solamente.
deambulo en hilos, tod@ a fondo,
el vago avance hasta el umbral
del alba que planea pleno; cúmulo de olas.
Si acaso acosas en filos y Gaviotas,
y oye los ecos del amante
que acoto en abrazo sentido a tus yos,
pero siempre hacia el vuelo
concéntrico de sal y cielo.
filos y gaviotas
lloros y sueños trasatlánticos
001
dentro del mar...
más allá de las horas
y tan acá del sentido,
filos y gaviotas,
ha sido uno, mí@,
pero no tan solamente.
sobre la mar...
bajo de mi calma prieta,
el estimo de la paz
ondea de gaviotas.
vuela lo adentro tutear.
para la mar...
este corazón perdido
tiene miedo de encontrarse
otro sentido, otro llorar,
otro nido.
verso de la mar...
mentira, bajo de la sal.
quejidos
002
Cuando Dios /topó /con /dios,
porque en Si Mismo se Hallaba
de /bases /contradicciones,
se /Hizo con su /Palabra
el /Verbo que /definió
/creadas las /divisiones
en /tiempo/s. Todo /vibró
con /pena... ya /eran /almas
con /quejas los pensamientos,
alas en mar de gaviotas.
003
he sentido algo
fuerte y podrido
en mi alma de poeta
rugiente de mar;
sobre la mar, el mar.
naufragio sereno
de sal los sentidos
si están divididos
corazón de polvo
en próxima gama...
mi eros de /mundo.
el instante vacía
la vitalidad. lleno
prolongado el vástago
de los reproches
ante lo que eleva
sin mérito y abruma
un quedo desnudo.
en pliego de olas
te puedo ocultar,
y con éxito ansioso
perforo asir
la tenue ambición
que hace ignorar
fugaz de tristeza
lo ayer con el hoy.
el olor de la muerte
es más severo...
¡qué dolor agradable
la ilusión primera...,
hace del beso de tierra,
el cuerpo de cielo!
detengo los pasos...
y la noche prieta
que llena de estrellas
se deja tocar.
¡cuán velo se cubre
del rito asesino,
amplía en letargo
el vuelvo de adiós!
ando loca fuerza
en busca del /día
/perenne en su /fuga
/salvítrea.
gaviota salinera
la queja del vuelo
cercano, a lo lejos.
¿me notas llorar
tus hondas de luna?...
sobre la mar, el mar.
004
para la mar de los ojos,
la orilla para estancarla
enola en sal los enojos.
¡que de arena, enarenada
de novios, besa la costa
alga triste de pecados
de la ilusión!
las mareas
tienen tendencia a subir
la nostalgia que recrean.
hace el querer, por amar,
los quejidos de gaviota,
vuelos del filosofar.
el venivá de las ondas
puede olvidar las rutinas
celosas del naufragar.
el salinar sol curtido
busca encontrar un porqué
que lo ha llenado de olvido.
para la mar de los ojos
no sirve razón hallada
de las azules estelas
bordeadas de miradas;
rocas de espuma abierta.
sentida es la mañana,
el mediodía y la noche...
¡qué oscuridad más recia
estela y aletarga!
a borrarlas con ganas...
suben a la playa de la cala
selladas y derramadas
en la línea del horizonte
de olvidos.
son de los ojos, salitres
caducados, con belleza
desnudada, sueñan...
¡será mañana!
005
ribera de sal se estima
más azul este cantar.
onda que brota los ecos
en sol, vítreos quejidos.
grande va la mar en cada gota,
y los suspiros, profundidad.
más azul este sentido
entre persigue... y toca...
calma se dona silencio,
flaco vuelo estremecido,
huella de playa desnuda.
006
gaviotas riman las olas
de la gran poza; el mar...
las rocas miman el agua
dejándose desgastar
del perfil que se sonora.
por débil como la ola,
y fuerte como a sí misma,
la mar de quejas
es hábitat que llora sal
y espejea de cristal,
007
orilla de gavia me elevas,
igual a quejidos apurados
que recortan en vuelos.
la sonrisa de existencias,
débil se mece; son gaviotas,
todas pasan recortando
la escena de las olas.
008
sello que distancia el mar,
horizonta en marinero
‘velero y cristo’ en sal.
entre la arena se oyen
los balances de la pena
salífera, para volearla.
salvítrea en su desvelo,
no la mar de los espejos
sino la quejido astral.
de renuncia se presencia,
verde ola ver la roca;
lagrimeada al suspirar.
en dulce onda me acerco.
tengo mar atormentado;
el dedo no señalado
eco de la voz sin voz;
/sol de /dentro, /manso /amor.
¿/es /amor o /Es /Vanidad?...
sello que distancia el mar,
de tres silencios aviene;
vaivenes por regresar...
¿regresar?... (sin regresar)
ya no conviene.
ilusiones - sueños
009
el vivo sueño del sur;
meridional que se adentra
y reclama en la flama
de horas lejanas aún.
cuando canta la noche
en gaviota lo llama...
es el sentir que proclama
fija constancia la mente,
sin callar a indiferencia
cuando el sol lo levanta.
todas las noches, lo preso
para llorarla en silencio;
todo el anclaje del alma.
sujeto se deja dormir
hasta despertar recuerdos.
belleza que ha de vivirse
aunque sea sólo ensueños.
010
..., pero nada aspira
sino ese éter hueco...
olvida, vibra y apaga
injerencia con verdón.
al fondo la emoción
suave y última se ve.
desnuda se oye antes
y grita su plenitud.
casta, si se va o viene...
soledad, nunca retiene.
vaciedad o qué importa,
gaviota se ha de llorar.
temo, sin deseo alguno,
vaciar la mancha, el peso;
y serena ante lo azul
que se despinta la gota
del corazón oportuno.
011
luna plateada...
ego creciente.
gaviota de plata
buscando vas oro.
se marcha la tarde
fecundando odio;
la noche alada,
estrellas con ego.
volverá el día
fiel sol verdadero.
¿qué inclina mirada
al espejo del reflejo?...
azulan los contornos
penetrable luz.
012
todo a sol amanecido...
cuatro huellas en la arena...
el aura de nuestras venas
fiel estrella de amistad.
blancas nubes de cielo.
espuma albina, mi mar...
dos azules a lo lejos
se parecen encontrar
al mirarnos en los ojos.
nos perdimos en lo astral,
y los labios se gustaron
del crepúsculo soñar.
la gaviota en picado
del banquete espiritual...
los cuerpos insosegados;
uno a otro alimentando
el éxtasis que fulgura.
ya no se pueden parar
roces de impulsos eternos
grabados de arena y sal.
dolido fuego los labios,
dos cuerpos estremecidos.
digno amor tan sensitivo
ya no se podrá callar.
cuatro huellas flor de arena
paralelas van quedando,
con la brisa y la marea
poco a poco desgastando.
caminando son recuerdos
de las manos enlazadas,
en silencio y armonía
perpetuando nuestras almas.
susurros ilusorios vi,
la orilla, mar y tierra,
de lo que pudo haber sido;
amanecer de arenas.
013
la gaviota es de la mar...
a volar... a /volar...
¡¡qué alta mentira!!
la novia está de tierra,
y el marinero la canta
curtirse en olas de besos.
que la pena y la novia,
toman desde un mismo cuerpo
amplio quejido, y no sobra
la mar que no se serena
en mar de lejos.
¿qué toca adensarse,
el círculo del cielo?...
viene el marinero en sólo
pensamientos que no cesa;
triste náufrago de barcos.
¿el amor, dónde se queda,
y el beso del azulado
guapo de novia, que no calma
del olvido que la pena?...
vaya la novia de puertos...
de lágrimas... más no espere,
pues la separa la muerte.
¡a volar la falsa mentira!
ya no tiene otras miras,
que el atlántico estarse
tan lleno del marinero.
la gavia es de los mares...
en ondas del gris blanco
añora otra realidad;
fundirse de cuerpo a cuerpo
largo suspiro y no sobra.
y la novia es con la mar...
la mar del sueño.
014
burbujas blancas
rompen las olas...
esos dos mares
y océano, virtud
a sueño sin /frontera.
belleza y solera,
el litoral español.
donde termina
más sol a sirena,
gaviota vuela,
revolea pescar
abundancia de luna;
sentido y sombra.
de sal relumbra
tostar la arena.
así es la España
salina y quejido...
abierta de peces,
flota de letargo
para expresarse
obras sentidas,
molécula historia
a viva muerta,
siendo nostalgia
a cuerpo de agua,
a gota inmersa.
015
hay una gaviota gentil.
presume de ser coqueta
en lo alto del mástil
del velero de plata.
donde va se me retracta
marinera del /amor.
sueño de olas se tiene...
peregrina sin timón
y por quejido más luz.
tiene de vela el cielo
y por mar, mi corazón.
a puerto de las estelas
sentimientos a razón
de mentiras limosneras,
orilladas en la cruz
de la rosa de los vientos;
pasión por los mares
de las devociones.
016
anoche soñé
que era gaviota.
hoy sé que tal sueño
es verdad.
y la verdad,
bien se contraría.
a mentira que hay,
insostenerse.
017
horizonte de azul meta
se ciñe sobre los ojos.
¡despierta amor, despierta!
en sol despunta la mar...
pescadora justo al alba
curte la ilusión de sal.
dos gaviotas destiladas
vuelan solas; van despiertas.
vuelos... vuelos... vuelos.
vuelos por volar generan
componer olas de arena,
tiempos a resucitar
el alma que desenfrena
impulsos para volar.
vuelos
018
rosa y cristal
tierno suspiro,
sol sobre el mar.
por frío fuego
ven, y te pido
alba, sé ego...
condensa fe
el campo sinople
de arcilla luz.
risa etérea
da olor divino
y albino azar.
van aire alas
de flor, sendero
ruta por paz.
fuerte pasión...
llorar expresa
vuelos de amor.
019
gaviota cósmica
el ave que vuela,
su mano coge,
coge hasta en vuelo volando
la que volando vuela.
gaviota libre libre,
libertad conlleva,
encerrando hasta aquel volar
que al cosmos cierra.
poderosa mano sin mano
vibra la tierra
con la volatería de todo
vuelo que vuela.
020
miré a la luna y me dijo:
tus ojos son de guitarra
por un corazón de viento.
nata flor es barlovento...
en olas lloro por dentro,
gaviota sin horizonte.
desnudando sus pétalos,
el viento sopla la rosa,
y la satura de besos.
tierra del camino vuelas...
¡cuán fresco aliento amarte!
suspiros de primavera,
cristales de sal.
021
crepúsculo de gaviota
sobre tu alma vuelo.
primero el mar
se llena de azul brisa,
después todo amor,
aguacero a tierra.
doloroso se gusta
profunda ala del eco.
crepúsculo de salina
el denso dolor que muere.
naufragio furo de mar,
el mar carente de sueños
que despierta la mar
desde el levante más recio.
crepúsculo de gavina,
bajo de tu alma, el vuelo.
primero la mar del mar
que se vacía las penas,
luego ni eso, ni aquello,
ni el tanto a esperarnos.
te diste de lejos... ni eso...
cariño... ni esto.
crepúsculo de amante
se borronean los ecos.
022
espumela del mar,
herida sangra en quejido,
llenarse pide y no logra.
blanca rima el horizonte
gris esmero de gaviota;
vuela fresca sobre el agua
honda esencia, y no se esconde.
eco lejano, sentido...
huella que nunca se borra
pesca en olas su desvelo,
brisa azul acrisolada,
éxtasis de viento etéreo;
ocaso curtiendo el alba.
nostálgica melancolía.
del espíritu, espúmela...
023
¿para qué sigo
en lo amplio del sendero
frío de otoño siempre,
sentido en gaviota alada?
hoy besa el eco
sagrada lluvia de adiós.
todo aprendido.
completo quiero, amante,
decir perpetuo y callado,
sufro no verte.
noche esta, si une
la herida del amor
(el quiero del deseo)
hasta el alba,
todo a silencio.
piropo para fuera...
se folla cuerpo adentro
y tiembla la esperanza.
024
a rumbos de la eternidad a fingirse
van tiempos para calcularse destiempo.
espumela que vuelas cruzando lo azul,
el sol te traspasa donándote luz.
¡planea, vuela, vuela, no mires atrás
caracola albina!
en la virtud de volar que sopesa todo,
el azar del destino se alimenta el sino.
la mar por tus ojos forma horizonte,
profundos abismos, ardua soledad.
salífera, valiente frenesí de ola
estimo la sangre del ampo fluir.
buscando imposibles tu alma se pierde
celeste y neutra cima, sima libertad.
cubiertas de aire tus alas se posan
en sal y quejido del blando lagrimal.
roca nido, sumida sin paz ni alba.
¡¡retorna, ven gaviota, para calma!!
palmípeda que vuelas cruzando lo azul
y un sol te atraviesa cediéndote luz,
¡vuela vuela vuela!
no busques detrás,
concha arenando espiral perpetuidad.
¡retorna! ven gaviota para curtir
a l@s hij@s de la mar, la mar de dentro.
025
monotonía emigrante
formando olas mis ojos.
son anhelos del alma
pescando al silencio.
mueran los recuerdos,
no esencia pasajera,
volumen en nostalgia
a orilla apta furia.
tristes gavinotes
el corazón no calla.
mar y amargo busco
libertad, calma plena.
hallo caducidad,
nacer del vaivén salado.
quejidos; lamento
sombra y añoranza.
encontrado de meta,
susurro al grito.
purifico en sueños
ensueños de salitre,
plumas y humedad.
026
áspero puerto...
extraño enrolar.
vuelo de sueños y olas...
¿para qué despertar?...
027
qué importa si nos critican
en esta vida que encierra
por nacer un mal vivir.
cantábrica la gaviota,
si tiene por maridos
l@s hij@s por nacer.
mediterránea si agarra
entre la espiga
de viento al pasar
más flor en la semilla,
entre tristeza penando
mansa palada de polvo
del vuelo que desinfecta.
atlántica y muda tema
del más que está en sí mismo
y huye en soledad.
028
orilla en sal
el quejido de viento.
sustancia de arena
la mar con mi mar.
¿qué penas, la pena?...
pues deja la huella
salobre en los ojos
en gaviotas volar.
029
fría pupila bañada con azul
de marinero emparrado de peces.
tiembla irisado el mar al sol
mientras curtiendo va su frente.
030
tiemblo viento en la mirada
salvítrea. ¡que libre vuela!
vuelve sobre las olas...
se emerge cerrada a la llamada.
huye extraña con alas
de humo besando crepúsculos.
qué fija y abandonada
en alga de las arenas playas.
031
velero de poetas...
cruzando cielo y mares,
barco velero imperial,
llevas poemas selectos,
estrofas de eternidad.
velero, brisa te guía
a navegar más sereno.
cruzas olas marinas;
sendas de celeste cielo.
tu quilla, abecedario.
tu casco, fino cartón.
tus velas, blancos lirios;
formas del corazón.
poetas de bergantín.
las rimas castellanas,
almidonadas de amor
a la gloria hispana.
032
en lo delta del Ebro
se acaricia lo amargo,
las gaviotas del cielo;
los quejidos alados.
es la sal que se aliña
del respiro sereno
en las velas del mar,
en las olas de sueños.
033
de salitreros sentidos
el sonido a la forma
de las estrellas del mar.
¿qué alarga memoria
huellas de costa, y viento
hasta bogarse la altura
en lo delta del Ebro,
vuelos de marinero?
desabrida de lunada
la estela del pescador
en las redes de las horas,
pues halla muerto el /amor.
034
noto vuelo el volar
que vuela de mar y arena.
sin olor vuela el cantar,
a vuelos de sol y penas.
035
ampa de fuego y mar,
que a la sangre perturbas.
eres la roca que se nubla
gavia niebla al pasar.
tanto amor y has de vivir
salina del mundo en sí,
aislada de gris y albina;
concubina del festín.
pescadora
036
salvítrea de blancas alas,
con canto de arena húmeda,
murmuras en preso vuelo
mar de azul, celeste altura.
gaviota sigue el quejido
del don de las marejadas...
corazón, estás picando
la amargura y alegrías.
una bancada de gobios
se hace el eco más fuerte.
¡cuán cerca habitas muerte!
y tú, gavia, te llamas
a días de buena suertes.
planeando luz... y aire
hace el velo satinado
de círculos hasta pararme
alga verde, esperanza
sin amor, ni libertad.
salvítrea de alas alba,
vuela..., que no cesarán
las olas de los vaivenes
lunáticos de la alta mar.
salina del sol, a espejos
puedes lagrimal llorar
las ansias y los recuerdos
que no tuvieron lugar
más sensible que el anhelo.
de orillada a otro enrolar,
gaviota desde los ojos
tienes que posar, posar,
planear serena en vuelo
vuelos que no volarás.
salvítrea de blancas alas
naufragas toda en la sal.
037
espejo de azules.
bohemia alcazaba.
arcilla con olas...
ondas, ondulaciones,
reflejos celestes
libres con sol
y brisa de luna y seda.
guitarra profunda
llorando siempre
cuerdas de viento,
de luz y nostalgia.
engulla topacio
sobre tus aguas,
visión de gavinote
en sal y arena.
gavia quemando
pupila, y alma,
frente rocosa,
secas lágrimas y...
espejo de azules,
fiel horizonte.
038
vuela la gavia lo libre
sobre las rocas que atan.
así el nombre que sigue
profano con su pisada.
une de horizonte el beso
que equilibra las almas.
este amor no se satura
aunque se vacíe en ganas.
039
sobra con...
aunque primero sentí...,
mas no lloro otra razón.
¿hago caso?
¡me miento!
clamo y bramo en dios,
tu Dios, cariño mío.
¿qué no debo?
¡mierda para tal castigo!
el amor (cariño) odia del nido
otra gaviota que ronde
prisionera vocación.
¿qué digo?
¡traición!...
¿expulso sin ilusión
amarte?
no puedo,
es tan fuerte la pasión.
¡calla!
¡somos amigos!
sobra con... [..., ]...
y nada sobra.
040
doliente
se enciende ocaso sobre agua.
permuta dicta faz altura.
al orto descubre tal voz,
aurora viuda, albura da.
esa barca fiel espíritu
que rompe olas al mar,
ventura con alas de oro
que afirma azul espera,
es riqueza a quien la tiene
y no desea almacenarla.
se descontrista en todo haber...
nuestra tarde del horizonte,
luz con niebla, alba de fe.
041
pescador de espumelas.
en mar azul y azar, sueño.
va profunda la noche,
estruja en alga orillada
este trémulo espíritu...
llora espera, amor sagrado.
ya exigimos presentes
la marcha paulatina.
desvanece pálido el tiempo;
devorado todo adiós
blanco de gaviota,
espumilla con sal,
idilio sobre arena,
y ensayos sin tristeza.
gavia que vuela al volar
pescadora de encuentros,
¿se halla dentro, o es la mar?...
042
en el cabo de las furias
se desgastan ver las rocas
espumelas retorcidas.
hacen bancada de peces
las algas más olorosas
de los amados quereres.
043
cuando la mar se acerca
temblarse de arena en luz,
otra propiedad, a terca,
se naufraga cuán talud.
vuela persistencia en cruz
que horizonta el mirarla
hasta hallar tal plenitud
de pescadora entre redes.
044
desde el vaivén de olas,
el alma tiene que hallarse
hacia qué nivel se escora.
no para dentro de la mar;
el mar de adentro que flota
naufragios del despertar.
nostalgia
045
bostezo abierto y mudo,
abatido e ingastable,
quisiera siquiera un día
dócil orilla notar
la exaltación que no mía
se funde inextinguible;
gaviota de la alta mar.
046
miré la playa, desnuda razón,
y encontré contraste de hombre.
roza la tarde que baña
el horizonte espuma de olas.
burbujeos de ondas
llegan a ser los ojos,
y a cristales que vuelan
del aire en gaviota;
quemando el pescar
con alas de piedra
y gris estelar.
miré la playa azul del corazón,
y hallé silencio lleno de mujer.
047
vela el marinero en las olas
su ansia de novio en celo.
el puerto lo desarrima
mar adentro y celosía.
piensa que su amor lo engaña,
hasta ocultar la alegría
de la novia, y lleno en besos.
¡qué luna pierde sus redes!
la tristeza tiene verso
de poetas, sal y cielo.
en pescador duda y puede
mirar la novia de nuevo
entre pescaditos verdes.
azul de tiempo inmenso
lo acerca en - hola -...
son los encuentros
de varadero a los barcos.
de abrazo los colores;
el quererse de los celos
que orillan la mar gaviota;
vuelos siempre de siluetas
a espejos de ultra mar.
048
en cristales de la brisa
la baja breña y el mar,
el vuelo despeinado
que horizonta teide blanco;
lejano quejido abierto,
ola, labio de libertades
del eco que no ha de estar.
desde breña baja, sube
el sueño que no espera
otra historia, ni leyenda
más noble que partir
a donde la gaviota vuela
vuelo de no regresar.
paso de las madrugadas
vive el eco de la huida.
debe de dejar las penas,
el amor de los cristales
que lo tiene entristecido
periplo de emigraciones.
cuántas gaviotas se vuelan
a sin razones
naufragio - abandono
049
tela de gaviotas débiles;
invulnerable luz derramando finito.
sin fin, uno al fin
realzándome a lleno,
inmensidad de mundo
fulgurando sin cruz.
primacía, vacío tenaz
profundo anhelo,
nube negra a blanco sol.
¡ay, rítmico astro,
murmullo, desaliento!
la luna pelele
prosigue su órbita...
óptimo el puente
del rocín humano.
rojizo afán común,
oscuridad negra de oro,
amargo tesoro para tristes vivir.
050
bonanza nostálgica
¿de horizonte te acercas
o se acorta mi mirar?
tú, mar, débil cristal,
un fondo me dejas ver.
Tan dentro de mi ser
suspira la realidad.
sobre olas que no palpo
vuelo gaviota posar
playa muda y salinera.
voy extenso oleaje
en ojos curtidos
de tu tristeza;
amarga marea;
peregrino lamento.
inquieto abrevo melancólico
mi mar..., el /mar..., tu mar...
expulso saturado
las algas nocturnas.
051
todo olor de fondo
tiene otro sentido.
este que va mío,
vuela en su espera
por dejar de nido
olas como el mar.
¿cómo puedo y no,
si barlovento nació
de sotavento huido?...
huellas de gavina
manchan ir de azul,
y sin lejanía plumas,
sal y arena.
besos te pedí...
franco va el letargo.
temo pronto venga
un no puedo más.
mira que percibo...,
y con gran primor
pésame vacío,
pero pesaroso
todo olor de fondo
libre de gaviotas.
052
Viento, sol, y sal
lucero ido pena de luna,
brisa ahondando el alma.
pescadores del barco
que zarpó sendas de azul,
loor de Pescadería,
alga fe, rayo de luz,
remar ladearse a la sal.
red neblinosa
en sueños de azar.
ruta ansia sin gloria,
vaivenes, agua, y sal.
celeste grito de cielo.
albor nato y esperanza
ruega cirio encendido,
gaviota gris y costa;
quejido de los mares.
¡ya vuelven sobre olas
curtidos sus cuerpos,
flor sol de alcazaba,
salvítreos espejos!
fronda a paz goza esta luna
apagar aguas inquietas.
entre luceros la luna
con brisa y olas del alma.
053
¿qué se equilibra miseria
sentida, abierta a las causas?...
obsesivo designio contemplo
junto al lodo de vientres.
odio trama en súbito clamor
angustioso origen del /abismo,
/límite que /toca /otra /orilla,
/donde Dios /Unido se /derrama
/mares y /tierras; /proclama
/equilibrio /inmóvil y /perenne.
velero sin rumbo. viento soplas
negra limosna fatigada en alba...,
hostil pan; difícil entre fango.
reposo excesivo, juicio y condena.
¿qué será lo que viene sin sentido?
054
gavinotes sensitivos...
e
cos del sur consciente.
por la ley que penan,
puedo decir sin miedo,
al unísono, ritmo
ansioso en sumisión,
trabajan corazón de tierras,
éxtasis de infinitos.
sueñan lejanos,
amanecidos a través
de recóndito misterio,
soportar aflicción que lavará
a gavinotes de fatigas,
vaciar y construir
fieles afectos,
ternuras con imagen.
huyen herida sombra;
etérea nostalgia sin alivio.
al penetrar las estelas
de luna de atardecid@s.
crepúsculos se sueñan
vencerse con lo perdido.
055
el/la cazador/a
—Salvítrea gaviota,
¿qué haces tan sola
volando en marzo,
teniendo el cuarzo
en libre y sutil?
¿no ves en mis ojos
morirme por ti;
sediento este cuerpo
de rabia sin fin?
el/la poeta
—la dura venganza
el aire cruzó...
derribó ensueños,
la sal desplomó.
del abismo negro,
..., se sonrió.
... hela sin alma este día.
¡qué desamor!
volaba libre, alegre,
toda salitre y cristal,
sola con la soledad.
056
sal y agua van en azul ola,
amarga lágrima sin lejanía,
eco y nada, de mí, monotonía.
057
ha de morir la noche brava
lengua del fuego...
vuelo último se obstina
ceñirse de naufragios.
058
desnuda arena se baña
blanco, gris, azul y sal.
gaviota, vuela, suspira
quejido que calla el mar.
con amor te contesto
cómo salvítre@ vuela,
vuela sal, y hel@ arena.
059
la isla es de la mar....
habita mis sueños...
roza inclinarme
costa de suspiros
que han de besarse
ondas más isleñas.
isas de la gavia
pasa el sol herido...
quizá tiene nidos
a los palmerales;
este/a guanche amig@
que arena la sal.
nació mariner@
del calor que quiero,
curtid@ de cielo;
tiempos de esperar…
fue en los salados
que me curtieron
los primeros vuelos,
alas de llorar
tristeza y besos.
¡van los recuerdos
en barrancos hondos
de la serranía,
cercanías veleras
(cumbre acordillada)
y la media zona
que suspira el alba,
y planea azules
surcos a las ondas
que volea la mar!
¿qué se me aviene
todo de momentos
desde el pensamiento
a quejidos de sal?...
velan ser de lunas
los sencillos ecos;
tonos de romances
a la negra arena.
como hij@ yert@
me tragó el hallazgo.
¿qué dirán las sondas
amplias de /universos?
es deber que vive
ecos de gaviotas;
todo un ancho andar
céntrico a la costa
que me dio a nacer.
que la isla es
la novia que aspira
siempre enamorada
desde el verde azul.
¿qué apacigua labio
a la mar de luz?...
heme de marino
que no tengo barco,
alas de la gavia
para regresar
al amor de antaño
que nadó en el charco,
atlántico celo
de la /gota /inmensa.
que la isla es bella;
perfección sentida
a lindura amada,
belleza perdida
y hallada entre líneas;
dulce en el abrazo
cuando se silencia
a necesidades
de soñar sin ella!
¡qué bonita estrella
se iluminará
madre al corazón!
060
soy el viento del agua...
el agua se pregunta
si tiene viento...
061
cristal de pena la senda del abandono.
había dejado esquemas a gota de nadie.
062
heme a silencio que caigo
porque se elevan tus alas
de gavia para conmigo,
de olvido sin madrugada.
pero entre olas, aún puedo,
por meta, vedar los ojos;
naufragio de viento y luna
de no avistar que te veo.
contusa huella de arena.
noto de playa tu sangre,
vacía en quejido, el alma;
abanar amándote.
a Dios pongo por /verdad,
que amores vencidos
pudieron venir jamás.
gavia silueta sin amor...
gaviero que cruza la mar;
introspección de adiós.
Aunque si es menester
que vuelvan las alegrías,
el dolor no tiene ciclo
de noche, camaradería.
063
abrazos a la mar
—el barco se estela
surco de alejamiento.
desde la isla verde,
quejido fiel se aísla
ruta de pescadores.
amor de madre y esposa
—furioso el mar se avecina...
y la barca, ¡ay! no viene...
oye, Gaviota /bendita,
cuida a los míos que tiene.
descripción afirmativa
—a la altura de los ojos
mana salobre brotar
del corazón blando, rojo
que nunca la alegrará.
se fue la barca, marchó
ondas en tarde dolida.
emigró para alta mar...,
allí se quedó prendida,
cautiva del agua y sal.
oda de los mares
todo pescador bien sabe
“que la mar tiende dos redes”.
su primera siempre avisa
quen (que en) la segunda detiene.
064
primavera de 1989
esta parábola escribo
no por destino, ni puerto,
sino que la vi llorando
cuerpo presente y mi cuerpo
salió de sí suspirando
reo de sangre dolida.
¡niña se durmió esperando!
pescó en las redes del sueño,
barca que partió del río
remos que la fue tragando.
primavera de 1889
ondas que sufrió la quilla
se gozaron otro esfuerzo
con el padre de la niña.
¡ayayay, tiempo pasado!
la niebla de los diarios
(trabajos apadrinados)
lo tenía de otros brazos,
pues la esposa enmudeció
fiebres de abril delicado
entre coquinas de arena.
a orilla del río grande
ruego de sirios e incendio,
desembocadura y miedo,
soñó el penarse la espera
ensueño; ver a la amada
blanca espumela, los peros
de olas de sinrazones...
silueta que vence el frío
de marinero en la sal,
quemazón de los delirios.
la luna sangró menguante.
lo cercó de las derivas...
joven se durmió esperando.
buscó en la pena, el nido,
rezos de ondas sin orarse
la congoja, ni el olvido.
que jamás se tuvo novia
que suplantara a su sino.
quería alzarse a la mar...
tenía el corazón vendido,
prendido, sin libertad,
y en qué dolor las estelas
que no se pueden bogar.
primavera del año 1989
por esperanza se dice
la niña cumplió cien años.
ni una hora sola pasó,
sin vela de luz y engaño.
siempre mirando a lo lejos
de la rivera hacia el cielo
por si la barca se diera
gaviota azul en posarse.
mas, lo sentía presente...
lo vio irse de aquel día
penumbra de los valientes,
y no lo supo encontrar.
océano dio en perderse.
primavera del año 1889
cuando se alzó a la mar
era tarde; se dio miedo,
pues vio la amada cruzarse
la proa que toca el viento.
presagiaba el reencuentro
que zozobró adormecido,
donde de oleaje el ojo
versó noches y mañanas
de los amores sentidos
en los esquemas viejos.
timonel, la barca ancló
patria del Guadalquivir...
y así pasó en qué vivir
naufragio de borracheras;
de huida. y sin vivirse
estelas del resurgir.
el sueño de marinero
lo curtió del rasgo fuerte.
lagrimal no condolece
cuando se ha dejado todo,
todo lo que más se quiere.
primavera de 1989
mientras que la amortajaban,
quién sabe de penitente
se sintió débil presente;
hijo de otras vanidades.
..., se quiso hasta callarse
de qué amargura.
¿y el río?
el tiempo que lo madura
nos deja en su destiempo.
hija que te vas sin causa
en soledad contenida,
vuela en alas de salina.
rema por si vas despierta
ansia y encuentro, herida,
que con la vida se pagan
inconcusas decisiones.
sigue la vida su llama
no por inocencia o culpa...
la causa es que de ‘guasas’
ella nos trae los peros,
los trueques y barajustas.
dormidas las gaviotas
del marinero que a tierra
nada su vida.
quiera o no,
ha de marear las mareas
que azogan el varadero
de arrimo hasta que muera
la cadena de los viros
en la espera de esperas...,
desvaneciendo sigilos.
065
corazón de gaviota
celestes mueren las ondas.
¡cuán abatido te añoro!...
¡retorna albino encuentro!
sueño, oh, playa profunda.
sé en tus ojos mediterráneos…
quiero anclar deriva de barco.
falto de ti lloro y no vivo.
es propicia, procedente,
divina esta hora. bien lo sabes.
si bullo gritos sobre la playa,
¡qué amplia sensación discorde!
vuelve, gaviota ‘pura y azul’.
066
huella de la gaviota
adelgazo, crepuscular
al pálido de arena,
igual a las caracolas
en la costa dormida.
067
momento inquieto
agrego de gaviota,
en los ojos ondas de la luz;
garganta de quejidos.
de arena envoltura;
mar adentro abierto.
de luna sueño vernos,
alas de azul ahogamiento
que se descalza.
068
tristes las olas en la inmensidad oceánica.
riman con viento, y una gaviota volándolas va.
amargas naufragan y todo pensamiento innato,
ingénito y congénito, inherentes, cuán naturales
al momento decisivo en lo eterno, se dan.
069
casi se ahogaba
en trago de sal
el/la niñ@ en la ola,
ahondad@ de mar.
corrió en su madre
besarl@ al cantar
en grito de arcosa
hasta suspirar.
pero la palmípeda
se puso a volar...
y el/la niñ@ fue puest@,
y alegre detrás.
el peso del alma
volaba al soñar
denso de gaviota,
quejido de sal.
pues era muy viejo
su cuerpo espiral,
que andaba de duda,
de arena al posar.
con toda la muerte
se vino a expresar.
el/la niñ@ fue grande...
dejó de soñar.
070
el/la marinero
que alzó a la mar,
de entrad@ en ola tras ola,
mar de adentro, soledad,
su silencio l@ zozobra
náufrag@ de inmensidad.
071
lagrimal va tu dolor
gota en la boca de sal.
blanca gaviota, amor,
deseos de navegar
a escoras del razonar,
y no puede zozobrar.
072
sí, allá en donde
con la voz del tiempo
halla un ¡ay!
será poniente.
tal vez la miraba
y no me dejaba...
y peno de este nacer...
quizás...
no, ¿es tal quizás?...
creo que se olvida
temblada de esclavitud.
¿qué hay del ¡ay!, lo hay?...
busco desfallecer
gaviota sobre la mar.
tal vez a levante
se orilla la libertad.
073
gaviota marina...
nube sin misterio,
horizonte a los vivos.
lejana viene,
cerca gritando suerte
‘ciclo uno, sólo’...
tembló la arena
a modo resentido
para el ojo muerto.
074
cuando perdida se ve
una gaviota en el aire,
vuela su saber por qué
fresca ansia con la ola
del mar que lleva dentro.
de salada y no zozobra.
quieta es en sustancia
y se obstina sobre la mar
ir rosa de vientos.
en este hondo momento
volando se va en el gris
para la costa primera
que dio naufragio de alma,
y no descalzo la calma
ante el nido de gotas.
075
rema el espíritu a su encuentro
de las olas grandes. se aposenta
afín erguirse para deslizarse,
y a giros contra lo rompiente
que a espuma se persigue
y a corazón del viento
de olas grandes.
a perfecta sincronía
se cabalga el brazo,
y a cóncava lo ahueca
y lo riza en el labio al tubo.
en estas composturas
se hace a presencia
el deseo a su fuente,
el origen sagrado
del destellos de sal,
el cuido sereno
que se enalma a la mar.
076
volaba ver en (de) gaviota
mar picado en celosía;
besos húmedos,
costa encarnecida,
sentidos más abiertos.
estaba vuelo ausente,
derretida ola inmensa
de gota ante lo azul.
volaba...
y era el reflejo de todo
lo que se produjera.
centro vi la mar,
quejidos del descentro
a cielo inmenso.
y yo y tú, brazos de tierra;
heridas que se alejaban.
077
qué suspiros,
mar de ahogos.
a menos, apreciamos...
tenemos de soltura,
naufragio sin navegar.
no hay más valía a lindar
que la encendida red...
red que todo lo puede
cuestionar de pescador/a
y que nos queremos dar.
¡qué suspiros
marinos, y marinas de sal!
078
el/la niñ@ estaba nadando
esquemas de arena y sal.
la madre sólo rezaba
madera en cruz, libertad
de los pecados del agua...
el/la niñ@ ya no jugaba
de olas al naufragar
en cristo olor de marino.
la madre por alta mar
dio horizonte de gavina,
y no quiso regresar...
todo vuelo intencionado
se curte de pescador/a.
el/la niñ@ abrazó a la madre
brazo que se abraza en dios,
y a Dios /amando...
quiera Él, El Bien Amor,
que se arrimen amanso
desde las olas azules,
libres, sensación bendita,
cristos de resurrección,
y de luz, a los milagros,
curas a la sanación.
posares
079
bonanza la voz del agua.
la playa de arena fría.
goza el deseo qué formas,
que al llorarlo con forma
no me consigo olvidar.
gaviota bosteza el alma,
de luna, panza comida,
halos de descoronada.
080
sólo sé que el/la sol@
tiene que hallar
su propia gaviota,
y emprender
el vuelo del retorno
sobre el iris diario
en la playa de olas
que jamás se toca
nido lo inconocible,
donde allana el sol
preso quejido de azul senda,
las estelas de suspiros.
cortaré cruzar
la orilla que afila
abrir los ojos
en ala profunda.
sí, ato las tinieblas
descéntricas del miedo.
081
gaviota pasión refleja en alma,
trágica alegría de onda rompiente.
ilusoria besa con corazón
mis labios; los tuyos tendidos y largos.
082
—lo más raro
se encogió profunda.
sin embargo
del conocido proyecto
me queda privada
y dispersa.
sé, se supo someter
hasta concebir, sin más
esmero, la humedad
hermética.
¡qué lágrima
notó en el corazón,
que huyó en soledad y canta
dividir tanto silencio!
y vuela triste...
y lástima...
—¿la gaviota?
—no lo sé,
que vive ella...
de ilusión nació,
y espero por siempre
jamás retenerla.
¡que se va conmigo ciega!
¡¿quién sosiega?..!
083
ondas marinas...
espuma de olas
y negra arena.
bailan, marean,
siempre lo mismo.
fuerza inconstante,
estable ritmo.
ballenas riman,
buscan serenas
hallar la costa,
gaviotas en agua
presas; son penas.
unas se van
y otras comienzan.
franco nacer para morir...,
digna gloria,
eterna rueda.
livianas...
salvítreos
labios a tierra.
caracolas cantan,
suspiran,
rezan.
besan delfinas...
¿qué vuelan?...
novias del viento,
matiz amplia gracia,
de añil firmamento.
ondas rompéis
contra las rocas
del evocar.
084
¿qué forrajea los riscos
a lechuguillas de sol
para el color del trino?...
¿qué cubre todo el pinar
a carazoncillos de sol
que amarilla de amarillos?...
¿qué hace este día de sol
vencida brisa ensoñar
del pájaro canario?...
¿qué goza el verso?...
mar del marinero isleño
que escribe enamorarse,
y enguapa y amarilla
de sol y estela de sal.
se le siente soñar
de orillados de olas
bogantes del alto azar.
marinero sin la (el) mar,
es harinero...
y por cantar no tiene vuelos,
ni puertos por regresar.
085
Permítete
¡qué engaño y desgarro
más grande nos depara,
si crece en la palabra
zigzagueos del ruedo.
en este lugar de sol nos vemos
de llegad@s al horizonte
gaviotas. si se anhela
el desespero, de encontrad@s.
—¿Te amas?...
¡cómo miente el regodeo!
086
el nombre siempre se da,
de esquemas de mar, el día
que no ensueña despertar
en el vaivén de las olas.
la fe, en velero se logra;
y el cabo al que se ahoga
de náufrago hasta la orilla
de la etérea soledad.
en el Dueño de lo Inmenso
el /Mar se /viste de /esperas
y más azul siempre el momento;
nombres que tocan la mar.
¡¡marinero!!
es marinero
que se enrola desalar
el /lagrimal de la /vida
de un barlovento nadar
al sotavento de calmas.
por la bonanza estela
no ha de habituarse callado
el nombre. siempre se da
cercano; de apellidos
y nombra de gavias
las algas de sal.
087
Gaviota de negra espalda,
en tu vuelo conllevas
la obra atumecida
que ronda las playas
de las horas perdidas
del encuentro salado.
088
zumba zambear las aguas...
¿notas el latir del /alma?...
brama el viento
“¡quién fuera el hálito
y el velero sobre las olas;
y el espíritu sincero
que se expresa
y no se ahoga!”
089
quiero ser la montaña
de protección a tu valle.
quiero ser la fuente
que hace circular tu sangre.
quiero seas el arrecife
cual este sentido encalle.
090
mediterráneo sueña
constancia de olas;
ese azul que se toca
bañado arena, y en ondas lejanas.
mediterráneo baña
la gaviota tierra,
y a silueta delgada
plumas de sol y brisa,
alas con ecos de sal.
091
mediterráneo,
años eternos, gaviotas
voraces surcan tus aguas.
fulgor de las mareas
del sueño despiertan
a vivas llamas.
mediterráneo,
no te vayas de las vallas
que a nuestro esfuerzo sostienen,
ni te alejes del aposento
del /bien que nos digo,
y a bien no nos calla.
empezamos perseguidos
en las idas del perdernos.
y sin darnos cuenta
estuvimos toda la /vida
a corazones presentes.
mediterráneo,
tu agua mira prendida
bajo el azul de los cielos
y encima del índigo perdido.
¡cuánto sentido abierto!
092
cantábrico,
verde frontera
a tu espiga de agua.
ondeas contento
tus glorias fecundas,
derramas.
nórdica gracia
del sol que se marcha
dejando sutil
dormir la mañana.
horizonte que al sol
llama sin detenerlo,
oculta tu agua.
España, morena,
y digna tejes
la rubia mirada.
solo encantos,
virtudes del alma.
093
atlántico
nostálgico cristal los recuerdos que asoman,
y vislumbran llorones, sin brillo, lo rojo de la falta.
habita en sombras marrones, oscuros y claros de agua.
por inmensa añoranza nacimientos a fuente de tu océano.
dos veces busqué tu refugio... y gloria inerte...
¡ay!, de lejanos encuentros, las auroras de /amor.
siento el hecho gritar, y lo calla los pensamientos.
de ausencia, y las pena, pura locura caliente
de mis noches oscura, sin sosiego, sin corazón.
lentas y rápidas lluvias; nostálgicas... frescas, y brisa
atlántica. cielo encantado de la celeste blancura,
agua del gozo; la alegría de la rima a lo eterno.
atlánticas culminan, bohemias las olas rotas.
somos el canto nocturno, la corona de lágrimas
que roza la carencia en desacierto; amor a Dios.
094
¿cómo puedo callarla,
si va fría, y dentro de la mar,
y caliente en turbia agua?...
toca de orillas pescarse
la tuya causa prisionera,
esa que siempre se va
de sí misma, en soledad.
regresos
095
la mar de gaviota
alzada en lo azul,
es horizonte, y llora
la luna blanca, y gris
en ola. llega y toca.
096
en el bajamar mi corazón expongo,
en la arena de un levante perfecto.
escucho la caracola de mi alma
aletear sal gris dolida de gaviotas.
siento de allá los mares subidos
que planean de horizonte, en pescadores,
las líneas de tu soltura y mis auroras.
097
más allá da menos cerca
este cuentito de luna
quiero darte sin reparo;
se ve gaviota en el río
y se pregunta lavada
el porqué de los suspiros.
sueña con las alas blancas
libre corazón de amor,
tierna flor, y verde tallo.
( + < . - . );
más allá da el menos cerca.
se llena toda de brillo
el agua sin detenerse.
reflexión
098
las salvítreas de mar
cantan a ti mi canto,
misterio que cierras la noche
y avivas mi alma muda.
anido roca opaca sólo a ti,
hasta anular soledad interna
a vida áspera, remolino ventoso,
aspas filtrando silencios.
chispas de fuego recopilo
virutas de nostálgica melancolía,
porque los muros de alegría
están perdidos y distantes.
precoz querella...
sentires tiernos moran la casa,
y sueño.
obseso el llanto de las caracolas
a la amada nocturna.
099
vítrea de las alas frías
¿quién te puede?, ¿adónde vas
lastimosa y mal escucha,
sombra de la eternidad?...
gaviota de viveza seria,
lagrimeada, ya no estás...
100
triste sentimiento
que volando va
pleno azul de ola
sin poder pescar...,
roto su por dentro,
y es vidriada sal;
denso amor de viento,
y vive en salitre
amplio de quejido
blanco y gris espera,
roca, arena y mar.
suave ha de posar
sideral gaviota,
lágrima de beso
hacia el horizonte.
sentimiento duerme
de rompiente estela,
ala de salina
cuando no se llora.
calma, si se muere
flaco, libre y nido.
triste sentimiento,
apenado amigo.
101
el alba del suspiro
visión de sol, azulea
en olas su cantar
sal de marinero.
qué intrínseco azar
hasta fundirse mar
dentro en la esencia,
gaviota del sigilo.
será el /amor...
será del revoloteo
prisma a resucitar
cerca de los vuelos.
102
agua de río en la mar
nacemos, y las gaviotas
vuelos a filosofar.
y desde el vuelo quejido
pescadores/as preguntamos
si el volar tiene sentido,
si por volar bien sabemos
que anhelar nos dignifica
bajo el saber que tenemos.
¿de qué salinar seremos,
si hay espera y queremos
de ancla lo que es ajeno?...
de orilla, paso oceánico,
el yo, náufrago herido
de arena o de milagros
aquí pescando.
¿qué creó?... sí creo.
tod@s seremos del agua
que no se toma y bebemos.
pero una vez mar adentro
gozamos círculos plenos
con el vaivén olear
calma de río de sueños.
¿qué fingimos despertar
por si de sal nos vencemos?
vuelos del volar se quedan
vuelos de interrogancias
por si el vuelo vuelos lleva
en todo lo definido al vuelo.
¡ilusión, vuela vuela,
que hallamos vuelo al posar!
por más que miedo nos quiera
rápida se alza adentrar
vuelos del volar la mar,
el mar que tod@s seren@s
encontramos sin volar.
aguas de mar ‘gota y dens@s’
morimos.
¿y las gavinas?
vítreos cristales al viento
en las estelas del mar
que cobijan pensamientos
curtidos del nunca más.
103
ante el penar que nos peca
no hay razón de otorgarlo
castigado en su defensa.
que por medir las ofensas
nos hallamos tod@s pres@s
de los límites que engendra.
y no salva de salina
darnos rienda de soltura,
si no hay la compostura
de ser libres con las penas.
104
¿el mar es inmenso?...
eco y sangre.
que se va la llama y se hace
aquel olvido del futuro;
conocer la dádiva febrida
fuerte gaviota que traspasa,
sin medidas.
de airada se adhiere
a mis pesares tinieblas.
el paso dios en sangre
de inclemencia de camino y dudas.
abierta prisa forzosa
se aflige unánime,
tendencia de viajer@.
no quiero. pero sí. y deseo. y no.
¿qué será del /mañana
sin el /va y lo /nuevo?...
105
sentida viene la aurora,
contra el ocaso de frente.
despierta aquí roca y asume
exaltación ruda, triste
penúltimo poniente visto,
vivo lienzo del presente.
dolida viene, y se va apta...
deja cansado paisaje;
los ojos vagos y nada.
ilusoria misma siempre.
plenitud de azul rodaje
se implora frente al ocaso,
sentida gaviota;
tenue a cristalizada
del orto de los vaivenes.
106
en cristales de gaviota
quejidos palpo, y temo
aprieta en olas de sal
la alborada que planea
llena de la senda azul,
si has llenado este olvido
con sentido más de ti.
queda bordada la ausencia,
sumisa rosa de viento.
107
hoy destila volar
del horizonte, sin saber
tu ver siempre partida,
toda en yoes de quejidos.
nirvana de gaviota
se huye, y va contigo
piedra y ala del vuelo,
si gustas detenerte
de ensueño despertando
la espera tardía
que vuelve amante
entre dos fases
—amigo y enemigo—,
silueta sonora.
bienaventuranza cruza
desvanecerse apología
desde el rompiente
de olas que no pueden
sostenerse de orilladas
vida y muerte vivamente,
sin soñar que a vuelos van,
ilusión que se da nunca
en presente y en ahora
vuelos del volar sin mar.
108
ardua el agua que en amor labra camino.
débiles los sentimientos, fuertes en viento.
suspiran gaviotas las espumillas del río.
109
planean sin fuerza lo puro
mis ojos, analizan lentos
ventaja olorosa y mojada.
110
sólo aquí, el horizonte,
desnuda su meta.
sal cristaliza en sol y brisa
a el/la marinero.
111
allá donde está tardía en arena,
borrando silueta se inquieta pescar
alas de sal, amor en quejido.
sutil se disuelve la vítrea del mar.
112
sabes que nunca hubo
renuncia ni ética mayor
que el verde frío del alba,
adonde se unen en gaviotas
nuestros impulsos marinos,
penas mimadas y secretas,
heridas del amor prohibido.
entiendes, y bien sé, y dudo
que jamás huimos. y volamos.
henos de amada con amado;
de amado con amada,
la huella del pecado roto
en ansia sagrada como olas
a filos entre lágrimas y besos
de arena en la otra orilla
silueta del quejido.
113
desnudez
débil puente a eternidad.
mi sangre grita conciencia
completa, ansia conmigo.
¡qué triste va aquí y allá
el flaco olor de la rosa!
corre en gaviota herida
de azul sin forma mi alma.
escape rebosa el vacío
cual se llena este sentido.
el mundo, inmensidad
desnuda, y aspira música.
quiero escondido corazón
ser conquista del espacio.
no es que no crea en ella,
madrugo amor del olvido.
114
voló vacía, sin alma.
era ella, no ya más.
malva en alba desplomó
tinieblas y soledad.
vivió de mí y no la vi
con alas en aire frío.
sentí su llorar sin su decir,
este saber que no mío,
ni tuyo jamás, es viento.
... al viento, cariño digo.
115
la vi sola y se expresaba
rumbo sumida a su sino.
nadie por ella lloraba...
sobre la arena pisaba
lo sola que iba consigo
barriendo ocasos al alba.
¡ay, salvítreo corazón mío!
finas las olas con alma
fueron rompiendo el camino.
la vi, y quién sabe si andaba
justo a los marcos del viento.
116
mar de levante picando arena,
hace alma en pena, y en corazón llorada.
117
gaviota henos
de alta mar a la deriva.
cuando de rumbo pierdo
la orientación,
uso el timón de la fe,
y veo fiel destino
a tu esperanza.
119
de costa va el quejido
si vuela la gaviota.
se quema en sol las alas
de espejo y pescadora
expresa el interior
sentido de naufragios.
no mimes ver la orilla
desierta de las olas.
120
seguiré la huella
leve del zigzag
cansado y soñoliento.
y soñar que un día
el manto de agua
astrónomo fue.
elites de materia
viajan con la luz
hasta el ego don
del cansancio.
121
desvelado azul... ocaso en alba
buscando viene un retornar benigno.
122
¿quién voy?
peregrino sin timón
y por destino la luz.
¿quién soy?
salvítreo que gorjea
muy sumiso a las estrellas.
esta solitaria luna:
playa: quejido: vuelo,
porque al mirarme no veo
sino el gris de gaviota,
blanco velero sin mar.
heme hoy
amanecer que destilo
fidedigno a mi querella.
¿quién soy?
marinero del amor.
123
toda gaviota narra sola
en temor desde siempre.
esta mía se perpetúa
centro, canto, y soledad.
124
nostalgia divina.
añoranza...
isla triste estoy.
siento sin remordimiento
esta tarde lejana
de ser tierra, flor, y cielo.
las cualidades se adhieren
ir más sensibles.
hay trauma...
gavinas que se declaran
labios de papel y tinta;
grabar fijos los recuerdos,
montañas verdes y calvas,
ecos en dolor del viento.
preludio oceánico, todo.
se aviene este silencio
isla de amarga ola.
125
después del luego se ve
que la senda está marcada
en toda gota de luna
de la fe lagrimeada.
que por la mar el marino
se enrola bajar las velas
en el timón de bahías,
y encuentra.
¿qué encuentra?...
ensueña con la salina,
pero siempre en regresar.
126
¿qué tiene y aviene
este mirar por mirar
en tal febrero de nubes?...
el horizonte en la cumbre.
127
que por la mar el/la marino
se busca de novi@ el puerto
hasta anclarse los suspiros.
blanco de marino sueña
con el/la novi@ pirata
que no sufre las tormentas
de la plata y los rubíes,
las del oro y las prendas
de la infancia orientada.
se adentra... es el momento
de la sal rosa de viento,
y estelas por navegar.
hace marino el cantar
las olas de los quejidos,
gaviotas de la alta mar.
después del luego se ve
que la estela está marcada
a huella de libertad.
128
esta la mar que se anota
el alba de amaneceres
en la sonata de sombras.
tanto de pasión, y va rota
en ola de lo encontrado
cuando es tan poquita cosa.
¿será de arenas pisadas
el dar la cuenta que existe
de inmensidad gota a gota?...
¿busca de sol si aproxima
al hombre hechos de mar
que no se lloran ni riman?...
¿qué atiene siempre, a la base
de orillas, profundidades
hasta poder engañarse?...
esta la mar que se lame
de pena, y sangra amanecida
quejido de la gaviota.
¿cabe el mar que se toca
vaivenes de ondas al alma
de húmeda entristecida?...
olor del algas marinas
suspira al ojo. zozobra
naufragios y pleitesías.
ancla la sal y vacía
ser mansa. es vanidad.
129
que quiero soñar lo sé.
en ser mi sueño sereno
barriendo a quilla la mar,
la mar de dentro del sueño.
marinero soy.
marinero fui.
marinero voy.
se van fundiendo las costas
de ancla marina al mar
de tristeza y llora el sueño
ondas que no pararán.
de la alta ola que flota
los remos de libertad
me son la brisa y el viento
de una gaviota al volar.
¡que los sueños no son más
que la orilla del destiempo
que se circunda la sal,
y no anhela otra salina
que zozobre desalar!
y sin los sueños, ¿qué somos?...
no más que playa arenosa
que cristalizan los ojos
ansias de alzarse a la mar.
marinero voy.
marinero adiós.
marinero al mar.
que anhelo volar lo sé.
después de soñar, buceando
el /Todo, la /Inmensidad.
y la /Inmensidad /no /es
lo /todo que /va en el /Todo,
/sino la /Nada de /Amor.
marinero /amor.
marinero a Nada.
Marinero Dios. /adiós.
130
para negociar me di
el mar profundo y el día,
la noche y la alegría.
en todas las inquietudes
no tuve amigo ni fui
más que cantar por cantar
para sufrir.
por todos los designios
que se tocan, yo pasé...,
y no me queda otra causa
más amplia que envejecer
del venivá de las olas
que se bonanzan.
para saciarse la vida,
el alma de trueque al viento,
brisada en la salina
gaviota de cielo adentro.
para negociar cubrí
todo el dolor que sentía;
la noche y la alegría de llorar.
hasta comprarnos cedí
los derechos ofendidos,
que el /amor siempre se /da
cuando a vacios nos damos
vivos, porque no vivimos.
131
ancla del querer se va,
gaviota que se retiene
verso de sal en la mar.
velero soplando en brisa
no tiene puerto o bahía,
y hace estela derretida
salina de la alta mar.
navega de horizonte
la onda que se bonanza
de esperas en la esperanza
que orilla lo que se esconde.
¿dónde?, no importa adonde.
ancla del querer se da,
salvítrea que se retiene
vuelos de costa al posar.
océano de agua marina
adentra en alma y velera
vela de otra inmensidad.
cabo que se azoga, vacía
de marinero del quejido,
vuela rima y no se arrima
libre eco en los salados.
¿qué regresa?, pescadora.
da la ola azul de azahar,
alga amarga de naufragio,
ojo triste, y a vanidad.
toca el sol espejo y viento.
corazón de mi alma va
la lágrima que se detiene
en gaviota cristalizada
de gaviotas, y sin volar
verso de sal en la mar.
132
gaviota de la mar
de dentro, te hallo
insosegada en varadero.
estás presente, y puedo
quejido de tu ala
de alga y de barreno,
a la enrolada ola.
ser sello. ¡que más quiero
que verte cielo y sol,
el hilo de esperanza
al pido de silencio!
gaviota desde el vuelo
de onda y pescadora,
déjate tocar el gris
dorso ceniciento,
y el penado de tu negro
extremo de equilibrios
cortantes en espacio.
misterio de la sombra
la orilla descotada
al río de las nieblas.
desde los salobres
duermen desacotados
los mineros.
profunda desconfianza
en la desembocadura
nostálgica, y tan voraz
en amanecer el alba.
gaviota, hábitat al sur
de la costa te fundes,
gota a gota a la tierra
limítrofe de los sueños.
ya no pares encuentro,
el vuelo de las minas
forma en los basureros
el gavinote, y quien sabe
en que sal amarga.
pero aquí en la arena
siento a las caracolas
entre sonatas del fuego.
bajo del sol pesa el mar,
toda la mar que no tengo.
133
en el pliegue orillado
toda la mar se dobla
nueva playa de horizonte.
¿será que lo besa el monte
más allá de la llanura
de las olas, hondas poses.
denso de línea se esconde
en cada lágrima viva
hasta borrar todo nombre.
/meollo de /vuelo /pleno
se /unifica /todo el /va.
y somos (ya que no somos)
todo vibrar de gaviotas.
134
¿adónde vamos callad@s
en este sufrir que ciego
hace de ti el yo sagrado
y quema en nos para estío?
mira si en ti, odio, helar
el amor, todo destino
de nuestra causa primera
que hasta hoy dona el camino
azul de estrella en la mar.
el mar de Dios que Divino
se Nutre Vaciar de /Esperas...
así de /ocasos, sumis@s
sin acusar franca pena.
te miras porque bien ves
la atada senda cual bulle
llenar de sol los ponientes;
desmientes lo que adulteras
al /lloras la /cruz de Dios
con las orillas del mar.
luego sin sombra el frío
oculto del ir valientes
con miedo, pero seguros
frenados ante aliciente.
135
en la mar el canto de las caracolas
tiembla el seco de la tarde.
será que alad@s nos vuelve,
el alma para mostrase, las lágrimas,
y henos fuertes.
hemos logrado callarlas
nuevamente en la fuerza
que se adentra hasta cesarse.
es la lluvia, encadenada
al verde vida en este ocaso,
mas no tengo otro alcance
que arrimarme a su fracaso.
136
¿cuando te mimas de mar,
notas si en ondas de espera
me sientes cantar tu falta?...
aunque no quieras,
no dejo de llorar las olas.
ondas... es primavera
nostálgica de arena.
se arriman de palabras
las lágrimas, penetran
sellarse azul de tu boca
cóncava de caracolas.
puedes tocarme en el viento.
existe de gaviotas
el quejido pescador
de no te olvido.
deseo... constante el olor
en la bonanza del mar
que estruja las inquietudes.
la marejada se agranda
suave delirio de sal.
en qué mirar se siente,
de aduanero y playa,
el omniverso a lo lejos,
y no puede despertarse
lo monje que lleva dentro
a conceptos de la mar.
137
¿qué osa en filos de mar
ir mar que adentra sin olas,
y en bonanza claridad?...
tal vez la pena de viento,
este tiempo, y no encuentra
otro momento que callar.
a silencio el responder...
no es justo. lo menester,
es vivir... luego olvidar.
138
olas en mar van los sueños...
olas de mar que a pesar
de agua, son fuego.
quien se enamora del mar
se vuelve viento.
para acariciar el mar
sin que se toque,
volverlo ensueño.
139
no va ilusión
en el puerto
quien ensueña
ver sin sal
su horizonte
mar y cielo,
cuerpo y ala,
alma y verso.
140
se aleja el mar del apodo
hacia redargüir las olas
que no orillan y se esconden
instintos del vagamente.
se aleja la mar sin nombre
para corregir e instruirse
a justicia el corazón
que no se halla en valores,
y a gavinote pescador.
141
los resbalares se adueñan
de la lengua de la mar,
a filo de tierra.
filo de rocas
el cantar del candil
en la noche ciega.
y de aquí y allí
el cangrejo esquema;
todo el movimiento
que se frena en sí
ola enternecida
de gaviotas muertas.
los resbalajes impregnan
de las lapas, vuelos,
de los ojos, soles,
y del erizo sistema
que frena el burgado
de la retorcida pena.
los resbaladizos
han de saturar
a los que se atrevan
a mirar la mar;
sin la mar de la mar
de los pensamientos.
142
heme ardiendo la mar del sol.
en este manso oleaje
pasa el momento y es todo
lo que puedo definirnos.
no debo más allá de este aria
ir de amor escondido.
miro laci@ de palmípeda y vuelo,
adentrarme desamparos.
en soledad huyo, y no tengo
otro amor de arraigo.
aunque no puedas, te quiero.
eres la paz, el sosiego
que sincera de atlántico.
estoy abatid@ y ote@,
por si vas en perspectiva
hond@ de reclus@ en celo
gritando las vanidades.
de ti, en amarga tristeza
pienso lo que te pasa.
¿qué te abraza, suspiro
a Dios y del /macro /cielo?...
143
la isla y el timonel
están bateando de olas
el cariño en que se ven.
de cumbre es la isla
bajo el horizonte que la aísla.
aísla onda hondada de mar,
densa de sol que la asila
plenitud de semblantes
coniformes y sombras.
la isla se adueña a sola...
asola el timonel que llora
velo adentrado a deshora
bajo el ver que enamora.
es de niebla imponente
el camelo entre gaviotas
de sueños sin explorar.
¿qué enrola del nunca ser?...
el más que siempre zozobra
de orilla sin esperanza,
de alianzas para volver.
144
la belleza de la mar
viste gaviota y silueta.
y en tu despertar
de gavina brota
pliegos de ensoñar.
por cuestión, la silueta,
puede darse de colores
toda sensación.
toda conmoción
es ola que muere
por deseo de amor
de lo que ya fue
belleza imperenne.
145
el mar viento de fragua.
y el herrero se mima
hacer de ojo la mar,
adentrase cuán velero
dentro de inmensidad.
qué pronto se halla
lejos de la costa, y solo,
solo en su soledad.
el herrero es la tierra
que se afinca celestial
bajo el yunque de reflejos
a cambiar.
146
viento de fragancia vi, ecos ocultos.
cogí la rosa blanca al corazón,
rosa pura sembrándole esperanza,
ansia destilada del vuelo sin retorno.
147
que tú y nadie más
sea la que a mí goce.
y esta pena de mar
sólo en ti se pose.
gaviota, olas y sal.
viento para los ojos.
rosas... me amarán.
aunque sé donde es
la fuerza, y no se para.
tú ya no eres donde
el corazón descalza.
148
amada ola. onubense onda
emigra la ola húmeda
gaviota oceánica
rumbo en su camino
del triste final.
eres ímpetu en vuelo,
y poder en dios;
perfume de huella silvestre
seduciendo a pasión.
tu fresca hermosura
inspira de viento,
y con labios besos de brisa
expresa sin amor.
tu gloria, misterio
digno de admirar,
y a linda ave pura
de lo espiritual.
al ver en la playa
crujir de tus muertes
mis alas del alma
contigo se van.
por mis ojos brotan
las más fuertes lágrimas
(y no son dolencias
de las devociones),
en esta tu costa
queriendo ¡ay, ola, a ti,
y a mí, a deshoras!
es vano el esfuerzo
de los sentimientos,
pedir a tus gotas
miles de billones
volverse a juntar.
viendo esta agonía,
me dijo el viento
alégrate nube,
que cuando una gaviota
oceánica muere
otra empieza a nacer.
en orilla de asumida
a eterna se fue...
y la madre cuna
se vistió en dolor.
bella fue mi ola...
gaviota oceánica
del inmenso dosel.
149
la meta finita…
pierdo; extendida
de ídolos, envidia,
templos en deriva
y sin paz.
futuros ahogados
adorar quisiera.
a pobre deslinde,
se huyen, y hallo
el mío reposo.
atajos despisan
clementes y lejos;
la /estancia /seca,
la /ola /sin pétalos.
150
al mar salvítreo albo gris
gaviotas lágrimas van.
seguir constante siempre
plagio morir como río.
cumplir turbia ley peno;
suspiros a imprudentes
al sentir su vuelo.
vaciando tiempo aún sueño
dormir con paz, despertar...
151
amada, gris de gaviota
te estimo; libre y esclava.
ríos se buscan la mar
del sonido de las horas
a encontrar.
152
¿qué canto enrola
al marinero a la mar,
que lo tiene ciego,
pena a recorrer
del apego que queda?...
¿qué ensueña de olas,
vaivén de otros cielos,
salitres curtidos
que lo murmuran
ancla de horizontes?...
¿qué será la copla
que surca el destino
a filo de gaviotas?
¿qué viene a su alma,
que busca cantares
de ahogos al aire?...
¿qué canto enrola
al marinero a la mar?...
debe de ser que añora
del puerto la novia,
y la quiere buscar
a mares de adentro.
153
no hay más mar que el desovo de agua
de la ola desnuda en la fama de fango.
esta noche hace buche de gaviotas,
alas de sol transmigrado a los espejos,
en la niebla de pez, quejido y ahogo.
154
entre los flamencos el alba,
sobre la ola de gaviotas
en el rosario de arena,
áspera sed de venganzas.
155
cuentito que te contaba
se voló cristo de mares.
la pena que te oleaba
de amargo entre gaviotas;
suspiros y ecos alados.
cuentito que no se cuenta,
no tiene puerto ni barco
ni a marino, presencias.
156
penetro aire en pluma albina,
al marco opaco del microespacio.
tu interna fuerza, es alba matutina
de gaviota salvítrea y diluida.
157
andemos albos
brillemos tierra
que mirando al sol
blanquea azul ala,
senda en libertad.
somos l@s celestes.
mar, ondas de luz,
altas alegrías,
huellas a posarse
estrellas sin dormir,
don de amanecer.
158
en qué /salinar se halla
el buscado de las vidas,
el /Amador de la /Nada.
mas no pretendo salirlo
en sazonado de lágrimas,
a gota que da la suerte.
sal que ha secado el aire
no lleva sabor dormido,
ni dolor que la despierte.
ya dentro del salinar
hay mar bañado de luz
que no consigo tocar.
en el vacilar de ensayos
la razón y la esperanza
se olean pero lo amargo.
para el sol atardecido,
toda la noche reclama
manso ensueño en el olvido.
hace el vuelo de gaviota
vena de la sangre azul.
al vestirse cambia a roja,
dime amor ¿dónde estás tú,
dentro o fuera?... ¡ay de mí!
¿persigues, y encuentras?...
a bien se halla, adonde
empieza lo que nunca tiene fin
sino dudas de respuesta.
al sentido que perdí ¡ay!
de ti por si te encuentras
dueñ@ con el salinar.
159
piensa que de azul se viste
la mar del cielo a lo lejos.
temo que ha nacido dentro,
y se va temblando en miedo
vítreo vuelo de gaviotas;
de singular, sin plurales
ha de sufrir qué lamentos...
puedes tomar sin descaro,
dividir espacio o tiempo,
este morir, por silencios,
a genocidios..., y el alma.
160
en darme, no busco miedo,
que la mar poco profunda
da fondos menos serenos;
gaviotas del desconsuelo.
sueños no he de despertar,
ni otro mar, ni otro cielo.
¡qué corta la orilla plena
donde en horizonte alado
se llena alegría y penas!
es lento el amor, y puedo.
se puede hasta lo humilde
cuando ya no queda cielo,
ni barlovento en el alma.
del sotavento velero
brota la sal, son las lágrimas,
gaviotas del desespero
que por los ojos anegan
en olas y van al credo,
el cielo de la esperanza.
¡qué gavia el desconsuelo;
sueño que ha de despertar
otro mar con otro cuerpo!
161
peregrin@ en causa
ciega del delirio,
ya no te sosiego
tristeza y alivio.
pena que se agua
olas de rocío,
onda honda y cala
sal de mar y río,
cómo se estremece,
es /amor sentido.
busco verte grande
y que das, silencio,
que te va llorando
lagrimal del nido
vuelo de gaviotas.
el espacio, digo
el mejor amante...
pena que se agua
espumela y ola
gris, en sol en alfa
y corazón de omega.
no tiene sentido.
comprendo, y no mío,
libre de abrazarte,
en la tarde hay fríos.
de ocaso el quejido,
quiero acariciarnos
donde está tu abrigo...
¿dónde está el /abrigo?...
es con Dios lo /amigo,
y ya puedo darnos
llen@s y a vacíos.
162
en los salientes se follan
el océano y la tierra
las alas de las gaviotas.
163
isleta del padecer, la mar,
tiene suspiros de plata en los sosiegos.
las gaviotas de sal, esclavas, no vuelan.
el ancla de Dios se vino,
y tomó en esta orilla la calma primera
del ensueño; caminos de /azar.
juventud de azul, y no al rojo primario,
desapego de los requiebros
que tengo alados, preciso un desenfado
de fundamento, pero en suspensos.
este cacho lo quiero... y este otro
se anhela, y va el adagio...
164
¿qué blonda la honda,
la mar pesada?...
de apoyo descansa
banco de piedra,
quietud del alma
rauda y sublime.
qué sosa siempre...
zumba de muertes,
gaviotas en ansia;
la honesta farsa.
¿qué desfalca?...
henos falacias,
el vuelo cuerpo de dentro,
olas, y sin llorar
escudriños y luces.
165
pescador/a en brío, causas,
la ilusión ruta lleva,
y todo queda de mar.
lagrimal van los dolores.
gusta la boca de sal,
volar gaviotas de amores.
ruda curte la espera
más azul la corriente,
sin quien la pueda parar.
¿no sabe sincero aquél,
el de aquella en aquello;
que endulza la fe del llanto?...
los ecos cuando se van,
podemos verlos no nuestros,
e idos, no volverán.
qué necio vacío asumido
el que pesca del pescar
ver del mar a sin la mar.
166
pluma pura la tarde que se acerca.
de la isla sólo quedan los recuerdos,
aquellos que se fueron realidades,
y los otros destilados con los sueños.
de gaviotas se llena mi esperanza.
... se van desvaneciendo los anhelos.
¡será que la noche se aproxima
y el alma se me adueña de otro ensueño,
a la idea que desgasta los misterios!
167
sal, queja la arena de gaviotas.
azules quebrados, a lejanía surcan
densos vuelos y vuelan olas.
nubla a la tarde y duda en su allá,
con ocasos, los albos meditativos
que se matizan huellas profundas
que humedecen a mares.
168
quién sabe si gaviotas
nos vuelan las palabras,
y etéreas como el viento
se rozan las sustancias.
169
onda que buscas
morir y perpetuar
tu sonido primero,
a nana sin dormir,
allá vi este ocaso
preguntar por ti.
170
de ánimo, ¿qué mima
el círculo abierto?...
pellízcate gota
desde el corazón,
la /vida /es /sola
y /sólo el /amor
a /toda la /colma
en holas de ondas
a penas de olas;
/despidos de Dios.
estela a la mar...
de ánimo ¿qué mima
el anillo abierto?...
pellízcate sueño
/ser /vida a la Vida,
la /muerte de /ensueño
de /olvidos y /olvida
que /eres /no /más,
el fuego que brilla
sin luz éste atar
de orilla a la mar,
y el /mar que te orilla.
la ola no es más
que el ir movimientos
de gota con gotas,
densando el estar
de tal firmamento
que no ha de calmar
roces de encuentros
que tocan parar.
¿pararse?... quietemos
el paro al andar
el aro expedito
del límite atropello
por nuestro cantar.
171
¿qué oyen las tres voces
la soledad que está sola?...
se oyen las tres voces...
sólo el/la sol@ las encuentra
que busca en la sola ola
a plenitud que demuestra
de oídas las tres voces
al mar oleado en que adentra.
¡qué eco en las tres voces!
el/la barquer@, ¿que l@ cruza
en bogando, bogando
en los remos del ocaso?...
de mar oleado los sueños
que oyen bruñirse de ondas
mojando el ojo del alba.
el verde de orillas
de gaviotas y ramas
de influjo celeste.
¿qué oyen las tres voces
de trágica esperanza,
y bruma triste pasa
de velo fresco el llanto?...
la luz de sombra... y nada.
172
¡qué largos nos son los días!
y en estas cosas muertas,
siempre tan mal vividas
no es de filosofías
lo que nos hace quebrar
cada lógica sentida,
sino las ondas del mar
cubicando las mentiras
del /Deseo, al desear.
173
ancla profunda. disuelta
toma de ida qué idea,
y fulgura sin quemarse
gris de ala, alma en pena.
alma buena y saturada
de hondas ondas, olas secas
del verano solsticio.
en otoño ira marcando
esta huida en las mareas.
nos irá desocupando
porque conoce el canto.
y sé qué será de invierno,
como por la primavera;
vientos de la ultramar.
174
qué torre de marfil y de llanura
se enciende llama roja nuestro sol
tocar las aguas.
quizá en las bajuras los peces
tienen miedo de las sombras
y adormecen mar inquieto a calenturas.
esta arena tuya y mía
se toca en horizonte las olas
a qué veces de tristeza,
y a nunca de alegría;
las nieblas envejecidas que asolan...
y estamos sol@s.
175
beso de sol. cristalina
la gota de mar inmenso,
a gota de nube fina.
desde el azul frío del cielo
se oye cantar y nevar
a la gota flor de cerros.
la gota que del río va
bajando hasta la mar,
es gota que no se da.
la gota ya está en la mar.
aunque el mar, Ola Llena
a la gota, de gota va.
176
alma que libre se da
de espuma, pero en la arena,
es ola densa del mar.
serena de otro cantar
el amor que siente al sol
y se quema sin broncear.
de parasol busca sombra
el/la que tuvo todo, y quiere
el ensueño y la memoria.
siempre peina el horizonte
orilla en capacidades.
¡ay de él (mar en los sueños
que rondan del redondel
de la mar) que no se pone
a limitar las vanidades!
en base a lo que la mar
pueda bañar los sentidos,
pleno el salitre al llorar
se da bonanza de olvido.
¿dónde, aquí?... no. más allá.
177
se buscan manso presente
en versos para la mar.
no hay rías que lo frenen,
porque han llenado de lunas
en las barcas de sus bienes.
se intrigan más elocuentes,
ir sal que aorilla y tiembla
penderse sin naufragar
en redes de grandes fiebres
que integran a nueva ola del culto;
¡¡marineros, a la mar!!
la mar que tod@s tenemos
sal que se vierte al llorar.
178
renta de barlovento
me voy voleando la mar,
la mar de dentro;
la mar del sueño
ensueño del despertar.
renta de sotavento
todo ha de expirarse
el sentido y el momento.
179
al mar celeste de quién
justifica que es el cielo
de la tierra en la que está,
da celeste mira al suelo,
y el suelo ve como cielo,
y el cielo dice es la mar!
nadie puede nunca dar
lo que nunca tuvo suyo,
la tierra, el cielo y la mar.
180
el alma es la mar
a mar sin alma.
181
volaba en qué posar
este deseo muerto.
más pronto vino el eco
adormecido y pregunté
‘el por qué me había ido
sin darte explicaciones
del triste encuentro.
¿qué hiciste de mí, esperas…
y de Ti, Vuelos Abiertos?...
me distes hacia la Ola
entre olas acertadas
de la mar de dentro.
182
cada ola, acañoneada
desde el arrecife, se mide de ola;
pluma de gavina arenosa
y roca a nido de sombra,
¿qué asombra dejar la mar
abismada hasta los cielos
de la macro plenitud,
simplifica a soñar?...
cada ola, una vez despertada
desde el sinfín del fin,
tiene sus ondas contadas.
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¿qué amplía a consumirse
eco de marca en las huellas
y sombra a derretirse?...
¿a qué razón se aisla,
y nos boga y boga, irse
hasta el naufragio perfecto?...
y de lo que siempre tiene
agobio a esta vida,
ve mentira, o lo que puede
en lo viejo; en lo que lo ve
y no tiene reflejos,
y a ocultar su espejo.
nota si todo es sueño,
la ilusión del no vivirse
ni siquiera el argumento.
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que de marino l@s bobas