Santuarios al Culto del Templo

Hechos del Pan Sagrado

 a l@s amig@s de la Teosofía,

y de l@s /monjes/as /sin /rostro y /sin /rastro.

 

 

 

A L A S    A    S A L    D E    L A    T I E R R A

el viaje que saturó todas las gracias,

y llenó los vacíos a vaciarse.

 

 

 

 

 

 

puedes despertarte de íntim@ a la Obra:

emigrantes a sur del cielo

“lloros por regresar”

Parte del TODISMO

 

 

 

Í N D I C E

 

introducción

razón de emigrante

senda de ilusiones

llegado inmigrante

deseo y regresos

añoranza sin retorno

vuelco a tierra

Almería

Cádiz

Canarias

Córdoba

Granada

Huelva

Jaén

Málaga

Sevilla

Otros

reflexión

 

 

 

introducción

 

 

desnudez

 

Andalucía a l@s poetas

le da el olor de la rosa,

alba del amor la rima,

blanca lágrima sonora.

verde brisa imploran

los cantos del andaluz.

sentida y amarga quedas,

saeta en soledad.

l@s emigrantes del Sur

sueñan luz sin primavera.

 

tanto la emigración (trasladación

de personas con el fin de trabajar

fuera de su país, de manera estable

o temporera, siempre conllevando

el regreso en sus bases afines, aunque

a veces conlleve toda una vida fuera)

como la inmigración (establecerse

o instalarse de manera voluntaria

en el país llegado, formando colonia

o domiciliación bajo los sistemas vigentes,

adaptándose a la variabilidad que se merece

la nueva situación) son baluartes firmes

de las supervivencias, y dan firmeza

a los aceleramientos de las crisis

o malas gestiones políticas, y depositan

cambios que alteran las situaciones

hacia vertientes más amigas y menos

ambiguas, aunque parecen dolorosos,

estos procesos sociales, conllevan

la estabilidad más acorde, ya que generan

la más amplia simetría de todos los tiempos

en ajuste, tanto para l@s receptores/as

como para l@s provocadores/as.

sabemos que no tenemos opción a vedar

ni a manipular las afluencias concentradas,

ya que la rueda es profunda y conlleva

variables asumibles, y son las políticas

las portadoras a tal suerte.

apliquemos la luz; ‘piensa en grupo’.

 

 

 

razón de emigrante

 

 

001

 

sueña en miseria el/la pobre

saciarse todas las penas.

encallecid@ las mira

destilado olor de tierra.

las penas que l@ trabajan

son penas de sol, esperas,

esperas que nunca llegan;

el don que todo lo esconde.

en la desgracia se aprende

sudar con Dios los esquemas

hasta quedarlos despiertos

de todo lo que pretenda

aprovechar lo que rezan;

suavizados de otras prendas.

sueña de ser ric@ el/la pobre,

vaciarse libre las penas,

divaga en desdicha el/la pobre

cuánto infortunio ensueña.

 

 

002

 

emigración pionera,

yuntas y arados al rico.

de alimento polvo hueco.

¡qué hambriento tiempo antiguo

del hediondo excremento!

soles, estrellas de noches

que iluminan los cosmos.

de lunas van los ejemplos

hacia la tierra inexperta.

 

 

003

 

ampa siento la aurora,

¡cómo la noto!

veloz ocaso del fin,

loco lo siento.

níveo empiezo el canto

apto del acto.

desvanece lentamente

el hondo llanto.

 

 

004

 

matutina

 

fue por amor, el pecado

que robó la libertad de la fe.

el ego llegó a solitario

por mirarse a sin espejos

bajo de un espejo a coto.

es alba con sentimiento.

¡qué Andalucía nos canta

dividir las circunstancias

en meta polvo y espíritu!

si en principio no era

tan promiscuo ni acentuado,

ni siquiera se dio a loco...,

¿cómo se puede entender

que dentro brotara en llanto,

valores tristes del roto?...

fue por dolor del pecado

que un día sin cuenta darse

se prestaran a sudarse

las ilusiones contrarias.

trocadas las sensaciones,

¿qué queda lejos del sur,

el sur que toca en lo poco?...

los emigrantes sufridos

a espejos de lo andaluz.

 

 

005

 

Andalucía es cante

y al mismo tiempo silencio.

que no le queda alegría...

mas sí, nostalgia del que fue

en ese tiempo distante,

a donde espíritu y alma,

sintió el beso, la madre.

a lo lejos van sin sí,

amor de espera, tristeza.

que verde está el campo...

da conformismo la vuelta.

 

 

006

 

rota y oculta Andalucía,

pies con aire rociado,

cantares de la tierra neta...

el amor del expropiado.

airosa huerta dirá el tiempo,

enlutada y sin olvido.

ocaso hondo en gestos

llega cuajando almas,

cuarzo e hielo derretido

en púas tenues de trémula llama

tibiando temple y salero.

se escuchan l@s id@s...

l@s que nunca fueron

de ningún lugar. Hel@s.

 

 

007

 

hambre precoz

 

busco a la muerte su nacer

para no perderme.

recomienzo completo deshacerme

libre de afanes; con historia.

diera niñez, pobreza inmensa,

temblor, desgana, pesadumbre,

tierra impulsiva e impuros deseos.

suspirador endulzo tardío

la huida de perfumados lamentos.

enajeno hurgar y quedo ruego,

estabilizar entero menos culpa.

rozo penumbra; la estable.

penetro arisco la gruta neblinosa,

camino ciego prosigo hundido.

ledo, y plácido escapo, sujeto

e inútil manifestar atmósfera mental.

busco a la muerte su nacer

para no perderme encontrado.

 

 

008

 

amor paraselene

 

gemir la calma quisiera

sin el fuego que devora.

amargas me son tus horas...,

de triste, el desengaño.

fuego que prende, quema...

ha de prender. vivir su llama.

¡ay!, ríe sola...

sola vive...

arde inmensa...

presa llora.

 

 

009

 

adiós andalucina tierra

 

marchita huella partir

donde no sé si he de tornar,

triste este caminar

acrecentando a sufrir.

 

Andalucía te dejo,

son los ojos cataratas,

las pupilas se dilatan

por más que quiera mirar.

 

rayo de un sol naciente

mis demandas no alimenta,

¡ay, neblina que fermenta

el girasol de poniente!

 

se apodera de mi alma

una cepa silenciosa,

en sepulcral negrura rebosa

devorando robles ramas.

 

nubla a ansias la distancia.

retendré olivas mentales,

¡ay!, tenebrosos zarzales

disipándome en desgracia.

 

¡ay, dolor tan interno!

te intento encontrar

y te escondes más adentro

donde no poderte hallar.

 

seré olivo, negro vestir

en escarchado terreno.

abstenerme de lo que quiero,

insípido vivir.

 

un eterno temblor,

¡ay!, este cuerpo acredita.

soy un triste volcán

con la llama marchita.

 

este amor, Andalucía,

roba el corazón cada día,

estremeciendo al alma

de completa agonía.

 

¡ay!, no sé si es verdad

o quizás sea mentira,

aunque comprendo amargo

el dormir me quita.

 

valles y sierras

del bético río

fulguran delirio

ahogando a tristeza,

destilan los ojos

llorar de venas;

tenebroso vivir

sin la madre tierra.

 

baldío campo mi casa

donde el cielo esperanza

hace firme chanza

en temporal que arrasa

hasta llevarme con el.

 

 

010

 

vara de jinca

 

besos y sombra, oculta el día,

campos de lágrimas, Andalucía.

apasionados están... reflejan tristes.

pueblo a vara de jinca,

dios sistema de justicia, lo permitiste.

¡ay!, callas campo.

te callaste mientras muros

derraman sangre.

ovejas, solo ovejas,

en silencio, siempre latiste.

¿hasta cuándo se permite tanto desastre,

que incluye este fingirnos

y nos hace partícipes?...

son tus pecas de oro,

en sentimiento puro

a través del tiempo.

 

 

011

 

son reflejos

del pueblo,

y el poeta

no se retracta.

ríe.

llora.

sueña.

canta.

 

 

012

 

se pregunta muchas veces,

sin ser de aquí o de allá,

¿por qué escribes?...

el sentimiento universal

no tiene pueblos, ni razas.

flor humilde se impone

ante el orgullo;

y no ensalza enlazar

la estupidez que rebaja.

soñando ver las metáforas,

le preguntaron a un loco

bajo cobijos del alma

¿por qué canta?...

 y mirando a los celajes

sonrió a curso etéreo

de las mariposas blancas.

 

 

013

 

pensamiento del pueblo encontrado

a su orilla del cielo

 

la emigración es lamentable.

me gustaría que todos aquellos

que nacen en un sitio u otro,

no tuvieran que partir por causa

de necesidad, de supervivencia.

l@s que emigran a tierra extraña

se sienten toda la vida trasplantad@s,

eso es muy triste para ell@s

como para nosotr@s.

 

 

014

 

cada ser humano tiene el deber

de alimentar su casa,

y l@s emigrantes son ejemplo práctico,

no se olvida el despertar

de un pueblo avasallado.

 

 

015

 

montículos de plata

los recuerdos

 

ruptura del sur

que emigré sin ilusión.

lagrimal cual nunca ceso

tristes pétalos de amor

amargos como el silencio.

 

vago clamando

donde el sol se pone

en honda luna nostálgica.

lloro tantas razones.

 

la añoranza es verte

porque ya no queda más

que el soñar hasta la noche,

el adiós nunca jamás.

 

poniente pálido

vivo en enojos volubles

de amarilla presencia,

la ida que se declara.

 

ilusorio amedrento

sólo ficticia alegría,

lenta causa plenitud.

azul alma eternizo

dilatar de tierra todo.

 

médanos de plata

los recuerdos vienen y van.

en cenit profundo aspiro

otra Andalucía desnuda

en gracia universal.

 

 

016

 

la luna baila sola

en los campos

y Andalucía la acompaña

queriéndola alegrar.

 

la guitarra lloraba

y las castañuelas

sonaban al viento.

 

las formas estrellas

son el traje de los cielos,

amplios de mujer nocturna.

 

los campos cantan

cantos que alegran

de luna de silencio.

 

una mujer barre

el suelo hasta irse,

y la alegría vuelve,

vuelve la mujer

y deja de barrer la paz.

 

el temperamento andaluz

está en su sangre,

es luna bailando sin descanso.

 

la tierra tiembla

cuando la mujer sueña

en un tablao flamenco.

 

se tercia en las noches

la danza, la fiesta

sureña de los andaluces.

 

el lloro de un hombre

está rompiendo el silencio.

¿notas los sentimientos?...

 

 

017

 

no, ni quiero pensar

que el preso harapiento

vaya lleno de vino.

 

leal y sumiso empiezo

a vaciar en ardua

y vil soledad.

 

nada deseo saber.

va pobre quien rico

en su componer

presuma ser más.

 

loca vanidad vestirse.

da ahínco disfraz sin tener.

¿qué busco con esto?...

 

ningún beso al peso,

ni hablo la verdad.

 

todo es necesario

en su burla mía.

 

huella perdida sin marcha.

ego sí del fiel.

 

escritor suaves migajas,

éxodo de Andalucía.

 

 

018

 

flamenca toda

 

sombra la cueva llanta,

este corazón que mío

trina mirlos sin demora.

 

la aurora viene barriendo

sumisa alondra de blanco.

qué limpio amanece el día.

 

el amor dentro de mi alma.

Andalucía en los ojos

en idilio de franqueza.

 

 

019

 

fuga por amor

 

hoguera sin pausa lleva

sutil gozo del escape;

conocerme y conocerte.

 

quema frío de la gloria

viva furia por amor.

 

Andalucía, amada,

este huir con espera

sin sosiego y difuso.

 

anhelo saborear,

muy pronto, tu presencia.

 

¿cobra fuga nutrida

un pétreo deseo?...

¿acaso quería olvidarte?...

 

afirmo impulsos loables

latir vallado.

¡cómo lloro ignorarte!

y me amas.

 

talvez no recuerdes

ni siquiera que existo.

 

seguiré pensando regresar.

quizás, después de todo,

va segura la primavera.

 

 

020

 

campesino andaluz

 

¡¡despierta campo,

no duermas más!!

tantos siglos sin libertad.

ya se levantaron

sin salir el sol

los hombres de la tierra,

los cautos del dolor.

¡oliveros,

oliveros del cielo blanco

con cualidad de olivo,

la unidad del pueblo,

esperanza pacífica!

amapolas rojas,

fuerte dolor...

visten sus corazones

avasallados

bueyes mansos,

yugos desolados

acumulando desgracia,

habitando sin loor.

enteros latidos;

laboriosa aurora.

peregrino pueblo,

alarmante sombra.

por la noche gimes campo,

por el día,

lloras, lloras.

 

 

021

 

despertar... amanecer.

 

ocho montañas son gloria

embelesando al cielo.

las únicas que cantan y bailan

por no amargarse sufriendo.

las avasalla un yugo

de lo más inverosímil;

cuatro nubes polvorientas

cernidas sobre los miles.

“arando miseria y hambre

al pueblo se desvanece”,

eso piensa tales nubes

que del estiércol florecen.

el estiércol sea el abono

que fertilice la tierra.

labrador/a tiene que ser

el/la que sudando la beba.

del cielo traje de seda.

la noche tienda su manto.

en lunas cierna tristeza

la Andalucía llorando.

 

 

022

 

días dolorosos, hambre.

 

ojos han regado

semillas, deseos

en primavera verde,

flora de mayo.

Andalucía

ha quebrantado

el fastidioso tormento;

sopas de letras,

delirio de algo.

hambre ha sido

corazón constante.

en oraciones

desordenadas,

y sin tregua,

habito triste,

ser errante.

¡qué alegre escribirte!

fuente de agua,

torrente interno,

cuencas,

ríos destiladores

sin brillo,

estrellas opacas.

a charca del suelo

la furia,

y tu alma calma.

mayo ha muerto,

y mi corazón

no palpita.

día y noche,

nacen, mueren.

nada puede perpetuarse.

anda luz...

 

 

023

 

acoplado el jinete,

a galopes y sudores

la tarea se endueña.

 

 

024

 

las astas

 

¡ay, torito toro,

fuerza de antaño!

vino mugiendo todo,

todo pisando.

el torito toro

robó a tant@s...

tant@s fueron culpables

de alimentarlo.

ese toro torito,

se está acabando...

y otro torito toro

viene abarcando.

 

 

025

 

campesin@ de tierra

 

en un bancal, alta mira,

un@ formad@ de tierra.

con el arado y la mula

a la esperanza penetra

de una lánguida semilla

toda cubierta de pena,

sembrada por la fatiga

en almendros destiladores

del campo de poca vida.

 

 

026

 

el terrateniente

 

esperanza pura, pacífica,

la bandera verde y blanca,

representa noche y día

brillo sobre Andalucía.

está anulado en los cielos

el brillo de las estrellas.

el sol no alumbra a la luna,

y la luna, llora de pena.

pregunté el porqué al viento,

y esperando la contesta

l@s terratenientes pagaron...

y anularon la respuesta.

tierra que grita desespero,

poco a poco su veneno,

llanto, lágrimas de fuego,

hambre, incultura, destierro.

sentimiento marcha triste...,

sin querer, la Casa, dejan,

porque l@s cuervos sedient@s

l@s explotan en sus tierras.

pardo ojo la nostalgia.

¡qué amarga queda la tierra!

ella tiembla porque sabe

llanto de adelfa es la queja.

por un mar pío zafiro

vive triste; está de duelo.

quiere que el/la hij@ guirnalda

esté de amante hasta el beso.

no es vergüenza ser pobre,

pero sí ric@ avarient@.

Andalucía, Madre de tod@s,

¡ay!, ¡ayayayay!

 

cruzando los espacios

 

hij@s laten en silencio.

viles soles, brilla cosmos,

y nuestra estrella culpable

versa el puchero de hinojo.

la luna sueña a guitarras

la alegría y los pesares,

y a destemples los antojos,

ya que no tienen rivales

al vacío, los matojos.

 

salvando los tiempos

 

esperanza pura, pacífica,

la bandera verde y blanca.

ya se cruza la esperanza

que se aleja con la vida.

contrapesa el capitalismo

bajo las multinacionales,

el pueblo que ha de sufrirse

ciencias de calamidades,

peso de presas furtivas.

el ‘paro’ ha de dar la clave

entre dos grandes titanes,

la banca con su privado,

que hace a fuerza sostenible

de pecado el voto, y somete

el trabajo de la unión afín

a qué revueltas efímeras

entre el pueblo y su estado.

es a bien, no aconsejado,

ya que nada se interpone

entre l@s que pasan hambre

y l@s que la impone.

 

 

027

 

primavera

 

las cabras todas se avienen

a la voz de su cabrero.

con (de) ellas bien se entretiene

siempre mirando más alto,

de variable vistazo agudo,

por si alguna se detiene,

se inmoviliza, se contiene

peculiar amamantada

lejos de su fiel morada,

ocultarse y defenderse

entre encinas perdidas

y yerbas en malas suertes,

haciendo el daño causal

a los lindes que no entienden.

 

verano

 

las cabras todas se avienen

a la voz de su cabrero.

¿qué tendrá que las sostiene

rezo de su respirar,

cabrero que no perdona,

a su empeño, el descansar?...

se aprecia el sello medido

que sólo su perro entiende.

 

otoño

 

hechos de cabras se oyen los cencerros;

bajo los cerros se tienen a falso encierro

la virtud de cruzados hacia lo muerto

que se asume el otoño para el invierno.

el cabrero se tiene soledad y cielo,

está pensando en la moza que dueño tiene,

y la tarde se aguarda la noche en celo,

y las cabras irritantes todo el momento.

 

invierno

 

el cabrero está en la casa

bajo los cármenes viejos.

la hembra que tiene amo

llena de hij@s los sueños.

los corrales dan las gracias

a las labores sin dueño.

se entretienen las cabras

ratos de sol y de nieve.

pronto arroyos del agua

harán las sonatas verdes.

el ciclo que no descansa

halla hueco a defenderse.

pronto verán las cabras

las solturas que se tienen.

 

 

028

 

campos de girasoles

fuerza andaluza,

pueblo que llora

y canta las amarguras.

ataduras siente,

poeta gime condenas.

¿no hay nada que alegre

las tristes penas?...

campos, fuego y sol,

donde derraman venas

de labrador; polvo.

tierra latido con sacrificio.

de ella la nueva flora, firmamento.

no son olivares ni encinas

los eucaliptus hambrientos.

 

 

029

 

en tus jardines medito

indulzuras del nombre viejo.

Granada, tierra hermosa

que al corazón cautiva.

¿qué nos vamos llorando?...

que otros que vienen, rían.

he aprendido a ser nadie,

rima de viento después del adiós,

árbol seco en insípida tierra

miedo oculto por falta de luz.

 lágrima de pecho. ardiente soledad.

¡ay, no hablo así,

que el corazón me llora.

 

 

030

 

temor

 

he llegado a cantar.

otra vez soy nuevo.

Andalucía sonríe

amargor interno.

¡tonta!, piensan algunos

por su silencio.

ocho claveles blancos;

corazón prisionero.

lloras, lloras, lloras

mientras quieran los cuantos.

tantos callan, callan

el dulzor de espanto.

 

 

031

 

anda, lleva en su vientre

un amor distinto al mío.

cuando ella lo arrulla,

celos son que la desvivo.

no la puedo retener

emigrante canto el río.

 

 

032

 

sediento campo

 

he visto llorar a la guitarra

en las manos sol y luna,

altas estrellas palidecer

por tu corazón de angustia.

fuego arduo el aire, eterna llama.

secos, agrietados labios,

inmóvil masa sedienta,

lluvia añorada del cielo calvo.

halcones despiertos

ahuyentan los sueños,

campos, esperanza, verdes alegrías.

monótona sed,

ansias desvives en dolorosa.

grajos, nubes,

emigran más allá del horizonte

en fantasía amorosa.

alba serena matiza la noche,

desnuda llamando por doquier.

alma mía, aurora en plenitud.

Andalucía, corazón de púrpura

tu tristeza me llena.

 

 

033

 

Andalucía,

una, sola, unida.

entonces proclamaré

tu bello nombre

con sentido especial

de enamorado.

besaré tus labios rojos

en el azul del cielo,

en la verde y nívea

de tu bandera

que mora ardiente

e impregnada al corazón

espejo de un pueblo

que la vive... y yo

la lloraré en silencio.

Andalucía,

una, sola, unida.

 

 

034

 

con amor de luna

 

adefagia pura,

errante aliento.

el amor, llena sin vacío,

y jamás tiene el privilegio

de retener su hueco.

¡cómo gritar este callar

paulatino en auge!,

el crecimiento anula

y aposenta más derrota.

igual no sé, pero

intento trémulo espíritu

llenarme de lo todo.

 

esta luna viste

desnuda de sí misma

el ritmo varonil

en acto apto del proceso.

enamorado y silencioso,

despierto hondo

la onda del camino.

sé, no temo romper

lo herido y devorado,

las causas cotidianas

que se lamentan sin pausa.

vivo, y llamo

la división que tomo,

el atajo a caliente trocha.

a corta senda

por caminar total

del ir cual merma.

 

 

035

 

corazón de negra fuente

se ha marchado del nido,

vado de amor en su pena.

la pena va de amargado.

haber nacido de tierra,

a tirante del arado.

el sol oculto de lunas

ha semillado el campo

que no tiene fortuna,

y que todo lo ha ganado.

 

 

036

 

el buey del sur, saetero

de bancales y ribazos

despierta, sin despertar.

el que rutina del norte

yugo sin poder soñar.

¡toro! ¡ven!

¿quién toro va

en toro de sociedad?...

 

 

037

 

tristeza al sol sin reparo.

en fuerza de tierra ara

el buey piel de aceituna

y no tiene otro mañana.

se acota pezuña alzada

de ¡ay!

¡qué amante en atajo,

corazón sin madrugada!

 

 

038

 

agricultor andaluz

 

entre piedras y peñascos

el labrador se fatiga,

cultiva en el rudo amor

su seco campo.

huerta de olivares viejos,

balates, encina y oliva,

bancales de frutos secos,

tierra de la buena harina.

con dos bueyes y un arado

el corazón de fatiga,

labrador que siempre siembra

la espera sin recogida;

el sol, hierbajos y ortigas.

pero, pero ¿qué mima

la tierra que es de secano,

surcar en río de emigrante,

hacer más verde su canto?...

tierra que es andaluza,

..., el sembrador girasoles

lucha por mantener vivo

el espíritu diario.

¡ay! ¡ayayayay!

 

 

 

 

senda de ilusiones

 

 

 

039

 

mi sueño tiene corazón a isla.

 

 

040

 

no me preguntes amante

que el hombre bueno se ajusta

de lo que tiene delante.

el alma recta se da

de los senderos del sur,

y se la puede encontrar.

ante todo lo que arrimase

pretenda de dolorido,

conlleva para estimarse

asiento falto de juicio.

no me interrogues amante,

que llevo ilusión contigo

nórdica de aventurarte.

 

 

041

 

gitana de luces

se baila la noche

los claros del día.

ventura el beso.

se fue amanecida.

 

 

042

 

fuego y luz...

 

—¡candela!

—¡¡candela!!

—¡¡¡candela!!!

—candela.

 

 

043

 

oro se palpa para el camino,

y los molinos en brisa de trigo,

harina de amor, justicia de pan.

 

 

044

 

sandalias de España

 

todo aquel que mucho anda

sus sandalias poco duran.

¡ay, qué sandalias tan feas

con un sinfín de roturas!

pobre hombre que en los pies

lleva las pobres sandalias,

tristes pies llenos de callos

que en su tiempo fueron llagas.

¡qué rotas sandalias lleva

el rico hombre que anda

en los caminos tan hechos

y los atajos de mañas!

el andante de caminos

que dichas sandalias tiene

deja de huella el sino,

y hasta las bestias lo andan.

tú, caminante que andas

sin dar a tus pies descanso

por esas sendas de piedras

y trochas de lodo, fango,

orgullo siente de andante

con las feas, rotas sandalias,

y al alba todo contigo

vas los heraldos de España.

 

 

045

 

la madre España,

mi digna tierra.

confusa imagen,

difusa esperanza,

a Dios unitario,

un pueblo, y nada.

todo camina al reposo

de su revuelto

movimiento.

 

 

046

 

el escenario impaciente

espera la escena.

l@s espectadores,

en cualquier lugar...

y tú estás en primera fila.

se levantan los telones

a su hora clave.

empieza a verse

una vieja aldea,

de las que hay

por las almas de España.

los personajes

salen a escena.

¡oh!, disculpen

me he olvidado

presentarnos.

la familia se compone

de cuatro miembros;

doña dolores, la abuela

de edad avanzada.

¿abuela de quién?... de tod@s,

puesto que es buena mujer

que interpreta encuentro.

prudencio, el hijo,

la nuera, fatalidad,

y la niña, inocencia.

y yo, a descanso,

bajo el lema ‘andaluz’

“tronada y sombra”.

 

 

047

 

honorable España mía,

la de tod@s, nuestra España.

es vano callarla, olvidarla.

es imposible no llorarla.

 

 

 

llegado inmigrante

 

 

048

 

consuelo de emigración

 

cuando volvamos

a la estable morada

sin sombra ni luz,

olvidaremos que lo feo fue bello,

y todo hermoso resplandor

nuestro egoísmo.

amor, nos aferramos a nada,

cuando luego seremos el /algo,

la /realidad.

 

 

049

 

/madre /blanca Andalucía

de una flor emigrante,

flamenco fluye su mente,

y sus pies vientos de sangre.

rebosa penumbra

su nostalgia y duelo,

sombra opaca sangra,

andaluz destierro.

nato olivo, gran bandera.

baila que llora la luna,

y agrupa a las estrellas

el tablao blanco y verde.

 

 

050

 

tiemblo jaramago asfixia en ondas de aire.

andaré sin meta ni rezos esta huella incierta,

amarillo aroma de cante jondo.

silencio aguardado; sol y frío;

desnudo y fiel hij@ del Sur enamorado.

latiendo la última experiencia de eco roto

y desgastado, cruzo ir bajo las amapolas

blancas a la variable del rojo despintado.

ya no descalzan las muecas lo asustado.

cuánto se lleva el ojo, cuando se ha cerrado.

 

 

051

 

¡tierra húmeda,

padre en duelo!

¡vas tristemente

labrando el suelo!

miré la estela

de tu pisada

cual al andar

deja venero...

para vivir hela

de tierra el cielo.

 

tenemos tres valores

delante de cada acto.

uno es nuestra intención,

o deseo propio, siempre

manifestando la dura

controversia de la distorsión

que nos alberga.

dos, el quiero de la vida

que se manifiesta

a través de todo en todo,

hasta de tu proyección

que se desprende a impersonal.

tres es el resultado,

que siempre se da libre

de ti y de la vida,

y a manera sonsa,

tonta, estúpida, define

la razón que se ubica,

y deja a sin juicio

de penas, pues carece

de lugar o beneficio.

 

 

 

deseo y regresos

 

 

052

 

el gozo del retorno

 

como hierba húmeda

por el rocío del alba,

constantemente corazones emigrantes

pronuncias tu nombre.

apacientan espíritu y alma

al pensar en el futuro

tiempo del retorno.

dormirán ansias de alegría

cuando crucen límites de lo afuera.

llegarán a ser malvas frondosas,

bien regadas, a un eterno

lindo verano de primavera.

Andalucía, ya se destila

en los ecos olvidados

callarnos a la estable morada

del inmenso sufrimiento.

dejarán las hondas consecuencias,

el sol que brillará a plenitud,

sin tristeza, bajo el cielo.

 

 

053

 

cándido te noté; jaula de hierro.

¡dime lo que tus ojos tocan!

¿hasta cuándo, y tan, esta esperanza

de profunda alegría unitaria?...

 

 

054

 

Andalucía, si fueras espejo

mancharía tu pureza.

sola tú, culto de luz.

 

 

055

 

amada del Sur

 

tocas mujer lo más hondo

desbocando los estímulos.

aunque parezca frívolo

estoy ardiendo por dentro

en volcán de fuego vivo.

 

 

056

 

olivo andaluz

 

busca fuera del sentido

la orientación de tu alma.

toda de tanto se engaña;

son normas, y dan perfil.

¿será que sueñas, guerreas

la fiebre para vivirte?...

oye si te canta el nido

de las penas pioneras,

en esta verdad que ciega

duda que te crea poco.

es contigo, pues voy rota

tensión de tu existencia.

el aire al fuego quema.

cómo arde nuestra causa.

pronto dirá —sin vosotr@s...

y en nosotr@s sol y tierra.

¿notas, pues sale la luna,

nanas para las cunas?...

¿por qué tiembla el fuego

blando corazón de llanto?...

goza por si va debajo

de la expresión, el rezo,

y se sostiene el milagro.

indaga extrínsecamente,

accidentalmente molesto

al corazón de tu calma.

 

 

 

añoranza sin retorno

 

 

057

 

de la almazara el olivo

diose aceitunas.

olivas negras, moradas.

la aceite acuna

ver el salto del agua,

niña profunda.

 

 

058

 

escritor/a del sur

 

¿verdad?...

mentira. mentira.

tiene sublime camino

la huella, pero descalza.

hago en la desventura

víctima del yo, el mí,

y soplo el paso enjaulado

de una hogaza de hambre.

del cansancio va la vida

vuelco profundo de otoño

y pulpa omisa de mundo.

grito en cáscara de tierra

peregrinaje a ensueño.

en lluvia de sol y miedo,

avengo con poder crítico

otro don que enjugo y lego

viandante sobre el valor.

pululo vacío y tan lleno

de todo lo eco agónico.

no mires con horizontes

que pierdes la plenitud.

¿verdad?

mentira cochina.

 

 

059

 

añorada primavera, OTOÑO...

 

viene y se va,

es ola tu recuerdo,

fino matiz

que al alma hace llorar.

siente glacial

cual vive su ignorancia,

el beso de la infancia

sembrado en ilusión.

 

 

060

 

desnuda pasión profunda

da conciencia de consuelo,

lágrimas que se desatan

espíritu inmensamente,

ecos en los pies del alma.

sobre el tablao la sangre

sombra de luna se llena,

emigrante llanto amargo,

e invade con amor grande

verde corazón y blanco.

al compás de las guitarras

vive la garganta penas,

asume fuego quebrarse

más llama para el camino,

suspiros que lleva el aire.

 

 

061

 

río Guadalquivir,

si yo pudiera beber tus aguas,

morir en ellas.

 

 

062

 

primero vi la esperanza

fiel causa de alegría, vuelta.

menguan los días y mi todo

consagra nostalgia plena.

por tramontana de luna

viste por siempre el dolor,

aunque ausente y corazón

mimo que rompe las rimas.

franca sonata, sentida,

sumida, herida en lejano

espíritu del hambre sufrida.

loca grita busca amparo.

onda emigrante denigra

secar los ojos; da viento;

salado este naufragio mío,

curto atardecer de mar;

furtivos sollozos. salinar.

quiebra mugir toro de plata.

se empaña toda distancia,

embriagar blanco y negro

sentido, oda de España.

 

 

063

 

ardor del Tinto en espera

el equívoco lienzo afuera,

ansia de Odiel por aurora.

en sombra viste, de niebla,

y pétreo tendido sin Sur;

sentidos que l@s orientan.

llenos, vacío en poniente;

viejos momentos yacentes

destilan por menos sol.

Darro suspiran, cantos hoy

y Genil en verde orilla.

almas sangran, llanto olivo,

ecos del Guadalquivir;

guitarra honda, andaluza.

mustio breñal Almanzora,

y Andarax, amor sin tiempo

caminos de las deshoras.

tiempos borran l@s centros,

quieren vibrar y no pueden.

íntim@s, albas de lunas,

mermas tocando soledad.

la esclavitud del silencio,

da penas que no se van.

 

 

064

 

pulcra llaga, amor primero;

Guadiana, Odiel y Tinto fiero.

marismas, trinos, luz Guadalquivir,

flor atlántica, corazón y cielo.

 

 

065

 

pardo en completo sosiego,

nube comida de invierno.

la primavera que vence

da huellas firmes, y cojeo.

divina danza la ruta...,

horas que se dan amando

entre forcejos, de lucha,

y debemos descansarnos.

da cansancio el caminar

sobre lo lento del barro

cuando hay algo a expresarlo.

se destilan como el fuego

todos los mimos del mundo,

sueño delgado y profundo,

vía eterna de cósmico eco.

sin compararnos lleva Aquél,

Aquél que Todo lo Sabe

y nos /calla a /responder,

pues Bulle Tacto Sensible,

y Quieta Mella que Depura

Virginal /nuestro /nivel.

pardo en consumo reposo,

se tiene la /vida /juegos,

e involucra a nosotr@s.

 

 

066

 

y la mente guarda el peso

de los años que se han ido,

este vivir tan sumido

del tal vez consolación.

¡ay, fuerza del que no se ve

pálido con el origen!

¡qué amarga y suave queda

la rota senda!, más añoranza.

bien dolida pena engendro,

sueño azul por horizonte.

ambulante temo donde

lo vulgar se descompone.

feliz mezclo elaborarnos

la piedra blanda que mezo.

perfectas pierden sustancia

las lágrimas de la vejez.

¿qué emigraron, los pichones?...

una vez dejado el nido

se emborronan las razones

a vuelos de otros sentidos;

abrigos a las pasiones

de vuelos por descubrir.

¡a desconsuelo dúctil tiene,

la desgajada nostalgia,

lo que se aviene.

 

 

 

067

 

vibración paraselene,

nostalgia sin olvidos.

estos lamentos intentan

de manera más pobre

aproximarse a los sentimientos

de l@s emigrantes,

y de l@s inmigrantes asentad@s.

 

aunque se desea volver,

sabemos, que una vez

ubicad@s en los nidos de otras causas,

jamás podremos retornar,

excepto en aquellos casos arbitrarios,

en que una vez cubiertas las hazañas

de nuestra flexible alternancia

nos destinamos a un último

periodo final, a lugar del origen,

a la estimada Casa, la gloriosa Andalucía.

 

deprimid@s se exprimen...

exclaman tu nombre

Andalucía, Andalucía,

al pronunciarte se alivian.

 

finos pájaros vuelan

comprimirse ojos de viento.

acongojados los cuerpos

estremecen sin consuelo.

reflejan sombra,

estos ríos ocultos, internos.

 

la noche satura

el blanco del día,

los recuerdos.

para colmo,

calma sin vicio...

y nunca se llenan,

íntima tormenta de frío,

de hielo,

de dolor.

 

niebla espesa se apodera

de sus mentes destiladas,

torbellinos que dominan

en ansias; los deseos.

descienden la alegría,

ascienden más silencio.

 

se troncha la risa, entorna

a lamentos detestables.

penumbra como rocas pesadas

sobre tu campo yerto,

y la sombra ha plantado

su tienda en sus casas.

 

constantemente acumulan

fuerte tiempo nocturno.

perdid@s estrujan, en furia,

ser laberinto más negro;

en dilatadas pupilas

visten la causa profunda.

 

perdida la lluvia sólo

queda esencia neblinosa.

nefasto brama este espíritu;

fatales almas que ploran

huérfanas en palabras

deleitables de esperanza.

 

visten de viud@s afligid@s,

rot@s; abatida substancia.

alba, aurora remota, caída,

dormida, etérea y lejana.

de duelos absortos

todo firmamento calle,

y paraselene escuche

cantos tristes y amagos.

 

colma a quebranto

angustiosa e inmóvil trayectoria,

envaina el tiempo en...

¡ay!, tanto fracaso, negra luna.

agitan sus aguas

pardas brumas silenciosas.

 

están airadas, agresivas,

violentas las loas nocturnas.

los nacientes del corazón

se han secado, y exprimidas

las cuencas, marchitan tristísimas

más soledad patente.

 

imploran piedad,

fuerte flujo de brisa; sosiego.

pálidos ruegos al dolor

se someten, a calma sumisa

perecer. ¡será el refugio

de estas duras causas!

 

ya arrancan envolturas impías

que los huesos arrastran.

desánimos esparcen,

divulgarse de manera excesiva.

espanto espesa de ideas

revueltas toda la agonía.

se posesionan de sí

constelaciones difuminadas;

infinidad de nostalgia

riega la melancolía.

 

ajenja realidad; saturada

irritada de grietas. acoso al alma.

fisuras todos sus huesos.

a montón excrementado

pululan vagabundos

del terror los pensamientos.

 

corren al bosque despierto,

sin pájaros ni roedores,

ni flora que se colore

estos momentos amargos.

igual a las rimas del viento

lloran, puliendo las rocas,

azotando los árboles.

 

sin luz cándida derraman

tejer tenebroso y firme.

son aves a sin volar vuelo...

buscan en ti posarse, y sufren.

 

a orilla del polvo

estancan aguas valientes

congojas de islas diseminadas;

solitari@s y errantes.

 

vivos halcones controlan

este cielo sin sueños.

no aplacan la angustia

que acosa de atosigad@s;

abismos profundos

de inmensa laguna agotada.

 

polvo de cieno se ciernen,

cuerpos viejos y cansados.

evadirse no pueden

de la senda aflicción siempre.

terrible desespero rebosa

permanente el agrio en lágrimas.

 

cubren leves costra densa,

terrestre de penas. en llanto

sus corazones de violeta;

a tristeza se llenan.

 

se propaga adélfico

qué paladear, es la muerte,

y extiende casta verdad,

gemir de borrach@s amantes.

reacio pedregal

trémulo y confuso; roto.

 

polvareda a qué secura,

substancia de labios secos,

ecos acorralados.

rechazan irritad@s apariencia

que brota falsa alegría.

espasmos reanudan

constancia perpetua...

¡¡ayayayay!!

 

tienen miserable virus;

látigo áspero l@s zurra.

desagradable pregón llevan dentro

sin algo de aliciente.

 

sanguíneas universales

las olas, quejas perennes.

futuro apagado avinagra

sombra, cielo azul ido,

y fulgurosa corrupción

de almohada de lamentos.

 

fuerte sol diseca y curte

la fuente del refrigerio;

absorben herido abismo

de repleta confusión.

no dormitan la añoranza,

la nostalgia, el yo interno.

ensimismamiento entorpece

sin brillo, el alba.

 

inquietas las manos tantean

en pisada de siluetas

al grito desesperado.

 

apagados troncos, sin hojas,

hojas caídas, tristes...

olivos áridos; deprimidas

tierras del secano a otoño

suspiran y embelesan.

 

anegad@s supuran gris,

abundancia de ondas pavas,

ímpetus del desespero,

vano sufrimiento del olvido.

nada tienen, vacío quedan...

todo es nada. sol@s, y sin sueños.

 

chillo de ira, lloran de rabia

acumulada por mucho tiempo.

tumultuos@s temen, destrozad@s,

aniquilad@s por cobardía

de campos sin flora ni vencejos,

sólo pastos al desaliento.

 

se sumerjen agotad@s

al naufragio paulatino,

en inmens@s y autentic@s

del pavor oceánico; tragedia.

 

ilusiones; están escondid@s,

tenebros@s donde habitan sendas,

caminos a nunca volver.

son los pasos, desiertos sin espera.

más añoranza hermética,

premio del adiós conseguido.

 

seguirán del cante jondo

almas completas,

abandonad@s olivos y algarrobos,

han dado frutos, y vid

raíces a campos lejanos.

 

jamás volverán, a pesar

de que lo anhelan... Amada.

a patente pausa, Andalucía,

estiman pereza insípida...

deprimid@s se exprimen,

y exclaman tu ‘nombre’

(en este momento conlleva

por ‘nombre’ a todos los lugares

adonde nuestro pie, a suerte

de los caminos, se abre,

a primera vez, al no regreso,

y sostiene, a memoria,

descansos en los abismos).

 

¡Andalucía, Andalucía,

el pronunciarte me alivia!

 

 

068

 

notas que salen del río,

los cantos de lo andaluz.

 

pena de sangrar las penas

bajo el gozo de sentirse,

aunque el dolor lo muera

tras la tormenta de aguas,

bajo ímpetu del alma,

calma de ilusión serena,

en el suspiro desgarro

de la guitarra que suena

sonidos de la esperanza.

 

notas que surge del río

toda tristeza cansada.

no importa calor ni frío,

porque se quiere y ama,

y no avala otro sonido

que el estilo que lo amarga.

 

notas que brotan del río,

los llantos del sol y sur;

penas de sangrar la pena

en los declives del ir

mientras que a dolor lo muera

tras la tormenta de aguas.

tras el vendaval se anega

bajar con ímpetu el barro.

¿qué l@s arroya?...

llenar el alma a sin alma;

calma de la ilusión suave

que da suspiro y desgarro,

y soltada, bien amarra a cantar.

 

¿qué enmudeció e inclinó

a conciencia, darse tanto?...

lloran solitari@s no sé el tiempo,

mientras hallen en lo lejos,

sin estímulos, vibrando,

encuentros; palabras para expresar

tal inmenso sufrimiento.

 

 

069

 

río, ríe...

 

llora quietud del alma.

tres, solamente tres

vigorosos realzan

el espejo nocturno

de tus ansias.

vítrea luna de estrella

se alza, cielo

que admira tu elegancia.

es el sueño

en l@s que no

retornarán.

 

 

070

 

Gwadarkibi de Borga der Aro

Guadalquivir y Torre del Oro

 

quise mirar en el agua

al corazón su pureza,

y los reflejos del bético

se mancharon de tristeza.

 

el alma que lleva el río

me hace estar perplejo,

parece l@s andaluces/zas

que están llorando a lo lejos.

 

gris la soledad del eco.

Torre del Oro almacena

los sumidos que se ploran

en cualquier tierra extranjera.

 

de oro brilla el sol,

de platino los sentimiento.

de negro los rascacielos;

nostálgicos pensamientos.

 

ahora que amargo estoy

y en luto visto por dentro.

cómo comprendo el dolor,

la angustia por que se fueron.

 

las penas curten el alma,

dan ansiedad sin tardanza.

ausencia sobre los ojos,

las huellas, si van descalzas.

 

 

071

 

mi tierra española

 

paseo entre bullicio roto

y refleja silencio de ti

.

al sol pregunto por tu ausencia

y salobre me quema

disecándome a nostalgia.

mi vida,

¿dónde reinas?...

amada perdurable,

para ser súbdito leal,

gladiolo, lirio en elegancia

por tus virtudes maestras,

extranjeras me dan sus senos,

pechos que amamantan a crudo frío.

déjame beber

dulzor de pensamientos,

cálida leche,

pura ansia,

para que reviva mi espíritu

que está en decadencia constante.

trigo del viento.

verano aguzas al alma.

grité : ¡¡amig@s, ¿qué me pasa?!!

y callaron l@s sin gracia;

una multitud de toros negros,

nombres llenos,

poblados de la ignorancia.

nobles fueron l@s de afuera

y verdug@s sanguinari@s,

sin escrúpulos,

l@s maldit@s,

nuestra sangre,

l@s de casa.

una espada ha rasgado

mi corazón de loco,

entre hierbas secas del campo

lloraron los ojos buscar hinojo.

azucenas admiradas

en el jardín de la casa,

y al quererlas cortar

los labios se marchitaban.

lloro tanto quererla

y no me queda esperanza.

si lo sé no me enamoro

de esa Novia España.

estrellas que se fueron

sin saber si volverán.

el corazón las palpita

sin saber por cuanto más.

 

 

072

 

Andalucía llora

al emigrante sin retorno.

la rosa está

en el cementerio triste,

y en él, desolado

un cuerpo sin vida.

los pinos, sombras sin voz

y Andalucía es noche opaca,

oscura luna.

 

el ruiseñor andaluz

de tu bosque,

la guitarra,

intenta apaciguar

tu estridente

corazón de mirlo.

 

negra, dura,

lloras mudo rocío

triste acumulado.

escalofríos toda tu alma

tiene por tus hij@s.

errante camino

la podredumbre

a lo lejos...

lastimosa mella

sin destino,

sin alivio.

 

es rosa los campos

de Andalucía...

¡ha muerto,

ha muerto el emigrante

en lejanas tierras!

 

embriaga al lamento

de la tenebrosa luna

el grillo que canta

los niveles del alba.

Andalucía llora

emigrantes sin retorno.

 

estás hervor humano,

regia noche quebrada

de agonía.

qué triste.

tan triste.

más triste.

toda triste.

llorona, ojos de niebla

¡ay, ayayay!

 

¡ay, tu gemir de rota estrella

que palidece en lleno ocaso!

rosa pálida estás,

cementerio nefasto,

rimas...

 

en ti, desoladas,

a cuerpo sin vida.

ansias por regresar.

 

 

073

 

un hombre poda su viña

entre nostalgia y dolor.

¡qué amargo zumo de uvas

desde tan dentro brotó!

toda su alma marchita

en la mía de qué temblor;

largo tiempo, malvado,

a l@s suy@s se l@s llevó.

 

seco sarmiento el antaño,

el espíritu tragón;

el emigrar de avasallo

del terrateniente dios.

anula desolación...

derraman vino los ojos,

angustias del corazón.

¡ay!, animal pasajero

que justifica los actos,

presumes de manso, santo,

y en aura vas impiedad.

 

no existe en lógica, razón

de otro animal más fiero.

el hombre siempre, primero...,

y no importa a que se da.

va último en cambiar

los castigos que se vierte;

en demostrarse a ejemplos

de los arrepentimientos,

pues presume no encontrar

no de aliado lo que ofende.

 

un hombre poda su viña

dentro de su corazón.

 

 

074

 

habla el poeta:

—Andalucía, como ojos

de mujer brillas.

eres fina silueta,

reflejo de estrellas.

valle de recuerdos,

vinos de castas,

gloria, cantos y bailes,

sueños de poetas.

ampo río que lloras

estanque de lágrimas,

viento que adelgaza

torrentes en calma.

sábana del sentimiento,

madres sufridas

tus ocho mujeres

que belleza destilan.

mana por tus ojos

la noche de tu pueblo,

las tristes agonías,

los gritos en silencio.

las guitarras, por Ti, lloran,

yo lo sé, el sentir

de tus hij@s al destierro.

 

habla Andalucía:

—fracaso, he perdido,

estoy segura,

soy fracaso.

mi victoria duerme,

descansará por largo tiempo.

ilusión desgraciada

los sueños,

mas no tengo,

sombra oscura

mi tormento sin sosiego.

desolada hablo.

 

hablan l@s hij@s:

—multitudes de recuerdos

nuestras almas arrancan,

y a Ti damos siempre flores

corazones de esperanza.

mas si sufre nuestra Madre,

somos tiernas, emociones...

Andalucía, l@s sin rostr@,

en lo lejos te amamos.

 

habla el poeta:

—el andaluz cuando canta

apacigua tanto su dolor,

y aún cuando llora,

quiere alegrar hasta Dios.

estrellas sin brillo

mis pensamientos,

píos ojos, dos nubes

derramando tus lamentos.

ilusión de desgraciado

el mal acompañado;

los cementerios están llenos

y no quedan saturados.

en los cielos sé que hay

infinidades de estrellas,

Andalucía tiene ocho

que a mis pupilas recrean.

 

 

075

 

jadeantes y tejidas

prosas andaluzas...,

a fondo, sin huida.

a la par lo verde.

son gozos de temer

en ‘válgame suerte’.

sudan lo azul, clarean.

pero son estrellas

las penas destiladas

que alegría frena.

sueños para despertar

siempre de olvido,

los ecos si lloran.

mas creo que se crean

cuando se allanan de Dios

sentidas, y a deshora.

son faltas de lo afuera.

no presumas de saber,

sólo a l@s pocos queman.

 

 

076

 

en la despedida, la nostalgia

se hace patente, no por el adiós,

sino por el reencuentro.

cuando el retorno es seguro, y se ignora,

es muerta la despedida.

 

 

077

 

tierra densa

 

—llora un/a andaluz/a a solas...

¡no hay nadie que l@ alegre!

grita amarg@, qué estridente

cada paso que l@ aleja.

cumbre blanca, verde valle

de su corazón bandera,

siempre esclav@, y espera

su intimidad no avasallen.

 

una familia de pobres…

‘por comida la guitarra,

en alegría las soleares,

de luna y sol los vestidos,

y sus pies, viejos pesares’.

 

eso pensó la etérea madre,

por madre no confundamos

la madre que se dio el cuerpo,

rostro de los seguimientos,

la que se ampara recogernos

a nanas de cielo abierto.

 

sutil fluyó al extranjero...

andaluz, ¿qué llevas dentro?...

—pena agria de universos

a cristal de pensamientos.

 

—llora un/a andaluz/a a solas

vía para los encuentros

que l@ abrigan, y enamoran...

 

 

078

 

soplan errante finura

delgadas alas al aire.

deniegan esclavizarse

en barro de su textura.

notan corazón cansarse

los ojos, amarguras...

rimas de tristeza. mariposas.

ya no esperan.

 

 

079

 

me comí ámbar naranja

y te guardo verde pera.

la naranja da lo agrio.

soy pera para tu espera.

amada suspiro y canto.

 

la mente es un estado que se agota.

déjenme andar activo en los descansos

que a la vida plasma.

 

 

080

 

río emigrante

no cese jamás.

quebranto forja

agitado sufrir.

gime la madre

conmovida mengua.

 

hermosean

adelfas al río,

son besos,

labios,

flores,

rimas estables

sin paz.

 

estás triste, amig@,

te lamentas.

tu agua fluida

rumbo busca el mar.

¡quién pudiera!

¡ay,

no te vayas,

allí salobre serás!

 

apacigua

tu espíritu loco,

¡no ves lo ciego que está!

así se han ido

tant@s emigrantes

para siempre cautiv@s.

 

amargura

tiene mi alma...

¡¡déjame sol@!!

voy a llorar

fija constancia,

por si la aurora

diera en regresar.

 

¿adónde vas?...

río emigrante

no cese jamás.

pues la /vida

se /emigra

/sin /saber

en /donde /va.

 

 

081

 

tarea de los trigales

 

están arando los campos

nombres de las duras tierras,

están arando los campos

los tablean para siembra.

sembradores/as que sembráis

con las alforjas de trigo,

el trigo que con esmero

bien lo voleáis.

 

cuánta ilusión han puesto

l@s que trabajan la tierra.

pasan los meses y meses

para el tiempo de la siega.

 

los campos están a punto,

los granos, por ellos, pesan.

segadores/as de campo abierto,

recolectores/as de la siega,

ya se ponen los dediles,

manciles y delanteras,

tienen las hoces en las manos.

 

los tajos se tiene nombres

que rondan las fortalezas.

los cantos se dan alegres,

las bromas, y las confianzas,

grandes son l@s que siegan

desde la mañana al alba,

bajo el sol de sombra ciega,

y el atardecer que extrema

a correr y a descanso

de tan múltiples faenas.

qué grande es la cosecha

de los campos que sembraron

l@s campesin@s labrieg@s,

campaña de l@s labradores/as,

sembradores/as, segadores/as, y triller@s.

 

cargan los carros feraces

en el trigal que se siega.

cargados los carretones

rumbo van hacia las eras.

en las eras está el trigo

y los mulos desesperan,

l@s trilleros con los trillos

para las trillas en ellas.

 

mientras apalean trigo

con los biergos en las manos

dándole vueltas a las parvas

están l@s peones de eras.

los rastrillos están a punto

para amontonar esencias,

a un lado, el grano nuevo,

y al otro, la paja seca.

 

gozosos están los nombres

haciendo la gran faena,

con biergos avientan trigo

(voltean, abalean, airean)

que ni el polvillo le queda.

en carros cargan el grano,

rumbo va a los graneros

¡después de tan larga espera.

ya tenemos grano nuevo!

 

cuántos almudes de trigo

existen en los desvanes;

en las casa de cualquiera.

y l@s grandes mayorales

lo miden por fanegas.

y en este proceso al campo

las familias coquetean

bajo qué suculentos platos

y a los allegos de fiestas

de las horas al remanso.

 

los campos están muy solos,

y qué solas están las eras.

¿quien recuerda el gozo grande

de l@s que viven de ellas?...

tierra descansa un poco.

arada descansa y descansa.

quién sabe si dentro de poco

volverán las labranzas.

 

 

 

082

 

quedado, tal vez es siempre.

 

 

083

 

nada, todo que nada

presuma ser algo;

hij@ unigénita lágrima.

muera sol@...

 

no digas nada.

pasa sin huella, sombra

niñ@ de España.

triste con ella,

sin ella, hablan.

bajo del sol se derrama

el quita amor.

 

digo nada,

nada, todo que nada

presuma ser algo

más grande que amarla.

 

 

084

 

en el damos, qué placer

más elástico se ampara

sangre que se ha de temer

de sauces, ñame y agua.

el amor donde lo ves,

no es así... es menester

que se quede sin de ti, ni de mí,

de este loco envejecer

en las lluvias que vivimos

de este nato estremecer.

por barlovento partí

al este sur de la Palma,

y así más norte me veo

para sosiego en Granada,

dauro de seco genil.

labio de ‘guadalquivir’,

todos en atlántico, vamos,

de isla donde nacimos

sueño de pasión que evoca

ecos que jamás sentimos

de sauces ñame y agua.

somos dos los que morimos

libres para el perdón

de todo lo que fingimos

de amado en la ilusión.

 

 

085

 

por recatada va ahora

desde la rama de un pino

vuelo en sombra de sangre.

en el volar vuelo adueña

de mi coraje, y se ve

en beso que se decolora

el sueño de amanecer.

pero ante el día ¿qué puede?...

no más que hacerse vencida

sin miedo de envejecer

nieve que llora de pino

verde, verde, a verde ver.

 

 

086

 

machado tocó la llaga

en los ojos del Divino

porque a Castilla añoraba.

mira si mirar miró,

que hasta Dios le dio permiso

cuando él, llorar lloró.

y vibró, soledad echo...

inconformismo de huella,

se fue de España ya siempre.

amargo dolor las guerras.

y el viejo olivo andaluz

con muerte alivió su pena.

en el corazón se llega

siempre avenirse la luz.

nota si Sevilla es grande,

que el bético Guadalquivir

sufre no poder quedarse.

 

 

087

 

junto a lo pálido seco

expongo a pensar

los pensamientos.

se ciernen temblor,

olor a tierra.

suelo emigrante,

fuerte arrobamiento.

¿qué hace llorar

blando el triste pueblo,

y lejos del lugar

de donde nacieron?...

el no retornarán.

 

 

088

 

hij@s del sol andaluz

emigran net@s temblar

ahora que a los años van.

pardo ayer rumbo a olvidar;

barrigas aire de peso,

y los miedos, y la nada

densa de la poca luz

temeros@s al  umbral

del loco renacimiento,

preludio de advenimiento

que se pena sin llorar.

 

 

089

 

pardo tiempo, no importa,

borró las ansias del joven

y queda nunca por vuelta.

ahí va don emigrante ego

que en suyo, a nos, dejó.

qué ambulante fue su faz

del tiempo roto... la causa,

que se salga a nunca más.

 

 

090

 

emigración sin fe.

 

de luna espejo

viene el oro del poniente,

besar a las hojas secas.

se inclinan corazón a tierra

mientras frío las mece

y amarillentas muecas,

perfumadas de estrellas.

 

tibias almas reflejan

qué fronda de día gris,

pálido y soñoliento.

 

atraviesa en flecha

lo azul del etéreo trino,

serosidad de pájaros

a la gota de piedra.

duro silencio, vago,

jardín despintado,

doliente y romántico.

de luna espejo

viene el oro del poniente.

 

 

091

 

aria paraselene

(charnegos)

 

sangra el alma fuerte llaga.

aunque la quiera callar

ella por sí misma habla.

huella de camino herido,

ver los padres emigrantes

que lloran el viejo olivo.

mira si quererlos quiero,

que sus causas de dolor

las alivianan con besos.

agonía grande tienen...,

han nacido en esta tierra

y l@s llaman foraster@s.

no se avergüenzan nunca

del corazón verde y blanco

de la honda Andalucía.

retoño de sur, y lejan@s,

a tierra que ya no nuestra

l@s hace estar suspirando.

 

 

092

 

Sevilla

 

al-Mutamid sangró poeta

lo ciervo en su manada.

cuán rey mantuvo y sufrió

todo dolor que se aguarda

de los reinos taifas que amó.

 

el mío Cid, torre del alba,

el que se canta en las puertas,

tiene hazañas del alma.

el mío Cid, el Campeador,

¿qué lo teme?...

las cornejas,

las rapaces,

y el sinfín castigador

que sustenta

defraudarse

a esquemas

de perdedor.

 

bajo los califatos,

que reinaron las taifas,

Isbilya (Sevilla)

se lloró de estima,

l@s que a lejan@s,

torres de mis... y digo,

sentidos en gris,

sendas del Guadalquivir.

 

no sólo a cubrir

la necesidad

de sustento

nos emigra

o exilia,

sino también

a defensa

de lo que invade,

a primera importancia,

a singular potencia,

la vida.

el acoso

denigra

a sí mismo,

y al encuentro.

 

pide/n asilo

el/cada instante,

y se le/s da,

y al buscarlo/s,

es/son ido/s.

 

 

vuelco a tierra

 

 

093

 

isleño emigrante

 

terrible el rayo,

herido de tierra

cautivo hablaba.

ahogaron su queja.

llamáronle fiel

camino, bravura.

su hambre por dentro

se aisló sin cura.

destilado en alma

deshojó su vientre,

todo neblinoso

consagró misterio.

amargos momentos

su amor llorado.

tímido en horas

vistió soledad.

¡ay!, sólo fue vida

en su verderol.

perdido de niño

a siluetas voló...

cuántas veces vibró

tierno pecho natal

suspiros de nieve,

salvítreo de mar

en isla divina,

en ondas de azul.

peregrino ansió

el coito de luz.

aunque muy dolid@s

tod@s nos callamos,

habla la razón,

nada hemos tenido,

sólo amargo adiós.

 

 

094

 

antes miraba de luna

por la emigración astral.

ahora busco por colina

la senda de no pararse

su onda de luz con fases.

poniente, que importa dónde

hogaza, el paso amanece

baile lleno al crepúsculo

de alianza sin horizonte.

silueta de marcha verde

da el olor en las riberas,

y estremece amor dolida

de apetencia sol y tierra.

si te mueve y no para

musgo que suene la fuente,

goza pleno tu nostalgia

que grita luego el silencio.

veda el que haga camino

sólo cuando triste pena.

 

 

095

 

eco de mariposa

 

no quiso reír...

ahora piensa

que fue la tristeza

su dueña en si.

negó despertar

ese suyo tarde,

sólo pardo, tenue,

mimos del herir.

miente sufrido...

finura el eco

al tiempo que reza

huellas sin fin.

va vibrante

por tocar lejanías,

agonizar hoguera

demente y amen.

este huir ciego

al largo silencio

divino, sumido

de amargo llorar,

divide el vacío.

en si ya se llena

franco elemento,

don de emigración.

 

 

096

 

cubre de sombra

el horizonte.

libélula raza,

unísona daga,

orgullo y brío...

sin palabras.

libélula.

 

..., un verso.

libertad anega

roca pulida;

la mirada falsa.

crudo seno.

luz sin vientre.

mar sin labios.

 

 

097

 

se van

 

río llevas marcha, reflejo a sangre.

un pueblo pisa camino; parte a salobre mar.

¡cuántos lloros dan la profunda fuente sin sol!

sombra habita de emigrante, nubosidad y corazones.

extrañando están la cuna dulce, nana de pasiones.

 

encinas manan dolor íntimo; toda el hambre.

río, ¿por qué será que no respondes?...

se marchan con adefina, sin hambre a las pasiones.

parecen ojos llorones derramando las nostalgias

que antes de partir se vuelven emociones

y se quedan de asumidas añoranzas.

 

 

098

 

heraldo

 

en rosa de mayo

se fue su olor.

joven en alba

partió al ocaso.

un celeste gris

despunta, queda vacío

mientras otro aroma

de sol se llena.

airosa es la tarde,

barriendo constante

gruñir para estable.

¡ay, miedo fecundo!

tan vil realidad

de tierra a tierra.

 

 

099

 

lágrimas nostálgicas

 

cantaor del alba,

centinela... acallas.

tembloroso enciendes,

llover emanas,

corazón, lágrimas malvas.

van verdes, tiernas,

perfumadas, soñolientas,

blancas, sonrojadas,

tibias, semillenas, románticas.

¡cómo arde

en rosa un alma!

¡¡cantaor/a saeter@,

estremeciendo inclinas

derribando campos;

retoñas vidas.

grises trepan, floridas,

humedad, amargas.

desgasta esta noche

asombra, pardos

colores sin día.

¡ay, madre,

qué joven luz trémula!

el ego claustro vomita

negrura infinita.

a reloj puntual

se marcan

las ocho.

 

 

100

 

si se extiende y atiende,

lo profundo se destila.

estimo mina hermosa

que vuela en la palabra

transidos del repite,

sencillez y no rebasa

mina que mimando mina,

mina que en mi se mina

de esa mina posterior.

anecdótico y human@,

si borra y se proclama

verdadera con historia.

intrigas íntegramente.

que por mina se domina

la mina que fuerte mina

soledades del corazón.

mina si vence de muerte,

la mala suerte germina.

 

 

101

 

yace Andalucía que llora

en brazos de una extraña

consecuencia consentida.

¡cuándo se podrá decir ‘vuelven a casa’!

la ilusión jamás se pierda,

la blanca verde esperanza.

 

 

102

 

ritmo sin retorno

 

¿quién fue ese yo

del tu ido al mí?...

se pierde ayudado

por la animada palabra

del ocaso que vuelve.

me retracto, acusarme

fiel tragedia, luz a miedos.

¿qué fue de ese yo

del mí, al tu ido?...

 

 

103

 

amargura del emigrante

 

ricos panales de miel

con los ajenjos muy fuertes

alimentaron bien, bien,

estas gamas de muerte.

noche opaca te fuiste

por tanta pompa y derroche.

partieron tant@s con pena

hacia otros horizontes.

bella, sola y triste; baila

la luna agreste sobre el campo.

mucha gente,

l@s emigrantes de nombre.

amarga ruta al ocaso,

nostalgia negra y vorágine.

añoranza se deja huella

en plantones sin raíces.

el tiempo marca la mella

haciendo fibras sentirse

a hij@s de su esta tierra

y bétic@s hasta morirse.

 

 

104

 

eclipse en la tarde.

inconformes las manos tiritan,

tientan oscuridad nocturna, neblinosa.

desengañad@s contemplan las bases

padeciendo descorazod@s.

afligid@s, ciñendo las venas

cantos de alacranes silenciosos,

los éxtasis del sol.

melancólica pereza amarga.

bramidos enloquecen lengua atribuida.

temblando feroz impaciencia

expandirse ojos suicidas,

eclipsada calentura del afán.

dolencia desgarra crepúsculos

de piedra, mordiendo pies prosiguen

plomo que agobia.

atalayas estas sienes,

soldados alertas agrupando

qué penoso poderío en acecho.

la aurora mental ara la vida

prolongada, torres y alcazabas;

cima con esperas.

hambrientos oídos defienden

del viento implacables brechas

forjando los ecos.

 

 

105

 

volveré

 

tantas veces se dicen:

“un día volveré ahí, lugar que amo tanto”.

lágrimas, muchas lágrimas.

 

a dolencias de el/la un@

 

recuerdo desde la infancia Tú eres

tierna adolescencia embriagadora,

ansiedad que fundes a llamas los cuerpos.

¡ay!, pules paulatina más constancia.

 

cuánt@s como yo te extrañan y sienten

la nostalgia de plenos momentos

gratos pasados junto a Ti.

 

estoy a tanta, sí, mucha distancia,

a sólidas horas del vuelo.

la añoranza es perenne aunque nadie lo sepa.

 

cuando llegue ese tiempo cercano

volveré plen@, volveré.

andaré sumid@ en los mismos caminos.

miraré ansiados lugares que los ojos vieron

y codiciaron, y aún siguen anhelando.

 

todo refleja sombra, sólo Tú iluminas.

en Ti es ausente la noche y duerme.

veo tímid@ el futuro. y no soy valiente.

será lindo cuando esté sin sentir la amargura,

estos momentos por no estar a tu lado.

 

malva cual adornas espíritu en espera,

en pos iré de tu aliento.

tu rostro, mi salario. sólo el verte me llena.

si intentaran enconad@s separarme de ti,

les diré: bastantes lágrimas doy en pago.

 

 

106

 

en la plaza de la iglesia

madre llora una mujer.

 

va su hij@ de otra tierra.

pide en fe plañir al cielo

(/santo el que allí bien mora)

la soledad que se encuentra

en alma roja amapola.

 

se marchita lentamente,

en años de larga espera.

en su puerta tocan, ¿tocan?...,

¿quién toca con desespero

la alegría llave de su suerte?...

 

robust@, nombre sonriente,

con arraigo sufrido en tierra extraña

la coge entre sus brazos estremecida,

y al acto, la siente cuerpo presente.

 

entre lágrimas de cuerpo

encallecido la enterró estéril,

semilla al camposanto.

 

con silencio de la tarde

parte andando un camino

de emigrad@ para siempre.

 

cuando mira a las estrellas

doloridas cada noche, ojo frío,

de Tíjola, tristemente se recuerda…

y en la plaza de la iglesia

llora ilesa madre, reza,

la Virgen del Socorro.

 

 

107

 

en l@s niñ@s, el diablo,

se alimenta de inocencia.

virginio el levante

sopla de olas.

esta vez van

las estrellas matutinas

blancos senos,

olor fresco en sal y azul

más allá

de las encinas e higueras.

los olivos en espera

del sosiego,

y se avecina

poniente sin olvido.

viejas lunas

que de sol se llenan

y germinan de pecado

tal nostalgia,

y preguntan

e interrogan la adefagia

en la arena

de los ojos sin lejano.

anda Dios

si el nombre,

se desnuda huella

del espacio.

roto en pena.

hoy es...

y sobran

los albos rumores,

colores al amor.

siempre racista

de pasos naturales,

abstractos

sin conciencia.

la Andalucía del cielo

entra en mi alma.

 

 

108

 

emigrantes del cansancio

 

ego ve sin rubor

y pureza nuestra

corta meta del prestigio.

penetra luz, rota...

digna causa, aroma

y espíritu;

temblor en fe.

 

 

109

 

ancian@s sin

 

son quienes nada les dio.

a mimos trenzan recuerdos;

ese ayer donde nacieron.

tiempo elimina marco fiel.

van quedando menos rosas.

mueren ansias sin volver.

así dormitan, hay gloria,

la tierra cual nunca fueron

frágil sueño, escarchas viejas.

cantan de qué retorno, allí,

a loor pardo, soso querer;

huérfan@s rot@s del sufrir.

níve@s ahora palidecen,

tiemblan amarg@s, fango, fin.

sinoples blancos desvanecen.

 

 

110

 

el Chullo (Bayárcal)

 

sonará alegre el agua de la sierra.

lavará gustosa tres cuartos de un bancal;

filosofía del terrateniente,

que a injusto, dejo suspirar.

un cuarto es la recompensa

sufrida a sudor y vientre.

largamente, intensamente

seren@s a trabajar de sol a sol,

a resultados de râ;

aurora errante a ocaso interno.

retorno espiritual se finge

a pastores/as sin ovejas.

el Chullo mana canto celeste

a las horas sin maná.

 

 

111

 

primavera de dos ríos

hizo la huerta en su alma

entre pena y barranquera,

ciencia de sierra nevada.

emigrante amor del sur

su Granada del ensueño,

se miró por el trasluz

en su noche de verano.

necesitó y sin reparo

cuando ya pesan los años

niebla gris en ojo opaco,

falsa llovizna de otoño.

qué frío planteó en invierno

darro y genil de silencio.

en triste lugar sereno

se durmió, y pensamiento

hij@s de parte ninguna.

ahora quien reflexiona,

lo oyó temblor en su día

gozarse con plenitud

de alhambra manso, sin más.

siempre hay otra quietud

en la alcazaba, la vela.

zambra se guardó, y espera

en peros, huella de luz,

la más larga primavera,

endiosada vida y muerte.

primavera de dos ríos

descansa bajo la tierra,

ya sin espera a la amada

se duerme lo que no era.

el corazón se descalza

y la tregua siempre llega.

 

 

112

 

ida dolorosa

 

sé, emulas anular la ida.

sé que te has ido. ya emigraste,

y me has hecho noche, más lamento.

estrellas, pensamientos; sólo recuerdos.

lágrimas invaden fiel poder nostálgico.

amanece brisa fresca esperanza

circundando al campo desolado; amargo.

fecundas ampo entorno al reflejo verde.

frío melancólico. infinita sed húmeda.

propagan las ventosas siluetas, negras,

el horizonte del crepúsculo. fuego vuelve.

están quebrándose perseguidas, atadas;

muriendo las ondas, querer que envejece.

pálido desespero. salobre mar inquieto.

alejas temblando al dosel de las tierras.

sucumben las ocultas raíces aliento;

pasado tiempo sublime cual no yerra.

sima llora; solitaria esta noche, estancada.

desespero se acumula rimar lo dolido.

tan herido de ti, y a centro piedra dura.

saturada soledad por si vuelve. te necesito.

 

 

 

inmigrante

 

 

113

 

consuelo y sur

 

detenerme impulso lleva

más allá de donde vengo

todo neutro, sin destino.

roca temo tal batalla...,

loco perfil tan amigo,

que mi corazón sangra

a ese enemigo que bullo

roto y persecuciones.

aquí y ahora, puro sea

el momento de callarnos.

añoranza opaca cierra

flaco viento, ripia onda.

 

 

114

 

hij@s de afuera

 

miro la procesión del río...

penetro en su agua y siento frío.

son los lloros de tantos, tantos

que están perdidos muy lejos,

tan lejos, donde no han nacido.

emigrante, doloroso martirio...

cien veces sí, otras tantas no.

la no deseada o motivos de amor.

dividió las mentes la emigración;

a nostalgia perdida o rosas con olor.

cien veces no, otras tantas si.

 

 

115

 

no oculta la visión herida

que nos ve y se llena

de esperas sin sosiego;

mensajera en el silencio.

mal hay con, si se hace sumisa,

aunque vendida huida

en nuestro esfuerzo

humano ante el Olimpo

sagrado, pero imperfecto.

rota la lucha.

¿qué niega lo fiel, y ampara

sin más detener lo todo de ti,

en mí, amada?...

alegría y tristeza,

el encuentro en ida solamente,

vuelta inmigrante que siempre

sacia a Dios y a tod@ esclav@.

repetirse por, ¿comprendes?...

 

 

116

 

palmos de aire. tu yapa

 

con ubio los paralelos,

y alba celeste la noche.

loc@ que busca propina,

miseria de pan al barro,

corre rubor su adefagia.

vientre y sangre, sin descanso.

ara llanuras y montes;

rústicas ansias. es viento.

frena y hostiga, esperanza.

sin eco suda el sol en la era.

allá suspira bravura.

fugaz camino se quema.

huella que deja por yerba

yapa de polvo, sutil fe,

palmos de aire en pánico,

con ubio los paralelos

se suaviza uncir las penas.

 

 

117

 

viene

 

¡no sé lo que viene

barriendo el horizonte

en gris, y se azulea celeste

la calma tibia,

y a frío denso y crudo,

nos hace acariciar

la ropa fuerte

e impenetrable!

 

acusa de miedo negro

cuanto más se acerca.

 

corre sol@,

sin cansarse,

tragándose al día

para la noche a deshora.

 

veloz,

prematuro,

rápido,

apresura silencio.

 

callada

me encierra el mí,

lleno en soledad.

 

cuán inmensa y fecunda crece

mientras delimita mi centro

del núcleo cada vez más agudo.

 

exacto

un reloj marca

la hora clave

en su capazo

de tiempo

para desvanecer

tal etéreo adiós.

 

¡ya sé que devora

cada vez más al horizonte!

 

corto paso

que retorna rompiéndose

en nostalgia;

como ejemplo lírico

del olvido lógico

y práctico.

 

finito tiene por corona.

 

 

118

 

Guadalquivir

 

exilia el río a meta oceánica.

de ocho estrellas gloria y alma.

Jaén madre, madrastra Granada;

a besos de Genil y Dauro,

Córdoba esposa, Sevilla amante,

Huelva y Cádiz, tiernamente

lo lloran a inmensidades.

 

a seguro que Málaga y Almería,

aunque no son fibras de sangre

a tu columna vertebral perpetua,

denotan la central que llevas,

y destilan a lo lejos no alejarse.

 

de novias que suspiran al amante,

ocho rezan al destilo de tu agua,

de tierras que despiertan encontrarte,

y es el cielo quien lo sabe, por callar

todo el verso que apetece de emigrante.

 

bético, atlántico nos llama.

 

Guadalquivir vena andaluza, bética

alianza a los regresos que sosiegan

siempre huellas consagradas

a perfiles de las diferencias.

 

 

119

 

danza y girasol

 

primavera umbría

arrulla silenciosa

la brisa primera

cual nunca se goza.

nívea adelfa malva,

qué amargo sino,

el corazón adiós

por..., del tan coto mío.

envainado lamento.

dormiré con fe.

voy huido sinople

dando cuán por qué.

triste, sin querer

hay luego verderol.

llena el alba

canción parda.

alma del son vi.

 

 

120

 

andante del son

 

espera sin nombre.

alegra el camino

ponerme a soñar.

ensueño hacia donde

los ecos se van

y no volverán.

sentida la luz

que etérea se va

en todo este ir

amado y fugaz.

el fluir sumiso;

loor justo tiempo;

flor de eternidad.

nostálgica cadena,

suspiros del fui.

 

 

121

 

propina del sur

 

es diversa y matutina,

onda vacía y llena de mí.

con timo arduo la rutina,

sin gloria, abstracto perfil.

declina en orilla llana,

soledad, visto silencio.

Pregunto, bastas por largas,

división creciendo dentro.

en ‘allá y allí’ del núcleo

nunca más será furia que retiene;

brava nimia ante la fiebre.

mal, si mía, en ti, se da.

 

 

122

 

ruta bética

 

surcan las aves el fino cielo

a esta inmensa agonía.

están callando los ángeles

la sensación de las quejas.

dios escucha en silencio

(dios, sistema que sostiene

arrimo y dependencias

en cosas a valor muerto),

y como siempre no hay respuesta.

pregunto ¿por qué?... ¡ya entiendo!

no hay belleza que perdure en el alma,

ni espíritu sin metamorfosis

en la rosa del infierno

rimas de la emigración.

 

 

 

Almería (Armería)

“espejo, reflejo de mar”

 

 

123

 

amada

arcilla con sal

 

te siento poeta

sujeta a nostalgia,

sin puerto de mar

y cielo de estrellas.

 

mujer que de amor

llevas el vestido,

la gracia morena;

delirios de sol.

 

espuma hete, y heme

verde espera, ¡ay!,

debe ser tu nombre.

vivo y no vivo

desde que te vi.

 

rosa flor de angustia.

viento hace sufrir

de abril tus mejillas;

ola en frenesí.

 

lucero del sur...

caracola luz

a marina alga

te adentras

en mi corazón.

 

no sé qué me pasa

al verte tan lejos

lloran los ojos,

el brillo por paz

a gaviota eterna.

 

náufrago isleño,

celeste y vítreo,

amada, ¡qué vuelo!

te vi falto de tiempo,

y marco los días

conmigo tú vas,

amada con sol,

silueta con sal.

 

 

124

 

sol y brisa

 

unicornio sol bebe

tu interna faz.

calina morena.

arcilla guitarra.

 

vencida seca chumbera

en Sur amado

y merma recia.

sima fulgida,

herida sombra.

 

a toda, amor

llora apasionado.

con luto surcan

los ojos la piel

de junco espigado

de continuo bullir

tenacidad desnuda,

sin olvido.

 

poetas

al pido limosna

henos del destino

que se asoma.

poesía...

te haré un altar

de hidalga hembra.

 

estas en celo

hora temprana.

desierto temido.

 

 

125

 

zumba brisa en las eras

 

mujer, mira la luna

pálida y enamorada.

 

el amado fuego duerme

en ascuas pasar la noche,

ruega deseos profundos

aguzar vivir su sueño,

bailar las danzas del alba.

 

ella que no ve silencio,

el beso frío, rosa suave

de la boca carmesí,

se siente arder profunda.

 

roja grita y carne viva...;

sed sin fondo, alma toda

dormir en él, y despertar.

 

trémula, opaca en alba

toca unísona, rompiente

desvelarse su misterio.

 

zumba el viento y el agua

tiempo de danzar el aspa,

las piedras del molino,

y la bella molinera.

 

mujer, mira la luna

pálida y enamorada.

de amante quiere verla

el grano y la esperanza.

 

 

126

 

nostalgia, alba azul,

nítida luz celeste,

atalaya cósmica,

historia remota y presente.

 

siempre húmeda

y enyugadas las olas

con uniforme fuerza

espumando la arena.

 

¡Viento escarpado,

curtida hidalguía

calcina, Almiriya..!

 

¿velero del eco fluir,

dónde se fueron los moros

que no se quisieron ir?...

lo sabe el corazón...

tal vez no lo sabe.

 

añoranza..., acaso azar,

bóveda y cruz pálida,

punto a los caminos

reposa limítrofe, y densa

a los desiertos.

 

 

127

 

Nevada. Laroles.

 

sólo a Dios pido estas cimas,

si me las quiere mandar

me permita consagrar

en las Alpujarras unas rimas.

volar libre golondrina...

y en los ojos del recuerdo

este tiempo hoy de invierno

con el sol primaveral.

ser la risa como brisa

de tan alto manantial,

sentir el cuerpo animal

todo florido, Laroles.

 

Piedra Sombrero

 

desde Laroles a Bayárcal

fija el alma sola y dolida,

en almendros destiladores

del campo de poca vida.

 

parda esta noche

con ente de ceniza.

el hambre viene cubriendo

a las Alpujarras alpinas.

 

el poder que magnifica

esta roca impresionante

hace ver ese baluarte

cual a toda sangre hiela

y a la vez la santifica.

 

¡Ay!,

¡cómo siento el corazón

rojo, escarpado, y errante,

por el pueblo que se fue

en la sombra de su tarde!

 

 

128

 

Paterna del Río

 

Paterna del Río,

benigno descanso,

fiel agua al manso

manzano doncella.

 

verde de estrella

presumen los campos.

madre la sierra,

y por hij@, este llanto:

“blanca colmena,

cuán tierra sus manos,

flor que se entrega

sumisa al arado”.

 

lirio níveo y puro;

las cumbres nevadas.

ampo pluma glacial.

 

albina desciende fresca,

húmeda y cristalina

enverdeciendo breve rutina

al corazón seco de la costumbre.

 

besando lo hondo

y profundo sobre;

sumiendo destinos las colinas,

el barranco, alga divina.

 

el Chullo y el Almiréz,

dos fuerzas benignas

del emanar fluido innato

de sangre al nombre.

 

bello jardín natural.

viva ecología interna,

qué sin fin brotador

en fuentes fulgurosas.

 

seguirá tenaz,

sin los miedos,

veloz con pauta inalcanzada,

la causa de tus huertas

estremecidas.

 

 

129

 

Guarros

 

invernan los álamos

del Valle Santiago.

las fuentes se pierden,

los buenos regalos.

 

el río de níveos copos

sumisos besando

lo hondo

del fondo al barranco.

 

así en lo profundo

se siente, se ama,

las horas amigas

de las duras siluetas

y calmas amargas.

 

inviertan los cantos

conciencias lejanas,

de niñ@s que dieron

las olas al agua.

 

se aviene, existe

el hoy, ya mañana,

tiempos que aúna

otra mezcolanza,

amasijo que encierra

la puerta cercana.

 

¡¿qué designio alega

la siesta de álamos?!

pasado el invierno

viene la primavera

hecha gotas, y a sol,

sentido a lo verde.

 

infiernan postigos

defensas de almas.

a poc@s se deviene

la espera, y agrandan

sosiego al campo.

 

la tierra reclama

la lluvia esporádica,

pues radia exportar

las casas cerradas,

y a cuentos se tiene

las nanas calladas.

 

hazañas pendúlan,

verbos se implantan

en calificativos,

así todo cambia.

conceptos arrastran

cristales al río.

 

el valle en la tarde

de niebla y de frío

condensa esfumarse.

llegado a la noche

parece perdido.

 

al alba despiertan

los cantos del mimo,

ya todo se adentra

a luz del abrigo,

sueño en despertarse.

 

el día ha venido...,

y el agua consigue

vivir la corriente

de arroyo en los ojos,

y a lejos caminos.

 

 

130

 

verde doncella

 

manzanos llevan en si

su dolor a toda España,

los arrancan las patrañas

de la araña comercial.

sistema artificial

producir sin demanda.

sólo los buitres se hartan

y todo el pueblo a pagar.

se cruza en el vendaval

a tránsito de los caminos

la pugna y la paradoja.

 

 

131

 

Laujar del Andarax

 

anclado a Sierra Nevada,

orgulloso se destaca.

siento la rosa helada

que emana del Almiréz.

 

espíritu bohemio arde

de Laujar, enamorado,

desquiciada alcazaba

del cristal desgranado.

 

chicharras llenando luna

del frío que se condensan,

y del día, abanicos de sol,

amargas almas infelices.

 

por yunta, dos mulos presos.

el hombre timón de arado

filtra su hambre a la tierra,

y ella, le da su amparo.

 

la tierra produce presta

quíntuplos a lo alcanzado.

sigue arado, curso en alba

de estrellas coronado.

 

acequias en amarillo,

y brazales tupidas malvas.

la vega filtra verdosa

de parras, olivos, y arbolada.

 

ajuar en boda tuvieron,

y ahora madre y esposa.

lindo jardín, mariposa

del corazón, es vergel

a sosiego en la pasión.

 

 

132

 

el Andarax

 

miran sinople los ojos,

álamos del Andarax,

entre encinas y olivos

y el surtido cultivar.

 

este hola que respiro...

¡ay, camino, cómo llamas!

se derraman sin morir

venas sin la culpa humana.

 

mi corazón emblandece

mientras las pupilas anegan

del más variable jardín.

 

comen glaucos los ojos

bajo de las ciencias alas,

qué mañana del volar

de pájaros entre las ramas

 

 

133

 

réquiem de agua

a Francisco Villaespesa

 

el Nacimiento Andarax

 

parten neblinosos los ojos,

en blanco cristal sin cielo.

amargas gotas de adelfa

se expresan los sentimientos.

 

seis fuentes tiene mi pueblo,

y aquél que beba sus aguas,

tal sabor a gloria tienen

que nunca podrá olvidarlas”.

 

seis veces agua bebieron

l@s que por seis se querían

l@s seis que nunca tuvieron

las fuentes de tu alegría.

 

a seis se condensa el cielo

los rostros que se perdían

de las fuentes que bebieron

las aguas que no tenían.

 

de seis el pueblo se siente,

y a seis se quieren las rimas

del agua que nace y mima

del Andarax nacimiento.

 

134

 

Benecid

 

fuente yerta la de abajo;

no supura ni una gota.

es dichosa esta de arriba

emanando hasta su sombra.

 

acequias madres, la vega,

reparten por los brazales

humedad a mis bancales

cuales tienen que producir.

 

mezquita de adoración

sus columnas; la alameda

con su río que se refresca

abrevadero espiritual.

 

el poniente en nieve blanca

desde tan lejos vislumbra

riqueza ampo a esta noria

que nunca logra llegar.

 

bajo el cénit más decisivo,

Benecid, cruza en dejarse

a la silueta de sombras

el amplio sol (en) que se arde.

 

 

135

 

Fondón

 

definirte quieres pueblo

breve o magno lagrimal.

 

externo te ve quien llega

e interno l@s que se van.

 

flor de adelfa tu sangre.

rimas tocan los ruiseñores.

 

fruto de parra y álamo,

esencial alegría y vil dolor.

 

en fidelidad arado viejo.

bandera andas, nieve y olivo

camino, tensa esperanza.

 

sufres temblor del exilio.

 

 

136

 

Beires

 

rubios bancales.

cementerio en silencio,

tangible realidad.

¡ay!, vivo lamento.

 

 

137

 

 

Almócita

 

dos eras historia amplia.

almendros rosas y blancos,

malvas e higuera; llanto.

del Gran Capitán bandera.

 

 

138

 

Padules

 

llano al tajo divino

puliendo verdes olivas