Santuarios al Culto del Templo
Hechos del Pan Sagrado
a l@s amig@s de la Teosofía,
y de l@s /monjes/as /sin /rostro y /sin /rastro.
A L A S A S A L D E L A T I E R R A
el viaje que saturó todas las gracias,
y llenó los vacíos a vaciarse.
puedes despertarte de íntim@ a la Obra:
emigrantes a sur del cielo
“lloros por regresar”
Parte del TODISMO
Í N D I C E
introducción
razón de emigrante
senda de ilusiones
llegado inmigrante
deseo y regresos
añoranza sin retorno
vuelco a tierra
Almería
Cádiz
Canarias
Córdoba
Granada
Huelva
Jaén
Málaga
Sevilla
Otros
reflexión
introducción
desnudez
Andalucía a l@s poetas
le da el olor de la rosa,
alba del amor la rima,
blanca lágrima sonora.
verde brisa imploran
los cantos del andaluz.
sentida y amarga quedas,
saeta en soledad.
l@s emigrantes del Sur
sueñan luz sin primavera.
tanto la emigración (trasladación
de personas con el fin de trabajar
fuera de su país, de manera estable
o temporera, siempre conllevando
el regreso en sus bases afines, aunque
a veces conlleve toda una vida fuera)
como la inmigración (establecerse
o instalarse de manera voluntaria
en el país llegado, formando colonia
o domiciliación bajo los sistemas vigentes,
adaptándose a la variabilidad que se merece
la nueva situación) son baluartes firmes
de las supervivencias, y dan firmeza
a los aceleramientos de las crisis
o malas gestiones políticas, y depositan
cambios que alteran las situaciones
hacia vertientes más amigas y menos
ambiguas, aunque parecen dolorosos,
estos procesos sociales, conllevan
la estabilidad más acorde, ya que generan
la más amplia simetría de todos los tiempos
en ajuste, tanto para l@s receptores/as
como para l@s provocadores/as.
sabemos que no tenemos opción a vedar
ni a manipular las afluencias concentradas,
ya que la rueda es profunda y conlleva
variables asumibles, y son las políticas
las portadoras a tal suerte.
apliquemos la luz; ‘piensa en grupo’.
razón de emigrante
001
sueña en miseria el/la pobre
saciarse todas las penas.
encallecid@ las mira
destilado olor de tierra.
las penas que l@ trabajan
son penas de sol, esperas,
esperas que nunca llegan;
el don que todo lo esconde.
en la desgracia se aprende
sudar con Dios los esquemas
hasta quedarlos despiertos
de todo lo que pretenda
aprovechar lo que rezan;
suavizados de otras prendas.
sueña de ser ric@ el/la pobre,
vaciarse libre las penas,
divaga en desdicha el/la pobre
cuánto infortunio ensueña.
002
emigración pionera,
yuntas y arados al rico.
de alimento polvo hueco.
¡qué hambriento tiempo antiguo
del hediondo excremento!
soles, estrellas de noches
que iluminan los cosmos.
de lunas van los ejemplos
hacia la tierra inexperta.
003
ampa siento la aurora,
¡cómo la noto!
veloz ocaso del fin,
loco lo siento.
níveo empiezo el canto
apto del acto.
desvanece lentamente
el hondo llanto.
004
matutina
fue por amor, el pecado
que robó la libertad de la fe.
el ego llegó a solitario
por mirarse a sin espejos
bajo de un espejo a coto.
es alba con sentimiento.
¡qué Andalucía nos canta
dividir las circunstancias
en meta polvo y espíritu!
si en principio no era
tan promiscuo ni acentuado,
ni siquiera se dio a loco...,
¿cómo se puede entender
que dentro brotara en llanto,
valores tristes del roto?...
fue por dolor del pecado
que un día sin cuenta darse
se prestaran a sudarse
las ilusiones contrarias.
trocadas las sensaciones,
¿qué queda lejos del sur,
el sur que toca en lo poco?...
los emigrantes sufridos
a espejos de lo andaluz.
005
Andalucía es cante
y al mismo tiempo silencio.
que no le queda alegría...
mas sí, nostalgia del que fue
en ese tiempo distante,
a donde espíritu y alma,
sintió el beso, la madre.
a lo lejos van sin sí,
amor de espera, tristeza.
que verde está el campo...
da conformismo la vuelta.
006
rota y oculta Andalucía,
pies con aire rociado,
cantares de la tierra neta...
el amor del expropiado.
airosa huerta dirá el tiempo,
enlutada y sin olvido.
ocaso hondo en gestos
llega cuajando almas,
cuarzo e hielo derretido
en púas tenues de trémula llama
tibiando temple y salero.
se escuchan l@s id@s...
l@s que nunca fueron
de ningún lugar. Hel@s.
007
hambre precoz
busco a la muerte su nacer
para no perderme.
recomienzo completo deshacerme
libre de afanes; con historia.
diera niñez, pobreza inmensa,
temblor, desgana, pesadumbre,
tierra impulsiva e impuros deseos.
suspirador endulzo tardío
la huida de perfumados lamentos.
enajeno hurgar y quedo ruego,
estabilizar entero menos culpa.
rozo penumbra; la estable.
penetro arisco la gruta neblinosa,
camino ciego prosigo hundido.
ledo, y plácido escapo, sujeto
e inútil manifestar atmósfera mental.
busco a la muerte su nacer
para no perderme encontrado.
008
amor paraselene
gemir la calma quisiera
sin el fuego que devora.
amargas me son tus horas...,
de triste, el desengaño.
fuego que prende, quema...
ha de prender. vivir su llama.
¡ay!, ríe sola...
sola vive...
arde inmensa...
presa llora.
009
adiós andalucina tierra
marchita huella partir
donde no sé si he de tornar,
triste este caminar
acrecentando a sufrir.
Andalucía te dejo,
son los ojos cataratas,
las pupilas se dilatan
por más que quiera mirar.
rayo de un sol naciente
mis demandas no alimenta,
¡ay, neblina que fermenta
el girasol de poniente!
se apodera de mi alma
una cepa silenciosa,
en sepulcral negrura rebosa
devorando robles ramas.
nubla a ansias la distancia.
retendré olivas mentales,
¡ay!, tenebrosos zarzales
disipándome en desgracia.
¡ay, dolor tan interno!
te intento encontrar
y te escondes más adentro
donde no poderte hallar.
seré olivo, negro vestir
en escarchado terreno.
abstenerme de lo que quiero,
insípido vivir.
un eterno temblor,
¡ay!, este cuerpo acredita.
soy un triste volcán
con la llama marchita.
este amor, Andalucía,
roba el corazón cada día,
estremeciendo al alma
de completa agonía.
¡ay!, no sé si es verdad
o quizás sea mentira,
aunque comprendo amargo
el dormir me quita.
valles y sierras
del bético río
fulguran delirio
ahogando a tristeza,
destilan los ojos
llorar de venas;
tenebroso vivir
sin la madre tierra.
baldío campo mi casa
donde el cielo esperanza
hace firme chanza
en temporal que arrasa
hasta llevarme con el.
010
vara de jinca
besos y sombra, oculta el día,
campos de lágrimas, Andalucía.
apasionados están... reflejan tristes.
pueblo a vara de jinca,
dios sistema de justicia, lo permitiste.
¡ay!, callas campo.
te callaste mientras muros
derraman sangre.
ovejas, solo ovejas,
en silencio, siempre latiste.
¿hasta cuándo se permite tanto desastre,
que incluye este fingirnos
y nos hace partícipes?...
son tus pecas de oro,
en sentimiento puro
a través del tiempo.
011
son reflejos
del pueblo,
y el poeta
no se retracta.
ríe.
llora.
sueña.
canta.
012
se pregunta muchas veces,
sin ser de aquí o de allá,
¿por qué escribes?...
el sentimiento universal
no tiene pueblos, ni razas.
flor humilde se impone
ante el orgullo;
y no ensalza enlazar
la estupidez que rebaja.
soñando ver las metáforas,
le preguntaron a un loco
bajo cobijos del alma
¿por qué canta?...
y mirando a los celajes
sonrió a curso etéreo
de las mariposas blancas.
013
pensamiento del pueblo encontrado
a su orilla del cielo
la emigración es lamentable.
me gustaría que todos aquellos
que nacen en un sitio u otro,
no tuvieran que partir por causa
de necesidad, de supervivencia.
l@s que emigran a tierra extraña
se sienten toda la vida trasplantad@s,
eso es muy triste para ell@s
como para nosotr@s.
014
cada ser humano tiene el deber
de alimentar su casa,
y l@s emigrantes son ejemplo práctico,
no se olvida el despertar
de un pueblo avasallado.
015
montículos de plata
los recuerdos
ruptura del sur
que emigré sin ilusión.
lagrimal cual nunca ceso
tristes pétalos de amor
amargos como el silencio.
vago clamando
donde el sol se pone
en honda luna nostálgica.
lloro tantas razones.
la añoranza es verte
porque ya no queda más
que el soñar hasta la noche,
el adiós nunca jamás.
poniente pálido
vivo en enojos volubles
de amarilla presencia,
la ida que se declara.
ilusorio amedrento
sólo ficticia alegría,
lenta causa plenitud.
azul alma eternizo
dilatar de tierra todo.
médanos de plata
los recuerdos vienen y van.
en cenit profundo aspiro
otra Andalucía desnuda
en gracia universal.
016
la luna baila sola
en los campos
y Andalucía la acompaña
queriéndola alegrar.
la guitarra lloraba
y las castañuelas
sonaban al viento.
las formas estrellas
son el traje de los cielos,
amplios de mujer nocturna.
los campos cantan
cantos que alegran
de luna de silencio.
una mujer barre
el suelo hasta irse,
y la alegría vuelve,
vuelve la mujer
y deja de barrer la paz.
el temperamento andaluz
está en su sangre,
es luna bailando sin descanso.
la tierra tiembla
cuando la mujer sueña
en un tablao flamenco.
se tercia en las noches
la danza, la fiesta
sureña de los andaluces.
el lloro de un hombre
está rompiendo el silencio.
¿notas los sentimientos?...
017
no, ni quiero pensar
que el preso harapiento
vaya lleno de vino.
leal y sumiso empiezo
a vaciar en ardua
y vil soledad.
nada deseo saber.
va pobre quien rico
en su componer
presuma ser más.
loca vanidad vestirse.
da ahínco disfraz sin tener.
¿qué busco con esto?...
ningún beso al peso,
ni hablo la verdad.
todo es necesario
en su burla mía.
huella perdida sin marcha.
ego sí del fiel.
escritor suaves migajas,
éxodo de Andalucía.
018
flamenca toda
sombra la cueva llanta,
este corazón que mío
trina mirlos sin demora.
la aurora viene barriendo
sumisa alondra de blanco.
qué limpio amanece el día.
el amor dentro de mi alma.
Andalucía en los ojos
en idilio de franqueza.
019
fuga por amor
hoguera sin pausa lleva
sutil gozo del escape;
conocerme y conocerte.
quema frío de la gloria
viva furia por amor.
Andalucía, amada,
este huir con espera
sin sosiego y difuso.
anhelo saborear,
muy pronto, tu presencia.
¿cobra fuga nutrida
un pétreo deseo?...
¿acaso quería olvidarte?...
afirmo impulsos loables
latir vallado.
¡cómo lloro ignorarte!
y me amas.
talvez no recuerdes
ni siquiera que existo.
seguiré pensando regresar.
quizás, después de todo,
va segura la primavera.
020
campesino andaluz
¡¡despierta campo,
no duermas más!!
tantos siglos sin libertad.
ya se levantaron
sin salir el sol
los hombres de la tierra,
los cautos del dolor.
¡oliveros,
oliveros del cielo blanco
con cualidad de olivo,
la unidad del pueblo,
esperanza pacífica!
amapolas rojas,
fuerte dolor...
visten sus corazones
avasallados
bueyes mansos,
yugos desolados
acumulando desgracia,
habitando sin loor.
enteros latidos;
laboriosa aurora.
peregrino pueblo,
alarmante sombra.
por la noche gimes campo,
por el día,
lloras, lloras.
021
despertar... amanecer.
ocho montañas son gloria
embelesando al cielo.
las únicas que cantan y bailan
por no amargarse sufriendo.
las avasalla un yugo
de lo más inverosímil;
cuatro nubes polvorientas
cernidas sobre los miles.
“arando miseria y hambre
al pueblo se desvanece”,
eso piensa tales nubes
que del estiércol florecen.
el estiércol sea el abono
que fertilice la tierra.
labrador/a tiene que ser
el/la que sudando la beba.
del cielo traje de seda.
la noche tienda su manto.
en lunas cierna tristeza
la Andalucía llorando.
022
días dolorosos, hambre.
ojos han regado
semillas, deseos
en primavera verde,
flora de mayo.
Andalucía
ha quebrantado
el fastidioso tormento;
sopas de letras,
delirio de algo.
hambre ha sido
corazón constante.
en oraciones
desordenadas,
y sin tregua,
habito triste,
ser errante.
¡qué alegre escribirte!
fuente de agua,
torrente interno,
cuencas,
ríos destiladores
sin brillo,
estrellas opacas.
a charca del suelo
la furia,
y tu alma calma.
mayo ha muerto,
y mi corazón
no palpita.
día y noche,
nacen, mueren.
nada puede perpetuarse.
anda luz...
023
acoplado el jinete,
a galopes y sudores
la tarea se endueña.
024
las astas
¡ay, torito toro,
fuerza de antaño!
vino mugiendo todo,
todo pisando.
el torito toro
robó a tant@s...
tant@s fueron culpables
de alimentarlo.
ese toro torito,
se está acabando...
y otro torito toro
viene abarcando.
025
campesin@ de tierra
en un bancal, alta mira,
un@ formad@ de tierra.
con el arado y la mula
a la esperanza penetra
de una lánguida semilla
toda cubierta de pena,
sembrada por la fatiga
en almendros destiladores
del campo de poca vida.
026
el terrateniente
esperanza pura, pacífica,
la bandera verde y blanca,
representa noche y día
brillo sobre Andalucía.
está anulado en los cielos
el brillo de las estrellas.
el sol no alumbra a la luna,
y la luna, llora de pena.
pregunté el porqué al viento,
y esperando la contesta
l@s terratenientes pagaron...
y anularon la respuesta.
tierra que grita desespero,
poco a poco su veneno,
llanto, lágrimas de fuego,
hambre, incultura, destierro.
sentimiento marcha triste...,
sin querer, la Casa, dejan,
porque l@s cuervos sedient@s
l@s explotan en sus tierras.
pardo ojo la nostalgia.
¡qué amarga queda la tierra!
ella tiembla porque sabe
llanto de adelfa es la queja.
por un mar pío zafiro
vive triste; está de duelo.
quiere que el/la hij@ guirnalda
esté de amante hasta el beso.
no es vergüenza ser pobre,
pero sí ric@ avarient@.
Andalucía, Madre de tod@s,
¡ay!, ¡ayayayay!
cruzando los espacios
hij@s laten en silencio.
viles soles, brilla cosmos,
y nuestra estrella culpable
versa el puchero de hinojo.
la luna sueña a guitarras
la alegría y los pesares,
y a destemples los antojos,
ya que no tienen rivales
al vacío, los matojos.
salvando los tiempos
esperanza pura, pacífica,
la bandera verde y blanca.
ya se cruza la esperanza
que se aleja con la vida.
contrapesa el capitalismo
bajo las multinacionales,
el pueblo que ha de sufrirse
ciencias de calamidades,
peso de presas furtivas.
el ‘paro’ ha de dar la clave
entre dos grandes titanes,
la banca con su privado,
que hace a fuerza sostenible
de pecado el voto, y somete
el trabajo de la unión afín
a qué revueltas efímeras
entre el pueblo y su estado.
es a bien, no aconsejado,
ya que nada se interpone
entre l@s que pasan hambre
y l@s que la impone.
027
primavera
las cabras todas se avienen
a la voz de su cabrero.
con (de) ellas bien se entretiene
siempre mirando más alto,
de variable vistazo agudo,
por si alguna se detiene,
se inmoviliza, se contiene
peculiar amamantada
lejos de su fiel morada,
ocultarse y defenderse
entre encinas perdidas
y yerbas en malas suertes,
haciendo el daño causal
a los lindes que no entienden.
verano
las cabras todas se avienen
a la voz de su cabrero.
¿qué tendrá que las sostiene
rezo de su respirar,
cabrero que no perdona,
a su empeño, el descansar?...
se aprecia el sello medido
que sólo su perro entiende.
otoño
hechos de cabras se oyen los cencerros;
bajo los cerros se tienen a falso encierro
la virtud de cruzados hacia lo muerto
que se asume el otoño para el invierno.
el cabrero se tiene soledad y cielo,
está pensando en la moza que dueño tiene,
y la tarde se aguarda la noche en celo,
y las cabras irritantes todo el momento.
invierno
el cabrero está en la casa
bajo los cármenes viejos.
la hembra que tiene amo
llena de hij@s los sueños.
los corrales dan las gracias
a las labores sin dueño.
se entretienen las cabras
ratos de sol y de nieve.
pronto arroyos del agua
harán las sonatas verdes.
el ciclo que no descansa
halla hueco a defenderse.
pronto verán las cabras
las solturas que se tienen.
028
campos de girasoles
fuerza andaluza,
pueblo que llora
y canta las amarguras.
ataduras siente,
poeta gime condenas.
¿no hay nada que alegre
las tristes penas?...
campos, fuego y sol,
donde derraman venas
de labrador; polvo.
tierra latido con sacrificio.
de ella la nueva flora, firmamento.
no son olivares ni encinas
los eucaliptus hambrientos.
029
en tus jardines medito
indulzuras del nombre viejo.
Granada, tierra hermosa
que al corazón cautiva.
¿qué nos vamos llorando?...
que otros que vienen, rían.
he aprendido a ser nadie,
rima de viento después del adiós,
árbol seco en insípida tierra
miedo oculto por falta de luz.
lágrima de pecho. ardiente soledad.
¡ay, no hablo así,
que el corazón me llora.
030
temor
he llegado a cantar.
otra vez soy nuevo.
Andalucía sonríe
amargor interno.
¡tonta!, piensan algunos
por su silencio.
ocho claveles blancos;
corazón prisionero.
lloras, lloras, lloras
mientras quieran los cuantos.
tantos callan, callan
el dulzor de espanto.
031
anda, lleva en su vientre
un amor distinto al mío.
cuando ella lo arrulla,
celos son que la desvivo.
no la puedo retener
emigrante canto el río.
032
sediento campo
he visto llorar a la guitarra
en las manos sol y luna,
altas estrellas palidecer
por tu corazón de angustia.
fuego arduo el aire, eterna llama.
secos, agrietados labios,
inmóvil masa sedienta,
lluvia añorada del cielo calvo.
halcones despiertos
ahuyentan los sueños,
campos, esperanza, verdes alegrías.
monótona sed,
ansias desvives en dolorosa.
grajos, nubes,
emigran más allá del horizonte
en fantasía amorosa.
alba serena matiza la noche,
desnuda llamando por doquier.
alma mía, aurora en plenitud.
Andalucía, corazón de púrpura
tu tristeza me llena.
033
Andalucía,
una, sola, unida.
entonces proclamaré
tu bello nombre
con sentido especial
de enamorado.
besaré tus labios rojos
en el azul del cielo,
en la verde y nívea
de tu bandera
que mora ardiente
e impregnada al corazón
espejo de un pueblo
que la vive... y yo
la lloraré en silencio.
Andalucía,
una, sola, unida.
034
con amor de luna
adefagia pura,
errante aliento.
el amor, llena sin vacío,
y jamás tiene el privilegio
de retener su hueco.
¡cómo gritar este callar
paulatino en auge!,
el crecimiento anula
y aposenta más derrota.
igual no sé, pero
intento trémulo espíritu
llenarme de lo todo.
esta luna viste
desnuda de sí misma
el ritmo varonil
en acto apto del proceso.
enamorado y silencioso,
despierto hondo
la onda del camino.
sé, no temo romper
lo herido y devorado,
las causas cotidianas
que se lamentan sin pausa.
vivo, y llamo
la división que tomo,
el atajo a caliente trocha.
a corta senda
por caminar total
del ir cual merma.
035
corazón de negra fuente
se ha marchado del nido,
vado de amor en su pena.
la pena va de amargado.
haber nacido de tierra,
a tirante del arado.
el sol oculto de lunas
ha semillado el campo
que no tiene fortuna,
y que todo lo ha ganado.
036
el buey del sur, saetero
de bancales y ribazos
despierta, sin despertar.
el que rutina del norte
yugo sin poder soñar.
¡toro! ¡ven!
¿quién toro va
en toro de sociedad?...
037
tristeza al sol sin reparo.
en fuerza de tierra ara
el buey piel de aceituna
y no tiene otro mañana.
se acota pezuña alzada
de ¡ay!
¡qué amante en atajo,
corazón sin madrugada!
038
agricultor andaluz
entre piedras y peñascos
el labrador se fatiga,
cultiva en el rudo amor
su seco campo.
huerta de olivares viejos,
balates, encina y oliva,
bancales de frutos secos,
tierra de la buena harina.
con dos bueyes y un arado
el corazón de fatiga,
labrador que siempre siembra
la espera sin recogida;
el sol, hierbajos y ortigas.
pero, pero ¿qué mima
la tierra que es de secano,
surcar en río de emigrante,
hacer más verde su canto?...
tierra que es andaluza,
..., el sembrador girasoles
lucha por mantener vivo
el espíritu diario.
¡ay! ¡ayayayay!
senda de ilusiones
039
mi sueño tiene corazón a isla.
040
no me preguntes amante
que el hombre bueno se ajusta
de lo que tiene delante.
el alma recta se da
de los senderos del sur,
y se la puede encontrar.
ante todo lo que arrimase
pretenda de dolorido,
conlleva para estimarse
asiento falto de juicio.
no me interrogues amante,
que llevo ilusión contigo
nórdica de aventurarte.
041
gitana de luces
se baila la noche
los claros del día.
ventura el beso.
se fue amanecida.
042
fuego y luz...
—¡candela!
—¡¡candela!!
—¡¡¡candela!!!
—candela.
043
oro se palpa para el camino,
y los molinos en brisa de trigo,
harina de amor, justicia de pan.
044
sandalias de España
todo aquel que mucho anda
sus sandalias poco duran.
¡ay, qué sandalias tan feas
con un sinfín de roturas!
pobre hombre que en los pies
lleva las pobres sandalias,
tristes pies llenos de callos
que en su tiempo fueron llagas.
¡qué rotas sandalias lleva
el rico hombre que anda
en los caminos tan hechos
y los atajos de mañas!
el andante de caminos
que dichas sandalias tiene
deja de huella el sino,
y hasta las bestias lo andan.
tú, caminante que andas
sin dar a tus pies descanso
por esas sendas de piedras
y trochas de lodo, fango,
orgullo siente de andante
con las feas, rotas sandalias,
y al alba todo contigo
vas los heraldos de España.
045
la madre España,
mi digna tierra.
confusa imagen,
difusa esperanza,
a Dios unitario,
un pueblo, y nada.
todo camina al reposo
de su revuelto
movimiento.
046
el escenario impaciente
espera la escena.
l@s espectadores,
en cualquier lugar...
y tú estás en primera fila.
se levantan los telones
a su hora clave.
empieza a verse
una vieja aldea,
de las que hay
por las almas de España.
los personajes
salen a escena.
¡oh!, disculpen
me he olvidado
presentarnos.
la familia se compone
de cuatro miembros;
doña dolores, la abuela
de edad avanzada.
¿abuela de quién?... de tod@s,
puesto que es buena mujer
que interpreta encuentro.
prudencio, el hijo,
la nuera, fatalidad,
y la niña, inocencia.
y yo, a descanso,
bajo el lema ‘andaluz’
“tronada y sombra”.
047
honorable España mía,
la de tod@s, nuestra España.
es vano callarla, olvidarla.
es imposible no llorarla.
llegado inmigrante
048
consuelo de emigración
cuando volvamos
a la estable morada
sin sombra ni luz,
olvidaremos que lo feo fue bello,
y todo hermoso resplandor
nuestro egoísmo.
amor, nos aferramos a nada,
cuando luego seremos el /algo,
la /realidad.
049
/madre /blanca Andalucía
de una flor emigrante,
flamenco fluye su mente,
y sus pies vientos de sangre.
rebosa penumbra
su nostalgia y duelo,
sombra opaca sangra,
andaluz destierro.
nato olivo, gran bandera.
baila que llora la luna,
y agrupa a las estrellas
el tablao blanco y verde.
050
tiemblo jaramago asfixia en ondas de aire.
andaré sin meta ni rezos esta huella incierta,
amarillo aroma de cante jondo.
silencio aguardado; sol y frío;
desnudo y fiel hij@ del Sur enamorado.
latiendo la última experiencia de eco roto
y desgastado, cruzo ir bajo las amapolas
blancas a la variable del rojo despintado.
ya no descalzan las muecas lo asustado.
cuánto se lleva el ojo, cuando se ha cerrado.
051
¡tierra húmeda,
padre en duelo!
¡vas tristemente
labrando el suelo!
miré la estela
de tu pisada
cual al andar
deja venero...
para vivir hela
de tierra el cielo.
tenemos tres valores
delante de cada acto.
uno es nuestra intención,
o deseo propio, siempre
manifestando la dura
controversia de la distorsión
que nos alberga.
dos, el quiero de la vida
que se manifiesta
a través de todo en todo,
hasta de tu proyección
que se desprende a impersonal.
tres es el resultado,
que siempre se da libre
de ti y de la vida,
y a manera sonsa,
tonta, estúpida, define
la razón que se ubica,
y deja a sin juicio
de penas, pues carece
de lugar o beneficio.
deseo y regresos
052
el gozo del retorno
como hierba húmeda
por el rocío del alba,
constantemente corazones emigrantes
pronuncias tu nombre.
apacientan espíritu y alma
al pensar en el futuro
tiempo del retorno.
dormirán ansias de alegría
cuando crucen límites de lo afuera.
llegarán a ser malvas frondosas,
bien regadas, a un eterno
lindo verano de primavera.
Andalucía, ya se destila
en los ecos olvidados
callarnos a la estable morada
del inmenso sufrimiento.
dejarán las hondas consecuencias,
el sol que brillará a plenitud,
sin tristeza, bajo el cielo.
053
cándido te noté; jaula de hierro.
¡dime lo que tus ojos tocan!
¿hasta cuándo, y tan, esta esperanza
de profunda alegría unitaria?...
054
Andalucía, si fueras espejo
mancharía tu pureza.
sola tú, culto de luz.
055
amada del Sur
tocas mujer lo más hondo
desbocando los estímulos.
aunque parezca frívolo
estoy ardiendo por dentro
en volcán de fuego vivo.
056
olivo andaluz
busca fuera del sentido
la orientación de tu alma.
toda de tanto se engaña;
son normas, y dan perfil.
¿será que sueñas, guerreas
la fiebre para vivirte?...
oye si te canta el nido
de las penas pioneras,
en esta verdad que ciega
duda que te crea poco.
es contigo, pues voy rota
tensión de tu existencia.
el aire al fuego quema.
cómo arde nuestra causa.
pronto dirá —sin vosotr@s...
y en nosotr@s sol y tierra.
¿notas, pues sale la luna,
nanas para las cunas?...
¿por qué tiembla el fuego
blando corazón de llanto?...
goza por si va debajo
de la expresión, el rezo,
y se sostiene el milagro.
indaga extrínsecamente,
accidentalmente molesto
al corazón de tu calma.
añoranza sin retorno
057
de la almazara el olivo
diose aceitunas.
olivas negras, moradas.
la aceite acuna
ver el salto del agua,
niña profunda.
058
escritor/a del sur
¿verdad?...
mentira. mentira.
tiene sublime camino
la huella, pero descalza.
hago en la desventura
víctima del yo, el mí,
y soplo el paso enjaulado
de una hogaza de hambre.
del cansancio va la vida
vuelco profundo de otoño
y pulpa omisa de mundo.
grito en cáscara de tierra
peregrinaje a ensueño.
en lluvia de sol y miedo,
avengo con poder crítico
otro don que enjugo y lego
viandante sobre el valor.
pululo vacío y tan lleno
de todo lo eco agónico.
no mires con horizontes
que pierdes la plenitud.
¿verdad?
mentira cochina.
059
añorada primavera, OTOÑO...
viene y se va,
es ola tu recuerdo,
fino matiz
que al alma hace llorar.
siente glacial
cual vive su ignorancia,
el beso de la infancia
sembrado en ilusión.
060
desnuda pasión profunda
da conciencia de consuelo,
lágrimas que se desatan
espíritu inmensamente,
ecos en los pies del alma.
sobre el tablao la sangre
sombra de luna se llena,
emigrante llanto amargo,
e invade con amor grande
verde corazón y blanco.
al compás de las guitarras
vive la garganta penas,
asume fuego quebrarse
más llama para el camino,
suspiros que lleva el aire.
061
río Guadalquivir,
si yo pudiera beber tus aguas,
morir en ellas.
062
primero vi la esperanza
fiel causa de alegría, vuelta.
menguan los días y mi todo
consagra nostalgia plena.
por tramontana de luna
viste por siempre el dolor,
aunque ausente y corazón
mimo que rompe las rimas.
franca sonata, sentida,
sumida, herida en lejano
espíritu del hambre sufrida.
loca grita busca amparo.
onda emigrante denigra
secar los ojos; da viento;
salado este naufragio mío,
curto atardecer de mar;
furtivos sollozos. salinar.
quiebra mugir toro de plata.
se empaña toda distancia,
embriagar blanco y negro
sentido, oda de España.
063
ardor del Tinto en espera
el equívoco lienzo afuera,
ansia de Odiel por aurora.
en sombra viste, de niebla,
y pétreo tendido sin Sur;
sentidos que l@s orientan.
llenos, vacío en poniente;
viejos momentos yacentes
destilan por menos sol.
Darro suspiran, cantos hoy
y Genil en verde orilla.
almas sangran, llanto olivo,
ecos del Guadalquivir;
guitarra honda, andaluza.
mustio breñal Almanzora,
y Andarax, amor sin tiempo
caminos de las deshoras.
tiempos borran l@s centros,
quieren vibrar y no pueden.
íntim@s, albas de lunas,
mermas tocando soledad.
la esclavitud del silencio,
da penas que no se van.
064
pulcra llaga, amor primero;
Guadiana, Odiel y Tinto fiero.
marismas, trinos, luz Guadalquivir,
flor atlántica, corazón y cielo.
065
pardo en completo sosiego,
nube comida de invierno.
la primavera que vence
da huellas firmes, y cojeo.
divina danza la ruta...,
horas que se dan amando
entre forcejos, de lucha,
y debemos descansarnos.
da cansancio el caminar
sobre lo lento del barro
cuando hay algo a expresarlo.
se destilan como el fuego
todos los mimos del mundo,
sueño delgado y profundo,
vía eterna de cósmico eco.
sin compararnos lleva Aquél,
Aquél que Todo lo Sabe
y nos /calla a /responder,
pues Bulle Tacto Sensible,
y Quieta Mella que Depura
Virginal /nuestro /nivel.
pardo en consumo reposo,
se tiene la /vida /juegos,
e involucra a nosotr@s.
066
y la mente guarda el peso
de los años que se han ido,
este vivir tan sumido
del tal vez consolación.
¡ay, fuerza del que no se ve
pálido con el origen!
¡qué amarga y suave queda
la rota senda!, más añoranza.
bien dolida pena engendro,
sueño azul por horizonte.
ambulante temo donde
lo vulgar se descompone.
feliz mezclo elaborarnos
la piedra blanda que mezo.
perfectas pierden sustancia
las lágrimas de la vejez.
¿qué emigraron, los pichones?...
una vez dejado el nido
se emborronan las razones
a vuelos de otros sentidos;
abrigos a las pasiones
de vuelos por descubrir.
¡a desconsuelo dúctil tiene,
la desgajada nostalgia,
lo que se aviene.
067
vibración paraselene,
nostalgia sin olvidos.
estos lamentos intentan
de manera más pobre
aproximarse a los sentimientos
de l@s emigrantes,
y de l@s inmigrantes asentad@s.
aunque se desea volver,
sabemos, que una vez
ubicad@s en los nidos de otras causas,
jamás podremos retornar,
excepto en aquellos casos arbitrarios,
en que una vez cubiertas las hazañas
de nuestra flexible alternancia
nos destinamos a un último
periodo final, a lugar del origen,
a la estimada Casa, la gloriosa Andalucía.
deprimid@s se exprimen...
exclaman tu nombre
Andalucía, Andalucía,
al pronunciarte se alivian.
finos pájaros vuelan
comprimirse ojos de viento.
acongojados los cuerpos
estremecen sin consuelo.
reflejan sombra,
estos ríos ocultos, internos.
la noche satura
el blanco del día,
los recuerdos.
para colmo,
calma sin vicio...
y nunca se llenan,
íntima tormenta de frío,
de hielo,
de dolor.
niebla espesa se apodera
de sus mentes destiladas,
torbellinos que dominan
en ansias; los deseos.
descienden la alegría,
ascienden más silencio.
se troncha la risa, entorna
a lamentos detestables.
penumbra como rocas pesadas
sobre tu campo yerto,
y la sombra ha plantado
su tienda en sus casas.
constantemente acumulan
fuerte tiempo nocturno.
perdid@s estrujan, en furia,
ser laberinto más negro;
en dilatadas pupilas
visten la causa profunda.
perdida la lluvia sólo
queda esencia neblinosa.
nefasto brama este espíritu;
fatales almas que ploran
huérfanas en palabras
deleitables de esperanza.
visten de viud@s afligid@s,
rot@s; abatida substancia.
alba, aurora remota, caída,
dormida, etérea y lejana.
de duelos absortos
todo firmamento calle,
y paraselene escuche
cantos tristes y amagos.
colma a quebranto
angustiosa e inmóvil trayectoria,
envaina el tiempo en...
¡ay!, tanto fracaso, negra luna.
agitan sus aguas
pardas brumas silenciosas.
están airadas, agresivas,
violentas las loas nocturnas.
los nacientes del corazón
se han secado, y exprimidas
las cuencas, marchitan tristísimas
más soledad patente.
imploran piedad,
fuerte flujo de brisa; sosiego.
pálidos ruegos al dolor
se someten, a calma sumisa
perecer. ¡será el refugio
de estas duras causas!
ya arrancan envolturas impías
que los huesos arrastran.
desánimos esparcen,
divulgarse de manera excesiva.
espanto espesa de ideas
revueltas toda la agonía.
se posesionan de sí
constelaciones difuminadas;
infinidad de nostalgia
riega la melancolía.
ajenja realidad; saturada
irritada de grietas. acoso al alma.
fisuras todos sus huesos.
a montón excrementado
pululan vagabundos
del terror los pensamientos.
corren al bosque despierto,
sin pájaros ni roedores,
ni flora que se colore
estos momentos amargos.
igual a las rimas del viento
lloran, puliendo las rocas,
azotando los árboles.
sin luz cándida derraman
tejer tenebroso y firme.
son aves a sin volar vuelo...
buscan en ti posarse, y sufren.
a orilla del polvo
estancan aguas valientes
congojas de islas diseminadas;
solitari@s y errantes.
vivos halcones controlan
este cielo sin sueños.
no aplacan la angustia
que acosa de atosigad@s;
abismos profundos
de inmensa laguna agotada.
polvo de cieno se ciernen,
cuerpos viejos y cansados.
evadirse no pueden
de la senda aflicción siempre.
terrible desespero rebosa
permanente el agrio en lágrimas.
cubren leves costra densa,
terrestre de penas. en llanto
sus corazones de violeta;
a tristeza se llenan.
se propaga adélfico
qué paladear, es la muerte,
y extiende casta verdad,
gemir de borrach@s amantes.
reacio pedregal
trémulo y confuso; roto.
polvareda a qué secura,
substancia de labios secos,
ecos acorralados.
rechazan irritad@s apariencia
que brota falsa alegría.
espasmos reanudan
constancia perpetua...
¡¡ayayayay!!
tienen miserable virus;
látigo áspero l@s zurra.
desagradable pregón llevan dentro
sin algo de aliciente.
sanguíneas universales
las olas, quejas perennes.
futuro apagado avinagra
sombra, cielo azul ido,
y fulgurosa corrupción
de almohada de lamentos.
fuerte sol diseca y curte
la fuente del refrigerio;
absorben herido abismo
de repleta confusión.
no dormitan la añoranza,
la nostalgia, el yo interno.
ensimismamiento entorpece
sin brillo, el alba.
inquietas las manos tantean
en pisada de siluetas
al grito desesperado.
apagados troncos, sin hojas,
hojas caídas, tristes...
olivos áridos; deprimidas
tierras del secano a otoño
suspiran y embelesan.
anegad@s supuran gris,
abundancia de ondas pavas,
ímpetus del desespero,
vano sufrimiento del olvido.
nada tienen, vacío quedan...
todo es nada. sol@s, y sin sueños.
chillo de ira, lloran de rabia
acumulada por mucho tiempo.
tumultuos@s temen, destrozad@s,
aniquilad@s por cobardía
de campos sin flora ni vencejos,
sólo pastos al desaliento.
se sumerjen agotad@s
al naufragio paulatino,
en inmens@s y autentic@s
del pavor oceánico; tragedia.
ilusiones; están escondid@s,
tenebros@s donde habitan sendas,
caminos a nunca volver.
son los pasos, desiertos sin espera.
más añoranza hermética,
premio del adiós conseguido.
seguirán del cante jondo
almas completas,
abandonad@s olivos y algarrobos,
han dado frutos, y vid
raíces a campos lejanos.
jamás volverán, a pesar
de que lo anhelan... Amada.
a patente pausa, Andalucía,
estiman pereza insípida...
deprimid@s se exprimen,
y exclaman tu ‘nombre’
(en este momento conlleva
por ‘nombre’ a todos los lugares
adonde nuestro pie, a suerte
de los caminos, se abre,
a primera vez, al no regreso,
y sostiene, a memoria,
descansos en los abismos).
¡Andalucía, Andalucía,
el pronunciarte me alivia!
068
notas que salen del río,
los cantos de lo andaluz.
pena de sangrar las penas
bajo el gozo de sentirse,
aunque el dolor lo muera
tras la tormenta de aguas,
bajo ímpetu del alma,
calma de ilusión serena,
en el suspiro desgarro
de la guitarra que suena
sonidos de la esperanza.
notas que surge del río
toda tristeza cansada.
no importa calor ni frío,
porque se quiere y ama,
y no avala otro sonido
que el estilo que lo amarga.
notas que brotan del río,
los llantos del sol y sur;
penas de sangrar la pena
en los declives del ir
mientras que a dolor lo muera
tras la tormenta de aguas.
tras el vendaval se anega
bajar con ímpetu el barro.
¿qué l@s arroya?...
llenar el alma a sin alma;
calma de la ilusión suave
que da suspiro y desgarro,
y soltada, bien amarra a cantar.
¿qué enmudeció e inclinó
a conciencia, darse tanto?...
lloran solitari@s no sé el tiempo,
mientras hallen en lo lejos,
sin estímulos, vibrando,
encuentros; palabras para expresar
tal inmenso sufrimiento.
069
río, ríe...
llora quietud del alma.
tres, solamente tres
vigorosos realzan
el espejo nocturno
de tus ansias.
vítrea luna de estrella
se alza, cielo
que admira tu elegancia.
es el sueño
en l@s que no
retornarán.
070
Gwadarkibi de Borga der Aro
Guadalquivir y Torre del Oro
quise mirar en el agua
al corazón su pureza,
y los reflejos del bético
se mancharon de tristeza.
el alma que lleva el río
me hace estar perplejo,
parece l@s andaluces/zas
que están llorando a lo lejos.
gris la soledad del eco.
Torre del Oro almacena
los sumidos que se ploran
en cualquier tierra extranjera.
de oro brilla el sol,
de platino los sentimiento.
de negro los rascacielos;
nostálgicos pensamientos.
ahora que amargo estoy
y en luto visto por dentro.
cómo comprendo el dolor,
la angustia por que se fueron.
las penas curten el alma,
dan ansiedad sin tardanza.
ausencia sobre los ojos,
las huellas, si van descalzas.
071
mi tierra española
paseo entre bullicio roto
y refleja silencio de ti
.
al sol pregunto por tu ausencia
y salobre me quema
disecándome a nostalgia.
mi vida,
¿dónde reinas?...
amada perdurable,
para ser súbdito leal,
gladiolo, lirio en elegancia
por tus virtudes maestras,
extranjeras me dan sus senos,
pechos que amamantan a crudo frío.
déjame beber
dulzor de pensamientos,
cálida leche,
pura ansia,
para que reviva mi espíritu
que está en decadencia constante.
trigo del viento.
verano aguzas al alma.
grité : ¡¡amig@s, ¿qué me pasa?!!
y callaron l@s sin gracia;
una multitud de toros negros,
nombres llenos,
poblados de la ignorancia.
nobles fueron l@s de afuera
y verdug@s sanguinari@s,
sin escrúpulos,
l@s maldit@s,
nuestra sangre,
l@s de casa.
una espada ha rasgado
mi corazón de loco,
entre hierbas secas del campo
lloraron los ojos buscar hinojo.
azucenas admiradas
en el jardín de la casa,
y al quererlas cortar
los labios se marchitaban.
lloro tanto quererla
y no me queda esperanza.
si lo sé no me enamoro
de esa Novia España.
estrellas que se fueron
sin saber si volverán.
el corazón las palpita
sin saber por cuanto más.
072
Andalucía llora
al emigrante sin retorno.
la rosa está
en el cementerio triste,
y en él, desolado
un cuerpo sin vida.
los pinos, sombras sin voz
y Andalucía es noche opaca,
oscura luna.
el ruiseñor andaluz
de tu bosque,
la guitarra,
intenta apaciguar
tu estridente
corazón de mirlo.
negra, dura,
lloras mudo rocío
triste acumulado.
escalofríos toda tu alma
tiene por tus hij@s.
errante camino
la podredumbre
a lo lejos...
lastimosa mella
sin destino,
sin alivio.
es rosa los campos
de Andalucía...
¡ha muerto,
ha muerto el emigrante
en lejanas tierras!
embriaga al lamento
de la tenebrosa luna
el grillo que canta
los niveles del alba.
Andalucía llora
emigrantes sin retorno.
estás hervor humano,
regia noche quebrada
de agonía.
qué triste.
tan triste.
más triste.
toda triste.
llorona, ojos de niebla
¡ay, ayayay!
¡ay, tu gemir de rota estrella
que palidece en lleno ocaso!
rosa pálida estás,
cementerio nefasto,
rimas...
en ti, desoladas,
a cuerpo sin vida.
ansias por regresar.
073
un hombre poda su viña
entre nostalgia y dolor.
¡qué amargo zumo de uvas
desde tan dentro brotó!
toda su alma marchita
en la mía de qué temblor;
largo tiempo, malvado,
a l@s suy@s se l@s llevó.
seco sarmiento el antaño,
el espíritu tragón;
el emigrar de avasallo
del terrateniente dios.
anula desolación...
derraman vino los ojos,
angustias del corazón.
¡ay!, animal pasajero
que justifica los actos,
presumes de manso, santo,
y en aura vas impiedad.
no existe en lógica, razón
de otro animal más fiero.
el hombre siempre, primero...,
y no importa a que se da.
va último en cambiar
los castigos que se vierte;
en demostrarse a ejemplos
de los arrepentimientos,
pues presume no encontrar
no de aliado lo que ofende.
un hombre poda su viña
dentro de su corazón.
074
habla el poeta:
—Andalucía, como ojos
de mujer brillas.
eres fina silueta,
reflejo de estrellas.
valle de recuerdos,
vinos de castas,
gloria, cantos y bailes,
sueños de poetas.
ampo río que lloras
estanque de lágrimas,
viento que adelgaza
torrentes en calma.
sábana del sentimiento,
madres sufridas
tus ocho mujeres
que belleza destilan.
mana por tus ojos
la noche de tu pueblo,
las tristes agonías,
los gritos en silencio.
las guitarras, por Ti, lloran,
yo lo sé, el sentir
de tus hij@s al destierro.
habla Andalucía:
—fracaso, he perdido,
estoy segura,
soy fracaso.
mi victoria duerme,
descansará por largo tiempo.
ilusión desgraciada
los sueños,
mas no tengo,
sombra oscura
mi tormento sin sosiego.
desolada hablo.
hablan l@s hij@s:
—multitudes de recuerdos
nuestras almas arrancan,
y a Ti damos siempre flores
corazones de esperanza.
mas si sufre nuestra Madre,
somos tiernas, emociones...
Andalucía, l@s sin rostr@,
en lo lejos te amamos.
habla el poeta:
—el andaluz cuando canta
apacigua tanto su dolor,
y aún cuando llora,
quiere alegrar hasta Dios.
estrellas sin brillo
mis pensamientos,
píos ojos, dos nubes
derramando tus lamentos.
ilusión de desgraciado
el mal acompañado;
los cementerios están llenos
y no quedan saturados.
en los cielos sé que hay
infinidades de estrellas,
Andalucía tiene ocho
que a mis pupilas recrean.
075
jadeantes y tejidas
prosas andaluzas...,
a fondo, sin huida.
a la par lo verde.
son gozos de temer
en ‘válgame suerte’.
sudan lo azul, clarean.
pero son estrellas
las penas destiladas
que alegría frena.
sueños para despertar
siempre de olvido,
los ecos si lloran.
mas creo que se crean
cuando se allanan de Dios
sentidas, y a deshora.
son faltas de lo afuera.
no presumas de saber,
sólo a l@s pocos queman.
076
en la despedida, la nostalgia
se hace patente, no por el adiós,
sino por el reencuentro.
cuando el retorno es seguro, y se ignora,
es muerta la despedida.
077
tierra densa
—llora un/a andaluz/a a solas...
¡no hay nadie que l@ alegre!
grita amarg@, qué estridente
cada paso que l@ aleja.
cumbre blanca, verde valle
de su corazón bandera,
siempre esclav@, y espera
su intimidad no avasallen.
una familia de pobres…
‘por comida la guitarra,
en alegría las soleares,
de luna y sol los vestidos,
y sus pies, viejos pesares’.
eso pensó la etérea madre,
por madre no confundamos
la madre que se dio el cuerpo,
rostro de los seguimientos,
la que se ampara recogernos
a nanas de cielo abierto.
sutil fluyó al extranjero...
andaluz, ¿qué llevas dentro?...
—pena agria de universos
a cristal de pensamientos.
—llora un/a andaluz/a a solas
vía para los encuentros
que l@ abrigan, y enamoran...
078
soplan errante finura
delgadas alas al aire.
deniegan esclavizarse
en barro de su textura.
notan corazón cansarse
los ojos, amarguras...
rimas de tristeza. mariposas.
ya no esperan.
079
me comí ámbar naranja
y te guardo verde pera.
la naranja da lo agrio.
soy pera para tu espera.
amada suspiro y canto.
la mente es un estado que se agota.
déjenme andar activo en los descansos
que a la vida plasma.
080
río emigrante
no cese jamás.
quebranto forja
agitado sufrir.
gime la madre
conmovida mengua.
hermosean
adelfas al río,
son besos,
labios,
flores,
rimas estables
sin paz.
estás triste, amig@,
te lamentas.
tu agua fluida
rumbo busca el mar.
¡quién pudiera!
¡ay,
no te vayas,
allí salobre serás!
apacigua
tu espíritu loco,
¡no ves lo ciego que está!
así se han ido
tant@s emigrantes
para siempre cautiv@s.
amargura
tiene mi alma...
¡¡déjame sol@!!
voy a llorar
fija constancia,
por si la aurora
diera en regresar.
¿adónde vas?...
río emigrante
no cese jamás.
pues la /vida
se /emigra
/sin /saber
en /donde /va.
081
tarea de los trigales
están arando los campos
nombres de las duras tierras,
están arando los campos
los tablean para siembra.
sembradores/as que sembráis
con las alforjas de trigo,
el trigo que con esmero
bien lo voleáis.
cuánta ilusión han puesto
l@s que trabajan la tierra.
pasan los meses y meses
para el tiempo de la siega.
los campos están a punto,
los granos, por ellos, pesan.
segadores/as de campo abierto,
recolectores/as de la siega,
ya se ponen los dediles,
manciles y delanteras,
tienen las hoces en las manos.
los tajos se tiene nombres
que rondan las fortalezas.
los cantos se dan alegres,
las bromas, y las confianzas,
grandes son l@s que siegan
desde la mañana al alba,
bajo el sol de sombra ciega,
y el atardecer que extrema
a correr y a descanso
de tan múltiples faenas.
qué grande es la cosecha
de los campos que sembraron
l@s campesin@s labrieg@s,
campaña de l@s labradores/as,
sembradores/as, segadores/as, y triller@s.
cargan los carros feraces
en el trigal que se siega.
cargados los carretones
rumbo van hacia las eras.
en las eras está el trigo
y los mulos desesperan,
l@s trilleros con los trillos
para las trillas en ellas.
mientras apalean trigo
con los biergos en las manos
dándole vueltas a las parvas
están l@s peones de eras.
los rastrillos están a punto
para amontonar esencias,
a un lado, el grano nuevo,
y al otro, la paja seca.
gozosos están los nombres
haciendo la gran faena,
con biergos avientan trigo
(voltean, abalean, airean)
que ni el polvillo le queda.
en carros cargan el grano,
rumbo va a los graneros
¡después de tan larga espera.
ya tenemos grano nuevo!
cuántos almudes de trigo
existen en los desvanes;
en las casa de cualquiera.
y l@s grandes mayorales
lo miden por fanegas.
y en este proceso al campo
las familias coquetean
bajo qué suculentos platos
y a los allegos de fiestas
de las horas al remanso.
los campos están muy solos,
y qué solas están las eras.
¿quien recuerda el gozo grande
de l@s que viven de ellas?...
tierra descansa un poco.
arada descansa y descansa.
quién sabe si dentro de poco
volverán las labranzas.
082
quedado, tal vez es siempre.
083
nada, todo que nada
presuma ser algo;
hij@ unigénita lágrima.
muera sol@...
no digas nada.
pasa sin huella, sombra
niñ@ de España.
triste con ella,
sin ella, hablan.
bajo del sol se derrama
el quita amor.
digo nada,
nada, todo que nada
presuma ser algo
más grande que amarla.
084
en el damos, qué placer
más elástico se ampara
sangre que se ha de temer
de sauces, ñame y agua.
el amor donde lo ves,
no es así... es menester
que se quede sin de ti, ni de mí,
de este loco envejecer
en las lluvias que vivimos
de este nato estremecer.
por barlovento partí
al este sur de la Palma,
y así más norte me veo
para sosiego en Granada,
dauro de seco genil.
labio de ‘guadalquivir’,
todos en atlántico, vamos,
de isla donde nacimos
sueño de pasión que evoca
ecos que jamás sentimos
de sauces ñame y agua.
somos dos los que morimos
libres para el perdón
de todo lo que fingimos
de amado en la ilusión.
085
por recatada va ahora
desde la rama de un pino
vuelo en sombra de sangre.
en el volar vuelo adueña
de mi coraje, y se ve
en beso que se decolora
el sueño de amanecer.
pero ante el día ¿qué puede?...
no más que hacerse vencida
sin miedo de envejecer
nieve que llora de pino
verde, verde, a verde ver.
086
machado tocó la llaga
en los ojos del Divino
porque a Castilla añoraba.
mira si mirar miró,
que hasta Dios le dio permiso
cuando él, llorar lloró.
y vibró, soledad echo...
inconformismo de huella,
se fue de España ya siempre.
amargo dolor las guerras.
y el viejo olivo andaluz
con muerte alivió su pena.
en el corazón se llega
siempre avenirse la luz.
nota si Sevilla es grande,
que el bético Guadalquivir
sufre no poder quedarse.
087
junto a lo pálido seco
expongo a pensar
los pensamientos.
se ciernen temblor,
olor a tierra.
suelo emigrante,
fuerte arrobamiento.
¿qué hace llorar
blando el triste pueblo,
y lejos del lugar
de donde nacieron?...
el no retornarán.
088
hij@s del sol andaluz
emigran net@s temblar
ahora que a los años van.
pardo ayer rumbo a olvidar;
barrigas aire de peso,
y los miedos, y la nada
densa de la poca luz
temeros@s al umbral
del loco renacimiento,
preludio de advenimiento
que se pena sin llorar.
089
pardo tiempo, no importa,
borró las ansias del joven
y queda nunca por vuelta.
ahí va don emigrante ego
que en suyo, a nos, dejó.
qué ambulante fue su faz
del tiempo roto... la causa,
que se salga a nunca más.
090
emigración sin fe.
de luna espejo
viene el oro del poniente,
besar a las hojas secas.
se inclinan corazón a tierra
mientras frío las mece
y amarillentas muecas,
perfumadas de estrellas.
tibias almas reflejan
qué fronda de día gris,
pálido y soñoliento.
atraviesa en flecha
lo azul del etéreo trino,
serosidad de pájaros
a la gota de piedra.
duro silencio, vago,
jardín despintado,
doliente y romántico.
de luna espejo
viene el oro del poniente.
091
aria paraselene
(charnegos)
sangra el alma fuerte llaga.
aunque la quiera callar
ella por sí misma habla.
huella de camino herido,
ver los padres emigrantes
que lloran el viejo olivo.
mira si quererlos quiero,
que sus causas de dolor
las alivianan con besos.
agonía grande tienen...,
han nacido en esta tierra
y l@s llaman foraster@s.
no se avergüenzan nunca
del corazón verde y blanco
de la honda Andalucía.
retoño de sur, y lejan@s,
a tierra que ya no nuestra
l@s hace estar suspirando.
092
Sevilla
al-Mutamid sangró poeta
lo ciervo en su manada.
cuán rey mantuvo y sufrió
todo dolor que se aguarda
de los reinos taifas que amó.
el mío Cid, torre del alba,
el que se canta en las puertas,
tiene hazañas del alma.
el mío Cid, el Campeador,
¿qué lo teme?...
las cornejas,
las rapaces,
y el sinfín castigador
que sustenta
defraudarse
a esquemas
de perdedor.
bajo los califatos,
que reinaron las taifas,
Isbilya (Sevilla)
se lloró de estima,
l@s que a lejan@s,
torres de mis... y digo,
sentidos en gris,
sendas del Guadalquivir.
no sólo a cubrir
la necesidad
de sustento
nos emigra
o exilia,
sino también
a defensa
de lo que invade,
a primera importancia,
a singular potencia,
la vida.
el acoso
denigra
a sí mismo,
y al encuentro.
pide/n asilo
el/cada instante,
y se le/s da,
y al buscarlo/s,
es/son ido/s.
vuelco a tierra
093
isleño emigrante
terrible el rayo,
herido de tierra
cautivo hablaba.
ahogaron su queja.
llamáronle fiel
camino, bravura.
su hambre por dentro
se aisló sin cura.
destilado en alma
deshojó su vientre,
todo neblinoso
consagró misterio.
amargos momentos
su amor llorado.
tímido en horas
vistió soledad.
¡ay!, sólo fue vida
en su verderol.
perdido de niño
a siluetas voló...
cuántas veces vibró
tierno pecho natal
suspiros de nieve,
salvítreo de mar
en isla divina,
en ondas de azul.
peregrino ansió
el coito de luz.
aunque muy dolid@s
tod@s nos callamos,
habla la razón,
nada hemos tenido,
sólo amargo adiós.
094
antes miraba de luna
por la emigración astral.
ahora busco por colina
la senda de no pararse
su onda de luz con fases.
poniente, que importa dónde
hogaza, el paso amanece
baile lleno al crepúsculo
de alianza sin horizonte.
silueta de marcha verde
da el olor en las riberas,
y estremece amor dolida
de apetencia sol y tierra.
si te mueve y no para
musgo que suene la fuente,
goza pleno tu nostalgia
que grita luego el silencio.
veda el que haga camino
sólo cuando triste pena.
095
eco de mariposa
no quiso reír...
ahora piensa
que fue la tristeza
su dueña en si.
negó despertar
ese suyo tarde,
sólo pardo, tenue,
mimos del herir.
miente sufrido...
finura el eco
al tiempo que reza
huellas sin fin.
va vibrante
por tocar lejanías,
agonizar hoguera
demente y amen.
este huir ciego
al largo silencio
divino, sumido
de amargo llorar,
divide el vacío.
en si ya se llena
franco elemento,
don de emigración.
096
cubre de sombra
el horizonte.
libélula raza,
unísona daga,
orgullo y brío...
sin palabras.
libélula.
..., un verso.
libertad anega
roca pulida;
la mirada falsa.
crudo seno.
luz sin vientre.
mar sin labios.
097
se van
río llevas marcha, reflejo a sangre.
un pueblo pisa camino; parte a salobre mar.
¡cuántos lloros dan la profunda fuente sin sol!
sombra habita de emigrante, nubosidad y corazones.
extrañando están la cuna dulce, nana de pasiones.
encinas manan dolor íntimo; toda el hambre.
río, ¿por qué será que no respondes?...
se marchan con adefina, sin hambre a las pasiones.
parecen ojos llorones derramando las nostalgias
que antes de partir se vuelven emociones
y se quedan de asumidas añoranzas.
098
heraldo
en rosa de mayo
se fue su olor.
joven en alba
partió al ocaso.
un celeste gris
despunta, queda vacío
mientras otro aroma
de sol se llena.
airosa es la tarde,
barriendo constante
gruñir para estable.
¡ay, miedo fecundo!
tan vil realidad
de tierra a tierra.
099
lágrimas nostálgicas
cantaor del alba,
centinela... acallas.
tembloroso enciendes,
llover emanas,
corazón, lágrimas malvas.
van verdes, tiernas,
perfumadas, soñolientas,
blancas, sonrojadas,
tibias, semillenas, románticas.
¡cómo arde
en rosa un alma!
¡¡cantaor/a saeter@,
estremeciendo inclinas
derribando campos;
retoñas vidas.
grises trepan, floridas,
humedad, amargas.
desgasta esta noche
asombra, pardos
colores sin día.
¡ay, madre,
qué joven luz trémula!
el ego claustro vomita
negrura infinita.
a reloj puntual
se marcan
las ocho.
100
si se extiende y atiende,
lo profundo se destila.
estimo mina hermosa
que vuela en la palabra
transidos del repite,
sencillez y no rebasa
mina que mimando mina,
mina que en mi se mina
de esa mina posterior.
anecdótico y human@,
si borra y se proclama
verdadera con historia.
intrigas íntegramente.
que por mina se domina
la mina que fuerte mina
soledades del corazón.
mina si vence de muerte,
la mala suerte germina.
101
yace Andalucía que llora
en brazos de una extraña
consecuencia consentida.
¡cuándo se podrá decir ‘vuelven a casa’!
la ilusión jamás se pierda,
la blanca verde esperanza.
102
ritmo sin retorno
¿quién fue ese yo
del tu ido al mí?...
se pierde ayudado
por la animada palabra
del ocaso que vuelve.
me retracto, acusarme
fiel tragedia, luz a miedos.
¿qué fue de ese yo
del mí, al tu ido?...
103
amargura del emigrante
ricos panales de miel
con los ajenjos muy fuertes
alimentaron bien, bien,
estas gamas de muerte.
noche opaca te fuiste
por tanta pompa y derroche.
partieron tant@s con pena
hacia otros horizontes.
bella, sola y triste; baila
la luna agreste sobre el campo.
mucha gente,
l@s emigrantes de nombre.
amarga ruta al ocaso,
nostalgia negra y vorágine.
añoranza se deja huella
en plantones sin raíces.
el tiempo marca la mella
haciendo fibras sentirse
a hij@s de su esta tierra
y bétic@s hasta morirse.
104
eclipse en la tarde.
inconformes las manos tiritan,
tientan oscuridad nocturna, neblinosa.
desengañad@s contemplan las bases
padeciendo descorazod@s.
afligid@s, ciñendo las venas
cantos de alacranes silenciosos,
los éxtasis del sol.
melancólica pereza amarga.
bramidos enloquecen lengua atribuida.
temblando feroz impaciencia
expandirse ojos suicidas,
eclipsada calentura del afán.
dolencia desgarra crepúsculos
de piedra, mordiendo pies prosiguen
plomo que agobia.
atalayas estas sienes,
soldados alertas agrupando
qué penoso poderío en acecho.
la aurora mental ara la vida
prolongada, torres y alcazabas;
cima con esperas.
hambrientos oídos defienden
del viento implacables brechas
forjando los ecos.
105
volveré
tantas veces se dicen:
“un día volveré ahí, lugar que amo tanto”.
lágrimas, muchas lágrimas.
a dolencias de el/la un@
recuerdo desde la infancia Tú eres
tierna adolescencia embriagadora,
ansiedad que fundes a llamas los cuerpos.
¡ay!, pules paulatina más constancia.
cuánt@s como yo te extrañan y sienten
la nostalgia de plenos momentos
gratos pasados junto a Ti.
estoy a tanta, sí, mucha distancia,
a sólidas horas del vuelo.
la añoranza es perenne aunque nadie lo sepa.
cuando llegue ese tiempo cercano
volveré plen@, volveré.
andaré sumid@ en los mismos caminos.
miraré ansiados lugares que los ojos vieron
y codiciaron, y aún siguen anhelando.
todo refleja sombra, sólo Tú iluminas.
en Ti es ausente la noche y duerme.
veo tímid@ el futuro. y no soy valiente.
será lindo cuando esté sin sentir la amargura,
estos momentos por no estar a tu lado.
malva cual adornas espíritu en espera,
en pos iré de tu aliento.
tu rostro, mi salario. sólo el verte me llena.
si intentaran enconad@s separarme de ti,
les diré: bastantes lágrimas doy en pago.
106
en la plaza de la iglesia
madre llora una mujer.
va su hij@ de otra tierra.
pide en fe plañir al cielo
(/santo el que allí bien mora)
la soledad que se encuentra
en alma roja amapola.
se marchita lentamente,
en años de larga espera.
en su puerta tocan, ¿tocan?...,
¿quién toca con desespero
la alegría llave de su suerte?...
robust@, nombre sonriente,
con arraigo sufrido en tierra extraña
la coge entre sus brazos estremecida,
y al acto, la siente cuerpo presente.
entre lágrimas de cuerpo
encallecido la enterró estéril,
semilla al camposanto.
con silencio de la tarde
parte andando un camino
de emigrad@ para siempre.
cuando mira a las estrellas
doloridas cada noche, ojo frío,
de Tíjola, tristemente se recuerda…
y en la plaza de la iglesia
llora ilesa madre, reza,
la Virgen del Socorro.
107
en l@s niñ@s, el diablo,
se alimenta de inocencia.
virginio el levante
sopla de olas.
esta vez van
las estrellas matutinas
blancos senos,
olor fresco en sal y azul
más allá
de las encinas e higueras.
los olivos en espera
del sosiego,
y se avecina
poniente sin olvido.
viejas lunas
que de sol se llenan
y germinan de pecado
tal nostalgia,
y preguntan
e interrogan la adefagia
en la arena
de los ojos sin lejano.
anda Dios
si el nombre,
se desnuda huella
del espacio.
roto en pena.
hoy es...
y sobran
los albos rumores,
colores al amor.
siempre racista
de pasos naturales,
abstractos
sin conciencia.
la Andalucía del cielo
entra en mi alma.
108
emigrantes del cansancio
ego ve sin rubor
y pureza nuestra
corta meta del prestigio.
penetra luz, rota...
digna causa, aroma
y espíritu;
temblor en fe.
109
ancian@s sin
son quienes nada les dio.
a mimos trenzan recuerdos;
ese ayer donde nacieron.
tiempo elimina marco fiel.
van quedando menos rosas.
mueren ansias sin volver.
así dormitan, hay gloria,
la tierra cual nunca fueron
frágil sueño, escarchas viejas.
cantan de qué retorno, allí,
a loor pardo, soso querer;
huérfan@s rot@s del sufrir.
níve@s ahora palidecen,
tiemblan amarg@s, fango, fin.
sinoples blancos desvanecen.
110
el Chullo (Bayárcal)
sonará alegre el agua de la sierra.
lavará gustosa tres cuartos de un bancal;
filosofía del terrateniente,
que a injusto, dejo suspirar.
un cuarto es la recompensa
sufrida a sudor y vientre.
largamente, intensamente
seren@s a trabajar de sol a sol,
a resultados de râ;
aurora errante a ocaso interno.
retorno espiritual se finge
a pastores/as sin ovejas.
el Chullo mana canto celeste
a las horas sin maná.
111
primavera de dos ríos
hizo la huerta en su alma
entre pena y barranquera,
ciencia de sierra nevada.
emigrante amor del sur
su Granada del ensueño,
se miró por el trasluz
en su noche de verano.
necesitó y sin reparo
cuando ya pesan los años
niebla gris en ojo opaco,
falsa llovizna de otoño.
qué frío planteó en invierno
darro y genil de silencio.
en triste lugar sereno
se durmió, y pensamiento
hij@s de parte ninguna.
ahora quien reflexiona,
lo oyó temblor en su día
gozarse con plenitud
de alhambra manso, sin más.
siempre hay otra quietud
en la alcazaba, la vela.
zambra se guardó, y espera
en peros, huella de luz,
la más larga primavera,
endiosada vida y muerte.
primavera de dos ríos
descansa bajo la tierra,
ya sin espera a la amada
se duerme lo que no era.
el corazón se descalza
y la tregua siempre llega.
112
ida dolorosa
sé, emulas anular la ida.
sé que te has ido. ya emigraste,
y me has hecho noche, más lamento.
estrellas, pensamientos; sólo recuerdos.
lágrimas invaden fiel poder nostálgico.
amanece brisa fresca esperanza
circundando al campo desolado; amargo.
fecundas ampo entorno al reflejo verde.
frío melancólico. infinita sed húmeda.
propagan las ventosas siluetas, negras,
el horizonte del crepúsculo. fuego vuelve.
están quebrándose perseguidas, atadas;
muriendo las ondas, querer que envejece.
pálido desespero. salobre mar inquieto.
alejas temblando al dosel de las tierras.
sucumben las ocultas raíces aliento;
pasado tiempo sublime cual no yerra.
sima llora; solitaria esta noche, estancada.
desespero se acumula rimar lo dolido.
tan herido de ti, y a centro piedra dura.
saturada soledad por si vuelve. te necesito.
inmigrante
113
consuelo y sur
detenerme impulso lleva
más allá de donde vengo
todo neutro, sin destino.
roca temo tal batalla...,
loco perfil tan amigo,
que mi corazón sangra
a ese enemigo que bullo
roto y persecuciones.
aquí y ahora, puro sea
el momento de callarnos.
añoranza opaca cierra
flaco viento, ripia onda.
114
hij@s de afuera
miro la procesión del río...
penetro en su agua y siento frío.
son los lloros de tantos, tantos
que están perdidos muy lejos,
tan lejos, donde no han nacido.
emigrante, doloroso martirio...
cien veces sí, otras tantas no.
la no deseada o motivos de amor.
dividió las mentes la emigración;
a nostalgia perdida o rosas con olor.
cien veces no, otras tantas si.
115
no oculta la visión herida
que nos ve y se llena
de esperas sin sosiego;
mensajera en el silencio.
mal hay con, si se hace sumisa,
aunque vendida huida
en nuestro esfuerzo
humano ante el Olimpo
sagrado, pero imperfecto.
rota la lucha.
¿qué niega lo fiel, y ampara
sin más detener lo todo de ti,
en mí, amada?...
alegría y tristeza,
el encuentro en ida solamente,
vuelta inmigrante que siempre
sacia a Dios y a tod@ esclav@.
repetirse por, ¿comprendes?...
116
palmos de aire. tu yapa
con ubio los paralelos,
y alba celeste la noche.
loc@ que busca propina,
miseria de pan al barro,
corre rubor su adefagia.
vientre y sangre, sin descanso.
ara llanuras y montes;
rústicas ansias. es viento.
frena y hostiga, esperanza.
sin eco suda el sol en la era.
allá suspira bravura.
fugaz camino se quema.
huella que deja por yerba
yapa de polvo, sutil fe,
palmos de aire en pánico,
con ubio los paralelos
se suaviza uncir las penas.
117
viene
¡no sé lo que viene
barriendo el horizonte
en gris, y se azulea celeste
la calma tibia,
y a frío denso y crudo,
nos hace acariciar
la ropa fuerte
e impenetrable!
acusa de miedo negro
cuanto más se acerca.
corre sol@,
sin cansarse,
tragándose al día
para la noche a deshora.
veloz,
prematuro,
rápido,
apresura silencio.
callada
me encierra el mí,
lleno en soledad.
cuán inmensa y fecunda crece
mientras delimita mi centro
del núcleo cada vez más agudo.
exacto
un reloj marca
la hora clave
en su capazo
de tiempo
para desvanecer
tal etéreo adiós.
¡ya sé que devora
cada vez más al horizonte!
corto paso
que retorna rompiéndose
en nostalgia;
como ejemplo lírico
del olvido lógico
y práctico.
finito tiene por corona.
118
Guadalquivir
exilia el río a meta oceánica.
de ocho estrellas gloria y alma.
Jaén madre, madrastra Granada;
a besos de Genil y Dauro,
Córdoba esposa, Sevilla amante,
Huelva y Cádiz, tiernamente
lo lloran a inmensidades.
a seguro que Málaga y Almería,
aunque no son fibras de sangre
a tu columna vertebral perpetua,
denotan la central que llevas,
y destilan a lo lejos no alejarse.
de novias que suspiran al amante,
ocho rezan al destilo de tu agua,
de tierras que despiertan encontrarte,
y es el cielo quien lo sabe, por callar
todo el verso que apetece de emigrante.
bético, atlántico nos llama.
Guadalquivir vena andaluza, bética
alianza a los regresos que sosiegan
siempre huellas consagradas
a perfiles de las diferencias.
119
danza y girasol
primavera umbría
arrulla silenciosa
la brisa primera
cual nunca se goza.
nívea adelfa malva,
qué amargo sino,
el corazón adiós
por..., del tan coto mío.
envainado lamento.
dormiré con fe.
voy huido sinople
dando cuán por qué.
triste, sin querer
hay luego verderol.
llena el alba
canción parda.
alma del son vi.
120
andante del son
espera sin nombre.
alegra el camino
ponerme a soñar.
ensueño hacia donde
los ecos se van
y no volverán.
sentida la luz
que etérea se va
en todo este ir
amado y fugaz.
el fluir sumiso;
loor justo tiempo;
flor de eternidad.
nostálgica cadena,
suspiros del fui.
121
propina del sur
es diversa y matutina,
onda vacía y llena de mí.
con timo arduo la rutina,
sin gloria, abstracto perfil.
declina en orilla llana,
soledad, visto silencio.
Pregunto, bastas por largas,
división creciendo dentro.
en ‘allá y allí’ del núcleo
nunca más será furia que retiene;
brava nimia ante la fiebre.
mal, si mía, en ti, se da.
122
ruta bética
surcan las aves el fino cielo
a esta inmensa agonía.
están callando los ángeles
la sensación de las quejas.
dios escucha en silencio
(dios, sistema que sostiene
arrimo y dependencias
en cosas a valor muerto),
y como siempre no hay respuesta.
pregunto ¿por qué?... ¡ya entiendo!
no hay belleza que perdure en el alma,
ni espíritu sin metamorfosis
en la rosa del infierno
rimas de la emigración.
Almería (Armería)
“espejo, reflejo de mar”
123
amada
arcilla con sal
te siento poeta
sujeta a nostalgia,
sin puerto de mar
y cielo de estrellas.
mujer que de amor
llevas el vestido,
la gracia morena;
delirios de sol.
espuma hete, y heme
verde espera, ¡ay!,
debe ser tu nombre.
vivo y no vivo
desde que te vi.
rosa flor de angustia.
viento hace sufrir
de abril tus mejillas;
ola en frenesí.
lucero del sur...
caracola luz
a marina alga
te adentras
en mi corazón.
no sé qué me pasa
al verte tan lejos
lloran los ojos,
el brillo por paz
a gaviota eterna.
náufrago isleño,
celeste y vítreo,
amada, ¡qué vuelo!
te vi falto de tiempo,
y marco los días
conmigo tú vas,
amada con sol,
silueta con sal.
124
sol y brisa
unicornio sol bebe
tu interna faz.
calina morena.
arcilla guitarra.
vencida seca chumbera
en Sur amado
y merma recia.
sima fulgida,
herida sombra.
a toda, amor
llora apasionado.
con luto surcan
los ojos la piel
de junco espigado
de continuo bullir
tenacidad desnuda,
sin olvido.
poetas
al pido limosna
henos del destino
que se asoma.
poesía...
te haré un altar
de hidalga hembra.
estas en celo
hora temprana.
desierto temido.
125
zumba brisa en las eras
mujer, mira la luna
pálida y enamorada.
el amado fuego duerme
en ascuas pasar la noche,
ruega deseos profundos
aguzar vivir su sueño,
bailar las danzas del alba.
ella que no ve silencio,
el beso frío, rosa suave
de la boca carmesí,
se siente arder profunda.
roja grita y carne viva...;
sed sin fondo, alma toda
dormir en él, y despertar.
trémula, opaca en alba
toca unísona, rompiente
desvelarse su misterio.
zumba el viento y el agua
tiempo de danzar el aspa,
las piedras del molino,
y la bella molinera.
mujer, mira la luna
pálida y enamorada.
de amante quiere verla
el grano y la esperanza.
126
nostalgia, alba azul,
nítida luz celeste,
atalaya cósmica,
historia remota y presente.
siempre húmeda
y enyugadas las olas
con uniforme fuerza
espumando la arena.
¡Viento escarpado,
curtida hidalguía
calcina, Almiriya..!
¿velero del eco fluir,
dónde se fueron los moros
que no se quisieron ir?...
lo sabe el corazón...
tal vez no lo sabe.
añoranza..., acaso azar,
bóveda y cruz pálida,
punto a los caminos
reposa limítrofe, y densa
a los desiertos.
127
Nevada. Laroles.
sólo a Dios pido estas cimas,
si me las quiere mandar
me permita consagrar
en las Alpujarras unas rimas.
volar libre golondrina...
y en los ojos del recuerdo
este tiempo hoy de invierno
con el sol primaveral.
ser la risa como brisa
de tan alto manantial,
sentir el cuerpo animal
todo florido, Laroles.
Piedra Sombrero
desde Laroles a Bayárcal
fija el alma sola y dolida,
en almendros destiladores
del campo de poca vida.
parda esta noche
con ente de ceniza.
el hambre viene cubriendo
a las Alpujarras alpinas.
el poder que magnifica
esta roca impresionante
hace ver ese baluarte
cual a toda sangre hiela
y a la vez la santifica.
¡Ay!,
¡cómo siento el corazón
rojo, escarpado, y errante,
por el pueblo que se fue
en la sombra de su tarde!
128
Paterna del Río
Paterna del Río,
benigno descanso,
fiel agua al manso
manzano doncella.
verde de estrella
presumen los campos.
madre la sierra,
y por hij@, este llanto:
“blanca colmena,
cuán tierra sus manos,
flor que se entrega
sumisa al arado”.
lirio níveo y puro;
las cumbres nevadas.
ampo pluma glacial.
albina desciende fresca,
húmeda y cristalina
enverdeciendo breve rutina
al corazón seco de la costumbre.
besando lo hondo
y profundo sobre;
sumiendo destinos las colinas,
el barranco, alga divina.
el Chullo y el Almiréz,
dos fuerzas benignas
del emanar fluido innato
de sangre al nombre.
bello jardín natural.
viva ecología interna,
qué sin fin brotador
en fuentes fulgurosas.
seguirá tenaz,
sin los miedos,
veloz con pauta inalcanzada,
la causa de tus huertas
estremecidas.
129
Guarros
invernan los álamos
del Valle Santiago.
las fuentes se pierden,
los buenos regalos.
el río de níveos copos
sumisos besando
lo hondo
del fondo al barranco.
así en lo profundo
se siente, se ama,
las horas amigas
de las duras siluetas
y calmas amargas.
inviertan los cantos
conciencias lejanas,
de niñ@s que dieron
las olas al agua.
se aviene, existe
el hoy, ya mañana,
tiempos que aúna
otra mezcolanza,
amasijo que encierra
la puerta cercana.
¡¿qué designio alega
la siesta de álamos?!
pasado el invierno
viene la primavera
hecha gotas, y a sol,
sentido a lo verde.
infiernan postigos
defensas de almas.
a poc@s se deviene
la espera, y agrandan
sosiego al campo.
la tierra reclama
la lluvia esporádica,
pues radia exportar
las casas cerradas,
y a cuentos se tiene
las nanas calladas.
hazañas pendúlan,
verbos se implantan
en calificativos,
así todo cambia.
conceptos arrastran
cristales al río.
el valle en la tarde
de niebla y de frío
condensa esfumarse.
llegado a la noche
parece perdido.
al alba despiertan
los cantos del mimo,
ya todo se adentra
a luz del abrigo,
sueño en despertarse.
el día ha venido...,
y el agua consigue
vivir la corriente
de arroyo en los ojos,
y a lejos caminos.
130
verde doncella
manzanos llevan en si
su dolor a toda España,
los arrancan las patrañas
de la araña comercial.
sistema artificial
producir sin demanda.
sólo los buitres se hartan
y todo el pueblo a pagar.
se cruza en el vendaval
a tránsito de los caminos
la pugna y la paradoja.
131
Laujar del Andarax
anclado a Sierra Nevada,
orgulloso se destaca.
siento la rosa helada
que emana del Almiréz.
espíritu bohemio arde
de Laujar, enamorado,
desquiciada alcazaba
del cristal desgranado.
chicharras llenando luna
del frío que se condensan,
y del día, abanicos de sol,
amargas almas infelices.
por yunta, dos mulos presos.
el hombre timón de arado
filtra su hambre a la tierra,
y ella, le da su amparo.
la tierra produce presta
quíntuplos a lo alcanzado.
sigue arado, curso en alba
de estrellas coronado.
acequias en amarillo,
y brazales tupidas malvas.
la vega filtra verdosa
de parras, olivos, y arbolada.
ajuar en boda tuvieron,
y ahora madre y esposa.
lindo jardín, mariposa
del corazón, es vergel
a sosiego en la pasión.
132
el Andarax
miran sinople los ojos,
álamos del Andarax,
entre encinas y olivos
y el surtido cultivar.
este hola que respiro...
¡ay, camino, cómo llamas!
se derraman sin morir
venas sin la culpa humana.
mi corazón emblandece
mientras las pupilas anegan
del más variable jardín.
comen glaucos los ojos
bajo de las ciencias alas,
qué mañana del volar
de pájaros entre las ramas
133
réquiem de agua
a Francisco Villaespesa
el Nacimiento Andarax
parten neblinosos los ojos,
en blanco cristal sin cielo.
amargas gotas de adelfa
se expresan los sentimientos.
“seis fuentes tiene mi pueblo,
y aquél que beba sus aguas,
tal sabor a gloria tienen
que nunca podrá olvidarlas”.
seis veces agua bebieron
l@s que por seis se querían
l@s seis que nunca tuvieron
las fuentes de tu alegría.
a seis se condensa el cielo
los rostros que se perdían
de las fuentes que bebieron
las aguas que no tenían.
de seis el pueblo se siente,
y a seis se quieren las rimas
del agua que nace y mima
del Andarax nacimiento.
134
Benecid
fuente yerta la de abajo;
no supura ni una gota.
es dichosa esta de arriba
emanando hasta su sombra.
acequias madres, la vega,
reparten por los brazales
humedad a mis bancales
cuales tienen que producir.
mezquita de adoración
sus columnas; la alameda
con su río que se refresca
abrevadero espiritual.
el poniente en nieve blanca
desde tan lejos vislumbra
riqueza ampo a esta noria
que nunca logra llegar.
bajo el cénit más decisivo,
Benecid, cruza en dejarse
a la silueta de sombras
el amplio sol (en) que se arde.
135
Fondón
definirte quieres pueblo
breve o magno lagrimal.
externo te ve quien llega
e interno l@s que se van.
flor de adelfa tu sangre.
rimas tocan los ruiseñores.
fruto de parra y álamo,
esencial alegría y vil dolor.
en fidelidad arado viejo.
bandera andas, nieve y olivo
camino, tensa esperanza.
sufres temblor del exilio.
136
Beires
rubios bancales.
cementerio en silencio,
tangible realidad.
¡ay!, vivo lamento.
137
Almócita
dos eras historia amplia.
almendros rosas y blancos,
malvas e higuera; llanto.
del Gran Capitán bandera.
138
Padules
llano al tajo divino
puliendo verdes olivas